Durante décadas, el orégano ha sido un elemento básico en la cocina mediterránea, apreciado por su sabor en pizzas y pastas. Sin embargo, investigaciones recientes han revelado beneficios que van más allá de su uso culinario, especialmente en el ámbito de la salud y el bienestar.
El auge del aceite de orégano refleja una tendencia creciente hacia la búsqueda de ingredientes naturales con múltiples funciones. Cada vez más consumidores valoran la procedencia natural de los activos y la evidencia científica que respalda su uso. El interés actual en el orégano no se debe tanto a una moda pasajera, sino a una reevaluación científica de lo que antes se consideraban simples especias.

¿Qué es el Aceite de Orégano?
El aceite esencial de orégano español de Pranarom es un producto natural obtenido mediante la destilación al vapor de las hojas de la planta de orégano. Este aceite está compuesto por carvacrol, timol, p-cimeno y otros compuestos volátiles que le confieren sus propiedades terapéuticas.
El carvacrol, en particular, pertenece a la familia de los fenoles y se encuentra en alta concentración en el aceite esencial de orégano. A diferencia de los aceites esenciales utilizados en aromaterapia o cocina, los complementos alimenticios concentran dosis seguras y estandarizadas. En el caso del orégano, esto resulta crucial, ya que su aceite esencial puro es muy potente y puede irritar las mucosas si se ingiere directamente. Las cápsulas garantizan una liberación controlada y facilitan la incorporación del carvacrol.
Propiedades y Beneficios del Aceite de Orégano
El aceite esencial de orégano español posee una variedad de propiedades beneficiosas para la salud:
- Antibacterial, antifúngico y antiviral: Fortalece el sistema inmunológico y combate enfermedades respiratorias como la gripe y los resfriados.
- Antioxidante y antiinflamatorio: Útil en el tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis y la colitis.
- Acción fúngica y antiséptica: Contrarresta hongos y desinfecta heridas.
Además, se ha observado su acción antioxidante, capaz de proteger las células del daño oxidativo, y su posible papel beneficioso en afecciones cutáneas como la psoriasis.
Aceite de Orégano y Psoriasis
La psoriasis es una enfermedad que acelera el ciclo de vida de las células cutáneas, causando una acumulación rápida en la superficie de la piel. Esto resulta en manchas rojas y escamas que provocan comezón e incluso dolor. El problema suele originarse en el sistema inmune, específicamente en los linfocitos T, que desencadenan respuestas celulares incorrectas, como la dilatación de los vasos sanguíneos en la piel y la proliferación de las células de la epidermis.
El aceite de orégano se aplica sobre la piel para problemas como la psoriasis, el acné, el pie de atleta, la caspa, el afta, las verrugas, las heridas, la tiña y la rosácea. También se usa para las picaduras de insectos y de arañas, las enfermedades de las encías, los dolores de muelas, los dolores musculares y articulares y para las venas varicosas.

Tipos de Psoriasis
La psoriasis pustulosa es una enfermedad inflamatoria de la piel que se produce en el sistema inmunitario. Es un problema crónico que se presenta en brotes, no es contagiosa ni hereditaria pero existe una predisposición genética que puede producir su aparición. Esta enfermedad tiene varias formas, puede aparecer en las manos, pies o puntas de los dedos, en su forma más localizada, o bien en forma de manchas rojas extensas, llamada entonces psoriasis pustulosa generalizada. En general, se manifiesta con ampollas llenas de pus y, pasado un tiempo, la piel se vuelve sensible y roja. Si padeces de psoriasis pustulosa generalizada puede ser que, además de las lesiones en la piel, sufras otros síntomas como episodios de fiebre, diarrea y picazón inmensa.
Factores Desencadenantes de la Psoriasis Pustulosa
- Tabaquismo
- Alguna lesión en la piel, como un raspón, corte, quemadura solar o una picadura de un insecto
- Infecciones como la amigdalitis o infecciones cutáneas
- Ciertos medicamentos como el litio, medicamentos indicados para la presión arterial alta, los yoduros y los antipalúdicos
- Consumo excesivo de alcohol
- Insuficiencia de vitamina D
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Tratamientos y Remedios Caseros para la Psoriasis Pustulosa
No existe un tratamiento específico para acabar con la psoriasis de este tipo. En cambio, sí existen tratamientos cuyo objetivo es aliviar los síntomas, así como desinflamar y aclarar la piel. Podemos dividir estos tratamientos en tres grupos: tópicos, sistémicos y fototerapia.
Además de los tratamientos mencionados anteriormente, existen una serie de remedios caseros que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la psoriasis pustulosa:
- Lleva una dieta saludable y equilibrada, pues es esencial para mantener tu sistema inmunitario fuerte, así como ayudar a que la psoriasis no aparezca de nuevo o, al menos, no tan seguido o en brotes muy fuertes.
- Evita el alcohol y el tabaco.
- No te estreses, intenta llevar una vida lo más tranquila posible.
- Ingiere alimentos ricos en vitamina D (sardinas enlatadas en aceite, atún, huevo entero, salmón asado o cocido...).
- Intenta tomar el sol, ya que esta es una fuente natural para la asimilación de vitamina D.
- Si te haces alguna herida, corte o algún insecto te pica cúralo bien y desinféctalo.
- Báñate en la playa, el agua marina es beneficiosa para aliviar los síntomas de la psoriasis.
- Aplica pulpa o gel de aloe vera sobre la zona afectada.
Cómo Usar el Aceite de Orégano
- Uso tópico: Diluye unas gotas de aceite esencial en un aceite portador como el aceite de coco o de almendras y aplícalo sobre la piel realizando un suave masaje.
- Uso interno: Para infecciones en general, inapetencia, dispepsias hiposecretoras, aerofagia, digestiones pesadas, infecciones gástricas por Helicobacter pilory, espasmos gastrointestinales, flatulencias, candidiasis intestinal, gusanos intestinales, etc. Faringitis, traqueitis, bronquitis crónica, tos irritativa, asma. Reglas dolorosas (dismenorrea).
- Uso externo: Para inflamaciones de garganta, sinusitis, odontalgias. Reuma, dolores musculares y articulares. Psoriasis, pie de atleta, picaduras de insectos. Celulitis. Pediculosis (piojos).
- Dosis:
- Uso interno: 3-5 gotas, 2 a 4 veces al día, en una cucharadita de miel o en un terrón de azúcar moreno o en una infusión.
- Uso externo: Aplicar la esencia en forma de compresas, cataplasmas o fricciones sobre la parte afectada o zona dolorida.
Precauciones y Contraindicaciones
Aunque el orégano es generalmente seguro, es importante tener en cuenta algunas precauciones:
- El orégano podría producir una reacción alérgica en aquellas personas que tienen alergia a las plantas de la familia Lamiaceae.
- Embarazo y lactancia: El orégano POSIBLEMENTE NO ES SEGURO cuando se toma por vía oral en cantidades medicinales durante el embarazo. No se tiene suficiente información sobre la seguridad del uso del orégano en cantidades medicinales durante la lactancia.
- Diabetes: El orégano podría disminuir los niveles de azúcar en la sangre.
- Cirugía: El orégano podría aumentar el riesgo de hemorragia.
¿Quién no puede tomar té de orégano?
Según comparte el canal Aprend'Enfermería en YouTube, no todo el mundo puede tomar té de orégano. Las personas que sufren anemia o tienen niveles de hierro muy bajos deben evitar esta infusión. Esto es debido a que se trata de una planta que contiene fitatos, los cuales reducen la capacidad del organismo de absorber el hierro. Asimismo, las personas con diabetes no deberían consumir orégano, ya que su combinación con la medicación para esta enfermedad puede causar una bajada notable en el nivel de azúcar en sangre, derivando en una crisis hipoglucémica. Tampoco se aconseja el orégano a las mujeres embarazadas o en período de lactancia.