El tratamiento de los queloides sigue siendo un desafío dermatológico. Una de las principales preocupaciones después de una herida en la piel, un corte o una operación es la cicatriz que se puede quedar. Las terapias médicas más utilizadas incluyen corticoides, interferón y 5-fluorouracilo, y en los últimos años, el imiquimod en crema al 5%. La cirugía y la crioterapia son las principales opciones quirúrgicas. Otras modalidades físicas de tratamiento, como la radioterapia, algunos tipos de láser o las láminas de gel de silicona, tampoco han conseguido resultados demasiado buenos.
En este artículo, exploraremos qué son los queloides, cómo se forman, los factores que influyen en su aparición, y si el agua oxigenada tiene algún papel en su tratamiento. Además, revisaremos otros tratamientos disponibles y medidas preventivas para minimizar su formación.
¿Qué son las cicatrices?
Las cicatrices son el proceso natural de curación de los tejidos que han sido dañados. Una vez los tejidos se rompen, se empieza la fabricación de los tejidos de colágeno. Ésta y otras sustancias van a ser los responsables de la formación de nuevo tejido para su cicatrización. Mientras se va cerrando la cicatriz tiene color rojo debido al aumento de riego sanguíneo y las diferentes sustancias provocan que se vea también rugosa. Al paso de los días, va disminuyendo este riego de sangre y sustancias y la cicatriz se va volviendo más blanca y lisa. Las cicatrices pueden estar activas hasta dentro del periodo de 2 años, que puede aparecer el queloide.
Tipos de cicatrices
Dependiendo del tipo de cicatriz será más o menos visible y también durante más o menos tiempo activa:
- Cicatrices finas: Son las típicas después de una operación o de un corte, esta es la que conocemos como clásicas, las que se cierran, son rojizas y al final se van volviendo blancas. Puede aparecer el queloide hasta pasados dos años.
- Queloides: Es cuando la piel se ha engrosado, se ha producido demasiado colágeno y la cicatriz crece incluso cuando se ha cerrado ya. Pueden picar, enrojecerse y hasta doler dependiendo de donde estén situadas, puede expandirse a otros sitios fuera de la cicatriz.
- Cicatriz hipertrófica: Al igual que el queloide, se continúa produciendo tejido, pero esta no tiene porque picar ni ser tan roja pero si queda el tejido endurecido y no se expande más de donde está la cicatriz.
- Cicatrices hundidas: Son las que aparecen debidos a quiste, acné o enfermedades como la varicela en la que la piel queda marcada.
- Cicatrices de quemaduras: La piel queda tirante y deformada.
¿Qué es un queloide?
El queloide, en sí, no implica un problema para la salud, pero sí representa una alteración estética para quien lo padece.
Los queloides son tumores benignos. Éstos son más comunes en personas de piel oscura, sobre todo, de ascendencia africana o asiática. Eso no quiere decir que los individuos de piel blanca no las presenten, simplemente, son menos frecuentes en la tez clara.
Se tratan de cicatrices de un tamaño desproporcionado, provocado por el mecanismo reparador de la piel, que sobrepasan los límites de la herida que las causó.
El queloide nostril puede desarrollarse en poco tiempo o tardar meses en crecer. Es decir, pueden aumentar con el paso de los años.
¿Cómo saber si tengo un queloide en la nariz?
Los queloides nasales pueden ser complicados de identificar, ya que se parecen a otros tipos de problemas de la piel. No obstante, puedes reconocerlos por estos síntomas: dolores leves, enrojecimiento, picor, sangrado o moretones.
Alrededor de un piercing, el queloide surge como una masa sólida de aspecto liso y brillante. Su color puede ser rosa, morado o marrón.
No te «autodiagnostiques», acude a un dermatólogo o a un médico si crees que tienes un queloide en la nariz. Pues podrías confundirlo con una reacción alérgica a la joya que llevas.
Causas del queloide
En resumen, hay dos motivos por los que puede aparecer un queloide en la nariz. Uno, una herida en la piel (provocada por piercings, septums, cortes, piercings, acné, cirugía estética facial, etc.) y, dos, una reacción natural de tu cuerpo por una perforación.
Factores de riesgo
El queloide por piercing nariz es incómodo y antiestético, pero no es habitual en todas las personas. Hay diversos factores de riesgo que pueden incrementar tu probabilidad de desarrollar un queloide nostril:
- Herencia étnica: como dijimos al principio de este post.
- Historia familiar: según la AAD, un tercio de la población que padece queloides posee un familiar directo (madre, padre o hermano) con estas cicatrices.
- Edad: esta asociación también señala que los menores de 30 años son más propensos a sufrir queloides.
Las cicatrices queloides afectan a hombres y mujeres por igual.
6 remedios naturales para atenuar los queloides
Factores que influyen en la cicatrización
Hay factores inevitables y evitables que pueden influir en cómo cicatrizamos:
Factores inevitables
- Edad: Con el paso del tiempo la piel pierde su capacidad de recuperación, y cicatrización, es más fina y menos elástica.
- Raza: Las personas de color tienen más tendencia a formar queloides y cicatrices hipertróficas.
- Herencia: Hay personas que por tendencia hereditaria tienden a formar queloides más fácilmente.
- Tamaño y profundidad de la cicatriz: A mayor tamaño y profundidad, más difícil será la curación.
- Ubicación de la cicatriz: La dirección y ubicación en el cuerpo pueden hacer que la cicatriz sea más o menos visible.
Factores evitables
- Fumar: Dificulta y disminuye la velocidad de cicatrización.
- Beber alcohol: Provoca la deshidratación del cuerpo y eso a su vez empeora la cicatrización.
- Dieta: Una dieta rica en proteínas es preferible a una pobre en ellas, y beber agua abundante.
- Sobrepeso: Puede dificultar la cicatrización en algunos sitios.
- Higiene: Pobres medidas de higiene pueden ocasionar que se infecte y retrasa la cicatrización.
¿El agua oxigenada funciona para los queloides?
El agua oxigenada también tiene capacidad de desinfectar pero no se debe usar para evitar las infecciones. No hay evidencia científica sólida que respalde el uso del agua oxigenada como tratamiento eficaz para los queloides. Si bien el agua oxigenada puede ayudar a limpiar heridas y prevenir infecciones, su uso prolongado o incorrecto puede dañar los tejidos y retrasar el proceso de curación.
En el caso presentado al inicio, el agua oxigenada se utilizó para limpiar la herida después del afeitado de la lesión y antes de la aplicación de imiquimod, pero no como un tratamiento directo para el queloide en sí.
Tratamientos médicos para queloides
Si deseas eliminar tu cicatriz del piercing de la nariz o tu queloide en el septum, tendrás que someterte a cirugía u otros tratamientos. Te lo mostramos a continuación.
- Inyecciones de corticosteroides: Con este método se encogen los queloides por septum o piercing.
- Crioterapia o gel de silicona: Esto también se consigue mediante crioterapia o gel de silicona.
- Apósitos de compresión: Asimismo, los apósitos de compresión sirven para este mismo propósito, aunque resultan incómodos.
- Cirugía plástica y reparadora: Finalmente, estaría la opción de hacerse una cirugía plástica y reparadora para eliminar el queloide en la nariz, el método más eficaz para este objetivo.
¿Cómo cuidar una cicatriz?
Cada herida es un mundo, y así serán sus cicatrices. Generalizar los cuidados es peligroso, porque no todos los remedios sirven para lo mismo. Sin embargo, hay tres premisas que toda lesión debe cumplir: «Se tiene que evitar la exposición solar, hacer una limpieza adecuada con agua y jabón y evitar el riesgo de infección», considera Del Pozo.
- Mantener la herida limpia: Con una rutina de lavado con agua y jabón, y así poder eliminar gérmenes y restos.
- Uso de vaselina: Esta sustancia permite mantener la herida húmeda, que se seque y aparezca la costra, que por lo general retrasa la cicatrización.
- Protección solar: Utilizar protección solar en la herida una vez haya cicatrizado, hay que ayudará a reducir la decoloración roja o marrón, así como acelerará el proceso de desaparición. El protector debe ser de amplio espectro con un FPS de 30 o superior, la cual se debe reaplicar cada cierto tiempo.
Remedios caseros
Aunque siempre puedes adquirir hábitos caseros que mejoren el aspecto de la cicatriz:
- El limón: Es blanqueante y bastante eficaz contra las cicatrices del acné.
- La miel: Repara los tejidos dérmicos.
- El gel de aloe vera: Resulta un excelente cicatrizante.
- La centella asiática: Es aconsejable para cicatrices producidas por una cirugía.
Prevención de queloides
Imaginamos que prefieres prevenir que curar. Así que, durante 3 jornadas antes de perforarte la nariz, te recomendamos limpiar con Betadine la zona. De este modo, reducirás las bacterias y disminuirá el riesgo de que se produzcan queloides.
¿Cómo cuidar un piercing?: Cuidados básicos
Asimismo, te ofrecemos estas pautas para evitar infecciones y problemas de cicatrización en la piel si llevas poco tiempo con tu piercing:
- Antes de tocarlo, lávate las manos con agua y jabón.
- Trata de no llevar vestimentas ajustadas.
- Evita quitarte el piercing.
- No eches ni maquillaje ni cremas sobre su zona.
- No te bañes en piscinas con cloro.
Por cierto, si piensas que se ha infectado, usa un desinfectante, pero no agua oxigenada o alcohol (desacelera el proceso de cicatrización).
Cuidados de la cicatriz tras sacar los puntos
Se debe continuar con las mismas curas hasta que esté totalmente cerrada la herida, es conveniente proteger la herida del roce de la ropa o del contacto del agua, de suciedad o golpes, por ello mientras la herida siga aunque sea ligeramente abierta es preferible protegerla. Una vez la piel está ya totalmente cerrada. Es el momento en el que se puede ya cuidar la herida para mejorar la cicatrización.
Una vez esta totalmente cerrada la herida, en este momento lo más aconsejable es hidratar la cicatriz para mantenerla elástica y favorecer la curación de la herida.
Podemos poner una pomada cicalfate, Sudocrem, cicatral u otras similares. También es el momento de empezar a aplicar el aceite de rosa mosqueta que es el que más contenido de vitamina A tiene, aunque igualmente se puede usar el de Argán o el de Jojoba. Se debe poner al menos dos veces al día. El extracto de caléndula, el de centella asiática también es muy efectivo. Se debe aplicar masajeando de forma suave.