Beneficios de las Aguas Sulfurosas en el Tratamiento de la Psoriasis

Desde hace siglos, se conocen los beneficios de las aguas termales. Se conoce como agua termal al agua mineral que borbota como mínimo a 5ºC por encima de la temperatura de la superficie. Estas aguas proceden de las capas subterráneas de la Tierra que se encuentran a elevadas temperaturas y son ricas en diferentes componentes minerales, lo que las hacen adecuadas para pieles con algunas patologías. Es por estas propiedades que son conocidos los efectos beneficiosos de los balnearios en pacientes con diversas patologias, como las enfermedades reumatológicas, entre otras.

Las aguas termales utilizadas en los tratamientos difieren según su origen geológico, su composición y su temperatura. Los efectos terapéuticos de las aguas termales se conocen desde hace cientos de años. En el año 1800, la balneoterapia con aguas termales emergió como una importante modalidad de tratamiento, primero en Europa y después en Estados Unidos. Estos tratamientos fueron muy populares hasta mediados del siglo pasado, que empezaron a sustituirse por tratamientos farmacológicos más eficaces.

Si eres de los que conviven cada día con una piel sensible, seguro que has oído hablar maravillas del agua termal para la cara, ¡y también te habrán contado lo bien que vienen los balnearios para pieles atópicas! Las aguas mineromedicinales son una solución terapéutica magnífica para muchas enfermedades dermatológicas.

Sabemos que las aguas marinas y mineromedicinales son beneficiosas para la piel desde tiempos inmemoriales. Por supuesto, la ciencia ha evidenciado todo esto, no nos lo estamos inventando. Para entender cómo actúan realmente las aguas mineromedicinales sobre nuestra piel hay que recurrir a la física. Estas leyes explican que el efecto de este tipo de aguas se debe a una interacción profunda entre sus componentes químicos y la estructura de nuestra piel.

Si revisamos los estudios sobre el agua termal en la piel, también nos damos cuenta de que cada agua termal tiene sus propiedades específicas, derivadas del clima y su localización. Podemos concluir que los tratamientos con aguas termales parecen producir un efecto inmunomodulador en la piel, que puede ser modesto y beneficioso. La principal ventaja de la balneoterapia es que es un tratamiento natural, que se aplica en ambiente relajante y retirado de factores estresantes. Esto hace que sea agradable para los pacientes.

Hoy, 29 de octubre, en el Día Mundial de la Psoriasis, dedicamos nuestra atención a los beneficios de las aguas mineromedicinales del Balneario de Ledesma, un recurso natural que alivia y mejora el bienestar de personas que viven con esta y otras afecciones cutáneas. El agua sulfurada del Balneario Paracuellos de Jiloca ha sido ampliamente reconocida tanto por la comunidad científica médica, como por los miles de agüistas que a lo largo de nuestros 175 años de historia han realizado tratamientos termales en nuestro Balneario con resultados muy positivos.

#DeMujerAMujer | Beneficios de las aguas termales para el cuerpo

¿Qué es la Psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad que produce lesiones escamosas. Se trata de una afección crónica que afecta a diferentes zonas del cuerpo y puede ser incluso dolorosa. Si bien existen tratamientos médicos, tratamientos convencionales a base de cremas y medicamentos para tratar la psoriasis, existen otros tratamientos complementarios y naturales, como son las aguas mineromedicinales. Este recurso natural está demostrado que ayuda a tratar esta enfermedad y a reducir sus síntomas.

La psoriasis se caracteriza por la aparición de manchas enrojecidas en la piel, que pueden ser de pequeño tamaño, o extenderse ocupando grandes áreas. Las placas formadas se volverán escamosas, y es posible que aparezcan pequeñas protuberancias alrededor de la zona afectada. Las lesiones pueden localizarse en distintas partes del cuerpo; lo más común es encontrarlas en el tronco (sobre todo en la espalda), extremidades y cuero cabelludo, pero también hay casos en que llegan a afectar zonas como las axilas, genitales, ombligo, e incluso bajo las uñas. No es lo común, pero en ocasiones la psoriasis puede producir picor y, en los casos más graves, dolor.

Cerca de un millón de personas en España padecen psoriasis, una dolencia con un trasfondo que va más allá que una simple afección cutánea. En circunstancias regulares, las células de la piel crecen desde las capas más profundas y suben lentamente hasta la superficie. Así se sustituyen de manera constante las células muertas de la superficie. Este proceso llamado renovación celular tarda aproximadamente un mes en completarse. Pero en el caso de las personas que sufren psoriasis, la renovación celular se acelera y transcurre en unos pocos días, siempre menos de una semana. ¿Qué ocurre entonces? Aparece la descamación y la inflamación en la piel, acompañada de dolor, picazón, hinchazón y coloración.

La psoriasis no entiende de edad ni de condición y las personas que la sufren aseguran enfrentarse a importantes barreras sociales que van desde el sistema sanitario al trabajo o el colegio. Cada persona afectada por la psoriasis puede presentar diversos síntomas de la enfermedad, muy distintos a los de otros pacientes.

Pero no son los únicos síntomas: los niños suelen presentar pequeños puntos con escamas en su piel, los mayores manchas rojas que están cubiertas de encamación y, en los casos más extremos, las articulaciones se inflaman y permanecen rígidas, dificultando incluso el movimiento.

Tipos de psoriasis:

  • Psoriasis en puntos: Es la más habitual en los niños y suele estar provocada por una infección bacteriana. Aparecen escamas en forma de puntos o gotas en diversas partes del cuerpo como piernas, brazos, cabeza o torso.
  • Psoriasis en placa: Posiblemente, es la forma más habitual de ver la psoriasis. Se trata de placas rojas que se dan en pieles secas y sobre las que aparecen escamas blanquecinas.
  • Psoriasis inversa: Esta variante de la enfermedad provoca manchas de piel roja que empeoran por culpa del roce o del sudor.
  • Psoriasis de las uñas: Aparece tanto en las uñas de las manos como en las de los pies y provoca un crecimiento anormal de éstas, además de picor.

La psoriasis afecta por igual a personas mayores y a jóvenes o, incluso, niños. Dependiendo de la edad y del grado de afectación de la enfermedad se recomienda un tratamiento u otro, ya que existen diversas opciones, y no es fácil determinar cuál es la mejor en cada caso.

Tratamientos Convencionales para la Psoriasis

Es el más antiguo y el más habitual. Se trata de aplicar cremas, pomadas, ungüentos o lociones en las zonas afectadas para que los principios activos que las componen hagan efecto. Esos son los compuestos más habituales, pero también están la antralina, el alquitrán de hulla o el ácido salicílico, entre otros.

En este tratamiento se expone a los enfermos bien a luz natural o bien artificial. Se trata de que las personas reciban una cantidad controlada de luz para que ejerza un efecto antiinflamatorio. La fototerapia con luz solar busca la desaceleración en el crecimiento de las células de la piel que van a sustituir a las células muertas.

La fototerapia con luz ultravioleta B se puede dividir entre la de banda ancha y la de banda estrecha. El de banda estrecha es más eficaz que el de banda ancha, pero tiene el riesgo de poder provocar quemaduras. La última posibilidad cuando el cuerpo no responde ni a las cremas ni a la fototerapia es la de recurrir a los medicamentos.

Beneficios de las Aguas Sulfurosas

Además de los tratamientos médicos que ya hemos visto, las terapias alternativas con aguas termales pueden ser una gran ayuda. Los compuestos activos de las aguas mineromedicinales actúan directamente sobre la piel brindándole diversos beneficios terapéuticos. Tienen propiedades antiinflamatorias que reducen la inflamación producida por la psoriasis. Las aguas más recomendadas en casos de psoriasis son las de mineralización fuerte o media y, en concreto, surgen un gran efecto aquellas con alto contenido en azufre.

El azufre de las aguas mineromedicinales penetra a través de la dermis produciendo un descenso de la inflamación, acción antialérgica, incremento de inmunoglobulina A y G, neutralizando los radicales libres y estimulando la regeneración celular. El tratamiento termal con agua sulfurosa es reconocido desde hace siglos por sus notables beneficios en diversas afecciones de la piel, especialmente en casos de psoriasis, dermatitis y eczemas.

En el caso de la psoriasis, el azufre ayuda a reducir la proliferación excesiva de células cutáneas, favoreciendo la descamación controlada y disminuyendo la formación de placas. Para quienes padecen dermatitis, especialmente la atópica, el agua sulfurosa resulta beneficiosa por su capacidad para aliviar el enrojecimiento, disminuir la irritación y restaurar la barrera protectora de la piel.

Las curas termales con agua sulfurosa suelen combinar baños, duchas y aplicaciones tópicas, lo que potencia sus efectos. Si eres una de las personas que lidian a diario con la psoriasis, esperamos que los tratamientos en balnearios te ayuden con tu dolencia.

¿Por qué recurrir a la hidroterapia para el eccema y la psoriasis?

¿Te pica la piel, está tirante y muy seca? ¿Te hace sufrir a diario o a rachas? La hidroterapia es sin duda una solución adaptada a tu afección. Tanto si sufres de eccema atópico como de psoriasis, este tratamiento en un entorno calmado ayudará a tu piel a reestructurar sus capacidades de autodefensa.

La hidroterapia de Avène consiste en una serie de tratamientos termales e hidratantes específicos que actúan en los síntomas del eccema y la psoriasis. El objetivo es proporcionar un alivio inmediato y duradero de las zonas inflamadas e irritadas, así como de los picores de la piel del cuerpo, el rostro y/o el cuero cabelludo. Sentirás el alivio durante la estancia; pero, sobre todo, se prolongará durante meses una vez finalizado el tratamiento. Los tratamientos proporcionan un cuidado básico que repara la piel y, sobre todo, le devuelven la capacidad de defenderse y retener suficiente humedad. Es una de las mejores maneras de retrasar o incluso prevenir los brotes inflamatorios.

A partir de los 3 meses, los niños también pueden recurrir a la hidroterapia, acompañados por un familiar, padres o abuelos en particular. El eccema afecta a un gran número de niños, mientras que la psoriasis es menos frecuente en este grupo demográfico. Sea cual sea la enfermedad, les afecta y les hace sufrir tanto como a los adultos. Así que, ¡adelante! Sobretodo porque la hidroterapia de Avène es apta para todas las edades.

El médico del balneario les creará un programa personalizado de tratamientos de hidroterapia y talleres de educación sobre la salud cutánea, y aprenderán a gestionar mejor su estado a diario. Por no hablar de la posibilidad de entrar en contacto con otros niños (y padres) que están pasando por lo mismo.

Para que tu estancia o la de tu hijo se desarrolle de la mejor manera posible, son esenciales algunos pasos. En primer lugar, en el caso de eccema o psoriasis, el tratamiento termal debe ser recetado por tu médico de cabecera, pediatra o dermatólogo, si deseas obtener el reembolso. Recibirás una solicitud de reembolso que se enviará a tu seguro.

A partir de ahí, puedes ponerte en contacto con el balneario para concertar una cita con un médico del balneario cuando llegue al mismo. Es este profesional quien, según su expediente médico y la evaluación de tu salud, establecerá la lista de los tratamientos más adecuados.

El agua del manantial termal de Avène tiene propiedades antiinflamatorias, antiirritantes y calmantes en las pieles atópicas y con tendencia a la psoriasis. Los tratamientos proporcionados durante la estancia en el balneario actúan con suavidad para aliviar la piel. Gracias a los tratamientos de hidroterapia adaptados a cada caso particular, la piel se beneficia del equilibrio que tanto necesita.

Para controlar el eccema atópico o la psoriasis de la mejor forma posible, es importante conocer bien la enfermedad. Durante un tratamiento termal, los talleres permiten aprender cómo funciona la piel, descubrir las prácticas adecuadas para calmarla a diario y limitar los brotes...

Los bebés pueden seguir un tratamiento de hidroterapia, al igual que los adultos. Los tratamientos se adaptan en función de su edad, con el acompañamiento de uno de sus padres. En particular, los bebés pueden beneficiarse de un tratamiento de hidroterapia a partir de los 3 meses de edad. En este caso, se dan baños con efectos emolientes, antiinflamatorios y sedantes dos veces al día.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta aproximadamente al 2% de la población mundial. Esta condición causa enrojecimiento, irritación y la formación de placas en la piel, por lo que quienes la padecen buscan tratamientos que no solo aligeren los síntomas, sino que también promuevan la salud de la piel a largo plazo.

Las aguas del Balneario de Ledesma contienen una mezcla única de minerales, incluyendo magnesio, calcio y sulfato, reconocidos por sus efectos beneficiosos en el cuidado de la piel y en la disminución de los síntomas de la psoriasis. Además, nuestras instalaciones están diseñadas para maximizar el beneficio de estas aguas a través de baños y tratamientos específicos.

Las aguas termales de Ledesma no solo son efectivas para la psoriasis, sino que también benefician a quienes padecen de dermatitis, eccema y otros problemas dermatológicos crónicos. Las aguas del Balneario de Ledesma destacan por sus propiedades mineromedicinales, principalmente debido a su composición sulfuro-bicarbonatada, rica en calcio, magnesio y otros oligoelementos.

El tratamiento termal con agua sulfurosa es ampliamente utilizado para mejorar diversas afecciones respiratorias gracias a sus propiedades únicas. La terapia respiratoria en balnearios es una de las que ha suscitado mayor número de estudios sobre farmacología del agua termal. Uno de los principales motivos que llevan a nuestros clientes a realizar una cura en el balneario Paracuellos de Jiloca son las afecciones reumáticas.

Propiedades de las aguas del Balneario de Ledesma:

  • Propiedades antiinflamatorias: Su alto contenido en azufre y bicarbonatos ayuda a reducir la inflamación en articulaciones y tejidos.
  • Acción calmante para la piel: Estas aguas son conocidas por sus efectos beneficiosos sobre la piel, calmando irritaciones y mejorando la hidratación.
  • Efecto relajante y analgésico: La presencia de minerales como el calcio y el magnesio tiene un impacto relajante en el sistema nervioso y ayuda a reducir el dolor muscular y articular.
  • Estimulación del sistema inmunológico: Los baños en aguas sulfurosas estimulan el sistema inmune, aumentando la resistencia a infecciones y mejorando la respuesta del organismo a diversas dolencias.
  • Mejora de la circulación y la respiración: Las aguas termales de Ledesma favorecen la circulación sanguínea y tienen un efecto vasodilatador que es beneficioso para problemas circulatorios.

En enfermedades como la bronquitis crónica, el asma o la rinitis alérgica, el azufre actúa fluidificando las secreciones bronquiales, lo que facilita su expulsión y mejora la ventilación pulmonar. En casos de sinusitis y rinosinusitis crónica, los lavados y nebulizaciones con agua sulfurosa ayudan a desinflamar la mucosa nasal y a desobstruir los senos paranasales. Para las afecciones respiratorias de origen alérgico, el azufre tiene un efecto modulador sobre la respuesta inflamatoria, reduciendo la irritación de la mucosa y la hiperreactividad bronquial.

Las técnicas más habituales en nuestro Balneario incluyen inhalaciones directas, aerosoles y lavados nasales, siempre supervisados por personal especializado. El tratamiento termal con agua sulfurosa es un recurso terapéutico natural muy valorado en la recuperación y mejora de las afecciones del sistema locomotor, que engloba músculos, huesos y articulaciones.

En enfermedades articulares como la artrosis, la artritis reumatoide o la espondilitis anquilosante, el azufre contribuye a reducir la inflamación y la rigidez, mejorando la movilidad y disminuyendo el dolor. En lesiones musculares -contracturas, sobrecargas o roturas fibrilares-, el calor y los minerales del agua sulfurosa ayudan a relajar la musculatura, disminuir la tensión y acelerar los procesos de reparación.

En cuanto a afecciones óseas o periodos de recuperación tras fracturas, el tratamiento termal estimula el metabolismo óseo y favorece la remineralización, gracias a la presencia de calcio, magnesio y sílice en el agua. Las técnicas más empleadas incluyen baños en piscina termal, chorros a presión, hidromasajes y aplicaciones locales, que se combinan para potenciar los efectos terapéuticos.

Un estudio piloto, realizado por el grupo de investigación Eudokía de la Universidad de Zaragoza, es pionero por incluir un tratamiento para la psoriasis exclusivamente con agua mineromedicinal aplicada en el ámbito domiciliario. Los resultados han sido publicados este mes en el European Journal Of Integrative Medicine.

Los participantes recibieron agua sulfurada del manantial Platea de Calatayud para su aplicación tópica (mediante spray) en su propio domicilio. El agua debía aplicarse en la zona afectada cada doce horas, es decir dos veces al día, hasta su evaporación. El agua, que se recogía del manantial a primera hora de la mañana, se distribuía entre los participantes cada dos días, y se les recogía el agua sobrante.

Al tratarse de un estudio piloto permite conocer si la demanda del tratamiento por parte de los pacientes es suficiente, ver la adhesión al tratamiento, comprobar si la metodología empleada en el estudio es correcta o si se puede mejorar, y obtener información para el cálculo muestral de futuros estudios. Con este estudio se ha comprobado que hay buena aceptación por parte de los pacientes al tratamiento, buena adhesión a este, y que la metodología ha sido la correcta, sentando las bases para futuros estudios.

El estudio, avalado por el Comité Ético de Investigación Clínica de Aragón (CEICA) y coordinado por Pablo Saz, médico especialista en Hidrología y Climatología Médica de la Universidad de Zaragoza, ha sido realizado sobre 39 pacientes.

El ensayo piloto se desarrolló en marzo del 2010 y contó con una ayuda económica de la Fundación para la Investigación e Innovación en Hidrología Médica y Balneoterapia Bílbilis, Calatayud (Zaragoza).

El proyecto Aplicación terapéutica de Aguas Minero Medicinales sulfuradas sobre patologías psoriásicas es un ensayo clínico piloto, aleatorio, con grupo control placebo, en pacientes con psoriasis vulgaris de la provincia de Zaragoza que fueron distribuidos en dos grupos, uno de ellos tratado con placebo. El estudio se prolongó durante 15 días con dos valoraciones. La primera a los ocho días y otra, a los 15.

El 21,05% del grupo tratado con agua mineromedicinal sulfurada llegó a una mejoría del 50%, según el Psoriasis Area Severity Index (PASI), el método de control más utilizado, mientras que en el grupo de control fue de 16,66%. A partir de este estudio clínico piloto el grupo de investigación se plantea realizar un estudio científico con un centenar de personas.

La Psoriasis: Una Enfermedad "a flor de piel"

La psoriasis es una patología crónica de la piel caracterizada por alteraciones macroscópicas de la piel, que afecta al bienestar y tiene consecuencias emocionales y de relación. Su prevalencia en la población española es de 1.17 - 1.43% y en Aragón, de un 2.12%. La psoriasis es una de las enfermedades dermatológicas que más frecuentemente se tratan en los balnearios con resultados positivos.

La balneoterapia ofrece una alternativa natural, multifactorial, complementaria, no tóxica y segura. Parece que las aguas sulfuradas desempeñan un papel en la regulación inmune de la piel, con una acción antiinflamatoria, queratolítica, queratoplástica y antiprurítica. El sulfuro es un elemento químico que puede estar presente en las aguas sulfuradas como ion libre o combinado.

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