La psoriasis es una enfermedad autoinmune y crónica que se manifiesta con inflamación en la piel, formando escamas y pápulas en áreas como codos, cuero cabelludo, manos, rodillas, pies y tronco. Esta condición afecta aproximadamente al 3% de la población mundial, según la Federación Internacional de Asociaciones de Psoriasis.
Lesiones típicas de psoriasis en el codo.
Los síntomas físicos incluyen dolor, ardor, picazón e irritación cutánea, lo que puede limitar la capacidad de realizar actividades diarias e influir en el estado psicológico. De hecho, el impacto en la calidad de vida es comparable al de enfermedades como cáncer, cardiopatías, artritis, diabetes tipo 2 y depresión.
Aunque la causa exacta de la psoriasis sigue siendo desconocida, se sabe que existe una predisposición genética. Si uno de los padres tiene psoriasis, la probabilidad de que sus hijos la desarrollen es de 1 en 10. No obstante, la herencia no es el único factor determinante.
Factores de Riesgo y Desencadenantes
En personas con predisposición genética o ya diagnosticadas con psoriasis, existen varios factores de riesgo que pueden desencadenar o agravar los síntomas:
- Estrés: Es uno de los desencadenantes más comunes.
- Tabaquismo: Aumenta el riesgo de desarrollar psoriasis y puede causar formas más graves y resistentes a los tratamientos.
- Consumo excesivo de alcohol: Diversos estudios sugieren que el alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar psoriasis y agravar la enfermedad.
- Infecciones bacterianas o víricas: Algunas infecciones pueden desencadenar brotes de psoriasis.
- Daños en la piel: Pequeños daños como arañazos, quemaduras solares o picaduras de insectos pueden desencadenar brotes.
- Medicamentos: Algunos fármacos pueden propiciar la aparición o el empeoramiento de las lesiones psoriásicas.
- Clima: El frío puede contribuir al desarrollo de brotes debido a la reducción de la luz solar y la humedad.
Infografía de los principales factores de riesgo y desencadenantes de la psoriasis.
La Relación entre el Alcohol y la Psoriasis
El 50% de los pacientes con psoriasis reconoce consumir alcohol en exceso. La asociación entre el consumo de alcohol y el riesgo de psoriasis se sospechaba desde hace tiempo, según el doctor Abrar A. Quresi.
Un estudio analizó datos de más de 82,000 mujeres de entre 27 y 44 años desde 1991 hasta 2005, encontrando 1,150 casos de psoriasis. Los resultados mostraron que las mujeres que consumían una media de 2.3 bebidas alcohólicas a la semana tenían un 72% más de riesgo de sufrir psoriasis, en comparación con las que no bebían alcohol.
Al analizar el tipo de bebida, se observó que las mujeres que tomaban cinco o más cervezas (excluyendo las 'light') tenían un riesgo 1.8 veces mayor de desarrollar la enfermedad. Se ha sugerido que la cebada y otros almidones que contienen gluten podrían ser un factor, ya que algunos individuos con psoriasis han mostrado mayor sensibilidad al gluten.
ALIMENTOS para MEJORAR la PSORIASIS | Relación entre la dieta y la psoriasis | Nutrición clínica
Dieta y Psoriasis
No existe una dieta específica para la psoriasis, pero una alimentación basada en la dieta mediterránea y hábitos de vida saludables pueden ayudar a mantener la piel en mejores condiciones y controlar la enfermedad. Dado que la psoriasis es una enfermedad inflamatoria, se recomienda:
- Consumir cereales integrales, legumbres, frutas y verduras.
- Ingerir diariamente omega 3 (EPA y DHA) a través de pescado azul (anchoas, arenque, atún, boquerón, caballa, salmón, sardina), frutos secos, semillas y aceite de oliva virgen extra.
- Evitar grasas saturadas (embutidos, carnes rojas, mantequilla, lácteos enteros), grasas trans (alimentos industriales y procesados, fritos, margarinas) e hidratos de carbono refinados (azúcar de mesa, bebidas azucaradas, galletas, golosinas, cereales blancos).
Es importante equilibrar la ingesta de ácidos grasos omega 3 y omega 6, ya que un exceso de omega 6 puede contribuir a una respuesta inflamatoria.
Antioxidantes para la Psoriasis
Las personas con psoriasis suelen tener marcadores de estrés oxidativo elevados, por lo que es crucial garantizar un aporte suficiente de antioxidantes:
- Carotenoides: zanahoria, espinacas, pimiento rojo, tomate, mango, brócoli.
- Flavonoides: arándanos, fresas, naranjas, ciruelas, moras, cerezas, manzana, limones, espinacas.
- Vitamina C: pimientos rojos, limón, naranja, pomelo, kiwi, papaya, fresas, caqui, brócoli, perejil.
- Vitamina E: aceite de oliva, semillas de girasol, almendras, avellanas, cacahuetes, pistachos, brócoli, pimiento, kiwi, espárragos, calabaza.
- Selenio: cereales y semillas, verduras, pescado.
En las formas más graves de la enfermedad, puede ser necesaria la suplementación de vitamina D.
Ejemplos de alimentos ricos en antioxidantes.
Recomendaciones Adicionales
- Mantener un estilo de vida saludable, evitando el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, ya que el alcohol estimula la liberación de histamina, favoreciendo la inflamación y empeorando las lesiones de la piel.
- Practicar ejercicio físico regular, como caminar, correr, nadar (evitando piscinas con cloro) y actividades de relajación como yoga o estiramientos.
- Evitar traumatismos en la piel y mantenerla hidratada con jabones neutros.
- Exponerse al sol de forma moderada, ya que mejora la psoriasis.
Es fundamental hablar sobre el consumo de alcohol y tabaco con el médico, ya que pueden interferir con los tratamientos y reducir su eficacia. Buscar apoyo en el entorno cercano o en asociaciones de pacientes puede ayudar a romper el aislamiento y expresar los sentimientos relacionados con la enfermedad.
En resumen, la dieta mediterránea rica en aceite de oliva virgen, cereales integrales, legumbres, pescado, frutos secos, fruta y verdura, junto con un equilibrio entre los ácidos grasos omega 3 y omega 6, puede mejorar los marcadores de inflamación vascular y contribuir a un mejor estado de la piel en personas con psoriasis.