La dermatitis atópica es una condición cutánea inflamatoria crónica que puede verse influenciada por diversos factores, incluyendo la dieta. Algunos alimentos pueden exacerbar los síntomas, haciendo crucial identificar y suspender aquellos que contribuyen al desarrollo de la enfermedad. En este contexto, exploraremos la posible relación entre la alergia al curry, el eccema y la intolerancia a la lactosa.
Intolerancia a la Lactosa: Definición y Fisiopatología
La lactosa es el azúcar principal de la leche, un disacárido compuesto por glucosa y galactosa. La intolerancia a la lactosa se define como un defecto en la digestión y/o absorción de lactosa debido a la ausencia o fallo funcional de la enzima lactasa-floricina hidrolasa (LHP), sumado a síntomas que comprometen el bienestar tras su ingesta.
La intolerancia a la lactosa puede ser congénita o adquirida. En la primera etapa de vida, la actividad de la LHP suele ser alta, pero entre los 2 y los 10 años, esta actividad tiende a disminuir. Factores genéticos, epigenéticos y ambientales modulan la respuesta digestiva a los lácteos. La deficiencia de LHP se considera cuando su actividad es menor al 50% o ausente.
En el yeyuno medio, la enzima LHP separa la lactosa en sus monosacáridos, facilitando su absorción. Cuando la lactosa no es digerida, las bacterias colónicas la transforman en ácidos grasos de cadena corta, CO2, H2 y otros metabolitos.
Diagnóstico de la Intolerancia a la Lactosa
Existen diversas pruebas para diagnosticar la intolerancia a la lactosa, incluyendo:
- Test de aliento: Mide las cantidades de gases (H2 y CH4) expirados tras la ingesta de lactosa.
- Test de tolerancia a la lactosa: Mide la glucemia en sangre tras la ingesta de lactosa.
- Test de gaxilosa: Analiza la xilosa en orina.
- Test de pH en heces: Detecta un pH ácido en las heces.
- Biopsia intestinal: Evalúa la actividad de LHP.
- Test genéticos: Analizan muestras de ADN en busca de genotipos asociados al rasgo de no persistencia de lactasa.
Para un diagnóstico final, es importante combinar una prueba positiva adecuada con la suma de síntomas clínicos de intolerancia a la lactosa.
INTOLERANCIA A LA LACTOSA ✅síntomas, causas, diagnóstico y remedios
Tratamiento de la Intolerancia a la Lactosa
El tratamiento de la intolerancia a la lactosa tiene como objetivos reducir el riesgo de desnutrición y mejorar la calidad de vida del paciente. Las estrategias incluyen:
- Dieta baja en FODMAPs: Puede ser útil en intolerancia secundaria.
- Suplementos:
- Enzima lactasa en comprimidos o gotas.
- Probióticos libres de proteínas lácteas y lactosa.
- Mezclas de prebióticos y probióticos.
- Grasas esenciales, vitaminas y minerales.
- Uso de sustitutivos gastronómicos: Alternativas a los lácteos.
- Atención a otros pilares de la salud: Sueño, ejercicio físico y salud mental.
Alimentos y Lactosa
Es crucial prestar atención a los ingredientes de los alimentos, buscando palabras como lactosa, monohidrato de lactosa, suero, suero de leche o suero lácteo y sólidos lácteos. Las alegaciones como "sin lactosa", "libre de lactosa" o "deslactosado" pueden ser confusas y no tienen una normativa estandarizada.
La cantidad de lactosa adecuada varía según la persona. Se recomienda empezar por dietas libres de lactosa y adaptar la ingesta al rango de tolerancia individual. Es interesante fraccionar la ingesta de lactosa y acompañarla de otros alimentos sin lactosa.
Calidad de los Lácteos
Los lácteos son una fuente de energía, ácidos grasos, proteínas de alto valor biológico, calcio, fósforo, vitamina D y B12. Se prefiere seleccionar lácteos en sus versiones más naturales, enteros y valorar su digestibilidad: queso curado, yogur natural, kéfir, leche entera materna, de cabra y oveja.
Probióticos y Dermatitis Atópica
Se ha propuesto la complementación de probióticos como medida prometedora para mejorar la dermatitis atópica. Cepas como Lactobacillus rhamnosus, LGG, B. lactis y S. thermophilus han mostrado beneficios.
Alimentación Materna y Programación Fetal
La nutrición materna juega un papel fundamental durante el embarazo, induciendo una metilación permanente del ADN. Los componentes de la dieta pueden afectar la función y expresión de los genes en el útero y durante las fases iniciales de la vida, modulando los mecanismos epigenéticos.