Mantener una piel hidratada es fundamental para su salud y apariencia. La frase que mejor explica la importancia de hidratar la piel es: “Tener una piel hidratada evita que padezcamos algunas enfermedades cutáneas [como la dermatitis atópica o el acné], y la acción negativa de agentes externos, como la contaminación y el clima, entre otros”, comienza a explicar la esteticista Cristina Galmiche.
“Además, es determinante para mantener la piel con buen aspecto, rejuvenecida y fuerte frente al paso del tiempo. En resumen, hidratar la piel es esencial si queremos garantizar su salud y vitalidad”, añade esta experta con más de 30 años de experiencia.
Cuando los niveles de agua están por debajo del 10% (estrato córneo), se altera la función de barrera y la piel se seca, se vuelve más frágil, apagada, áspera, tirante y con falta de flexibilidad; puede presentar escamas en su superficie y arrugas finas (estrías de deshidratación), apareciendo a menudo, escozor y picor”, explican las expertas de Mira + Cueto.
¿Por Qué es Importante Hidratar la Piel?
Principio básico de cualquier rutina de belleza, la hidratación de la piel es un factor muy importante para conseguir un aspecto sano y radiante. Todas las rutinas de cuidado dermocosmético tienen un denominador común: la hidratación. Las cremas de día y los sérum se combinan con los limpiadores y las cremas de noche, todos con un mismo fin: mantener a la piel con sus nutrientes naturales, evitando la sequedad.
Para evitar que la piel se deshidrate y se estropee, volviéndose frágil y delicada, es importante que contenga entre un 10 y un 15% de agua en la totalidad de sus capas.
La piel está compuesta por un 70% de agua. Esto garantiza su flexibilidad, suavidad y tonicidad, y le permite desempeñar correctamente sus funciones, en particular la de barrera contra las agresiones externas.
Diariamente y de forma natural y continua, la piel pierde agua por evaporación: es lo que se denomina pérdida insensible de agua. También puede perder agua por sudoración (en caso de esfuerzo físico o de emociones, por ejemplo, para regular la temperatura corporal).
Para mantener una hidratación óptima de la piel se activan varios mecanismos biológicos. El agua se almacena en la dermis gracias a los fijadores de agua, presentes de forma natural en la piel, que son capaces de atraparla. Después se va liberando por difusión de la dermis a la epidermis en función de las necesidades de la piel.
En paralelo, la barrera cutánea desempeña un papel esencial limitando su evaporación. La alteración de los mecanismos de hidratación de la piel en estos 3 niveles provoca deshidratación cutánea, lo que desencadena incomodidad y tirantez.
Además, los factores ambientales externos como el viento, la contaminación, la calefacción, el aire acondicionado, pero también la falta de sueño o una alimentación desequilibrada, contribuyen a la deshidratación de la piel.
Así, todos los tipos de piel pueden verse afectados bajo ciertas condiciones o en determinadas estaciones.
¿Qué Factores Deshidratan la Piel?
La piel se puede deshidratar por factores endógenos como cambios hormonales, medicamentos, la edad o dermatitis. Y por exógenos como agresiones climáticas, químicas o el uso de productos agresivos. Por tanto, a la hora de responder a esta pregunta, es importante destacar que hay ciertos gestos y cosméticos que pueden deshidratar la piel y que hay que evitar como, por ejemplo, productos de limpieza agresivos, jabones alcalinos, cosméticos inadecuados o un exceso de limpieza que afecte a la barrera cutánea.
Además, hay ciertos hábitos que es importante cambiar para el cuidado de la piel. Debes evitar el consumo excesivo de alcohol, ya que deshidratará gravemente tu piel.
No es nada nuevo, pues son unos de los mayores enemigos de la piel. La nicotina provoca la contracción de los vasos sanguíneos, disminuyendo el flujo de sangre y provocando la acumulación de sustancias nocivas.
“Un estudio reflejó que había una reducción significativa de la hidratación cutánea en mujeres que fumaban entre 11 y 20 cigarrillos al día. El consumo de alcohol reduce los niveles de oxígeno de nuestra sangre y la producción de colágeno, además de los niveles de vitamina A.
¿Cómo Saber si tu Piel Está Deshidratada?
La cosmetóloga Raquel González, creadora de Byoode, señala que “una piel deshidratada puede presentar rojeces y suele estar está cuarteada. El tejido se ve poco musculado y poco jugoso e, incluso, pueden aparecen más arrugas… Es como una uva que, cuando se convierte en una pasa, se reseca y se arruga. En algunos casos también se traduce en un tono apagado".
En su opinión, hay muchas maneras de advertir la deshidratación: “Por ejemplo, si arrugamos un poco la piel con la ayuda de dos dedos y vemos que aparecen unas arruguitas, eso es porque la piel está deshidratada. Otra forma de darse cuenta es por la sensación de tirantez de la piel.
La mayoría de las sensibilidades, ya sean de forma pasajera o porque hay una patología, van asociadas a una falta de hidratación. En este tipo de casos, lo que tenemos que aplicar es agua, que se logra con activos como el ácido hialurónico, con urea, con pantenol… Y luego sellar esa hidratación con lípidos”.
Según González, "si esta deshidratación se alarga y la piel no está en condiciones óptimas durante un largo espacio de tiempo, se pueden producir cascadas de envejecimiento, roturas de colágeno o que aparezca incluso acné. Hay pieles deshidratadas que, al intentar equilibrarse, lo que hacen es generar lípidos porque no saben qué generar para hidratar y esa reacción espontánea de nuestra piel puede acabar en brotes de acné”.
¿Qué Hacer para Tener una Piel Más Hidratada?
La doctora María Victoria Fernández, experta de IBSA Derma Iberia, recomienda la importancia de beber agua (al menos 1,5 litros al día); tener una alimentación variada, lo que implica llevar una dieta rica en vegetales y frutas frescas, vitaminas A, B y E, selenio, zinc, antioxidantes y ácidos grasos insaturados; evitar el alcohol, tabaco y cambios bruscos de temperatura y, si es necesario, complementar con suplementos alimenticios. “Cuando sea necesario se puede valorar tomar colágeno hidrolizado, minerales, vitaminas, antioxidantes o aminoácidos, entre otros”.
Es necesario tener cuidado diario de la piel, evitando todos aquellos factores que favorezcan la sequedad. Si se tiene una piel seca, se tienen que utilizar jabones suaves y aplicar de forma casi constante una sustancia emoliente (si es posible no perfumada) especialmente en piernas y brazos. Tiene que ser una maniobra agradable y evitar preparados incómodos o que dejen la piel demasiado pegajosa.
Según García Navarro, el sueño juega un papel primordial en la recuperación de la función del sistema inmunitario, también podría afectar a la producción de colágeno el principal componente de nuestra piel. “La deprivación de sueño provoca una rotura de la función barrera de nuestra piel y las mucosas.
Consejos Adicionales
- Beber más agua: La respuesta más obvia y sencilla es beber más agua. Beber suficiente agua como parte de tu rutina diaria te ayudará a garantizar que las células de tu piel contengan suficiente agua para mantenerse hidratadas.
- Evitar las duchas muy calientes: deshidratan la piel, ya que el agua se evapora a través de ella. En su lugar, para el cuidado de la piel se recomiendan las duchas con agua tibia y dejar que la piel absorba la humedad.
- Utilizar protector solar: Cuando te expongas al sol, es esencial que te pongas una crema de protección solar, también si tu piel está tatuada. Esto ayudará a mantenerla joven al retener la humedad y formar una barrera protectora.
- Exfoliar la piel: Para mejorar la eficacia de una crema hidratante, exfóliate semanalmente, ya que esto te ayudará a eliminar algunas de las células muertas de la piel que pueden impedir la absorción de la crema hidratante.
- No olvides desmaquillarte: Desmaquíllate siempre antes de hidratar.
La Rutina de Belleza Perfecta para una Piel Hidratada
Volviendo a la importancia de hidratar tras la limpieza, la esteticista Carmen Navarro recalca que “lo más importante es evitar que el agua se pierda después de una higiene facial. La ayuda de las ceramidas resulta en este caso vital para no deshidratarnos. De esta manera, evitaremos que el agua que tenemos a nivel interno no se pierda, puesto que las ceramidas crean una especie de barrera protectora en el manto hidrolipídico. Es cosmética preparada para evitar la pérdida insensible de agua, o lo que es lo mismo, la pérdida natural diaria”.
Los limpiadores son clave porque si no está la piel limpia y preparada no harán efecto los productos aplicados a continuación. Limpiamos no solo lo que expulsa la piel sino también los efectos contaminantes.
Aplica un antioxidante por la mañana [como un sérum con vitamina c], una hidratante con ceramidas [fíjate en la selección de las mejores cremas hidratantes] y siempre la protección solar para la cara”, recomienda Carmen Navarro.
Por lo demás, esta célebre facialista prescribe los tratamientos faciales que deberíamos hacernos en casa: “Hazte un peeling semanal y no te olvides de una mascarilla hidratante con ácido hialurónico, péptidos, vitamina E, Vitamina D, ideal para combatir también el envejecimiento”.
Ingredientes Clave para la Hidratación
Una vez descartadas esas malas praxis, es interesante decantarse por cremas con activos humectantes como el ácido hialurónico, capaz de retener hasta 1.000 veces su peso en agua. Jenifer Alonso, fundadora del centro Infinittime, recuerda además que es un activo apto para todo tipo de pieles.
“Es extremadamente versátil y adecuado para todo tipo de piel, incluidas las sensibles y propensas al acné. No obstruye los poros y no causa reacciones alérgicas, lo que lo convierte en una opción segura para mantener la piel hidratada sin riesgo de brotes o irritaciones”. Y recuerda además su ligereza a la hora de aplicarlo.
“A diferencia de otros productos hidratantes que pueden ser más oleosos, el ácido hialurónico tiene una textura ligera y se absorbe rápidamente en la piel. Esto es especialmente beneficioso en verano, cuando buscamos productos que no nos hagan sentir pegajosos o sobrecargados”, explica.
La cosmetóloga Raquel González considera que siempre hay que tener en cuenta dos cosas: “Hay que aportarle agua, que es la hidratación en sí, pero luego hay que añadirle emolientes, que es lo que logra que esa hidratación se mantenga en la piel. Para hidratar la piel, el ácido hialurónico es el ingrediente estrella y siempre se recomienda aplicarlo en varios pesos moleculares porque así entramos en diferentes capas de la piel y así hidratamos a diferentes niveles, pero luego hay otros ingredientes que ayudan a hidratar, como la urea, el pantenol, el bisabolol… Y para sellar la humedad, es decir, para nutrirla, tiene que ser un producto lipídico, que cree una película, y nos estamos refiriendo a ingredientes como omegas, ceramidas, escualano…”.
Ácido Hialurónico
El ácido hialurónico es el ingrediente estrella para hidratar la piel, gracias a su capacidad de retener hasta 1.000 veces su peso en agua. Se recomienda aplicarlo en varios pesos moleculares para que penetre en diferentes capas de la piel y proporcione una hidratación más profunda.
Ceramidas y Lípidos
Según Carmen Navarro, “la cosmética con ceramidas no pueden faltar en tu neceser porque las ceramidas son los lípidos que se encuentran de manera natural en la piel y son esenciales para mantener a raya la hidratación. Sin ellas la piel se vuelve reactiva, seca y se irrita.
Necesitamos estabilizar la barrera hidrolipídica y protegerla frente a la pérdida de hidratación. Sin olvidar fomentar la elasticidad y estimular la renovación de la piel dañada. Importantes también los lípidos sobre todo en invierno porque nos protegen del medio ambiente, del frío, del aire, de la calefacción y, las personas deportistas al aire libre, deben prestar especial atención porque están sometidos al sol, contaminación, viento, frío y esos factores deshidratan y envejecen”.
Otros Ingredientes Beneficiosos
- Glicerina: Tiene propiedades hidratantes, emolientes y protectoras, y capta y retiene eficazmente el agua.
- Extracto de esporocarpo de tremella fuciformis: Proporciona una hidratación excepcional y duradera a la piel gracias a su estructura molecular.
- Trehalosa: Actúa imitando los humectantes naturales que ya se encuentran en la epidermis de la piel y es un eficaz antioxidante, hidratante y protector de la piel.
- Niacinamida: Una forma de vitamina B3 con múltiples funciones en el organismo y con propiedades hidratantes para la piel.
- Dexpantenol: Ayuda a reparar el proceso de reparación celular alterado y proporciona hidratación a la piel.
Alimentos que Ayudan a Hidratar la Piel
La nutrición es fundamental para que tu cuerpo funcione de forma saludable. Hay algunos alimentos y nutrientes específicos que deben formar parte de tu dieta para hidratar la piel y protegerla. Aquí tienes una lista de alimentos repletos de nutrientes que deberías incorporar a tu dieta para disfrutar de los beneficios de una piel bien hidratada:
- Semillas y aceite de girasol: para la vitamina E.
- Aceite de lino y salmón: muy ricos en aceites esenciales omega-3.
- Amla: una fuente de vitamina C.
- Hígado y zanahorias: para la vitamina A.
- Anguila, atún, bonito y caballa: una gran fuente de vitamina D.
- Té verde: aumenta el colágeno y la elastina de las células de la piel.
¿Cómo Recuperar la Hidratación de la Piel?
Puede ser necesario recurrir a protocolos en cabina. Se puede optar por faciales hidratantes y nutritivos así como por tratamientos médico-estéticos.
Las expertas de Mira + Cueto aconsejan mesoterapias con ácido hialurónico, sustancias antioxidantes, vitaminas y aminoácidos para dar hidratación profunda, luminosidad y mejorar la densidad de la piel. “Nos da un efecto flash de buena cara, ideal para comenzar el cuidado de las pieles más jóvenes”, apuntan.
Y explican en qué consisten estos tratamientos. “Depositamos en la dermis profunda ácido hialurónico no reticulado o de baja reticulación capaz de captar mil veces su peso en agua aportando una hidratación a largo plazo. Al combinarlo con antioxidantes, vitaminas y aminoácidos aportamos luminosidad y redensificamos la piel”.
Piel Grasa y Deshidratación: ¿Es Posible?
Las pieles grasas y deshidratadas son la especialidad de Galmiche: “Una piel grasa, por extraño que parezca, suele estar deshidratada, sobre todo a nivel epidérmico. El exceso de sebo no impide que se pueda deshidratar; un problema que añaden a los que pueda generar la falta de control de la grasa (acné, rosácea, entre otros)”, explica la facialista.
En su opinión, este tipo de pieles tienden a no hidratarse lo suficiente, puesto que, al notar el cutis graso, con brillos e imperfecciones, se considera que no es necesario.
“De hecho, muchos de los productos cosméticos que se aconsejan utilizan activos muy astringentes, que pueden dar la sensación de que están controlando la generación de grasa, y puntualmente lo están haciendo, pero a qué precio si uno de los efectos secundarios será la alteración de la barrera cutánea que ayuda a retener y regular la humedad dentro de la piel”, apunta Galmiche.
Mantener la Piel Hidratada Todo el Día
En palabras de Cristina Galmiche, “es cuestión de incorporar buenos hábitos, muy sencillos. Uno que no cuesta mucho (y que será de gran ayuda) es asegurarse de que nos estamos hidratando lo suficiente, porque perdemos agua a lo largo del día. Además de beber muchos líquidos, también es imprescindible usar un buen humectante, es decir, cosméticos que contengan activos como el ácido hialurónico que ayudan a retener el agua y hacen que la piel esté hidratada”.
Por otro lado, Galmiche defiende que un método fantástico para mantener la piel hidratada es someterse a su famosa oxigenación de la piel una vez a la semana. “Además de tener un rostro libre de impurezas, los productos que apliquemos, orientados a aportarnos y reforzar los niveles de hidratación, puedan penetrar por los poros de la piel”, apunta la experta.
Su tercer consejo es la limpieza del rostro en casa, que no será ni agresiva ni invasiva, y debe evitar las acciones mecánicas de arrastre. “Yo soy fiel defensora de la técnica de la doble limpieza facial, pero, cuidado, el término no se refiere ni a que tengas que limpiarte la piel dos veces al día (que también), ni a que debas repetir los pasos para arrastrar (de verdad) la suciedad. La doble limpieza es básicamente utilizar dos tipos de producto para limpiarnos.
Siguiendo estos consejos y adaptando tu rutina de cuidado de la piel, podrás mantenerla hidratada, saludable y radiante durante todo el año. No renuncies a una piel perfectamente hidratada por falta de información sobre el cuidado de la piel o hábitos que favorecen la hidratación de la misma.