La rosácea ocular es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta los ojos, provocando síntomas molestos y potencialmente graves. La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa en brotes con eritema, telangiectasias, ardor, enrojecimiento súbito, pápulas y pústulas y engrosamiento de la piel de la nariz (conocido como rinofima). Afecta aproximadamente a la mitad de las personas que padecen rosácea.
“Sin embargo, muchos pacientes desconocen que esta enfermedad dermatológica también puede afectar a la salud ocular. La rosácea ocular también se presenta en pacientes que no tienen rosácea en la piel, por lo que es muy importante conocer los síntomas para acudir un oftalmólogo que haga un diagnóstico certero y prescriba el tratamiento específico para cada caso”, explica el Dr. Suele debutar en la edad adulta, entre los 30 y los 50 años, y afecta por igual a hombres que a mujeres (la rosácea de la piel afecta más a mujeres, menos en el caso del rinofima, más frecuente en hombres de edad avanzada) y, al igual que la que afecta a la piel es crónica que cursa en brotes. Sensación arenosa y picor: “Hay que tener cuidado con este síntoma, ya que puede hacer que nos frotemos el ojo con demasiada fuerza provocando lesiones en la córnea” apunta el Dr. “Lo que sí sabemos los profesionales de la medicina es que existen determinados factores que inciden directamente en la aparición de los brotes” matiza el Dr. Izquierdo.
La rosácea ocular es una afección que puede causar incomodidad significativa y complicaciones si no se trata adecuadamente. En Central Ocular, ofrecemos soluciones y tratamientos efectivos para manejar esta condición.
¿Qué es la Blefaritis?
Los síntomas podrían corresponder a una blefaritis, que es la inflamación del borde del párpado que afecta específicamente a los folículos de las pestañas y a las glándulas que se localizan entre ellos, las cuales se obstruyen provocando una acumulación de grasa que favorece la proliferación excesiva de bacterias. La blefaritis proviene de las palabras griegas blepharon (párpado) e -itis (inflamación). La blefaritis es la inflamación del borde del párpado.
La blefaritis es una inflamación del borde del párpado que, en función del área afectada, se divide en dos tipos: anterior (en la zona más externa, donde nacen las pestañas) o posterior (en la parte interior en contacto con el ojo), que pueden coexistir (blefaritis mixta). Se conoce como blefaritis anterior cuando afecta a la superficie exterior del párpado, al borde libre en el que se fijan las pestañas. Por el contario, se trata de una blefaritis posterior si los síntomas se manifiestan en la superficie interna del párpado.
Tipos de Blefaritis Anterior
- Seborreica (material grasiento parecido a la caspa).
- Infecciosa (generalmente debida a una infección por estafilococos, a veces a infección por hongos).
- Parasitaria (infestación de Demodex).
La blefaritis anterior está provocada, normalmente, por un exceso de grasa o por la proliferación de bacterias. La blefaritis posterior se debe a un mal funcionamiento de las glándulas de Meibomio, ya sea por su obstrucción, destrucción o exceso de secreción grasa. La disfunción de las glándulas de Meibomio da como resultado inestabilidad de la película lagrimal, así como inflamación y daños en la superficie ocular. En general, es una condición importante y subestimada, que se calcula que está presente en cerca del 85% de los pacientes con sequedad ocular.
Síntomas de la Blefaritis
Los síntomas de blefaritis pueden ser diversos, pero la hinchazón suele ir acompañada del enrojecimiento del párpado y el ojo, la presencia de descamación y costras en el borde palpebral, sensibilidad a la luz (fotofobia), picor, ardor, la sensación de cuerpo extraño, lagrimeo y lágrimas espesas y/o visión borrosa.
Es frecuente la confusión de esta enfermedad con la presencia de orzuelos. A veces, la presencia de un ‘bulto’ en el párpado no es por un orzuelo, sino que se trata de un calacio o chalazión. Un orzuelo es la oclusión de la glándula sebácea que provoca una inflamación y el abultamiento del párpado. Suele afectar a menudo a pacientes con blefaritis crónica.
¡Aprende QUÉ es BLEFARITIS y por qué se produce ! 📕
Tratamientos para la Blefaritis Rosácea
Aunque no existen medidas preventivas claras, es importante mantener un cuidado aseo palpebral y de las pestañas con jabones de pH neutro, lo que también es útil para tratar la enfermedad puesto que controla la secreción grasa. Aunque no existe una causa determinada que sea la única que pueda explicar la aparición de la rosácea, ya sea cutánea u ocular. Aunque la rosácea ocular no tenga un tratamiento de curación definitivo, sí que existen ciertos tratamientos que ayudan a controlar y revertir los brotes más agudos. En este sentido, es importante acudir al oftalmólogo lo antes posible si se cree que se puede estar padeciendo ataques frecuentes de rosácea ocular para que lleve a cabo una evaluación del paciente.
En la blefaritis, el tratamiento específico dependerá de la causa que lo provoca. Sin embargo, una adecuada higiene ocular es fundamental, ya que una superficie palpebral limpia y de bordes suaves resulta resbaladiza para las escasas bacterias que permanecen tras la limpieza. Respecto a cómo limpiar los párpados de los ojos, esta higiene ocular debe hacerse a diario. A continuación, hay que limpiar la zona con productos específicos como soluciones, geles o toallitas para blefaritis. Es importante que las toallitas para blefaritis o gasas con solución limpiadora sean de un solo uso. De lo contrario, se podría trasladar la infección de un párpado a otro. Por la relación que puede existir entre blefaritis y ojo seco, el uso de lágrimas artificiales puede reducir las molestias.
A continuación, se detallan algunos tratamientos y medidas recomendadas:
1. Higiene Palpebral
Una higiene palpebral cuidadosa y regular -del mismo modo que cada día nos lavamos los dientes- ayuda a eliminar el exceso de bacterias y de grasa en los bordes de los párpados y, con ello, disminuye la probabilidad de sufrir esta afección. El tratamiento de la blefaritis se fundamenta en una adecuada higiene palpebral diaria, que es importante llevar a cabo con constancia y de forma correcta para lograr buenos resultados.
Gestión de Blefaritis: La blefaritis, o inflamación de los párpados, a menudo acompaña a la rosácea ocular. Es fundamental mantener una higiene adecuada de los párpados utilizando productos específicos recomendados por tu oftalmólogo.
- Limpieza con toallitas especiales: Estas toallitas van preparadas con un jabón suave especialmente diseñado para este problema.
- Jabón de bebé: Una alternativa es usar jabón de bebé rebajado a la mitad con agua y sobre un paño suave.
La higiene palpebral también se realiza hoy en día en la consulta del oftalmólogo.
2. Medicamentos
- Pomadas antibióticas: En el caso de la blefaritis estafilocócica, además de la higiene palpebral, puede ser necesaria la aplicación de una pomada oftálmica antibiótica en el borde de los párpados.
- Antibióticos orales: La blefaritis asociada a otras enfermedades de la piel, principalmente rosácea, puede requerir tratamiento con antibiótico por vía oral por un periodo de tiempo prolongado. El tratamiento con doxiciclina oral (antibiótico) puede ser muy eficaz en ciertos tipos de blefaritis. Los casos leves requieren colirios y pomadas antiinflamatorias y antibióticas, lo casos más graves antibióticos orales.
3. Lágrimas Artificiales
Si se trata de una blefaritis asociada a sequedad ocular, se recomienda el uso de lágrimas artificiales. Las lágrimas artificiales, también conocidas como colirios lubricantes, desempeñan una función importante en el alivio de los síntomas de la rosácea ocular. Su objetivo principal es aliviar la sequedad, una de las quejas más comunes asociadas con esta afección.
4. Tratamiento con Luz Pulsada Intensa (IPL)
El tratamiento con luz pulsada intensa (IPL) se ha convertido en un método prometedor para tratar la rosácea, sobre todo en oftalmología. La IPL implica el uso de luz de amplio espectro para tratar y reducir la inflamación y los vasos sanguíneos anómalos asociados con la rosácea. Luz pulsada intensa (IPL): reduce la inflamación y mejora la función de las glándulas de Meibomio. Al reducir los mediadores inflamatorios y abrir las glándulas obstruidas, la IPL ayuda a restablecer la capa normal de aceite de la película lagrimal, que es esencial para evitar la evaporación de la lágrima y mantener la humedad ocular.
5. Otros consejos y precauciones
- Evitar maquillaje y lentes de contacto: El uso de maquillaje y lentes de contacto puede irritar los ojos y empeorar los síntomas de la rosácea ocular. No es aconsejable el uso de maquillaje, sobre todo en casos de inflamación aguda.
- Compresas calientes: Aplicar compresas calientes en los ojos puede ayudar a reducir la inflamación y la incomodidad.
- Protección solar: Es importante proteger los ojos del sol para evitar la exacerbación de los síntomas.
- Dieta rica en Omega 3: También se recomienda una dieta rica en ácidos grasos omega 3 para un funcionamiento saludable de las glándulas de Meibomio. El salmón, el atún, la lubina, las sardinas y la mayoría de los mariscos son ricos en ácidos grasos omega 3.
Si el paciente tiene los ojos inflamados, debe evitar maquillarse.
Diagnóstico y Prevención
La rosácea ocular requiere un diagnóstico y tratamiento adecuados para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida del paciente. Un diagnóstico temprano evita complicaciones. Aunque no existen medidas preventivas claras, es importante mantener un cuidado aseo palpebral y de las pestañas con jabones de pH neutro, lo que también es útil para tratar la enfermedad puesto que controla la secreción grasa.
Una buena higiene del párpado es clave para prevenir la blefaritis, especialmente aquellos que están predispuestos a tener la afección como se mencionó anteriormente. La higiene es con el uso de toallitas y se recomienda lavar con solución salina.
Complicaciones de la Rosácea Ocular
Una de las complicaciones más inmediatas de la rosácea en los ojos es la sequedad ocular que aparece por la evaporación acelerada de la película lagrimal. En casos extremos y, particularmente, cuando no se recibe el tratamiento adecuado, las complicaciones de la rosácea ocular pueden llevar a una pérdida irreversible de la visión.
Tabla Resumen de Tratamientos y Recomendaciones
| Tratamiento/Recomendación | Descripción |
|---|---|
| Higiene Palpebral | Limpieza diaria de los párpados con productos específicos o jabón neutro diluido. |
| Lágrimas Artificiales | Uso de colirios lubricantes para aliviar la sequedad ocular. |
| Antibióticos Tópicos | Aplicación de pomadas antibióticas en el borde de los párpados (bajo prescripción médica). |
| Antibióticos Orales | Tratamiento con antibióticos orales para blefaritis asociadas a rosácea (bajo prescripción médica). |
| IPL (Luz Pulsada Intensa) | Procedimiento para reducir la inflamación y mejorar la función de las glándulas de Meibomio. |
| Compresas Calientes | Aplicación de compresas tibias para reducir la inflamación y mejorar la secreción de las glándulas. |
| Dieta rica en Omega 3 | Consumo de alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 para reducir la inflamación. |
| Evitar Irritantes | Evitar el uso de maquillaje y lentes de contacto durante los brotes inflamatorios. |
La rosácea ocular es una enfermedad inflamatoria que afecta predominantemente a la superficie ocular y los párpados. Es un subtipo de la afección de la rosácea cutánea y se caracteriza por un conjunto muy parecido de síntomas. Aunque sigue sin conocerse la causa que la provoca, hay que señalar que ciertos factores ambientales, como una exposición solar excesiva, pueden contribuir a su aparición.
tags: #blefaritis #rosácea #tratamiento