Botox en la Mandíbula: Efectos Secundarios, Beneficios y Alternativas

El tratamiento con toxina botulínica tipo A, más conocido como Botox, se ha popularizado en los últimos años con fines estéticos. Se trata de un tratamiento realmente efectivo para tratar las arrugas dinámicas o de expresión en la cara. Aunque normalmente se asocia el uso de botox a motivos puramente estéticos, lo cierto es que también tiene aplicaciones terapéuticas.

En este artículo, exploraremos en detalle los efectos secundarios del Botox en la mandíbula, así como sus beneficios y alternativas, para que puedas tomar una decisión informada sobre este tratamiento.

¿Qué es el Botox y cómo funciona?

Botox es el nombre comercial de una de las marcas de toxina botulínica. Esa neurotoxina, producida por una bacteria llamada Clostridium botulinum y responsable de la enfermedad del botulismo, produce una interrupción temporal de la comunicación que hay entre un nervio y su músculo diana, pero sin lesionar las estructuras nerviosas.

El efecto que causa el Botox es la parálisis temporal de los músculos en los que se infiltra. La toxina bloquea la unión neuromuscular, de manera que los impulsos nerviosos no puede producir la contracción y, por tanto, el movimiento del músculo. Esto hace que el paciente tenga limitada la gesticulación de la cara, y por tanto, se formen menos arrugas dinámicas. La parálisis no tiene por qué ser completa, de manera que se consiga un movimiento suave, sin efecto máscara o de cara inexpresiva.

Usos terapéuticos del Botox

Donde más se utiliza actualmente la toxina botulínica es en Neurología, concretamente en distonías en las que se producen contracciones involuntarias de algunos músculos. Es el caso, por ejemplo, de personas con enfermedades congénitas y degenerativas que provocan un estímulo anormal en músculos que están contraídos siempre.

La toxina botulínica se emplea también para tratar casos de estrabismo, de acuerdo con el experto: “Estos pacientes tienen un músculo con un estímulo anormal, por alguna alteración genética o del desarrollo, que está tirando del ojo en una dirección que no es la que el órgano necesita.

En el caso de la Dermatología , el botox se usa en casos de hiperhidrosis, también provocado por un “estímulo involuntario del sistema nervioso hacia las glándulas sudoríparas”.

Además de para tratar el estrabismo y los blefaroespasmos, también se emplea para el bruxismo: “El hecho de apretar mucho la mandíbula provoca con el tiempo una artrosis en la articulación que conlleva dolores crónicos y un desgaste en los dientes.

Botox para el Bruxismo

El bruxismo (BRX) se define como rechinar y/o apretar los dientes, involuntaria e intensamente, debido a hipertrofia y/o contracción reiterada de los músculos masticatorios, especialmente los maseteros. De hecho, el BRX se considera el factor de riesgo más importante en la inestabilidad de la ATM.

El tratamiento más adecuado para este problema mandibular debe ser, principalmente, el uso de una férula de descarga o miorrelajante, ya que, sobre todo en el periodo nocturno, muchos de estos pacientes aprietan o rechinan. “Al interponer estas férulas de resina entre los dientes superiores y los inferiores, se evita el apretamiento y/o la sobrecarga de la articulación, y también de los músculos”, añade el experto.

Pero en los últimos tiempos también son muchos los que recurren a las inyecciones de toxina botulínica. Además de la férula, los expertos recomiendan también la ayuda de la fisioterapia sobre los músculos masticadores y cervicales.

Es importante saber que los efectos adversos más graves del Botox se deben en muchos casos a una infiltración inadecuada, de manera que la toxina difunde a músculos en los que no debería actuar. Por lo tanto, es muy importante que el tratamiento lo realice un médico especialista con formación adecuada.

La TB-A induce la relajación muscular en aquellos músculos en los que se aplica; en el caso de los músculos maseteros disminuye la contracción muscular excesiva, tanto en reposo como durante los movimientos de masticación. El efecto clínico de la TB-A sobre el BRX puede observarse de 2 a 4 días después de la inyección inicial.

Estudio sobre el tratamiento del bruxismo con toxina botulínica

Un estudio clínico, prospectivo y longitudinal en 25 pacientes, mujeres, de 24 a 67 años (37.2 +/- 10.7), desde setiembre de 2018 a marzo de 2019, demostró la efectividad del tratamiento con TB-A. Los controles de evaluación se realizaron antes, 2 semanas y 4 meses después del tratamiento con TB-A. Se tomaron fotografías digitales, se valoró el índice de desgaste dental de Smith-Knigth y se realizó ortopantomografía. Algunas pacientes aportaron resonancia magnética nuclear.

Las ecografías mostraron que existe una diferencia significativa entre las mediciones de los maseteros en relajación (1.21 mm +/- 0.23) y en contracción (1.53 mm +/- 0.24) obtenidas antes del tratamiento y las encontradas 2 semanas después (relajación: 1.06 mm +/- 0.24; contracción: 1.25 mm +/- 0.28). Sin embargo, no hubo diferencia significativa (p > 0.05) entre las medidas de control de 2 semanas y las de 4 meses después (reposo: 1.08 mm +/- 0.19; contracción: 1.29 mm +/- 0.20).

De la misma manera se procedió con la variable diámetro bigonial: la diferencia fue significativa (p < 0.05) entre los valores de antes del tratamiento (122.8 mm +/- 5.6)y los de 2 semanas después (119.1 mm +/- 5.6), pero no la hubo entre los resultados de 2 semanas y los de 4 meses después del tratamiento (119.4 mm +/- 6.0).

Es de destacar que 6 pacientes (24%) quedaron libres de bruxismo; el resto (76%) experimentó una mejoría significativa. Respecto a la pregunta sobre si recomendarían el tratamiento: 24 pacientes (96%) dijeron que lo recomendarían a pesar de haber tenido algún efecto adverso. Solo una paciente, que tuvo dolor moderado durante la inyección y presentó equimosis de más de una semana manifestó que no recomendaría el tratamiento y que no realizaría más sesiones; sin embargo, admitió que mejoró mucho con respecto a su estado inicial.

Los resultados de este estudio sugieren que la TB-A debe considerarse un tratamiento de primera línea en caso de BRX. Teniendo en cuenta que el BRX es más frecuente en la adolescencia, para reducir la patología y sus secuelas en las siguientes décadas de la vida sería conveniente no retrasar un tratamiento que demuestra ser beneficioso en un alto porcentaje de pacientes.

Por lo tanto, si comparamos los tratamientos mencionados (antidepresivos, ansiolíticos, terapias cognitivo-conductuales) con el empleo de TB-A, esta resulta ser una de las mejores opciones para tratar el BRX, tanto por su eficacia como por su rápida respuesta.

La TB-A resulta muy cómoda de emplear en pacientes que no precisan otro tipo de medicación, ya que su aplicación se realiza cada 6 meses o más, tiempo durante el cual los pacientes quedan libres de los síntomas acompañantes del BRX al tiempo que se previenen daños acumulativos a la ATM.

Bruxismo: Tratamientos (Toxina botulínica, férula dental...)

Efectos Secundarios del Botox en la Mandíbula

Además de los efectos deseados, el Botox puede producir efectos no deseados o adversos, como la gran mayoría de medicamentos. Estos efectos son en general poco frecuentes, y dependen de la zona de infiltración. La gran mayoría de estos efectos aparecen en las primeras 24-48h de la infiltración. Y también lo más habitual es que sean efectos a corto plazo, que desaparecen en los primeros días, como la inflamación, los hematomas, la cefalea, o los síntomas de tipo gripal.

Los efectos secundarios más habituales son moretones o pequeños hematomas en los lugares donde se han aplicado las inyecciones. No es recomendable aplicarse bótox si estás embarazada, lactando o si tienes alguna condición neuromuscular. Es fundamental que un profesional experimentado lleve a cabo el tratamiento para reducir los riesgos y asegurar que la toxina botulínica se aplique correctamente.

Tuvimos en cuenta los posibles efectos secundarios, locales y sistémicos, tras el tratamiento con TB-A que en general fueron leves y transitorios. Cuantificamos los efectos adversos en 5 niveles, de 0: sin efectos adversos, hasta 4: muy severos.

  • Dolor durante la inyección de TB-A: Ninguna de las pacientes informó haber tenido dolor severo o muy severo al inyectar. Solo 5 pacientes (20%) informaron de dolor moderado que duró hasta 2 días, mientras que las restantes 20 pacientes (80%) no tuvieron dolor o fue leve y de duración inferior a 1 día.
  • Equimosis: Una paciente (4%) tuvo equimosis severa que persistió durante 10 días. Dos pacientes (8%) tuvieron equimosis moderada y leve que duraron 7 y 5 días respectivamente. Las equimosis solo sucedieron en 1 de los 6 puntos de inyección empleados (fueron 3 por cada masetero).
  • Edema: Solo 2 pacientes (8%) informaron haber tenido edema leve que duró 2 días.

Según Sánchez Viera, “existen fármacos que neutralizan el efecto, pero también se corrigen solo, con el paso del tiempo”. De acuerdo al experto, la mortalidad derivada del uso de la toxina botulínica es “baja”: “En estética se usan entre 40 y 50 unidades por tratamiento, y en indicaciones médicas, entre 200 y 400 unidades. En los lugares de inyección puede aparecer una leve inflamación fugaz o un hematoma (moratón), siendo la reincorporación social inmediata.

Las inyecciones de toxina botulínica no deben ponerse durante el embarazo, la lactancia o en pacientes con miastenia gravis. Se debe informar al médico si se están tomando antibióticos o si se tienen problemas neurológicos o musculares.

Es importante, en primer lugar, que el tratamiento lo aplique personal preparado que conozca qué dosis tiene que aplicar y en qué músculo concreto hacerlo. Si el fármaco se ha obtenido en canales no legales, que no están sujetos a controles sanitarios, y se inyecta de forma masiva sí puede provocar la muerte”, dice Sánchez Viera, que también destaca que el botox no puede emplearse para tratar la miastenia.

Efectos secundarios graves por el uso reiterado de la toxina botulínica

La Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial y Cabeza y Cuello (SECOMCYC) señala cada vez son más los problemas derivados del mal uso de la toxina botulínica por parte de profesionales ajenos a la especialidad para tratar este tipo de dolores miofasciales.

"Estamos viendo publicaciones científicas que apuntan a efectos secundarios graves por el uso reiterado de la toxina botulínica en los músculos masticadores, como atrofias de partes blandas, dificultad masticatoria permanente por la inactividad que produce la toxina sobre los músculos, e incluso reabsorciones del hueso mandibular donde se insertan los músculos maseteros", explica el especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial, José Ignacio Salmerón.

Alternativas al Botox para el Bruxismo

El bótox no es la única solución para el bruxismo. Las férulas de descarga son placas que protegen tus dientes por la noche. Son efectivas para evitar el desgaste, pero no siempre alivian el dolor muscular o las migrañas.

Las técnicas de relajación, como la fisioterapia mandibular, el yoga o la meditación, pueden ayudarte a aliviar el estrés que provoca el bruxismo.

Los especialistas consideran que el tratamiento más adecuado para el bruxismo es el uso de férulas de descarga o miorrelajantes por la noche, que es el periodo de tiempo en el que la mayoría de los que lo sufren aprietan o rechinan.

Aunque considera que la toxina botulínica puede ser útil en algunos casos en los que el problema reside en un grupo muscular en concreto, en general supone un problema por que "paraliza al músculo masticador en los puntos en los que se infiltra, de manera que se elimina el dolor y los pacientes piensan que esta aplicación es el remedio. Por tanto, no estamos tratando la causa y a veces se produce un abuso, el tratar estas parafunciones a base de realizar infiltraciones repetidas".

Otro de los problemas que ven los expertos es que algunos médicos estéticos inflintran botox en la mandíbula a pacientes con bruxismo que acuden a ellos por motivos estéticos porque consideran que con eso están tratando la afección, pero lo hacen de manera inadecuada.

Tabla comparativa de tratamientos para el bruxismo

Tratamiento Descripción Ventajas Desventajas
Férulas de descarga Placas que protegen los dientes durante la noche. Evitan el desgaste dental. No siempre alivian el dolor muscular o las migrañas.
Toxina botulínica (Botox) Inyecciones que paralizan temporalmente los músculos masticatorios. Reduce el dolor, mejora la estética facial. Efectos temporales, posibles efectos secundarios.
Técnicas de relajación Fisioterapia mandibular, yoga, meditación. Alivian el estrés y la tensión muscular. Pueden requerir tiempo y dedicación.

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