Bótox sin Resultados: Causas y Soluciones

El uso del bótox para mejorar el aspecto de nuestra cara y parecer más joven es algo ya muy habitual. Cada vez, más personas deciden someterse al tratamiento y renovarlo una o dos veces al año, ya que los efectos se pasan entre 3 y 6 meses después de la aplicación. Sin embargo, todavía hay muchos casos de mal uso.

Seguro que has visto a más de una persona, aunque sea alguien famoso en televisión, a quien parecen haberle paralizado los músculos de la cara, o cuyas facciones han cambiado por completo su fisonomía. Por lo general, todos estos problemas ocurren por el uso de una mala técnica por parte del profesional o por un exceso de bótox inyectado.

El bótox es un tratamiento de rejuvenecimiento facial rápido, seguro y con resultados demostrados; sin embargo, la falta de información sobre las técnicas de medicina estética ha difundido el miedo a perder la expresión del rostro y mostrar un aspecto artificial, pero el único bótox que quita la expresión del rosto es el mal puesto.

Es importante ser consciente de los rasgos propios antes de inyectarse botox, por lo que se recomienda recibir primero una valoración por parte del cirujano. Pero para obtener un buen resultado, es importante confiar en buenas especialistas que entiendan las características anatómicas individuales de cada paciente.

En el Instituto de cirugía plástica Dr. Fabrizio Moscatiello contamos con un equipo médico especializado con más de 15 años de experiencia, con una amplia trayectoria profesional en tratamientos de medicina estética, consiguiendo resultados muy naturales y satisfactorios para nuestras pacientes con los tratamientos de neuromoduladores en Andorra.

¿Cuáles son los efectos secundarios del Botox?

Posibles Causas de Resultados Insatisfactorios

En las consultas de medicina estética y dermatología cada vez es más generalizada la queja de algunas clientas que aseguran que los neuromoduladores les están dejando de hacer efecto. “Es cierto que últimamente hay un número mayor de pacientes que se queja de la menor duración del efecto de la toxina botulínica tipo A para uso estético, incluso se quejan de que no les hace ningún efecto”, asegura la cirujana y médico estético Virtudes Ruíz. Entre las causas, podrían estar el desarrollo de anticuerpos, la exposición al Covid-10 o un mal uso del producto por parte del profesional. Vamos a desgranarlas.

1. Anticuerpos Neutralizantes

La primera hipótesis sería que la generación de anticuerpos neutralizantes es la causante de que la acción de este tratamiento sea breve. “Esta idea parte, probablemente, de que para tratar el botulismo como intoxicación se utilizan, además de antibióticos, medidas de apoyo antitoxinas semejantes a las utilizadas en los venenos de serpiente que son anticuerpos contra la toxina. Sin embargo, los estudios indican que estos anticuerpos se generan en una proporción bajísima de usuarios”, según el doctor del Río.

Por su parte la doctora Roo cree que esta creencia proviene del hecho de que: “al ser preparados proteicos, todos los neuromoduladores son capaces de inducir la formación de anticuerpos, según la dosis, cantidad de neuroproteínas o impurezas que contenga el preparado, y de si se inyecta cada poco tiempo. Ahora bien, es algo excepcional en su uso estético, ya que se infiltran menos unidades.”

Los expertos coinciden en que la aparición de anticuerpos es más frecuente en el tratamiento de enfermedades neurológicas crónicas que requieren altas dosis y tratamientos muy frecuentes.

2. Exposición a Vacunas Covid-19

“Sí es posible el hecho de que haber recibido vacunaciones repetidas del Covid-19 en poco espacio de tiempo y con ARN mensajero hayan despertado nuestra inmunidad, lo que hace que el efecto de los neuromoduladores se elimine antes de lo habitual. Pero hacen falta más estudios porque siguen sin haber evidencia científica clara”, apunta la doctora Ruíz.

En este sentido, el dermatólogo Miguel Sánchez Viera, coordinador del GEDET recuerda un estudio realizado en 2022: “Un número reducido de pacientes con indicación estética sugería una posible reducción del efecto en torno a tres semanas después de tener exposición al Covid-19. Eso sí, los propios investigadores del estudio referían que eran necesarios más estudios y con un número mayor de pacientes para poder confirmar ese efecto.”

En definitiva, actualmente no existen estudios relevantes que pongan de manifiesto esa menor duración, “aunque se aconseja no administrar estos fármacos de forma inmediata tras haber padecido la infección o la vacuna del coronavirus, y sí esperar un periodo prudencial”, aconseja el doctor Sánchez Viera.

3. Gesticulación Excesiva

Sí, es cierto que la mímica facial influye. “No es lo mismo un paciente cinético, que gesticula normalmente; que uno hipertónico, que todo el rato está contrayendo de forma involuntaria la musculatura facial, como el entrecejo, o elevando las cejas y formando arrugas en la frente, para evitar el exceso de piel en el parpado superior”, explica la cirujana y médico estético María Vicente.

En este apartado los expertos coinciden: “La gesticulación es única en cada persona, aquellas con contracción muscular intensa y gran cantidad de arrugas de expresión tendrán un peor resultado y menor duración”, confirma también la dermatóloga Elia Roo.

4. Pinchazos Antes de Tiempo

Lo normal es esperar un período mínimo de entre 4 y 6 meses para volver a pincharse bótox, de lo contrario su efecto sí puede durar menos. La Dra. Ruíz lo advierte: “influye en su duración el hecho de que hay personas que no esperan los cuatro meses de rigor, imprescindibles para volvérsela a poner.” Y el Dr. del Río también lo confirma: “su administración continuada sí podría facilitar esa resistencia o la generación de anticuerpos.”

5. Dilución Excesiva o Dudosa Procedencia

Otra razón por la que podría estar teniendo menos efecto es porque lo están pinchando personas no autorizadas y/o con poca experiencia. “Hay inyectores no profesionales, intrusos, y que no pueden ponerla, pero lo hacen, como dentistas y enfermeros, amén de los particulares sin formación sanitaria que también se atreven. Muchos la diluyen en exceso o utilizan productos de dudosa procedencia y con falta de cadena de frio del producto, ya que no lo pueden adquirir de forma legal. Hay que dejar claro que, por ley, solo un médico puede inyectar toxina botulínica”, advierte Virtudes Ruíz.

Factores Individuales y Expectativas

Las expectativas no son las mimas con 45 que con 60 años: “Los neuromoduladores no son un congelador en el tiempo, tan solo suavizan y relajan la expresión”, apunta el dermatólogo Emilio del Río.

Todo el mundo responde al tratamiento con neuromoduladores: “Se ha demostrado formación de anticuerpos efectivos en medicina terapéutica pero no en medicina estética. Ahora bien, hay que tener en cuenta la dosis, la dilución del producto, los puntos de inyección (técnica) y el producto en sí mismo”, advierte la doctora Vicente.

Es necesaria la personalización del tratamiento: se requiere un manejo y conocimiento exhaustivo de cada neuromodulador, así como de la historia clínica del paciente y un buen diagnóstico de éste. “No tratamos a todos los pacientes con el mismo neuromodulador ni la misma dosis (algunos pacientes necesitan más dosis de la que viene en un vial), ni los mismo puntos de inyección, lo elegimos en función de él y de las características de la toxina. De esta manera conseguimos que en todos haya un efecto natural y duradero”, concluye la Dra. Ruíz.

Tiempo para Ver Resultados

Una de las dudas más frecuentes tras aplicarse toxina botulínica es: “¿Cuándo voy a ver resultados?”. Si bien el bótox es uno de los tratamientos estéticos más eficaces y seguros cuando se realiza correctamente, su efecto no es inmediato. Cada rostro es distinto, y el tiempo que tarda en actuar depende de múltiples factores: la zona tratada, la cantidad aplicada, el tipo de músculo, tu metabolismo, e incluso tu experiencia previa con este tratamiento.

Cada zona facial tiene un comportamiento muscular propio. Algunas áreas están en constante movimiento (como el entrecejo o la frente), otras son más estáticas o profundas. El tipo de tratamiento también condiciona los plazos.

Cada cuerpo reacciona de manera distinta a la toxina botulínica. Aunque el bótox se haya popularizado, no deja de ser un tratamiento médico que requiere precisión, criterio y experiencia. Por eso, es fundamental recurrir a especialistas certificados en botox, donde cada caso se evalúa de forma personalizada y ética.

Duración del Tratamiento

En líneas generales, la duración media del tratamiento suele ser de entre cuatro y seis meses, pero depende de factores individuales como el metabolismo, la fuerza de los músculos tratados, los hábitos de vida, e incluso el nivel de estrés. Pero lo que parece preocupar a muchos pacientes habituales es que, con el paso del tiempo, la sensación es que los resultados ‘aguantan’ menos de lo que lo hacían en las primeras sesiones. La pregunta es, ¿se trata de una percepción subjetiva o hay una base real detrás?

“No podemos hablar de que se trate únicamente de una percepción subjetiva, pero sí de los matices que rodean al uso de neuromoduladores como la toxina botulínica. Con el paso del tiempo, la calidad de la piel también cambia y va perdiendo colágeno, elastina y firmeza. Es la evolución natural en el proceso de envejecimiento que hace que los músculos faciales también evolucionen en esa pérdida global. Todo esto es lo que realmente influye en cómo percibimos la duración de los resultados. Sin embargo, el efecto no desaparece porque el organismo se ‘acostumbre', sino porque los procesos de envejecimiento siguen su curso y requieren un enfoque cada vez más global”, explican del equipo medico estético de Beldon Medical.

Según los expertos, otro punto importante es que los hábitos de vida y los factores individuales juegan un papel determinante. “Son varios aspectos a tener en cuenta. Sin duda alguna, la genética, pero también influye la calidad de la piel, el metabolismo de cada persona, el grado de contracción muscular y, por supuesto, el estilo de vida. El estrés, el consumo de tabaco, la exposición solar severa y sin fotoprotección o la falta de un descanso óptimo pueden acortar la duración de los resultados y acelerar los factores de envejecimiento prematuro a causa de todo ello. Y por el contrario, pieles bien cuidadas, con rutinas y estilo de vida saludables y constancia en determinados tratamientos en cabina, suelen alargar ese efecto rejuvenecedor”.

Importancia de la Técnica y el Producto

Tanto en el caso del bótox como en cualquier otro procedimiento médico estético, buscar un buen profesional es clave no solo para evitar males mayores, sino para conseguir el resultado que se busca e, incluso, para prolongar sus efectos. “Ni todos los neuromoduladores son iguales ni todas las técnicas ofrecen los mismos resultados”, aseguran desde Beldon Medical.

La precisión en los puntos de infiltración, la dosis exacta y la comprensión de la anatomía facial marcan la diferencia entre un resultado natural y uno duradero u otro menos satisfactorio. Por eso es clave ponerse en manos de profesionales médico estéticos altamente cualificados que trabajen con productos de calidad y, muy importante, que puedan ajustar la técnica a cada rostro. Este es un claro ejemplo de que menos no siempre es más”.

Mitos Sobre el Bótox

Otra de las preocupaciones comunes entre los habituales del bótox suele ser si su uso prolongado puede causar debilidad muscular permanente, pero esto no es más que un mito, según los profesionales. “Como decíamos, los músculos no se ‘acostumbran’ a la toxina botulínica. Lo que ocurre es que, al relajar de forma repetida ciertas zonas, la memoria muscular cambia y algunos gestos se suavizan por lo que las arrugas dinámicas se vuelven menos marcadas. En el grupo de personas más jóvenes conlleva retrasar la aparición de determinadas arrugas fruto de una gesticulación profunda. Aquí se actúa desde la prevención o la contención, evitando que el problema se agrave y dando lugar a un resultado más estable”.

Consejos para Prolongar los Efectos

“Una piel fuerte y cuidada responde mejor y mantiene durante más tiempo los beneficios de las infiltraciones. Además, podemos reforzar con una serie de tratamientos complementarios como la mesoterapia facial, que ayuda a nutrir la piel, bioestimuladores o láser, que ayudan a mejorar la calidad cutánea y potencian la acción del bótox. Es como cuidar el lienzo para que el trazo luzca impecable”.

“Además, aunque la cosmética no sustituye en modo alguno a los neuromoduladores, sí contribuye a mantener la piel en un estado óptimo. El retinol estimula la renovación celular, los péptidos favorecen la firmeza y las cremas reafirmantes aportan soporte y nutrición.

Tabla Comparativa de Toxinas Botulínicas Tipo A Aprobadas por la FDA y/o CE

Existen varias neurotoxinas y no son intercambiables entre sí. A continuación, se presenta una tabla con las principales toxinas botulínicas tipo A aprobadas por la FDA y/o CE:

Nombre Comercial Fabricante Aprobación
Botox Allergan FDA, CE
Dysport/Azzalure Galderma FDA, CE
Xeomin/Bocouture Merz Pharmaceuticals FDA, CE
Nuceiva/Jeuveau Evolus FDA, CE

Posibles Alteraciones y Errores Comunes

El botox es uno de los fármacos más seguros y a día de hoy su técnica está muy perfeccionada. No obstante, existe la posibilidad de que los resultados no sean siempre los deseados. Es importante que la técnica se realice por profesionales que cuenten con un buen conocimiento de la musculatura facial y sus funciones, pero también con una especial habilidad para realizar infiltraciones en los puntos anatómicos adecuados.

  1. Caída del párpado: Es una de las alteraciones más comunes. El Botox se difunde desde la zona tratada hasta los músculos elevadores del párpado, lo que provoca una caída de los mismos. Esta alteración suele darse con más frecuencia en pacientes mayores de 50 años y puede durar varias semanas.
  2. Cejas en pico: Algunas mujeres poseen unas cejas muy elevadas en su parte central (cejas en pico). El especialista debe abstenerse de infiltrar botox en la parte central de la frente para evitar una elevación generalizada de la ceja.
  3. Pérdida de volumen en la mejilla: El error está en inyectar una cantidad excesiva de toxina botulínica o realizar infiltraciones a nivel muy profundo. Otras, al inyectar mucha cantidad de toxina en las patas de gallo quedan afectados los músculos que hay bajo el pómulo, ocasionando una pérdida de volumen en la mejilla y una sonrisa poco natural.
  4. Hematomas: Los pacientes que toman anticoagulantes, aspirina o preparados de herbolario pueden presentar pequeños hematomas en las zonas tratadas. Surgen por la rotura de pequeños vasos sanguíneos y desaparecen espontáneamente en cuatro o cinco días.

Consideraciones Finales

Vaya por delante que, “ninguno de los fabricantes de las distintas marcas ha comunicado a las Agencias Europea o Española del Medicamento ningún cambio en la fabricación, purificación, obtención o envasado, que justifique este cambio de percepción”, según Emilio del Río, también dermatólogo del GEDET.

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