Si alguna vez te has preguntado si exfoliar la piel te vendría bien, este artículo resolverá todas tus dudas. La exfoliación es la eliminación de las células muertas de la piel, un proceso esencial para mantenerla cuidada, equilibrada y en su mejor estado. Nuestra piel tiene un sistema natural de exfoliación, que permite el ascenso de células de la epidermis desde su capa basal hacia arriba hasta que se desprenden en aproximadamente un mes.
Este procedimiento es esencial para un correcto funcionamiento de nuestra piel, ya que favorece el recambio epidérmico y evita la acumulación de corneocitos o células muertas, que dan a la piel un aspecto rugoso y deshidratado. La exfoliación es uno de los rituales esenciales para mantener tu piel cuidada, equilibrada y en su mejor estado.
Exfoliar la piel es una técnica sencilla que se remonta al antiguo Egipto. Desde entonces, sigue siendo la clave del éxito para un rostro saludable y bonito. Al eliminar las células muertas y sucias de la piel, emerge una nueva capa de piel radiante.
Si notas que tienes el rostro un tanto áspero en los bordes, te interesará saber por qué exfoliar la piel es clave.
¿Por qué y con qué frecuencia se debe exfoliar la piel?
¿Qué es la Exfoliación de la Piel?
La epidermis, o la capa superficial de la piel, está compuesta por cinco subcapas. En la capa más profunda, nacen nuevas células de piel. Cuando maduran, estas células van ascendiendo hacia la capa superior. Luego tienden a caerse de manera natural, para permitir que surja nueva piel, más tersa y con una pigmentación homogénea.
Una piel sana expulsa la increíble cantidad de 30.000 a 40.000 células muertas por minuto. Pero, lo cierto es que este proceso tiende a ralentizarse por una serie de factores como la exposición al sol, las fluctuaciones hormonales y el envejecimiento. Al retrasarse este proceso, las células muertas comienzan a acumularse en la piel, haciendo que se vea áspera y sin brillo.
Si permanecen demasiado tiempo, pueden taparte los poros, lo cual conlleva a un conjunto de problemas, como las manchas y las líneas de expresión. Prueba la exfoliación, que retirará las células muertas para darle paso a una nueva piel. Además, ¡exfoliar la piel contribuye a que otros productos para el cuidado de la piel actúen de manera más efectiva!
La exfoliación corporal es un tratamiento que consiste en eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel. Por lo tanto, este proceso tiene como objetivo favorecer el proceso de renovación celular, activar la microcirculación y el drenaje, mejorar la apariencia y oxigenar la dermis.
La técnica del peeling acelera la regeneración celular, activa la circulación sanguínea y favorece la oxigenación. También tiene un efecto antiestrés ya que ofrece una sensación de bienestar muy agradable y una experiencia relajante para la piel. Gracias a este tratamiento, el color de la piel se ve más intenso y uniforme, sin manchas ni zonas oscuras.
Este excelente tratamiento se ha convertido en uno de los tratamientos más demandados de las estéticas, pues recupera la luminosidad de la piel, y sus resultados se aprecian desde el primer día.
Tipos de Exfoliantes
Existen diferentes formas de exfoliar la cara. Un exfoliante facial utiliza partículas suaves para eliminar la piel muerta mediante un mecanismo principalmente físico, mientras que los exfoliantes faciales químicos, a veces llamados peelings, utilizan sustancias químicas como ácidos suaves o enzimas para desprender las células sin frotar. Ambos tipos de productos están diseñados para favorecer el proceso de renovación natural de la piel. Según su fórmula, pueden tener un efecto más intenso o más suave sobre la piel.
Los productos exfoliantes suelen dividirse en dos grupos: físicos y químicos.

Exfoliantes Físicos o Mecánicos
El frotar o friccionar la piel favorece la exfoliación de misma. Los exfoliantes físicos, también llamados scrubs, llevan unos gránulos que son los que hacen el arrastre. Los exfoliantes físicos eliminan manualmente la piel muerta de la piel, al aplicar componentes abrasivos sobre la superficie como el azúcar, las microperlas, el polvo de salvado de arroz o semillas de jojoba.
El masajeo mejora la microcirculación y el drenaje linfático, de modo que el resultado es un cutis resplandeciente. Si bien el tratamiento ofrece una dosis inmediata de gratificación, puede tener su parte negativa: si el producto exfoliante contiene partículas demasiado irregulares, y frotas vigorosamente al aplicarlo, el exfoliante físico puede dejarte la piel con micro roturas, en vez de dar lugar a un cutis resplandeciente.
Puedes evitar este tipo de problemas optando por productos con partículas suaves y redondeadas, y aplicándolo con delicadeza.
Exfoliantes Químicos
Son sustancias que van a favorecer la ruptura de los hemidesmosomas que mantienen unidos a los corneocitos. Los que más se usan en cosmética son los hidroxiácidos, que podemos encontrar en tónicos, geles, cremas, mascarillas.
Los exfoliantes químicos, por otra parte, actúan rompiendo el “pegamento” intercelular que mantiene a las células muertas de la piel juntas. Al disolver estos enlaces, las células muertas se desprenden, permitiendo que la nueva piel llegue a la superficie.
Aunque pueda sonar intimidante, los exfoliantes químicos pueden ser particularmente suaves: están compuestos por bajas proporciones de ácidos y enzimas naturales, derivados de alimentos. Además, los exfoliantes químicos no requieren que los frotes al aplicarlos. Así que penetran en las capas más profundas de la piel y potencian la renovación celular sin necesidad de frotar la piel, lo cual es beneficioso para las pieles sensibles.
Tipos de Hidroxiácidos:
- Alfahidroxiácidos: Son el ácido glicólico, el ácido láctico, el mandélico, el cítrico, el tartárico, el ácido málico: rompen estos enlaces, favorecen la exfoliación y la hidratación de la piel, estimulan la formación de colágeno y elastina, son usados también en alteraciones de la pigmentación.
- Betahidroxiácidos: (básicamente el ácido salicílico): tiene apetencia por la grasa y actúa como seborregulador, comedolítico, y tiene efecto antibiótico, por eso es tan interesante en patologías donde hay un exceso de grasa como el acné.
- Polihidroxiácidos: (la gluconolactona y el ácido lactobiónico): ideales en pieles sensibles.
Exfoliantes Enzimáticos
Contienen enzimas proteolíticas de origen natural, por ejemplo, derivadas de la piña o la papaya, que son las que rompen las uniones entre los corneocitos.
¿Cómo Exfoliar la Piel Correctamente?
Exfoliar correctamente la piel de la cara puede marcar una verdadera diferencia en el aspecto y el tacto de la piel. El producto que debes utilizar para exfoliar depende de tu tipo de piel. Si tienes la piel sensible, busca un exfoliante facial para piel sensible o un exfoliante facial suave. Tanto si utilizas un exfoliante facial como un peeling facial, hazlo con suavidad. Para los exfoliantes, utiliza movimientos circulares ligeros. La mayoría de las personas se benefician de 1 a 3 exfoliaciones semanales.
Empieza siempre por limpiar la piel para garantizar una exfoliación eficaz. Dado que la exfoliación puede hacer que tu piel sea más sensible a la luz solar, es esencial que utilices un protector solar de amplio espectro todos los días, incluso cuando esté nublado.
Aquí hay algunos consejos adicionales para exfoliar la piel del cuerpo:
- Preparación de la piel: Antes de exfoliar, asegúrate de estar en un ambiente cómodo y con la piel limpia.
- Aplicación del exfoliante: Aplica el producto sobre la piel húmeda y realiza movimientos circulares con las manos o un cepillo corporal para lograr una exfoliación uniforme.
- Evita aplicar demasiada presión: Exfoliar no significa frotar con fuerza.
- Exfolia con moderación: Exfoliar en exceso puede irritar la piel.
- Después de exfoliar: La piel necesita un cuidado adecuado para mantener su hidratación y salud.
Frecuencia de Exfoliación
La frecuencia con la que debes exfoliar tu piel depende de tu tipo de piel. Para la mayoría de las personas, exfoliar la piel del cuerpo una vez a la semana es suficiente. Si tienes piel más seca o rugosa, puedes optar por exfoliarla dos veces a la semana.
La mayoría de los tipos de piel se benefician de 1 a 3 exfoliaciones semanales. Si tienes la piel sensible o seca, puede que te resulte más cómodo exfoliarte con menos frecuencia. Mientras que las pieles grasas o mixtas pueden tolerar exfoliaciones más frecuentes.
Es crucial que observes cómo reacciona tu piel y actuar en función de ello.
La frecuencia de uso de los exfoliantes químicos para el rostro depende generalmente de la potencia de la fórmula. Algunos exfoliantes suaves pueden utilizarse a diario, mientras que otros más potentes solo deben usarse una vez a la semana.
Una buena forma de aplicarlo es en la ducha, sobre la piel mojada, con una manopla o con las propias manos. Se deben realizar movimientos suaves, en sentido circular y ascendentes.
Momento Ideal para Exfoliar
El mejor momento para exfoliar la piel es después de la ducha o el baño, cuando la piel está limpia y los poros están abiertos debido al agua tibia.
Lo ideal es exfoliar la piel nada más salir de la ducha, aplicando el exfoliante con la piel todavía húmeda, pero no mojada. Debes frotar la zona que quieras exfoliar durante unos 30 segundos, sin ejercer demasiada presión.
Exfoliación para Diferentes Tipos de Piel
El exfoliante más efectivo depende de tu tipo de piel. Para pieles sensibles, es mejor optar por exfoliantes químicos suaves.
¿Tienes una zona T grasa o poros abiertos? ¿Sueles tener granos crónicos en los alrededores de la nariz? Para las zonas conflictivas, es conveniente recurrir a productos exfoliantes más potentes. También puedes optar por dedicar más tiempo a exfoliar la piel de esas zonas.
Por otra parte, la zona de los ojos y labios tienen una piel extremadamente frágil. Es recomendable evitar exfoliar esa zona, a menos que utilices un producto específicamente pensado para esos tejidos delicados.
Recomendaciones Adicionales
- En cuanto a los físicos:
- Empiezo recomendándolos a días alternos, pero conforme lo vayas tolerando, puedes aumentar la frecuencia hasta hacerlo a diario.
- Puedes usarlos por la mañana o por la noche. Por la noche solemos tener más tiempo, pero por la mañana se luce más ese aspecto de piel lisa y brillante.
- Se utilizan con la piel húmeda, dando masajes circulares en toda la cara, especialmente en la zona T, y durante un minuto aproximadamente.
- Si se te olvida mucho, te recomiendo meterlo en la ducha y exfoliar la piel en ese momento.
- Tip: si quieres un extra de exfoliación, podrían usarse con la piel seca (pero ojito).
- En cuanto a los químicos:
- Pueden usarse en el mismo producto que los retinoides.
- Pueden usarse a días alternos con el retinol.
- Pueden usarse por la mañana, y el retinol por la noche.
- Pueden incluso usarse por la noche, antes del retinol.
Errores Comunes al Exfoliar la Piel
Para cuidar bien la piel, es importante evitar algunos errores comunes al exfoliarla. Evita utilizar exfoliantes fuertes con partículas grandes y ásperas, sobre todo si tienes la piel sensible. Además, no olvides que no debes exfoliar la piel agrietada o irritada.
Mitos Comunes Sobre la Exfoliación
- “La exfoliación elimina permanentemente las células muertas”: FALSO.
- “Exfoliar la piel siempre es bueno”: FALSO.
- “Solo las pieles gruesas pueden exfoliarse”: FALSO.
Productos Recomendados
Aquí te presento una lista de exfoliantes que suelo recomendar para la piel de la cara:
Exfoliantes Físicos:
- Àvene exfoliante suave: Sobre todo lo recomiendo en pieles con rosácea, al inicio del tratamiento, cuando la piel está muy reactiva, inflamada e intolerante.
- IFC labs Biretix micropeel, Cosmeclinik Topyline Scrub o Tensoderm Scrub de Viñas: Los recomiendo en pieles con acné y en rosácea cuando ya ha mejorado la función barrera de la piel.
- Zo skin health exfoliating polish: Para todo tipo de pieles, la que lo prueba no puede dejarlo.
- NIVEA LUMINOUS630 Skin Glow Exfoliante Líquido: Con una tolerancia cutánea probada bajo control dermatológico, favorece suavemente el proceso de renovación natural de la piel al tiempo que ayuda a reducir el tono apagado y a mejorar la textura.
Beneficios Adicionales de la Exfoliación
Exfoliar la piel no solo tiene que ver con su aspecto, sino que también ayuda a mantenerla sana. Con el tiempo, la exfoliación regular puede ayudar a que tu piel se esté más suave, parezca más radiante y tenga un aspecto renovado. Para sacar el máximo partido a la exfoliación, es importante aplicar una crema hidratante nutritiva después. Busca productos suaves, calmantes y adaptados a tu tipo de piel, especialmente después de la exfoliación facial.
La exfoliación corporal es una técnica muy recomendable para dotar de suavidad a todo el cuerpo y también para frenar el envejecimiento.
Conclusión
La exfoliación es un paso importante en el cuidado de la piel. Al eliminar las células muertas de la piel y favorecer la renovación natural, ayuda a revelar un cutis más luminoso y terso. Recuerda que no debes exfoliarte con demasiada frecuencia ni con demasiada dureza y que siempre debes seguir con una crema hidratante y un SPF para proteger la piel.