La camisa de lunares de Carolina Herrera se ha consolidado como una prenda emblemática, que encapsula la sofisticación y el estilo característicos de la diseñadora venezolana. A través de sus colecciones, Carolina Herrera ha demostrado una habilidad única para reinventar clásicos, manteniendo siempre un sello de elegancia atemporal.
Carolina Herrera es una marca reconocida a nivel mundial por su compromiso con la calidad y el diseño intemporal. Desde sus inicios, ha sido sinónimo de elegancia y exclusividad. La colección CH de Primavera-Verano de Carolina Herrera no puede ser más glamourosa. Independiente de la pasarela ready-to-wear de Nueva York, esta colección de catálogo que se encuentra en todas sus tiendas muestra la quintaesencia de la elegancia tan característica de la diseñadora venezolana.
Inspiración y Estilo
Propuestas muy favorecedoras, hiperfemeninas y estilosas, inspiradas en los tempranos años 60 y que nos recuerdan la moda que lucían mujeres como Catherine Deneuve, Jane Birkin o Jackie Kennedy. La colección la definiríamos como el color y la forma en grado sumo, con una gran fantasía en mezclas de tonos -como el fucsia y el naranja-, siluetas femeninas y preciosos estampados.
Colores y Tejidos
Por una parte, llama la atención los colores blocs en tonos vivos: verde esmeralda, naranja, rojo, azul intenso, rosa, pero también tonos discretos como el azul marino y el blanco, con el inconfundible estilo navy, combinando el marino con el verde, el rojo y el blanco en lunares y rayas. Además, unos románticos y delicados estampados florales en tonos pasteles en suaves salmón, malvas, y azules.
En cuanto a los tejidos, éstos son frescos y naturales: algodones, linos y sedas en diferentes texturas: piqués, guipur, gasas, crepes y rasos.
Diseños y Siluetas
La línea va desde los looks trapecio, a la silueta lápiz y los patronajes con más volúmenes. Vestidos con faldas amplias y cinturas estrechas, muy favorecedoras, acompañados con rebecas de algodón anudadas, y camisas blancas, que tanto le gustan a Carolina Herrera, conjuntadas con faldas y pantalones pirata. Vestidos camiseros y otros sencillos sin mangas, con chorreras en el pecho y línea evasé más desenfadados pero exquisitamente elegantes.
Otra de las líneas de CH es la llamada lápiz: silueta estrecha y falta tubo que en el caso de esta colección va justo por encima de la rodilla, a veces rematadas con un volante y combinadas con bonitas blusas de gasa o sofisticados cuerpos.
Trajes de Noche
En cuanto a los trajes de noche, la tónica general son los conjuntos y vestidos sencillos de líneas sueltas y caída larga hasta el suelo, un poco estilo péplum, con la cintura marcada y con escotes barco, a la caja o con un hombro libre. La noche se llena también de color y, aunque hay negro, encontramos sobre todo el naranja, el fucsia, el azul noche, el verde vivo… Los encajes y el guipur son unos de los innegables protagonistas de los diseños.
Complementos
Los complementos merecen una mención aparte. Bolsos en colores pastel o en tonos vivos, estilosas carteras de noche y sus ya icónicos modelos con el estampado CH acolchados, combinados con clásicos salones de punta bicolor o estampados. Son looks que van muy bien para lucir en las celebraciones familiares que en estas semanas tenemos.
La Reina Letizia y su Estilo Carolina Herrera
Después de dejarnos algunos de sus looks más espectaculares durante su viaje oficial a Argentina, la reina Letizia ha retomado su agenda de actos oficiales. Hace unos días nos sorprendió con su vestido rojo palabra de honor de Roberto Torretta reeditado y también nos dejó complementemente sin palabras con el vestido midi de flores de Carolina Herrera que llevó durante una cena de gala.
Hoy tenía un acto sobre 'Medios de Comunicación y Salud Mental' organizado por la Confederación Salud Mental España en el espacio de eventos de la Agencia EFE en Madrid y para la ocasión ha rescatado un look de lo más favorecedor pero del que nadie habló en su momento. El look estaba formado por una blusa de lunares en azul marino y blanco de Carolina Herrera, unos pantalones del mismo color con botones en el lateral de Hugo Boss, salones de de Magrit y bolso de Loewe.
El año pasado el único cambio que vimos en el estilismo fue en los accesorios: los salones eran del mismo color pero diferente modelo y el bolso era de un llamativo rosa chicle. Gtres Un estilismo en clave 'working'de los que tanto le gustan a ella que, lógicamente, paso totalmente desapercibido en su momento por culpa de LA BRONCA.
Reinventando los Lunares
Reinventar fórmulas que ya funcionan no es sencillo, y por eso tocar los lunares de Carolina Herrera es una tarea compleja. ¿Cómo se puede perfeccionar lo que ya se sabe redondo y que consigue poner de acuerdo al público? La respuesta no es inmediata, y aunque la modificación de tamaños (en blanco y negro, por supuesto) siempre está ahí, hay otro camino menos evidente y más efectista: hacerlos convivir con corazones, cuando no sustituirlos.
Y no es que los lunares de Carolina Herrera hayan desaparecido de la colección de otoño-invierno 2021/2022 firmada por Wes Gordon: es, simplemente, que han compartido protagonismo con un nuevo estampado de corazones, forma que ha sido uno de los leitmotivs de la propuesta creativa que rinde homenaje a Nueva York.
Tanto el desfile como la campaña que lo arropa han sido fotografiados y filmados en puntos clave de la ciudad, reivindicando la sofisticación que desde hace cuarenta años comparten casa y urbe: fue en 1981 cuando la diseñadora presentó su primera propuesta. Desde entonces, la leyenda de Carolina Herrera New York no ha hecho más crecer, consiguiendo conectar en cada momento con los deseos de su clientela.
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Y sí, hablar de deseo cuando uno de los ejes vertebradores son los corazones es redundante, pero recordar emociones positivas es, dado el contexto sociocultural y sanitario, más necesario que nunca. Es lo que ha hecho Gordon en las comunicaciones previas a la colección, y también en las declaraciones que han seguido al lanzamiento. “Para mí es más que un símbolo, es un recordatorio de la importancia del amor”, ha sostenido. “No hay nada que necesitemos ahora mismo más que el amor. Y amamos la ciudad, y amamos la moda”.
Por supuesto, también es la idea, junto a la oda a Nueva York, que parece subyacer en esa voluminosa falda multicolor o en los vestidos de lentejuelas. Y también, claro está, el concepto encapsulado en los ubicuos corazones.
Esta forma estilizada de tintes pop se ha colado en un vestido negro y en otro rosa de hechuras bien diferenciadas a través de diversas técnicas que trascienden el estampado (tamibén los hay bordados), además de en un cárdigan de punto fino (que recuerda, al igual que el conjunto rojo, a aquellos looks de prefall que fueron los favoritos del equipo de diseño), en jerséis lisos a los que se les intuye el sold out o incluso en las ya clásicas camisas blancas de mangas abullonadas. También en las hebillas de cinturones de regusto eighties, y en las aberturas de un vestido calado, además de en los bolsillos de camisas oscuras.
En definitiva, de prácticamente todas las prendas más informales de la propuesta, sin olvidar los zapatos y los bolsos de CH Carolina Herrera, además de los pendientes XL que también parecen inspirarse en la década en la que la diseñadora de origen venezolano comenzó su andadura. Su inclusión no es baladí: desde hace cuatro temporadas, la firma ha ido ampliando su categoría de joyería, al mismo tiempo que la de belleza, recién estrenada y presente en los labiales que han lucido todas las modelos.
Los corazones también son visibles en otros aspectos menos evidentes, como los escotes o incluso los patrones de los vestidos, como sucede con el rojo de tul que forma parte de ese elenco de trajes de noche. Porque sí, los ha habido. “La industria de los vestidos de fiesta no es lo que era hace un año”, ha concedido Gordon. “Pero hay rincones del mundo en los que se siguen vendiendo. Y, además, no sería una colección Herrera sin ellos”, ha afirmado para, acto seguido, reivindicar la labor de su taller. A ellos les concede el mérito de continuar creando esas “piezas que quieres quedarte mucho tiempo”, como las falda de tafeta, que, como es habitual, han tenido un lugar destacado en la presentación y que, de hecho, conforma uno de los looks favoritos de Gordon.
El desglose de detalles podría continuar hasta prácticamente el infinito, porque si algo hay en esta colección es minuciosidad, pasión y “determinación”. Está en esos pantalones XL que Gordon adora trabajar, en los la combinación de rosa y rojo, en la descripción que realiza el director creativo de la mujer Herrera (“ella lleva rosa mientras todos visten de gris y marrón”) y en la exuberancia elegante que llevan por bandera. Porque, ante todo, Carolina Herrera New York “no es una marca que haga ropa para que desaparezcas”. Dicho queda.
Microtendencia: Estampado de Manchas
Son muchos los estampados que esta temporada conviven en armonía en los guardarropas otoñales. Desde los cuadros tartán o los Príncipe de Gales hasta el estampado de cebra o tigre prometen llenar de vida los looks de los próximos meses. Sin embargo, no son los únicos. A modo de microtendencia ha surgido un nuevo estampado que si bien no invadirá cada prenda de ropa de las firmas, es una perfecta opción para aquellos que quieran apostar por los prints más elegantes, sin que resulten demasiado excesivos.
Se trata de un print que hizo su primera aparición en el desfile del pasado febrero de Carolina Herrera, bañando vestidos y camisas y que ahora ha aparecido en otras firmas low cost como Zara, además de haber irrumpido en el 'street style' internacional.
Este estampado cuenta con manchas que se asemejan al denominado cow print o estampado de vaca, pero que muchos otros comparan con las manchas de los dálmatas o con una especie de manchas de leopardo más sutiles y pequeñas. Destaca por estar generalmente en el eterno binomio blanco y negro y por asemejarse también a los lunares.
Además, por si faltaba algún hecho más para confirmar esta microtendencia, la cantante Rosalía subía hace tan solo unas horas una fotografía en la que aparece luciendo un vestido que, si bien a primera vista parece ser de lunares, se asemeja a estas pequeñas manchas.
Entre las novedades de Zara también ha aparecido una camisa que no hace más que reforzar lo propuesto por las pasarelas de Carolina Herrera. Se trata de una cuerpo con cuello subido y manga larga, con cierre en la espalda.