Cáncer de Piel: Manchas Rojas que Sangran y Cómo Identificarlas

El cáncer de piel es uno de los tipos de cáncer más comunes, y la piel, siendo el órgano más grande del cuerpo, actúa como una barrera protectora frente a factores externos. Es crucial saber distinguir los primeros síntomas del cáncer de piel de otras afecciones cutáneas comunes para actuar a tiempo y recibir el tratamiento adecuado.

El aspecto del cáncer de la piel puede variar, siendo el signo más común un cambio en el aspecto de la piel, como un crecimiento o herida que no sana. A veces, puede haber una pequeña protuberancia, que puede ser suave, brillante y cerosa, o roja o marrón rojizo. También puede aparecer como una mancha roja áspera o escamosa.

No todos los cambios en la piel significan que se tiene cáncer, pero es importante consultar a un médico ante cualquier cambio. Si la persona tiene una mancha o protuberancia en la piel, el médico puede extraerla para analizar el tejido en el microscopio, un procedimiento conocido como biopsia, que generalmente puede llevarse a cabo en el consultorio médico.

Carcinoma de Células Escamosas (CCE)

El carcinoma de células escamosas (CCE) de la piel es la segunda forma más frecuente de cáncer de piel, caracterizado por el crecimiento anormal y acelerado de las células escamosas. El CCE de la piel también se conoce como carcinoma cutáneo de células escamosas (CCCE).

Casi todos los CCE se producen en partes del cuerpo que están excesivamente expuestas al sol. Cuanto más tiempo esté al sol, desde las vacaciones en la playa hasta el paseo del perro, mayor será su probabilidad de desarrollar CCE. La amenaza de cáncer de piel sigue existiendo para las personas con tonos de piel más oscuros, y su necesidad de protegerse del sol es absolutamente esencial. De hecho, la mayoría de los cánceres de piel en los afroamericanos son CCE y a menudo aparecen en áreas donde se han producido afecciones previas de la piel o inflamación.

¿Cómo se manifiesta el CCE?

Los CCE pueden aparecer como:

  • Manchas rojas escamosas
  • Llagas abiertas
  • Piel áspera, engrosada o verrugosa
  • Crecimientos elevados con una depresión en el medio

A veces, los CCE pueden formar costras, picar o sangrar. Si bien la mayoría de los CCE pueden tratarse fácilmente y con éxito, si se les permite crecer, estas lesiones pueden llegar a deformarse o pueden ser peligrosas e incluso mortales.

El CCE de la piel puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, pero se encuentra con mayor frecuencia en áreas expuestas a la radiación ultravioleta (UV) como la cara, los labios, las orejas, el cuero cabelludo, los hombros, el cuello, el dorso de las manos y los antebrazos. Los CCE pueden desarrollarse en cicatrices, llagas en la piel y otras áreas de lesión de la piel.

Los CCE también pueden tener un aspecto diferente a las descripciones anteriores. Manténgase alerta: preste especial atención a cualquier sitio que haya sido previamente tratado, observe los cambios y consulte con su dermatólogo.

Entre el 40 y el 60 por ciento de todos los CCE comienzan como una lesión precancerosa no tratada conocida como queratosis actínica (QA).

Lesiones Precursoras del CCE

  • Queratosis Actínica (QA): Parches gruesos, ásperos y escamosos que pueden formar costras o sangrar.
  • Queilitis Actínica: Afecta más comúnmente el labio inferior, volviéndolo seco, agrietado, escamoso y pálido o blanco.
  • Leucoplasias: Manchas blancas en los labios, la lengua, las encías, las mejillas u otros lugares del interior de la boca que pueden convertirse potencialmente en carcinoma de células escamosas.
  • Enfermedad de Bowen: Una etapa temprana y no invasiva del CCE que aparece como una mancha escamosa persistente de color marrón rojizo.

Piel de Color: Cómo Prevenir y Detectar Cáncer de la Piel

Factores de Riesgo

Aunque todos estamos expuestos al riesgo de desarrollar cáncer de piel, algunos factores pueden aumentar esa probabilidad:

  • Exposición al sol: La radiación ultravioleta (UV) del sol es la principal responsable del cáncer de piel.
  • Camas de bronceado: Estas camas emiten radiación UV artificial, tan dañina como la del sol, aumentando considerablemente el riesgo. Las camas solares emiten radiación UV que es peligrosa y aumenta el riesgo de desarrollar CCE.
  • Sistema inmunológico debilitado: Si su sistema inmunológico está debilitado o suprimido, es más probable que desarrolle un CCE que las personas con sistemas inmunológicos sanos.
  • Queratosis actínica: Enfermedad precancerosa caracterizada por placas gruesas y descamadas de piel.

El mayor riesgo de padecer todos los tipos de cáncer de piel deriva de las quemaduras solares.

Tratamientos para el CCE

La mayoría de los carcinomas de células escamosas (CCE) de la piel se pueden curar cuando se detectan y tratan a tiempo. Pídale a su médico que le explique las opciones que podrían funcionar mejor para usted. Aproximadamente el 95 por ciento de los carcinomas de células escamosas (CCE) de la piel se detectan a tiempo, cuando son más fáciles de tratar y curar.

El tratamiento para el cáncer de piel puede variar en función de varios factores como el tipo de cáncer, tamaño, ubicación y etapa, así como la salud general del paciente.

Opciones de tratamiento

  • Cirugía por escisión: Con un bisturí, el cirujano remueve todo el tumor junto con un “margen de seguridad” del tejido circundante y lo envía a un laboratorio externo para su análisis. Si el laboratorio encuentra células cancerosas más allá de los márgenes, se puede realizar otra cirugía en una fecha posterior hasta que los márgenes estén libres de cáncer. En el caso de los CCE pequeños y tempranos que no se han propagado, la cirugía por escisión es frecuentemente el único tratamiento requerido.
  • Cirugía de Mohs: La cirugía de Mohs se realiza en una sola visita, en etapas. El cirujano remueve el tumor visible y un margen muy pequeño de tejido alrededor y debajo del sitio del tumor. El cirujano codifica por color el tejido y dibuja un mapa correlacionado con el sitio quirúrgico del paciente. En un laboratorio in situ, el cirujano examina el tejido con un microscopio para ver si quedan células cancerosas. En caso afirmativo, el cirujano regresa al paciente y remueve una mayor cantidad de tejido exactamente donde están las células cancerosas. El doctor repite este proceso hasta que no haya evidencia de cáncer. La cirugía de Mohs es el método de referencia, la técnica más efectiva para remover los CCE ya que daña un mínimo de tejido sano mientras se logra la mayor tasa de curación posible. A menudo se recomienda para los CCE que están ubicados en áreas alrededor de los ojos, nariz, labios, orejas, cuero cabelludo, dedos de las manos, dedos de los pies y genitales.
  • Curetaje y electrodesecación: El dermatólogo raspa o afeita el CCE con una legra (un instrumento afilado con una punta en forma de anillo), luego utiliza calor o un agente químico para destruir las células cancerosas restantes, detener la hemorragia y sellar la herida. El médico puede repetir el procedimiento varias veces durante la misma sesión hasta que no queden células cancerosas.
  • Criocirugía: El médico utiliza un aplicador con punta de algodón o un pulverizador para aplicar nitrógeno líquido para congelar y destruir el tumor.
  • Cirugía con láser: El dermatólogo dirige un rayo de luz intensa al tumor para apuntar a los CCE superficiales.
  • Radioterapia: El médico utiliza rayos X de baja energía para destruir el tumor, sin necesidad de cortarlo ni de aplicar anestesia. Se utiliza principalmente para los CCE que son difíciles de tratar con cirugía, y en pacientes ancianos o personas que tengan un mal estado de salud para los que no se aconseja la cirugía. En algunos casos de CCE avanzado, la radiación puede utilizarse después de la cirugía o en combinación con otros tratamientos. La radioterapia se utiliza principalmente para los CCE que son difíciles de tratar quirúrgicamente y en pacientes ancianos o en personas que tengan un mal estado de salud para los que no se aconseja la cirugía.
  • Terapia fotodinámica: El dermatólogo aplica un agente tópico para hacer la lesión sensible a la luz, o inyecta el agente en el tumor. Después de dejar transcurrir un poco de tiempo para la absorción, el dermatólogo utiliza una luz azul o un láser de colorante pulsado (o a veces luz solar natural controlada), que causa una reacción que destruye el CBC.
  • Tratamientos tópicos: El 5-fluorouracilo (5-FU) y el imiquimod son cremas o geles que pueden aplicarse directamente en las zonas afectadas de la piel para tratar los CCE superficiales con un riesgo mínimo de cicatrización. Estos medicamentos tópicos se utilizan a veces para los tumores superficiales.

Tratamientos para CCE Avanzado

A veces los CCE se vuelven avanzados porque el paciente no busca atención médica en caso de un crecimiento sospechoso, o decide no realizarse una extirpación quirúrgica. Descuidar cualquier lesión nueva o cambiante en la piel puede resultar peligroso. Si se le ha diagnosticado un CCE avanzado, su médico puede recomendar una evaluación por parte de un equipo multidisciplinario para explorar las opciones de tratamiento. El equipo puede incluir a su dermatólogo o cirujano a cargo de la cirugía de Mohs, junto con médicos y cirujanos de otras especialidades.

Luego de la cirugía para extirpar el tumor y, si es necesario debido a la metástasis, los ganglios linfáticos locales, las opciones pueden incluir una combinación de tratamientos, basados en la complejidad de la enfermedad y en su salud en general.

En condiciones normales, el sistema inmunológico utiliza los puntos de control, que son moléculas que suprimen la producción de células T, los glóbulos blancos que ayudan a proteger el cuerpo de las infecciones. Estos puntos de control evitan que las células T se sobreproduzcan y ataquen a las células normales del cuerpo. Sin embargo, las células cancerosas tienen la capacidad de mantener esos puntos de control activos, suprimiendo el sistema inmunológico para que el cáncer pueda crecer y prosperar.

Cómo prevenir el CCE

La principal forma de evitar el cáncer de piel consiste en protegerse de la radiación ultravioleta del sol. Existen varias formas de hacerlo:

  • Quédese en casa o evite la exposición solar innecesaria, especialmente entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando es más intensa la radiación solar. Cuando esté al aire libre, recuerde que, cuanto más corta sea su sombra, más perjudiciales son los rayos solares.
  • Use filtros solares con un factor de protección solar (FPS) de 15 o más, dependiendo del tipo de piel. El FPS solo mide la protección de un filtro solar frente a los rayos UVB, por lo que debe solicitar filtros solares que protejan frente a los rayos UVA y UVB.
  • Aplique un filtro solar como parte de su rutina diaria. Hágalo generosamente para lograr la máxima protección, especialmente en las partes del cuerpo que se pasan por alto fácilmente (es decir, labios, parte superior de las orejas, cabeza, parte posterior del cuello y manos y pies). Algunas cremas hidratantes y bases de maquillaje incluyen filtros solares.
  • Aplique el filtro solar 30 minutos antes de exponerse al sol. Si está sudando o en el agua, deberá repetir la aplicación del filtro solar más a menudo, con independencia de las instrucciones incluidas en el envase.
  • Utilice ropa protectora (por ejemplo, sombrero de ala ancha, camisas de manga larga y pantalones largos y gafas de sol con protección ultravioleta).
  • Manténgase a la sombra y evite las superficies reflectantes, como agua, arena, nieve y hormigón. Puede quemarse a partir de la exposición indirecta al sol. Tenga cuidado de los días nublados. También puede quemarse.
  • No utilice lámparas solares ni cabinas de bronceado.

Autoexploración de la piel

El momento más adecuado para efectuar una autoexploración de la piel es después de la ducha o el baño. Empiece por saber dónde tiene marcas de nacimiento, lunares, manchas y pecas, así como son su aspecto y su sensación habituales.

Compruebe la aparición de elementos nuevos, especialmente cambios de tamaño, forma, textura o color. Examínese las partes posteriores, anteriores y laterales de las piernas. Al examinar la piel con regularidad, se familiarizará con lo que es normal en su caso.

Puede ser útil que anote las fechas de las exploraciones cutáneas y que tome notas sobre el aspecto de la piel.

Cáncer de piel y sangrado

Algunos tratamientos del cáncer, como la quimioterapia y la terapia dirigida, pueden aumentar su riesgo de hemorragias y moretones. Estos tratamientos pueden reducir el número de plaquetas en la sangre. Las plaquetas son las células que ayudan a que coagule la sangre y detienen las hemorragias. Cuando su recuento de plaquetas es bajo puede tener moretones o sangrar mucho o con mucha facilidad y tener pequeñas manchas moradas o rojas en la piel. Esta afección se llama trombocitopenia.

Atención de hemorragias o moretones

Si empieza a sangrar, presione firmemente el área con un paño limpio. Mantenga la presión hasta que se detenga el sangrado.

Medidas para evitar hemorragias

  • Evite ciertas medicinas.
  • Muchas medicinas de venta sin receta contienen aspirina o ibuprofeno, lo cual puede aumentar su riesgo de hemorragias. Si tiene dudas, asegúrese de consultar la etiqueta. Pida a su equipo de atención de salud una lista de medicinas y productos que debe evitar.
  • Tenga sumo cuidado para evitar las hemorragias.
  • Cepíllese los dientes con suavidad, con un cepillo muy suave.
  • Use zapatos aun dentro de la casa.
  • Tenga mucho cuidado al usar objetos filosos.
  • Use una afeitadora eléctrica, no una navaja (hoja) de afeitar.
  • Use crema y bálsamo labial (lip balm) para prevenir labios agrietados o partidos y resequedad en la piel.

Melanoma

El melanoma, aunque menos común que otros tipos de cáncer de piel, es el más peligroso debido a su capacidad de propagarse rápidamente a otros órganos. Reconocer los signos distintivos del melanoma en sus etapas iniciales es crucial para un tratamiento exitoso.

Diferencias entre un lunar benigno y un melanoma

Para prevenir el melanoma, es importante examinar la piel de forma regular y familiarizarse con los lunares para poder identificar mejor los cambios. Existe un mayor riesgo de que los lunares presentes al nacer y los lunares atípicos se vuelvan malignos.

Reconocer los cambios en los lunares siguiendo las normas del ABCD es crucial en la detección del melanoma maligno en sus etapas tempranas. Los melanomas varían ampliamente de apariencia. Algunos melanomas pueden mostrar todas las características ABCD, mientras que otros únicamente muestran cambios en una o dos características.

Debido a que la mayoría de las células del melanoma maligno siguen produciendo melanina, los melanomas suelen ser de color negro o marrón. El melanoma puede manifestarse también como un lunar nuevo. En los hombres, el melanoma suele aparecer en la zona comprendida entre los hombros y las caderas, en el cuello o en la cabeza. En las mujeres, se manifiesta con mayor frecuencia en los brazos y piernas. Sin embargo, el melanoma se puede diseminar con rapidez a otras partes del cuerpo a través del sistema linfático o de la sangre.

Los síntomas del melanoma pueden parecerse a los de otros problemas médicos.

Conclusión

Un diagnóstico temprano del cáncer de piel es fundamental para un tratamiento exitoso y mejorar el pronóstico. Si existe sospecha de que puedes tener cáncer de piel, realizará pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico y determinar la extensión de la enfermedad.

Proteger tu piel del sol es fundamental para reducir el riesgo de cáncer de piel y mantener una salud cutánea óptima. Si observas alguno de los síntomas mencionados o tienes dudas sobre tu piel, es fundamental que consultes a un dermatólogo para recibir una evaluación profesional.

tags: #cancer #bouton #de #sang #sur #la