Cáncer de Piel: Etapas, Tipos y Tratamientos

El término “cáncer” engloba a un conjunto de enfermedades en las que algunas células se multiplican sin control y se extienden por el resto del organismo. Es posible que este evento ocurra en cualquier parte del cuerpo y se debe a errores genéticos, conocidos como mutaciones. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los tipos más comunes de cáncer son el de mama, el de pulmón, el de colon, el de recto y el de próstata. De todas formas, se suele dejar fuera del ranking al cáncer de piel por sus particularidades, aunque en realidad es el más habitual con mucha diferencia. Como su propio nombre lo indica, el cáncer de piel es aquel que se forma en los tejidos de la piel.

Capas de la piel: epidermis y dermis.

La piel protege al cuerpo contra el calor, la luz, infecciones y heridas. La piel está compuesta por dos capas principales y varias clases de células. La capa externa de la piel se llama la epidermis. La capa interna de la piel se llama la dermis. Esta capa es más gruesa y contiene vasos sanguíneos, nervios y glándulas sudoríparas. El pelo (vello) de la piel también crece en unas bolsas diminutas de la dermis llamadas folículos.

En una situación de normalidad, las células crecen, se dividen y mueren según los requerimientos fisiológicos normales del organismo. Si se producen ciertas mutaciones en el ADN, algunas células pueden volverse malignas y crecer de manera descontrolada. Estimar la prevalencia global del cáncer de piel es muy complejo, pues existen diversos tipos y muchas veces basta con una intervención quirúrgica superficial para tratarlos. De todas maneras, las cifras en Estados Unidos nos permiten hacernos una idea general de su incidencia. Más allá de datos estadísticos generales, se calcula que la incidencia de algunas de las variantes han aumentado en un 145 % en las últimas décadas.

Tipos de Cáncer de Piel

A grandes rasgos, se describen 2 tipos de cáncer de piel: los que son melanoma y los que no. Esta clasificación no es aleatoria, pues el melanoma es el que más probabilidades tiene de invadir otros tejidos y, por tanto, el peor pronóstico de todos. Existen 3 tipos principales de células en la epidermis: células basales, células escamosas y melanocitos. Los tipos de cáncer de piel más comunes se nombran a partir de qué célula es la precursora. Hay varios tipos de cáncer que se originan en la piel. Los más comunes son el cáncer de las células basales y el cáncer de las células escamosas. Estos tipos de cáncer de la piel se denominan cánceres de la piel no-melanoma. El melanoma es un tipo de cáncer de la piel que se origina en los melanocitos. No es tan común como el cáncer de las células basales o el cáncer de la piel de células escamosas, pero es mucho más grave.

Carcinoma de Células Escamosas

Este tipo de cáncer se genera a partir de las células escamosas, localizadas en la parte más superficial de la epidermis. Supone el segundo tipo de cáncer de piel más común, siendo superado con creces por el carcinoma de las células basales. La principal causa de la aparición de este cáncer es la exposición prolongada a los rayos UV, ya sea por tomar demasiado el sol, por trabajar en exteriores, por usar camas de bronceado y muchas cosas más.

El carcinoma epidermoide de la piel es una proliferación maligna de un tipo de células de la piel, los queratinocitos. Es un tumor muy frecuente, aunque su incidencia es menor que el carcinoma de células basales. Supone el 10-30% de los tumores malignos cutáneos según los diversos estudios. Durante los últimos años la incidencia ha crecido en casi todos los países y parece que se pueda deber a los cambios en las pautas de exposición a radiaciones UV, entre otras cuestiones.

También se han identificado algunos factores que pueden ser indicativos de mal pronóstico, como pueden ser: el tamaño tumoral, algunas localizaciones en la zona de la cara y cabeza, la recurrencia de la lesión, la velocidad de crecimiento, la existencia de otros síntomas, o la asociación a otras lesiones o enfermedades cutáneas previas. Este tipo de carcinoma tiene muy poco potencial para provocar metástasis, por lo que su mortalidad es escasa.

Carcinoma de Células Basales

Este tipo de cáncer se origina a partir de las células basales, las cuales se encuentran en la capa inferior de la epidermis. Se trata del tipo de cáncer de piel más común con muchísima diferencia, pues representa 8 de cada 10 cuadros dentro de este grupo. Este tipo de cáncer es mucho más usual en personas mayores de 50 años, aunque también puede producirse en jóvenes que han tenido una exposición muy extensa al sol.

Melanoma

El melanoma es el tipo de cáncer de piel más conocido, aunque curiosamente solo representa el 1 % de los cuadros de este tipo. Tal y como indica su nombre, surge a partir de los melanocitos, células especializadas en sintetizar la melanina que le da tono a nuestra piel. El melanoma es una enfermedad de la piel en la que se encuentran células cancerosas malignas en las células que le dan color a la piel (los melanocitos). El melanoma generalmente ocurre en adultos, pero puede ocasionalmente encontrarse en niños y adolescentes. Los melanocitos se encuentran en la epidermis y contienen melanina, la cual le da el color a la piel. Como la mayoría de los cánceres, el melanoma se trata mejor cuando se detecta (diagnostica) pronto. El melanoma puede diseminarse (por metástasis) rápidamente a otras partes del cuerpo a través del sistema linfático o de la sangre.

Por su parte, el melanoma, que tiene su origen en las células melanocíticas, es el tumor cutáneo más temido debido a su elevada agresividad y mortalidad en fases avanzadas. Por ello, se hace imprescindible el screening y su detección precoz. Ante cualquier signo de alarma relacionado con un lunar existente o nuevo, el paciente debe ser derivado para su valoración por un dermatólogo.

Detección y Diagnóstico

El cáncer de la piel es más común entre las personas cuya piel es más blanca y han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares. El aspecto del cáncer de la piel puede variar. El signo más común del cáncer de la piel es un cambio en el aspecto de la piel, como por ejemplo un crecimiento o herida que no sana. A veces puede haber una pequeña protuberancia. Esta protuberancia puede ser de apariencia suave, brillante y cerosa, o puede ser roja o marrón rojizo. El cáncer de la piel también puede aparecer como una mancha roja áspera o escamosa.

No todos los cambios en la piel significan que se tiene cáncer; sin embargo, se deberá ver al médico cuando note algún cambio. Si la persona tiene una mancha o protuberancia en la piel, el médico puede extraerla para analizar el tejido en el microscopio. Este procedimiento se conoce como biopsia. La biopsia generalmente puede llevarse a cabo en el consultorio médico. Es importante que un médico especialista o dermatólogo realice exámenes regulares, ya que no se ha demostrado que los autoexámenes de la piel sean determinantes contra este tipo de cáncer. Aun así, es importante conocer las manchas o los nevus que tenemos en la piel con el fin de detectar cualquier cambio y así acudir a un dermatólogo sin dilación. Al acudir a un dermatólogo, se realizará una exploración visual detallada que, no obstante, nunca determinará un diagnóstico definitivo.

Si consideras que podrías tener alguno de los siguientes síntomas característicos del melanoma, debes acudir al médico cuanto antes: cambio en el tamaño, forma o color de un lunar, exudación o sangrado de un lunar, un lunar con comezón, que está duro, tiene protuberancias, se ha hinchado o duele al tocarse. El melanoma también puede aparecer en el cuerpo como un lunar nuevo. Si usted tiene signos de cáncer de la piel, el médico le examinará la piel cuidadosamente. Si un lunar o área pigmentada no parece normal, el médico lo extirpará (escisión local) y lo examinará en el microscopio para ver si tiene cáncer. Esto se hace generalmente en el consultorio médico. Una vez que se encuentra un melanoma, se harán otros exámenes para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se llama clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa de la enfermedad para planificar el tratamiento adecuado.

Para la detección del melanoma, se tienen en cuenta las siguientes características:

  • A: Asimetría.
  • B: Bordes.
  • C: Color.
  • D: Diámetro. En general, que un lunar sea grande (más de 6 milímetros de diámetro) es mala señal.
  • E: Evolución. Un factor clave.

El principal factor de riesgo del cáncer de piel es la exposición a la radiación ultravioleta, tanto la emitida por el sol como las de las cabinas de bronceado.

Estadios del Melanoma

Una vez detectado el cáncer de la piel, deberán realizarse más pruebas para determinar si el cáncer se ha diseminado. Este procedimiento se llama clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa y el tipo del cáncer de la piel para planificar el tratamiento adecuado.

Una vez que se encuentra un melanoma, se realizan otros exámenes para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se llama clasificación por etapas.

  • Estadio I: El cáncer se encuentra en la capa exterior de la piel, epidermis, y/o en la parte superior de la capa interna de la piel, dermis, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos vecinos.
  • Estadio II: El tumor tiene un grosor de entre 1.5 y 4 milímetros.
  • Recurrencia o recidiva: Enfermedad recurrente significa que el cáncer ha vuelto a aparecer (recurrido) después de haber sido tratado.

Tratamientos para el Cáncer de Piel

Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer de la piel. Varios cánceres de la piel son tratados por médicos especialistas en enfermedades de la piel (dermatólogos, cirujanos plásticos). Por lo general el cáncer puede tratarse en el consultorio médico. El tratamiento para el cáncer de la piel dependerá del tipo y etapa de la enfermedad, su edad y salud en general. El paciente podría recibir un tratamiento que se considera estándar según los resultados obtenidos por varios pacientes en pruebas anteriores, o podría optar por participar en una prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y algunos tratamientos estándar podrían tener más efectos secundarios de los deseables.

Los tratamientos para el cáncer de piel varían según el tipo de afectación y el estadio de la enfermedad. Entre ellos, la extirpación quirúrgica es el tratamiento más frecuentemente utilizado. Es extremadamente eficaz y generalmente bien tolerado, con unos índices de curación muy elevados, sobre todo para carcinomas superficiales. También existen tratamientos tópicos, con agentes quimioterápicos, inmunomoduladores o fotodinamizadores, que son útiles en tumores muy superficiales o cuando no es favorable utilizar otro tipo de técnicas. Son también efectivos en este tipo de cáncer la electrocirugía y la radioterapia, esta última utilizada, sobre todo, en casos de carcinomas de gran tamaño. En los casos más agresivos, como el melanoma, es necesario administrar quimioterapia sistémica.

A continuación, se enumeran algunos de los tratamientos más comunes:

  • Cirugía (es el tratamiento más común).
  • Electrodesecación y curetaje.
  • Criocirugía.
  • Escisión simple.
  • Cirugía micrográfica (Operación en la que se extrae el cáncer y la menor cantidad de tejido normal posible).
  • Injerto de piel (Dependiendo del tamaño del cáncer, se puede tomar piel de otra parte del cuerpo para ponerse en el área donde se extrajo el cáncer).
  • Radioterapia (consiste en el uso de rayos X para eliminar células cancerosas y reducir tumores).
  • Quimioterapia (consiste en el uso de medicamentos para eliminar células cancerosas).
  • Terapia biológica (El propósito es el de tratar de que el cuerpo mismo combata el cáncer. En la terapia biológica se emplean sustancias producidas por el propio cuerpo o fabricadas en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad).

El tratamiento depende del tamaño, profundidad y localización del cáncer. De todas formas, el abordaje que se utiliza con mayor frecuencia es la extracción quirúrgica. El curetaje, la radioterapia, el congelamiento, algunos tratamientos tópicos y la terapia fotodinámica también pueden ser de utilidad según el cuadro concreto.

La cirugía por escisión, legrado, electrodesecacción y la cirugía de Mohs son los abordajes principales para extraer el tumor maligno de la piel. Por otro lado, la crioterapia se suele utilizar en las fases iniciales y la radioterapia en pacientes con tumores muy grandes.

Si el melanoma es pequeño, el tratamiento de elección es la cirugía. En casos más avanzados, puede ser necesaria la extirpación de los ganglios linfáticos, la inmunoterapia, la terapia dirigida, la radioterapia y la quimioterapia. En sus etapas iniciales, la tasa de supervivencia a 5 años del diagnóstico es del 98 %.

Tratamientos Específicos para el Melanoma

Existen tratamientos para todos los pacientes con melanoma. La cirugía es el tratamiento primario para todas las etapas de melanoma.

  • Extirpación quirúrgica amplia: Una operación en la que se extirpa el cáncer y parte de la piel alrededor del tumor. Quizás sea necesario tomar parte de la piel de otra área del cuerpo para colocarla en el lugar donde se ha sacado el cáncer.
  • La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. La quimioterapia puede ser ingerida por pastillas, o puede introducirse en el cuerpo con una aguja en una vena o músculo. Se dice que la quimioterapia es un tratamiento sistémico porque los medicamentos se introducen al torrente sanguíneo, viajan a través del cuerpo y pueden destruir células cancerosas en todo el cuerpo. Si el melanoma ocurre en un brazo o pierna, la quimioterapia puede administrarse con una técnica llamada perfusión arterial aislada. Con este método, los medicamentos de la quimioterapia se ponen directamente en el torrente sanguíneo del brazo o pierna donde se encuentra el melanoma. Esto permite que la mayor parte del medicamento llegue directamente al tumor. Sin embargo, la quimioterapia no ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de melanoma. Si el médico elimina todo el cáncer que se puede ver durante la operación, a usted se le podría administrar quimioterapia después de la cirugía para destruir cualquier célula de cáncer que haya quedado. La quimioterapia administrada después de una operación a una persona que no tiene células cancerosas detectables se llama quimioterapia adyuvante. La terapia adyuvante ha demostrado ser efectiva en pacientes quienes la enfermedad se ha esparcido a los ganglios linfáticos.
  • La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para destruir las células cancerosas y reducir los tumores.
  • El propósito de la terapia biológica es el de tratar que el cuerpo combata el cáncer. En esta terapia se emplean materiales hechos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad. El tratamiento biológico también se conoce como terapia modificadora de la respuesta biológica o inmunoterapia (BRM).

Un tratamiento que considerado estándar podría tomarse en cuenta según los resultados obtenidos por varios pacientes en pruebas anteriores, o usted podría optar por participar en una prueba clínica. La cirugía es, en la actualidad, el único tratamiento estándar para melanoma. Las pruebas clínicas están diseñadas para encontrar mejores métodos para el tratamiento de pacientes con cáncer.

Tratamientos Quirúrgicos para Melanoma en Etapa I
Procedimiento Descripción
Cirugía para extirpar el tumor completo y hasta dos centímetros de los tejidos adyacentes Extirpación del tumor con margen de seguridad.
Injerto de piel Se podría llevar a cabo un injerto de la piel para cubrir la herida resultante de la cirugía.
Cirugía para extirpar el tumor completo y hasta tres centímetros de los tejidos adyacentes Extirpación del tumor con un margen de seguridad más amplio.

Medidas para la prevención del cáncer de piel

Hemos recopilado los tipos de cáncer de piel más comunes, sus síntomas y posibles tratamientos. De todas formas, existen otros tipos. Por ejemplo, el linfoma cutáneo: es un tipo de cáncer poco frecuente que comienza en los glóbulos blancos. Carcinoma de Merkel: de nuevo, es muy poco frecuente.

Como habrás podido comprobar, existen muchos tipos de cáncer de piel y no todos son letales. Además, la detección temprana mejora el pronóstico en todos los casos.

La información contenida en esta página en ningún caso puede, ni pretende, sustituir la información proporcionada individualmente por su cirujano plástico. En caso de duda, su cirujano plástico le proporcionará las aclaraciones oportunas.

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