La rosácea es una enfermedad de la piel de carácter inflamatorio, crónico y progresivo. Afecta aproximadamente a 415 millones de personas en el mundo. Uno de cada 10 españoles está afectado por la rosácea, una de las enfermedades dermatológicas que más merma la calidad de vida de quienes la padecen, sobre todo adultos jóvenes entre 30 y 50 años, principalmente, con la piel clara, siendo las mujeres las que suelen sufrirla, tres veces más que los hombres. Es una patología bastante extendida pero poco diagnosticada. Si no se trata suele empeorar, por lo que los expertos recomendamos realizar tratamientos específicos que ayuden a controlarla.
Esta afección cutánea, inflamatoria y crónica, suele afectar principalmente a las zonas centrales del rostro (mejillas, nariz, mentón y parte central de la frente). Todas estas manifestaciones suelen limitarse a la cara, localizándose principalmente en la piel de las mejillas, los pómulos, la frente, la nariz y el mentón. En un alto porcentaje de los casos pueden aparecer también síntomas de rosácea en los ojos como irritación, hinchazón y sequedad ocular y blefaritis. Asimismo, la nariz agrandada y enrojecida suele ser la manifestación más habitual en los hombres con rosácea.
Se manifiesta de diversas formas, con síntomas que pueden ir desde leves hasta severos. También es posible experimentar engrosamiento de la piel, especialmente alrededor de la nariz (condición conocida con el nombre de rinofima), un síntoma que puede ser particularmente difícil de manejar desde el punto de vista estético. Se manifiesta de manera diferente en cada persona, pero algunos síntomas comunes incluyen enrojecimiento facial persistente, la presencia de pequeños vasos sanguíneos visibles en la piel (telangiectasias), ojos secos y párpados hinchados, pápulas inflamadas y una sensación de ardor o picazón, así como engrosamiento de la piel en la zona de la nariz en algunos casos.
En una fase leve o de pre-rosácea, la piel tiende a enrojecerse con facilidad ante los factores ambientales relacionados con la rosácea y se produce una sensación de escozor y acaloramiento conocida como ‘flushing’. En la fase moderada, aparecen lesiones papulopustulosas (granos parecidos a los del acné) y una mayor dilatación de los vasos sanguíneos subcutáneos (telangiectesias).
Los síntomas de rosácea, sobre todo en un estado inicial, pueden ser muy parecidos a los de otras enfermedades como el acné, la dermatitis seborreica y el lupus eritematoso. De hecho, también se conoce a esta patología cutánea como acné rosácea y ambas afecciones pueden coexistir. Esto último se caracteriza por la presencia de ‘granos’ similares a los del acné. Paralelamente, existe una hipótesis que considera que podría haber un ácaro que causa la rosácea, el Demodex folliculorum.
El diagnóstico de la rosácea se establece mediante la evaluación clínica de un profesional de la salud, generalmente un dermatólogo. No existen pruebas de laboratorio específicas para confirmar esta afección cutánea crónica. El médico realiza un examen físico minucioso de la piel, observando enrojecimiento facial persistente, la presencia de vasos sanguíneos visibles, pápulas, pústulas u otros síntomas característicos. Además, se recopila información sobre los síntomas, factores desencadenantes y antecedentes médicos y familiares.
Factores Desencadenantes y Causas
A pesar de las investigaciones en curso, la causa exacta de la rosácea sigue siendo desconocida. Sin embargo, hay varios factores que contribuyen a su desarrollo. Las causas exactas de esta patología se desconocen, pero los últimos estudios sugieren que puede estar detrás un mal funcionamiento del sistema inmunitario (que induce cascadas inflamatorias) o la desregulación neurovascular (conduce a la vasodilatación y al desarrollo de vasos sanguíneos superficiales).
Los principales síntomas de la rosácea son el enrojecimiento, la facilidad para ruborizarse, la piel sensible, la aparición de granitos y arañas vasculares (telangiectasias). Todos estos síntomas pueden aparecer como respuesta a ciertos desencadenantes como son: la ansiedad, la ingesta de algunos alimentos (sobre todo picantes) o fármacos, el alcohol, el viento, la exposición al sol, el estrés emocional, el clima cálido, etc. Aunque hay que apuntar que la causa exacta de la rosácea sigue sin conocerse.
Algunos factores desencadenantes comunes incluyen:
- Exposición solar
- Productos irritantes para el cuidado facial
- Falta de hidratación
- Consumo excesivo de alcohol y alimentos picantes
Impacto Emocional y Psicológico
La rosácea puede llegar a tener un impacto negativo en la autoestima y la confianza de las personas que la padecen. De acuerdo con Miralles, “el paciente que padece rosácea suele estar muy afectado por su problema”. Su impacto psicológico y emocional en los pacientes puede ser “importante”, advierte, ya que vivir con rosácea “puede reducir la autoconfianza, aumentando el riesgo de ansiedad social y depresión”. “De hecho, casi el 90 por ciento de los pacientes sufren problemas como vergüenza, menor autoestima y confianza, ansiedad y depresión”, ha asegurado.
Al principio es frecuente que los pacientes entren en una fase negación ante la enfermedad. Se revuelven y sienten que la situación es injusta. Eso les genera frustración y mucho desasosiego. Otro factor agravante es la imprevisibilidad de la enfermedad. La rosácea es cambiante y cursa en brotes. Con esto queremos decir que puede empeorar por cuestiones tan difíciles de controlar como el estrés, los cambios bruscos de temperatura o la ingesta de ciertos alimentos. Esto hace que, muchas veces, los pacientes lleguen a obsesionarse, condicionarse y peor aún, a desesperarse. A esto se le añaden los episodios de flushing que son tan súbitos como irrefrenables.
En consulta, todos los días, escuchamos relatos durísimos de pacientes que han dejado de salir a la calle, de quedar con sus amistades y que evitan a toda costa cualquier acto social. Estas personas detestan mirarse al espejo, no se gustan, no se aceptan y ante ello sienten una gran impotencia. Esa impotencia se ve acrecentada por el hecho incontestable de que la rosácea es una patología de difícil manejo. Solo quien es riguroso y constante puede alcanzar la piel que ansía.
Es fácil que, si no contamos el relato sobre la rosácea desde esa premisa constructiva, el paciente desista ante la dificultad y piense equivocadamente que el tratamiento es inadecuado o que no surte el efecto deseado. En nuestra opinión, el tratamiento médico debe ir de la mano de un proceso personal de aceptación. <<¡De acuerdo! Es injusto y no te gusta. Y ahora, ¿¡Qué es lo que sí podemos hacer para mantener la enfermedad en modo off!?>>.
Llegar a ese punto permite al paciente reconciliarse con la autoimagen y entender que la rosácea cursa en brotes y que, aun llevando el tratamiento más adecuado, puede ocurrir que a veces se descontrole. Nosotras ponemos los medios, pero también la escucha, la empatía y la validación de lo que el paciente siente. Ejercemos una medicina respetuosa y humana que vincula la clínica con la historia personal y con el sufrimiento que la patología conlleva.
Los datos resultantes del estudio impulsado por LETI Pharma sobre los síntomas emocionales que causa la rosácea revelan que:
- El 89% de las personas afectadas consideran que la patología afecta negativamente a su calidad de vida.
- El 78% se sienten avergonzados en algún momento.
- El 89% se sienten observados.
- El 84% reconocen estar preocupados.
No en vano, una de cada tres personas afectadas por piel sensible con rojeces consideran que pueden llegar a necesitar ayuda de algún profesional como apoyo emocional. "Los datos ofrecidos ponen de manifiesto que queda mucho camino por recorrer sobre esta patología", señaló la Dra.
En diciembre de 2021, un estudio del Hospital Universitario de Taipei en Taiwán, analizó datos de 101 millones de pacientes con rosácea y detectó que estos pacientes sufren más frecuentemente depresión. En 2016, un grupo de dermatólogos daneses revisó 4.632.341 personas con rosácea y descubrieron que la rosácea moderada a severa incrementaba el riesgo de depresión unas dos veces y se asociaba con trastornos de ansiedad. Otro estudio en China recopiló datos de 14 estudios con 14.134.021 pacientes y descubrieron que la prevalencia de la depresión era del 19,6 % y la ansiedad del 15,6 %, significativamente mayor que en poblaciones normales.
Con todos estos datos, debemos advertir a las personas que si se encuentran con depresión o ansiedad sufriendo rosácea, este es un hallazgo normal.
Tratamientos Disponibles
Aunque no existe una cura para la rosácea, existen diversas opciones de tratamiento disponibles para ayudar a tratar y paliar los síntomas. La rosácea no tiene cura, pero se puede controlar con el tratamiento adecuado.
Los tratamientos tópicos son una parte fundamental del abordaje de la rosácea. Los productos que contienen metronidazol, azelaico o ácido azelaico pueden reducir la inflamación y el enrojecimiento. En casos más graves, su dermatólogo puede recetar antibióticos orales, como la doxiciclina o la tetraciclina, para controlar la inflamación y las lesiones. Estos tratamientos generalmente se usan a corto plazo debido a posibles efectos secundarios.
Es una opción para reducir la aparición de vasos sanguíneos dilatados y enrojecimiento facial. Es fundamental consultar a un dermatólogo para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Los expertos en dermatología de IDERMA recomiendan el avanzado y revolucionario tratamiento no invasivo basado en la energía fluorescente (de Kleresca): Tratamiento Biofotónico para la Rosácea. Este tratamiento está especialmente diseñado para tratar los signos y síntomas de la rosácea, y consigue reducir la inflamación, el eritema y el nivel de estrés general de la piel. Se utiliza una lámpara LED combinada con un gel especial con cromóforos, que convierten la luz azul de la lámpara en energía fluorescente.
Para ayudar a solventar este problema de la piel, se recomienda ‘Kleresca Rosacea Treatment’, un método diseñado para reducir los signos y síntomas de la rosácea mediante la energía de la luz fluorescente, que estimula los mecanismos de reparación propios de la piel. Este dispositivo combina una lámpara multi-LED con un gel fotoconversor. Tras la evaluación médica, un profesional capacitado limpia la piel del paciente y aplica el gel, que se ilumina bajo una lámpara multi-LED de varias longitudes de onda durante nueve minutos cada sesión. “En definitiva es una nueva terapia más suave que los tratamientos tradicionales y que ha demostrado una alta eficacia y seguridad, pudiendo el paciente hacer vida normal justo después de recibirla.
El maquillaje se puede utilizar para cubrir rojeces o marcas, pero solo cuando la enfermedad esté controlada. Hay que tener en cuenta que actualmente no hay una cura definitiva para la rosácea y que su reaparición es frecuente.
Además, es crucial seguir estas recomendaciones:
- No deben exponerse al sol sin protección, ya que la luz solar intensa puede exacerbar los síntomas.
- Deben evitar productos para la piel que contengan ingredientes irritantes.
- Abstenerse de frotar o rascar la piel, lo que podría empeorar la irritación.
- El consumo excesivo de alcohol y alimentos picantes también debe ser limitado, ya que son conocidos desencadenantes de la rosácea.
La estrategia de tratamiento debe ser explicada y consensuada con el paciente. Y debe ser así porque a la persona afectada y que inicia su proceso de sanación, le será mucho más fácil y llevadero, si lo entiende correctamente y está convencido de ello.
ROSÁCEA Dermatología - Síntomas, Causas, Tratamiento 📝👨🏻⚕️
En Élite Láser comprendemos el impacto integral de esta afección proporcionando un tratamiento integral y personalizado para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.
Para ello cuentan con LETISR, (`S de sensible con r de rojez´) una marca experta formulada específicamente para la piel sensible con rojeces, recomendada por dermatólogos y farmacéuticos. LETISR actúa en el foco del problema con el fin de mejorar el estado de la piel del paciente y su calidad de vida. LETISR actúa en el origen de la rojez con activos que protegen el endotelio capilar y refuerzan la matriz de soporte de los capilares.
Como no podía ser de otra manera, cerramos este mes de abril, el de la sensibilización sobre la rosácea, hablándote de esta afección. Nuestra labor como divulgadoras va más allá de la mera descripción del cuadro, sus causas y sus síntomas. Limitarnos a eso sería, en el argot dermatológico, quedarnos en el estrato córneo del problema. Por supuesto, para poder ir más allá, es necesario un reciclaje en el modo de entender y abordar esta patología tan compleja. Estar sensibilizado significa conocer, sí, pero también empatizar. Comprender desde un punto teórico es importante, pero más aún conectar y mostrar sensibilidad ante una patología tan limitante como es la rosácea. No vamos a negar que, sin el tratamiento adecuado, esta pueda cronificarse, pero esa es solo una verdad parcial. Con la pauta y el seguimiento debido se pueden controlar los brotes, distanciarlos en el tiempo y minimizarlos, mejorando notablemente la calidad de vida del paciente.
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| Síntoma Emocional | Porcentaje de Afectados |
|---|---|
| Afectación negativa de la calidad de vida | 89% |
| Sentimientos de vergüenza | 78% |
| Sensación de ser observado | 89% |
| Preocupación constante | 84% |
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