La cirugía es el tratamiento más común para el melanoma. La cirugía para extraer (extraer cortando) un melanoma extrae todo el melanoma junto con un borde (margen) de piel con aspecto normal. El ancho del borde de piel normal que se extrae depende de la profundidad del melanoma. La cirugía para extraer el melanoma suele curar el melanoma si se detecta temprano. Podría usarse cirugía para tratar el melanoma metastásico. Esta solo cura el cáncer en algunos casos.
En la mayoría de casos puede realizarse una extirpación simple bajo anestesia local, con cierre directo. Los tratamientos del melanoma van desde la cirugía a la inmunoterapia.

Diagnóstico y Extirpación del Melanoma
Cuando se hace un diagnóstico de melanoma mediante una biopsia de piel, probablemente sea necesario realizar más cirugía para asegurarse de que el cáncer ha sido extraído completamente. La anestesia local se inyecta en el área para adormecerla antes de la escisión. El sitio donde está el tumor es luego extirpado junto con una pequeña cantidad de piel normal que rodea a los bordes (margen). Después del procedimiento, por lo general la herida se sutura.
La escisión amplia es diferente de la biopsia escisional. Los márgenes son más amplios, debido a que ya se conoce el diagnóstico. Los márgenes recomendados varían dependiendo del grosor del tumor. Los márgenes también pueden variar según la localización del melanoma en el cuerpo y otros factores. Por ejemplo, si el melanoma se encuentra en la cara, los márgenes pudieran ser más pequeños para evitar cicatrices grandes u otros problemas. Los márgenes más pequeños podrían aumentar el riesgo de que el cáncer regrese.
La principal secuela es la cosmética. En la extirpación del melanoma se recomienda la extirpación de un margen de piel sana alrededor de la lesión de tamaño variable. En algunos casos, el defecto originado en la piel por la extirpación se puede cerrar fácilmente aproximando bordes y el resultado es una cicatriz. Pero cuando no es posible el cierre de esta manera se recurre a injertos o colgajos cutáneos, por lo que la alteración estética es mayor.
Cirugía de Mohs
En algunas situaciones, la cirugía de Mohs (también conocida como cirugía micrográfica de Mohs, o MMS) podría ser una opción. Un dermatólogo o un cirujano con capacitación especial realiza la cirugía de Mohs. En este procedimiento, la piel (incluyendo el melanoma) se remueve en capas muy delgadas. Luego se examina cada capa al microscopio. Si se encuentran células cancerosas, el médico extrae otra capa de piel. Esto se repite hasta que una capa muestre que no hay signos de cáncer.

La cirugía de Mohs es un procedimiento que se usa para tratar el cáncer de piel. Esta cirugía implica el corte de capas finas de piel. Cada capa fina se examina detenidamente en busca de signos de cáncer. El objetivo de la cirugía de Mohs consiste en extirpar todo el cáncer de piel sin dañar la piel sana que lo rodea. La cirugía de Mohs permite al cirujano estar seguro de que todo el cáncer ha desaparecido. Durante la cirugía de Mohs, se suele administrar un medicamento para adormecer la zona y no sentir dolor.
Preparación para la Cirugía de Mohs
- Dejar de tomar determinados medicamentos.
- Informar al cirujano sobre los medicamentos o suplementos que tomas.
- Asegúrate de mencionar cualquier medicamento que diluya la sangre.
- Algunos suplementos pueden causarte más sangrado después de la cirugía.
- Cancelar todos tus compromisos para ese día.
- Usar prendas cómodas.
- Comer antes de la cirugía.
Qué esperar durante la Cirugía de Mohs
Para la cirugía de Mohs, generalmente se acude a un centro quirúrgico ambulatorio o al consultorio médico. El procedimiento se hace en un quirófano o en una sala de procedimientos. La mayoría de las veces, el procedimiento toma menos de cuatro horas. Sin embargo, puede resultar difícil saber la extensión de un cáncer de piel con solo mirar. Es poco probable que debas usar una bata quirúrgica, salvo que sea necesario por la ubicación del cáncer. Se limpia la zona de la piel que se operará y luego se delinea con un marcador especial. Después, se aplica una inyección en la zona con un medicamento llamado anestésico local. La inyección puede doler durante unos segundos, y luego el medicamento adormece la piel.
Después del Procedimiento
Después de que la anestesia haga efecto, el cirujano usa un cuchillo denominado bisturí para extirpar la parte visible del cáncer. El cirujano también extrae una fina capa de tejido por debajo y alrededor del cáncer. Se coloca un vendaje temporal en el lugar donde se extirpó la piel. A continuación, el tejido se lleva al laboratorio para su análisis. Esperarás alrededor de una hora en una sala de espera. Puede ser útil que lleves un libro o una revista para pasar el tiempo. Puedes usar el baño o tomar un refrigerio, si lo necesitas.
El cirujano o el técnico corta la muestra de tejido en secciones y las examinan con un microscopio. El cirujano elabora un registro para hacer un seguimiento del lugar exacto en el que se ha extraído cada trozo de tejido. Si hay más cáncer, la cirugía de Mohs continúa. El cirujano extrae una capa adicional de tejido de la zona afectada. El cirujano procura extraer tejido con cáncer y dejar la mayor cantidad de tejido sano posible. Este proceso continúa hasta que la última muestra de tejido extraída no tenga cáncer.
Después de haber extraído todo el cáncer, tú y el cirujano pueden decidir cómo tratar la herida. La mayoría de las heridas se reparan al final de la cirugía de Mohs. Si la herida es grande o compleja, el cirujano puede cerrar temporalmente la herida. Es posible que sientas un leve dolor y molestias después de la cirugía. Los analgésicos que se venden sin receta médica pueden ayudar. El dolor intenso después de la cirugía no es frecuente. Se espera que lleve un vendaje sobre la herida durante una semana o más. Sin embargo, el tiempo exacto en el que necesitarás un vendaje dependerá de tu situación. El proveedor de atención médica te dará instrucciones sobre cómo cuidar la herida.
Disección de Ganglios Linfáticos
En esta operación, el cirujano extirpa todos los ganglios linfáticos en la región cercana al tumor del melanoma. Una vez hecho el diagnóstico del melanoma mediante la biopsia de la piel, el médico examinará los ganglios linfáticos cercanos al melanoma. Si los ganglios linfáticos no están agrandados, se puede hacer una biopsia de ganglio linfático centinela, particularmente si el grosor del melanoma mide más de 1 mm. Si el ganglio linfático centinela no tiene cáncer, entonces no se requiere una disección de los ganglios linfáticos porque es poco probable que el melanoma se haya propagado a los ganglios linfáticos.
Si el ganglio linfático centinela contiene células cancerosas, generalmente se recomienda que se extirpen los demás ganglios linfáticos de esa área mediante una disección. No está claro si una disección de ganglios linfáticos puede curar los melanomas que se han propagado a los ganglios. Esto sigue bajo investigación.
Los ganglios linfáticos del territorio cutáneo donde se localiza la lesión representan un paso obligado para las células tumorales desde la circulación linfática alrededor del tumor. Se ha demostrado una progresión ordenada de la metástasis a lo largo de los ganglios regionales y la probabilidad de encontrar una micrometástasis en un ganglio más alejado es menor del 2% cuando el primer ganglio es negativo.

Efectos Secundarios de la Disección de Ganglios Linfáticos
Una disección de ganglio linfático completa puede ocasionar algunos efectos secundarios a largo plazo. Uno de los que causa más molestias puede ser el linfedema. Los ganglios linfáticos en la ingle o debajo del brazo por lo general ayudan a drenar el líquido de las extremidades. Si se extirpan, puede que el líquido se acumule. Esto puede causar inflamación de la extremidad, lo que puede o no desaparecer. Si esta inflamación es bastante grave, puede causar problemas con la piel y un riesgo aumentado de infecciones en la extremidad.
Las medias elásticas o mangas con compresión pueden ayudar a algunas personas con este padecimiento. El linfedema, junto con el dolor de la cirugía como tal, constituye una razón principal por la que no se lleva a cabo la disección de ganglios linfáticos a menos que el médico crea que es realmente necesario. No obstante, es poco probable que este efecto secundario ocurra con la biopsia de ganglio linfático centinela.
Aquellos pacientes que son sometidos a un vaciamiento ganglionar regional, al haber sido extirpados algunos ganglios linfáticos en determinadas zonas, pueden desarrollar en la evolución posterior una retención de líquidos en la extremidad, llamada linfedema, por debajo de la región ganglionar intervenida (en una pierna si la linfadenectomía se ha practicado en una ingle, en brazo si la linfadenectomía se practicó en axila).
Cirugía para el Melanoma Metastásico
Si el melanoma se ha propagado (metástasis) desde la piel hasta otros órganos (tales como los pulmones o el cerebro), el cáncer es muy poco probable que sea curable mediante cirugía. A veces se lleva a cabo una cirugía en estas circunstancias, pero la meta es usualmente tratar de controlar el cáncer en lugar de curarlo. Si hubiera una metástasis, o incluso varias, y que éstas pudieran extirparse por completo, esta cirugía podría prolongarles la vida a algunas personas.
En la mayoría de los pacientes con metástasis a distancia de melanoma, el tratamiento debe orientarse a preservar la calidad de vida y a prolongarla en lo posible. Por esto, si la metástasis es única se puede a veces intentar extirparla quirúrgicamente. En los últimos años se ha evidenciado que en algunos casos es beneficioso para algunos pacientes añadir tratamientos de tipo inmunológico o terapias biológicas (inhibidores de puntos de control inmunológico, como por ejemplo: ipilimumab, nivolumab y pembrolizumab). También se están investigando y usando en algunos pacientes el uso de terapias dirigidas. Hay personas en las que su tumor puede presentar alguna alteración genética o mutación (mutaciones en BRAF, por ejemplo, siendo las más frecuentes BRAF V600E o V600K).
Riesgos de la Cirugía de Melanoma
Como con cualquier cirugía, existen riesgos y posibles efectos secundarios. Estos pueden ser:
- Infección.
- Sangrado.
- Cicatrices.
- Rechazo de injertos de piel.
- Daño en los nervios.
- Recidiva del cáncer (reaparición del cáncer).
- No poder extirpar todo el cáncer.
Recuperación Después de la Cirugía
La recuperación después de una cirugía para extraer un melanoma depende del sitio y del alcance de la cirugía. La recuperación de la cirugía y los cambios en el nivel de actividad dependen del tipo de procedimiento al que se haya sometido. Su equipo le indicará cuándo regresar al consultorio para retirar los puntos, los medicamentos que debe tomar y cómo cuidar los vendajes que pueda tener.
Es posible que necesite que un familiar o amigo lo ayude con sus tareas diarias hasta que se sienta mejor. Puede tomar algún tiempo antes de que su equipo le diga que está bien volver a su actividad normal.
Asegúrese de tomar los medicamentos recetados según las indicaciones para prevenir el dolor, la infección y/o el estreñimiento. Llame a su equipo por cualquier síntoma nuevo o que empeore.
Hay maneras de controlar el estreñimiento después de la cirugía. Usted puede cambiar su dieta, beber más líquidos y tomar medicamentos de venta libre. Antes de tomar laxantes, consulte con su equipo de atención médica.
Respirar profundamente y descansar pueden ayudar a controlar el dolor, mantener los pulmones sanos después de la anestesia y promover un buen drenaje del líquido linfático. Trate de hacer ejercicios de respiración profunda y relajación varias veces al día durante la primera semana, o cuando note que está más tenso.
Contacte a su Equipo de Atención Médica si Experimenta:
- Fiebre o escalofríos.
- Enrojecimiento, hinchazón, dolor, sangrado o drenaje de la incisión.
- Si su incisión se abre.
- Una nueva abertura de su incisión o suturas.