¿Cuándo pensamos en fotoprotección? Probablemente en verano, ¿no? En días de playa, calor, piel brillante y olor a protector solar. Sin embargo, el sol está ahí, siempre, incluso cuando el cielo está gris, cuando hace frío o cuando pasamos el día bajo techo frente a una pantalla. Y ahí está el punto: hay que romper la idea de que el protector solar es solo para el verano. Y sí, todos los días, incluso cuando el cielo está nublado o estamos dentro de casa.
El sol da vida, te llena de energía y hasta mejora tu mood. Pero también es el responsable de gran parte del envejecimiento prematuro de la piel, las manchas, y sí… incluso del temido cáncer de piel. Aunque gusta mucho broncearse y pasar tiempo al aire libre, la protección solar es uno de esos pasos básicos que no pueden faltar nunca en tu rutina, vayas o no a la playa. Hoy vamos a contarte cómo funciona la crema solar, cuáles son los beneficios de utilizar protector solar, cómo elegir el más adecuado y por qué hasta deberías considerar dormir con protector solar. Todo con estudios, datos y consejos prácticos para que cuidar tu piel sea tan cool como necesario.
El protector solar es uno de los productos de cuidado personal más importantes que debes usar todos los días, especialmente si pasas tiempo al aire libre. No importa si estás haciendo deportes, disfrutando de un día en la playa o simplemente caminando por la ciudad, el sol puede dañar tu piel y causar problemas a largo plazo.
Entendiendo la radiación solar
Para entender por qué necesitas protector solar, primero hay que saber a qué te enfrentas. Esta radiación está compuesta por diferentes tipos de luz: visible, infrarroja y ultravioleta (UV). La que más nos interesa cuando hablamos de salud y piel es la radiación ultravioleta, porque es la que tiene suficiente energía para alterar las células cutáneas.
El sol emite una radiación ultravioleta invisible que llega a la superficie terrestre y daña la piel desprotegida, incluso en días nublados o lluviosos. Los rayos ultravioleta se dividen en dos: UVA y UVB. Estos tipos de rayos son factor de riesgo cuando de cáncer de piel se trata.
- Rayos UVA (alrededor del 95%): Son constantes durante todo el año y atraviesan nubes, vidrios y tejidos. Penetran hasta las capas más profundas de la piel, degradando el colágeno y acelerando el envejecimiento.
- Rayos UVB (solo un 5%): Son más intensos en verano y en las horas de máxima exposición. Los rayos UVB afectan a la superficie de la piel y causan quemaduras solares, que se pueden ver y sentir, pero también daña a las células de la piel alterándolas.
Los rayos UVA penetran más profundamente en la piel y destruyen todo a su paso, incluidas las sustancias de apoyo vitales que la piel necesita para lucir joven y saludable. Las longitudes de onda más cortas de los rayos UVA también pueden causar quemaduras solares dolorosas. Mientras que los rayos UVB son responsables de daños visibles casi instantáneos, como el enrojecimiento de las quemaduras solares, los rayos UVA hacen que la piel se broncee, una señal de que se está castigando cada capa de la piel.
Los rayos UVA y UVB están presentes durante todo el año y en todo tipo de clima. Además, ¿sabías que los rayos UVA también pueden penetrar el cristal, incluidas las ventanas de los coches y oficinas? Es importante saber que los rayos UVB son más intensos entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m. y en altitudes altas. Los rayos UVA por su parte están presentes durante todo el día con una intensidad bastante constante sin importar en qué parte del mundo te encuentres. Los rayos UVA castigan la piel sin protección a cualquier hora y en cualquier época del año.
¿Cómo funciona la crema solar?
Básicamente, crea una especie de escudo sobre la piel. Y no, no es solo cosa de playa o piscina. Estés en la calle, haciendo recados, de terraceo o incluso en casa frente a una ventana, los rayos UVA siguen actuando.
Cuando los rayos UV alcanzan las células cutáneas, generan radicales libres: pequeñas moléculas inestables que alteran el ADN, las proteínas y las fibras de colágeno. Los rayos UVA, por su capacidad de penetrar hasta la dermis, son los principales responsables de ese daño silencioso. Y aunque la piel cuenta con mecanismos naturales de defensa -como la melanina o las enzimas reparadoras-, no son suficientes frente a la exposición diaria y acumulada.
Factor de Protección Solar (FPS)
Si aún no sabes cómo funciona el factor de protección solar (FPS), debes saber que es el indicador de cuánto tiempo puedes estar al sol sin quemarte en comparación con no usar protector. Por ejemplo, si tu piel suele enrojecerse a los 10 minutos sin protección, un FPS 30 multiplica ese tiempo por 30 (es decir, 300 minutos o 5 horas). Pero ojo: esto no significa que puedas estar bajo el sol todo ese tiempo sin reaplicar. Además, el FPS solo mide la protección frente a los rayos UVB. Y por cierto, el protector solar no impide broncearte, solo evita que te quemes.
El FPS (Factor de Protección Solar) es la medida de capacidad que tiene un protector solar para evitar que los rayos UVB dañen la piel. Otra forma de verlo es en términos de porcentajes: un FPS 15 bloquea aproximadamente el 93% de todos los rayos UVB. Un FPS 30 bloquea el 97%, y un FPS 50 bloquea el 99%. Pueden parecer diferencias insignificantes, pero si usted es sensible a la luz, o tiene antecedentes de cáncer de piel, esos porcentajes extras harán la diferencia.
Antes de explicar cómo se calcula el SPF, es importante señalar que las pruebas para determinar las calificaciones (números) de SPF tienen limitaciones porque no siempre representan situaciones del mundo real. Aunque las pruebas se realizan en la piel de las personas, se controlan las condiciones y se fija la intensidad de la luz ultravioleta. Además, es importante que recuerdes que la calificación del factor de protección solar (SPF) solo mide la cantidad de protección UVB que ofrece un producto cuando se aplica - generosamente - en la piel.
Por último, los números de SPF también pueden parecer engañosos porque hay menos diferencia en la protección a medida que aumenta la calificación de SPF. Esto supone un 50 % más de rayos UVB penetrando tu piel si usas SPF 30 en comparación con SPF 50. Para el uso diario, recuerda que es suficiente con un SPF 30 o 50.
Además, todos los filtros UV van perdiendo su eficacia con la exposición continua a la luz solar. Por eso te recomendamos siempre que cuando sepas que vas a estar al aire libre más tiempo de lo normal o si notas que el sol es más intenso, optes por clasificaciones de SPF más altas (al menos SPF30 y vuélvete a aplicar el producto cada 2 horas).
Beneficios de usar crema solar
Los beneficios de la crema solar van mucho más allá de evitar quemarte. Hablamos de prevención del cáncer, del envejecimiento y de una piel más bonita y sana a largo plazo. Empieza hoy, haz del protector solar tu mejor aliado, y conviértelo en parte de tu estilo de vida.
La principal razón por la que debes utilizar protector solar es para proteger tu piel de los rayos dañinos del sol. Cuando estás expuesto al sol sin protección, los rayos UV pueden penetrar en las capas más profundas de tu piel y causar daño celular. Además, la exposición al sol también puede desencadenar la producción de radicales libres en tu piel. Estos son moléculas inestables que pueden dañar el ADN y provocar mutaciones celulares. Con el tiempo, esto puede llevar a la aparición de cáncer de piel.
El uso diario de protector puede brindarte muchos beneficios a largo plazo. La exposición al sol sin protección puede provocar la aparición de arrugas, manchas y otras señales de envejecimiento prematuro. El uso de protector solar puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Datos importantes:
- ¿Sabías que el 80% del envejecimiento visible es causado por el sol?
- El melanoma es uno de los cánceres más comunes en personas jóvenes, y su principal causa es la exposición solar sin protección.
- Las manchas solares o la hiperpigmentación son un problema estético, pero también una señal de daño.
- Esto te va a sorprender: cada vez más dermatólogos recomiendan el uso de protector solar también en la noche, sobre todo si usas luz azul (pantallas, móviles, tablets...). Aunque aún se están haciendo más estudios sobre esto, muchos productos ya incluyen filtros antipolución y contra luz artificial.
Uno de los principales motivos por los que debes utilizar protector solar a diario es porque ayuda a prevenir el cáncer de piel. Debes saber que existen múltiples tipos de cáncer de piel, así como diferentes causas, como el factor genético. Además del factor salud, utilizar protector solar todos los días contribuye a retrasar el envejecimiento de la piel. Si te proteges del exposoma todos los días, podrás retrasar que la piel se torne flácida, que aparezcan arrugas y manchas.
Una de las principales preocupaciones de las mujeres y a lo que tanto temen ante una exposición prolongada al sol son las manchas que este ocasiona. Las manchas afectan a todos los tipos de piel y sí es posible tratarlas una vez que aparecen, pero lo mejor es nunca tener que hacerlo, es decir, evitar que aparezcan.
El protector solar y las estaciones del año
Ya ha quedado claro que protegerse del sol es esencial para la salud de la piel. Pero, ¿qué podemos decir de las estaciones del año?
- Invierno: Durante el invierno, la sensación térmica puede engañar: los días son más cortos, la luz parece más suave y el frío nos hace pensar que el sol no tiene tanto impacto. Además, en esta época el riesgo de exposición aumenta en lugares donde hay superficies reflectantes como nieve o hielo, capaces de rebotar hasta un 80 % de los rayos UV hacia la piel. Por eso, la piel necesita un fotoprotector hidratante, de textura ligera y con ingredientes antioxidantes que compensen ese estrés ambiental.
- Otoño: El otoño marca una transición: la radiación solar comienza a disminuir, pero los rayos UVA siguen activos con prácticamente la misma intensidad que en verano. Después del verano, la piel llega más sensible, con reservas antioxidantes reducidas y mayor predisposición a la hiperpigmentación. Por eso, el otoño es el momento ideal para mantener la fotoprotección y acompañarla con ingredientes reparadores como niacinamida, vitamina C o ácido hialurónico, que ayudan a restaurar el equilibrio cutáneo.
- Primavera: Con la llegada de la primavera, los días se alargan y la luz cambia: más cálida, más intensa, más cercana. Empezamos a pasar más tiempo al aire libre, disfrutando del sol, las terrazas y la sensación de renacer. Durante la primavera, la radiación UVB se intensifica, mientras la piel suele estar más reactiva debido al invierno. A esto se suman los cambios de temperatura, el aumento de la humedad y la presencia de polen y partículas ambientales. Los protectores solares con efecto glow son una excelente opción, porque además de proteger de los rayos UVA y UVB, reflejan la luz natural y mejoran la apariencia y textura de la piel.
- Verano: El verano es el punto álgido del año en términos de radiación solar. Aquí la prioridad es clara: protección rigurosa y reaplicación constante. El sol se refleja en todas partes: en el agua, en la arena, en las ventanas del coche… y esa radiación rebotada aumenta la exposición incluso cuando creemos estar a salvo bajo la sombrilla. Por eso, la piel necesita protectores de amplio espectro, resistentes al agua y con texturas ligeras y refrescantes que no saturen los poros ni pesen sobre la piel.
¿Cómo elegir el protector solar adecuado?
Con tantas opciones en el mercado, es fácil perderse. Pero elegir bien es clave para proteger tu piel y cuidar el planeta.
- FPS 30 mínimo: es el estándar recomendado para uso diario.
- Textura ligera o "oil-free" si tienes piel grasa o con acné. Hoy hay fórmulas tipo gel, mousse o en bruma que ni se notan.
- Resistente al agua y al sudor si haces deporte.
- Con ingredientes respetuosos con el medioambiente. Algunas cremas solares convencionales contienen filtros como la oxibenzona, que son dañinos para los ecosistemas marinos.
Al elegir un protector solar, es importante tener en cuenta varios factores. El SPF (Factor de Protección Solar) indica el grado de protección que ofrece el protector solar contra los rayos UVB. Elige un SPF de al menos 30 para una protección efectiva. Un protector solar de amplio espectro protege contra los rayos UVA y UVB. Los protectores solares vienen en diferentes texturas, como lociones, cremas y geles. Elige una textura que se adapte a tu tipo de piel y tus necesidades.
Aplicación correcta del protector solar
Aplicarlo correctamente es tan importante como elegir el producto adecuado. Para obtener la protección adecuada, debes aplicar suficiente. Es fácil olvidarse de las áreas expuestas, como los labios, las orejas y el cuero cabelludo.
No olvides renovar tu crema cada cada 2 horas y siempre que realices un baño prolongado y/o secado con toalla. Las cremas solares tienen caducidad. No se recomienda usarlas en la siguiente temporada de verano ya que han estado expuestas a altas temperaturas, lo que no garantiza su capacidad de protección. No es recomendable aplicar ningún fotoprotector de forma regular en niños menores de 6 meses.
La eficacia del protector solar no depende del lugar donde lo apliques, sino de cómo lo apliques y con qué frecuencia lo reapliques. Sin embargo, aplicar el protector solar en casa antes de salir tiene algunas ventajas. Pues al aplicar el protector solar antes de salir de casa, te proteges desde el primer momento en que te expones al sol, por lo que si tienes que realizar desplazamientos hasta llegar a la playa o piscina te aseguras de no quemarte. Además, te aseguras de cubrir todas las áreas expuestas de la piel con el protector solar. Por otro lado, y muy importante, al aplicar el protector solar en casa, tienes tiempo para asegurarte de que se absorba correctamente en la piel antes de exponerte al sol.
Aunque un protector solar sea resistente al agua, es necesario volver a aplicárselo después de nadar, sudar o secarse con una toalla. La exposición al agua y la fricción del secado pueden eliminar parte del protector solar de la piel, lo que reduce su efectividad.
Mitos sobre la crema solar
Es verdad, cada vez somos más conscientes de la importancia del protector solar, pero todavía hay muchas preguntas sin resolver, muchos detalles que no conocemos y que nos ayudarían mucho para cuidar nuestra piel de forma correcta durante todas las estaciones del año.
¿Cuántas veces has escuchado que el protector solar solo es necesario en verano? ¿O que estar a la sombra o usar ropa te protege por completo del sol? ¿Realmente el protector solar caduca? En este artículo, desmontamos algunos mitos comunes sobre la exposición solar y el uso del protector solar para que puedas disfrutar del sol con responsabilidad y seguridad.- MITO 1. Usar protector solar ayuda a reducir el riesgo de quemaduras, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.
- MITO 2. Un FPS más alto proporciona mayor protección contra los rayos UVB, responsables de las quemaduras solares. El FPS indica la capacidad de bloqueo de los rayos UVB. Por ejemplo, un FPS 50 bloquea aproximadamente el 98% de los rayos UVB, mientras que un FPS 30 bloquea alrededor del 97%.
- MITO 3. Un FPS más alto ofrece mayor protección contra la radiación UV, pero no prolonga el tiempo de protección. Es crucial reaplicar el protector cada dos horas, o más a menudo si nadas o sudas intensamente, incluso con fórmulas resistentes al agua.
- MITO 4. Si bien algunos productos de maquillaje pueden contener ingredientes con FPS, la cantidad de maquillaje aplicada no suele alcanzar el nivel de protección indicado en el envase.
- MITO 5. Todas las pieles, sin importar su tono, necesitan protección solar. Las personas con piel oscura también pueden sufrir quemaduras solares y desarrollar enfermedades relacionadas con la exposición solar como envejecimiento prematuro, manchas oscuras, daño celular y riesgo de cáncer de piel.
- MITO 6. La mayoría de los protectores solares tienen una fecha de vencimiento impresa en el envase, indicando cuándo el producto expirará y ya no debería usarse. El paso del tiempo, la exposición al calor y la luz solar pueden degradar los ingredientes activos en el protector solar, lo que disminuye su capacidad para proteger la piel de los daños causados por los rayos UV.
- MITO 7. Los rayos ultravioleta del sol están presentes durante todo el año, no importa la estación o el clima. Por eso es importante usar protector solar todos los días, sin importar si es verano, invierno, otoño o primavera. Proteger nuestra piel es fundamental para prevenir quemaduras solares, envejecimiento prematuro y reducir el riesgo de cáncer de piel.
- MITO 8. Los rayos UV pueden reflejarse en superficies y rebotar en la piel, lo que significa que incluso bajo la sombra, una parte de los rayos solares puede alcanzar la piel y causar daño.
¡Últimos consejos! Lleva una versión mini en la mochila o bolso. Disfrutar del verano y de los días soleados durante todo el año es un derecho universal, pero también una responsabilidad. Entender cómo funciona la crema solar te permite cuidarte mejor, tomar decisiones informadas y proteger lo más importante: tu salud.
Si te gusta maquillarte, protegerse del sol es una manera de entender el cuidado de la piel desde la consciencia y la constancia. La ciencia lo demuestra, pero la piel lo confirma.