La dermatitis acral por lamido en perros, también conocida como granuloma acral o furunculosis acral, es una patología que se caracteriza por el lamido constante y excesivo de las extremidades, frecuentemente en la zona del carpo y/o tarso. Este comportamiento puede provocar lesiones similares a heridas, con diferentes grados de gravedad.
En los últimos tiempos, es frecuente escuchar en las consultas veterinarias: “Oye, mi perro no para de rascarse, se muerde las patas y se restriega contra el sofá como si estuviera poseído… “¿Esto es normal? ¿Qué le pasa?”. Si alguna vez has visto a tu perro rascarse sin parar, morderse las patas o frotarse contra el sofá, sabes lo angustioso que puede ser tanto para él como para ti.
A continuación, exploraremos en detalle esta condición, incluyendo sus causas, síntomas, diagnóstico y tratamientos, para ayudarte a comprender mejor y abordar eficazmente este problema en tu mascota.

¿Qué es la Dermatitis Acral por Lamido?
La dermatitis acral por lamido es una enfermedad con baja incidencia en el perro y se cree que se produce por un lamido excesivo en una zona concreta muy expuesta y de fácil acceso como la región carpal del perro. La lesión dermatológica es, por tanto, secundaria al autotraumatismo producido por el lamido y la posterior infección secundaria desarrollada. Es una enfermedad multifactorial.
Inicialmente, la lesión se presenta como una zona alopécica, eritematosa, erosionada y costrosa. Al dañarse la capa superficial de la piel, los nervios quedan más expuestos, provocando un incremento del dolor y del prurito, aumentando la molestia y el lamido compulsivo de la zona afectada. Luego aparece una placa que puede ser fibrosa y que se complica con una foliculitis y forunculosis, al haber queratina libre aparece una reacción de cuerpo extraño y eso perpetúa el ciclo.
La dermatitis acral por lamido es mucho más que una lesión cutánea, es la manifestación visible de un problema de fondo que puede ser dermatológico, doloroso o conductual.
Es importante no asumir que se trata de una “manía” o “lamido por aburrimiento” sin haber descartado causas médicas.
Es imprescindible encontrar la causa primaria orgánica que la ha producido ya que sino se resuelve se convierte en una patología crónica y frustrante de difícil resolución. Suele afectar más a razas de perros grandes como el Dóberman, Bóxer, Gran Danés, Labrador etc. Puede afectar a perros de cualquier edad.
La lesión dermatológica es una placa erosionada o ulcerada, alopécica, elevada, bien circunscrita que aparece en la zona craneal distal de las extremidades y suele ser unilateral.
Si no se trata esta situación puede empeorar y causar problemas secundarios como infecciones.
Causas de la Dermatitis Acral por Lamido
La dermatitis acral por lamido es una patología moderadamente frecuente en perros de raza grande. Debido a su etiología multifactorial, la ruta diagnóstica debe ser exhaustiva. Las enfermedades alérgicas, las alteraciones ortopédicas y los desórdenes neurológicos o psicogénicos pueden comportarse como desencadenantes primarios, pudiendo en cualquiera de los casos complicarse con infecciones secundarias.
Generalmente la dermatitis acral en perros empieza con una infección bacteriana, la presencia de hongos, parásitos externos (ácaros o pulgas), una alergia o diferentes tipos de enfermedades. También puede desarrollarse a partir de una estereotipia o por simple aburrimiento.
Entre las causas primarias que inician el proceso, se pueden encontrar:
- Enfermedades alérgicas
- Infecciones bacterianas o fúngicas
- Parásitos
- Traumas en la zona
- Cuerpos extraños
- Neoplasias
- Neuropatías
- Aplicación de sustancias irritantes
- Dolor crónico (artrosis o artritis)
- Problemas de comportamiento, aburrimiento, trastornos por estrés
Es imposible muchas veces determinar la causa primaria si es dermatológica o de comportamiento, pero es un circulo vicioso, cuanto más prurito tiene más se autolesiona el paciente y más prurito se produce, complicándose luego con infecciones secundarias profundas, que incrementan el prurito y la inflamación y con una alteración de la estructura de la piel que produce una reacción de cuerpo extraño en la zona lesionada.
El lamido constante produce una liberación de endorfinas, con efecto placentero que perpetúa el comportamiento.
Las causas perpetuantes son la foliculitis, forunculosis, osteomielitis o periostoitis; o un problema de comportamiento grave por un estrés o comportamiento compulsivo.
Además, podemos encontrar una causa a nivel etológico, en perros que sufren ansiedad por separación, aburrimiento como los que están en perreras y refugios, animales estresados por el motivo que sea, etc.
Muchos casos presentan una combinación de varios factores, lo que dificulta establecer un único desencadenante.
Síntomas de la Dermatitis Acral por Lamido
¿Cómo se ve la dermatitis acral en perros? A partir de una herida o síntomas de molestia en su dermis, el factor desencadenante, el perro empieza a lamerse de forma compulsiva e incansable, generalmente sobre una área concreta del cuerpo que suele ser una pata. Cuando el ciclo empieza es muy difícil de parar.
En función de la causa subyacente, la dermatitis acral por lamido puede presentar otros síntomas. La mayoría de perros afectados sufren un fuerte picor y se mordisquean la zona cada vez más. Esto se convierte en un círculo vicioso porque las inflamaciones cutáneas no llegan a curarse. A consecuencia, aparecen rojeces e incluso pústulas por las infecciones secundarias bacterianas.
Si se infectan las capas cutáneas profundas, los perros suelen tener fiebre y malestar general. Además, el pelo de la zona afectada se cae por los lamidos constantes (alopecia).
Clínicamente, afecta a la zona carpal sobre todo y suele ser unilateral, apareciendo placas eritematosas con erosión, ulceración y fibrosis.
Los síntomas pueden variar según la causa y la gravedad, pero algunos signos comunes incluyen:
- Picazón intensa
- Enrojecimiento e inflamación
- Pérdida de pelo
- Mal olor
- Lesiones, costras y heridas abiertas
- Cambios en el comportamiento
El perro se siente aliviado cada vez que lame la zona afectada ya que la herida segrega sustancias químicas que producen placer y una sensación analgésica en su cerebro.
No suele ser muy difícil detectar la dermatitis acral por lamido en perros.
Diagnóstico de la Dermatitis Acral por Lamido
Antes de pensar en aplicar un tratamiento, debemos estar seguros de que se trata de dermatitis acral y no de un traumatismo o de una infestación por parásitos, por ejemplo. Por ese motivo recomendamos acudir a un especialista que nos ayude a analizar nuestro caso concreto.
El veterinario diagnostica una dermatitis acral por lamido enseguida con preguntas exhaustivas sobre los lamidos y las zonas de piel inflamadas. A continuación, el veterinario debe averiguar la enfermedad que se esconde tras el lamido acral en perros. Por ejemplo, la localización del eccema ya arroja indicios de la posible causa.
Sea cual sea la causa, el lamido resulta un alivio y reconforta al perro, por lo que es muy difícil detener el círculo vicioso en el que se convierte este problema.
Hay que comenzar con una buena anamnesis y tratar de identificar la causa primaria, si es por un autotraumatismo regional o por una causa dermatológica previa que haya podido producir prurito o lesiones en esas zonas. Si se ha visto originada después de otro cuadro como parásitos, enfermedades o realización de cirugías o tratamientos intravenosos que hayan podido producir una inflamación y posterior prurito de la zona afectada. También si ha podido influir algún cambio de comportamiento como el alojamiento en residencias o clínica veterinaria, cambios de domicilio, etc.
Es imprescindible realizar exámenes y pruebas dermatológicas, neurológicas, traumatológicas y de conducta.
Las causas primarias más comunes serían: reacción adversa alimentaria (RAA), dermatitis atópica (DA), granuloma fúngico, demodicosis, granuloma bacteriano, neoplasias como mastocitoma.
Las pruebas diagnósticas que deberían realizarse son:
- Raspado cutáneo: permitiría visualizar ácaros.
- Tricografía: permitiría ver ácaros y estructura del pelo.
- Cultivos fúngicos o PCR para descartar dermatofitosis.
- Citología: permite comprobar si hay infección secundaria.
- Dieta de eliminación si hay sospecha de RAA.
- Cultivo y antibiograma para identificar las bacterias en una pioderma profunda.
- Biopsia: si hay sospecha de neoplasia.
- Estudio radiográfico de la zona afectada: permitiría ver cambios óseos.
- Estudio neurológico.
Además, tras ello, se recomienda una exploración física minuciosa de la zona afectada. Citología de la lesión para descartar infecciones secundarias.
Por ejemplo, la localización del eccema ya arroja indicios de la posible causa. Con una alergia a la saliva de pulga, las zonas afectadas suelen ser la grupa, los muslos, el lomo y la ingle. En cambio, con las alergias alimentarias, las patas son las más afectadas por el picor.
Si el eccema está localizado en una articulación, el veterinario intentará encontrar un problema articular con radiografías.
Para poder tratar las infecciones secundarias con éxito, es importante saber qué gérmenes las han provocado. Para ello, el veterinario realiza frotis de la superficie cutánea con un hisopo estéril y los analiza bajo el microscopio.
Tratamiento de la Dermatitis Acral por Lamido
Ahora sí, hemos llegado al punto de averiguar el tratamiento para la dermatitis acral por lamido en perros. Para empezar a tratar con efectividad el granuloma acral debemos actuar ante la causa que ha provocado la dermatitis.
El tratamiento, por supuesto, va a depender de la causa o causas y el éxito del mismo es totalmente dependiente de que el propietario siga a rajatabla las recomendaciones de los especialistas implicados.
Es muy importante que acudas a todas las revisiones que te paute tu veterinario, ya que el proceso de tratamiento suele ser largo y pueden existir recidivas.
Además, un error muy frecuente es creer que la lesión ya está curada porque la piel está recuperada y el pelo crecido, y abandonar el tratamiento por ser muy pesado.
En general, el tratamiento debe incluir:
- Identificar las causas primarias y tratar la infección bacteriana secundaria eliminando el prurito y el lamido.
- Lo primero sería controlar la infección secundaria una vez identificadas las bacterias, usando un antibiótico de primera elección y si hay mala respuesta se podría considerar realizar un cultivo y antibiograma.
- Si hay una causa dermatológica habría que intentar su control.
- Si sospechamos una causa psicógena de la enfermedad habría que realizar un manejo terapéutico con modificación ambiental, modificación de conducta y un tratamiento farmacológico adecuado que deberían ser aplicados por un etólogo veterinario.
Para empezar a tratar con efectividad el granuloma acral debemos actuar ante la causa que ha provocado la dermatitis. Por ejemplo:
- Una infección bacteriana: por ejemplo, se deberá tratar con antibióticos.
- Una infestación por parásitos: con una adecuada desparasitación.
Además, siempre habrá que reducir y eliminar el dolor y prurito.
El segundo paso del tratamiento será evitar el lamido que el perro pueda ocasionarse en la herida. Generalmente se suele colocar un collarín o un vendaje y mantener al mismo tiempo una supervisión constante del perro.
Se emplearán antibióticos sistémicos y/o tópicos, antisépticos, antiinflamatorios, analgésicos, corticoides, incluso tranquilizantes para que el animal esté más calmado, todo dependerá del caso concreto y será nuestro veterinario quien nos de las pautas a seguir. Además, es recomendable el uso de collar isabelino (esa campana de plástico que tan poco les gusta llevar a nuestros animales) para impedir que el perro llegue a lamerse la zona, y por supuesto, si está implicado algún problema a nivel de comportamiento, es fundamental ayudar a nuestro perro a solucionarlo para que logrando el bienestar, este comportamiento obsesivo desaparezca.
Debemos intentar evitar su incomodidad y para ello practicar actividades diversas es una buena herramienta: adiestramiento, paseos largos o juegos de inteligencia son algunos ejemplos a los que podemos recurrir.
Por otro lado, debemos actuar ante el picazón y las molestias para una pronta recuperación de la herida en sí. El uso tópico de antisépticos y cremas es recomendado y nuestro veterinario nos aconsejará el mejor para nuestro caso.
Si el problema se debe a una causa comportamental, recomendamos acudir a un profesional como son los etólogos o educadores caninos.
Si se trata de un problema del comportamiento: debemos procurar un cambio sustancial en la vida de nuestro perro.
El primer paso es tratar la herida de forma adecuada, reduciendo la inflamación y evitando infecciones secundarias. Aplicar cremas con antibióticos y corticoides tópicos.
En casos con infección profunda, debe instaurarse tratamiento antibiótico sistémico durante al menos 3-4 semanas.
El uso de collares isabelinos, camisetas protectoras o apósitos puede ser útil para proteger la zona durante la fase inicial del tratamiento.
No obstante, el tratamiento solo es eficaz a largo plazo si también se cura la dolencia subyacente.
Como ves, el tratamiento del lamido acral en perros puede ser un poco complicado y requiere tiempo. Sin embargo, tu perro te lo agradecerá.
Pronóstico de la Dermatitis Acral por Lamido
Si el veterinario averigua la enfermedad subyacente que ha provocado la dermatitis y esta puede curarse, el pronóstico es bueno.
Prevención de la Dermatitis Acral por Lamido
La única prevención posible de la dermatitis acral por lamido es evitar las causas posibles.
Practica una buena profilaxis contra pulgas y garrapatas. No le cambies la comida al perro bruscamente ni con demasiada frecuencia, ya que es habitual que aparezcan alergias alimentarias.
El viejo refrán «más vale prevenir que curar» nunca ha sido más cierto que en este caso. Si quieres evitar que tu perro termine sufriendo de dermatitis, ten en cuenta lo siguiente:
- Mantén la higiene de tu perro: Un perro limpio es un perro feliz, y menos propenso a infecciones. Así que asegúrate de darle baños regulares con productos adecuados.
- Evita las alergias ambientales: Si sabes que tu perro es sensible al polen o al polvo (la típica dermatitis atópica), intenta mantenerlo en ambientes más controlados o usa collares repelentes de pulgas.
- Controla las pulgas: La dermatitis por pulgas es uno de los mayores ...
Tabla Resumen de Tratamientos
| Causa | Tratamiento |
|---|---|
| Infección bacteriana | Antibióticos |
| Infestación por parásitos | Desparasitación |
| Problemas de comportamiento | Etólogos o educadores caninos, modificación ambiental, modificación de conducta, tratamiento farmacológico |
| Dolor crónico | Analgésicos, antiinflamatorios |
| Prurito | Antihistamínicos, corticoides |
| Lesiones | Antisépticos, cremas tópicas, collar isabelino |
Recuerda que este artículo es meramente informativo y no sustituye la consulta con un veterinario. En ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico.