Las verrugas plantares, también conocidas como papilomas, son una afección común que afecta la planta de los pies. Estas lesiones cutáneas benignas son causadas por el virus del papiloma humano (VPH) y pueden convertirse en una molestia significativa para quienes las padecen. A diferencia de los helomas o callos, las verrugas plantares son una infección vírica, no son un engrosamiento de la piel producido por el roce o la fricción.
Es importante distinguir entre los términos «verruga plantar» y «papiloma«, ya que aunque muchas personas los usan indistintamente, técnicamente todos los papilomas son verrugas, pero no todas las verrugas son papilomas. En Ergodinámica somos especialistas en el tratamiento de verrugas plantares y otras afecciones podológicas. Contamos con más de 25 años de experiencia, tecnología avanzada y un equipo médico altamente capacitado para ofrecerte el tratamiento más efectivo y seguro.
¿Qué es una Verruga Plantar?
La verruga plantar es una infección originada por el virus del papiloma humano (VPH) y que se desarrolla, como su propio nombre indica, en la planta del pie. Es causada por un virus del grupo de virus del papiloma humano, de los que se han identificado hasta 170 tipos. El papiloma en el pie es provocado con mucha frecuencia por el genotipo 1 del virus. En algunas ocasiones, los subtipos de VPH 60 y 63 también están relacionados con esta afección concreta. El VPH 60 está asociado con verrugas palmo-plantares que tienen un componente quístico.
El nombre de “papiloma” se asigna a las infecciones víricas causadas por esta cepa, pero en el ámbito podológico el nombre que debemos usar es “verruga plantar”.
¿Cómo se ven?
Los papilomas en el pie aparecen como pequeñas lesiones cutáneas cubiertas por tejido hiperqueratósico. Tienen un diámetro de menos de 1 cm, son de color blanquecino. Su aspecto es semejante a la forma de una coliflor, su proporción puede variar dependiendo de la extensión y el tiempo de evolución de la lesión. Su apariencia es parecida a una coliflor (existiendo diferentes tamaños, debido a la extensión de la lesión y la antigüedad de la misma) en la cual aparecen normalmente puntos negros (vascularización del virus) que al deslaminar produce un sangrado.
A menudo aparecen pequeños puntos negros en la superficie de la verruga.
Las verrugas en los pies suelen ser duras y planas debido a la presión del peso del cuerpo. No obstante, cuando la verruga plantar está recubierta por una capa de queratina, puede molestar al presionar la zona.
Un signo característico es la presencia de pequeños puntos negros en su superficie, que corresponden a capilares trombosados. El dolor suele intensificarse al aplicar presión directa sobre la verruga, lo que puede afectar la capacidad para caminar o realizar actividades cotidianas.
Tipos de verrugas plantares
No todas las verrugas plantares son iguales.
- Verrugas plantares únicas: Son las más comunes. Se presentan como lesiones únicas o en pequeños grupos, con superficie rugosa y los característicos puntos negros.
- Verrugas plantares en mosaico: Consisten en múltiples pequeñas verrugas agrupadas que forman un patrón similar a un mosaico.
Causas de las Verrugas Plantares
La aparición de verrugas plantares está directamente relacionada con el contacto con el virus del papiloma humano. Este virus es sorprendentemente común y se estima que la mayoría de las personas entran en contacto con él en algún momento de sus vidas. La casi totalidad de las verrugas plantares son causadas por el contacto directo con el virus del papiloma humano (VPH). El virus del papiloma (VPH) encuentra la oportunidad de infectar la piel a través de pequeñas fisuras, cortes o abrasiones.
Las verrugas plantares o papiloma plantar es una infección contagiosa que se produce cuando pequeñas heridas o grietas en el pie tienen contacto con el virus. Tienen un periodo de incubación de 1 a 6 meses aproximadamente. La humedad, el calor (en los meses de verano), un sistema inmunológico débil o la falta de higiene son algunos aspectos que potencian la acción del virus.
¿Quiénes tienen más probabilidades de desarrollar un papiloma en los pies o verrugas plantares? La predisposición a ser infectado por el VPH y desarrollar verrugas plantares tiene un importante componente genético. Por alguna razón, en algunas familias se contraen con más facilidad que en otras. Cada persona reacciona de forma diferente al virus. No a todos aquellos que han estado en contacto con el virus les aparecerá una verruga plantar.
Es una infección vírica contagiosa por contacto, ya sea piel con piel o a través del contacto de objetos de cuidado de la higiene.
¿Cómo eliminar las verrugas plantares? Tratamientos y prevención - Cristina Moreno | Top Doctors
Síntomas de las Verrugas Plantares
Las verrugas en la planta del pie se manifiestan como pequeñas lesiones rugosas y endurecidas, de forma redondeada, que interrumpen las líneas naturales de la piel. La verruga plantar se diagnostica porque al quitar capas de piel de la verruga se aprecia una pérdida de las líneas de la piel y unos puntos negros que corresponden a la vascularización del nervio.
Puede suceder que las verrugas plantares no crezcan de forma aislada, sino en grupo. En algunos casos, la verruga puede crecer hacia adentro debido a la presión constante del peso corporal, formando un callo doloroso que la recubre.
Algunas características comunes incluyen:
- Ubicación.
- Dolor.
- Textura.
- Interrupción de las líneas de la piel.
- Crecimiento hacia adentro.
Tratamientos para las Verrugas Plantares
Existen dientes tratamientos para combatir los papilomas en el pie. El tratamiento de las verrugas plantares puede variar según su tipo, tamaño y tiempo de evolución. Aunque las verrugas plantares eventualmente pueden desaparecer solas, la mayoría de los pacientes desean un alivio más rápido.
Para las verrugas en los pies se han descrito numerosas formas de tratamiento, pero, en general, todas tienen el mismo objetivo: ahondar hasta resecar por completo la lesión. La elección del tratamiento dependerá del criterio del profesional, según la extensión de la verruga, la salud basal del paciente, la colaboración del mismo y la edad. Para que el tratamiento funcione correctamente es fundamental que el paciente siga todas las pautas y consejos que le ha dado el especialista para reducir el riesgo de infección e incrementar la efectividad del tratamiento.
Si no existe ninguna otra patología en los pies y la persona tiene un buen estado de salud, es muy posible que la verruga plantar se cure por sí sola, sin aplicar ningún tratamiento específico.
A continuación, se presentan algunos de los tratamientos más comunes:
- Medicina exfoliante/ácido salicílico: El ácido salicílico es uno de los más utilizados, ya que ayuda a exfoliar la piel infectada. Suele combinarse con sustancias antivirales para mejorar su eficacia. Los ácidos, como el ácido salicílico, actúan por exfoliación para eliminar las capas de la verruga. El tratamiento puede ser gradual y requiere la aplicación regular del ácido hasta que la verruga desaparezca por completo.
- Crioterapia: Consiste en la aplicación de nitrógeno líquido mediante el uso de un hisopo, consiguiendo así quemar la verruga y que se vaya eliminando poco a poco. Consiste en congelar la verruga aplicando nitrógeno líquido a -196°C. La crioterapia destruye el tejido afectado y estimula al sistema inmunológico para combatir el virus. La crioterapia es especialmente efectiva para verrugas pequeñas y medianas. Su principal ventaja es que estimula la respuesta inmunológica contra el virus, reduciendo las posibilidades de recurrencia.
- Cirugía menor: Consiste en extirpar la verruga, se realiza con anestesia y después se sutura.
- Tratamiento con láser: El tratamiento con láser de colorante pulsado quema (cauteriza) los pequeños vasos sanguíneos cerrados. Con el tiempo el tejido infectado muere y la verruga se cae. Este método requiere que el tratamiento se repita cada tres a cuatro semanas. El láser para verrugas vaporiza las capas de la verruga de manera precisa, con excelentes resultados estéticos. El láser, por su parte, ofrece resultados más inmediatos y es ideal para verrugas más grandes o resistentes.
- Inmunoterapia: Estimula la respuesta inmunitaria del paciente para combatir el VPH de manera más efectiva. El objetivo de estas punciones es inocular el tejido sano circundante con pequeñas partículas del papiloma, lo que desencadena una respuesta inmunológica natural en el organismo.
- Quemaduras químicas: Mediante ácidos (nítrico, salicílico, láctico…) en diferentes concentraciones y dejando el producto un tiempo estipulado. Posteriormente, se realizarán las curas necesarias.
- Quemadura térmica: Mediante un tratamiento podológico con láser, con diferentes longitudes de onda y realizando las curas pertinentes, los pacientes pueden deshacerse de sus verrugas plantares.
- Vesicantes: Como la cantaridina o citostáticicos como la bleomicina. Suelen ser los más efectivos pero los más agresivos y se necesitan curas más estrictas puesto que se provoca una pequeña úlcera. Mediante sustancias vesicantes como la cantaridina, un compuesto químico obtenido de un coleóptero y que posee como propiedad la capacidad de producir ampollas, sin dar lugar a la formación de cicatrices residuales.
- Curetaje y electrocirugía: Se trata de un procedimiento en el cual la verruga se corta (curetaje) y se quema (electrocirugía).
Tratamientos como inmunoterapia, láser y cirugía menor pueden ser más rápidos y efectivos con mejoras notables en semanas a pocos meses. Puede tardar varias semanas o varios meses, va a depender de la cepa del virus y de la evolucion que tenga (lo grande que sea). Puede requerir varias sesiones espaciadas a intervalos de 2 a 3 semanas. Estos tratamientos han demostrado ser altamente efectivos en la eliminación de papilomas.
¿Cómo prevenir el contagio del virus?
La prevención es fundamental para evitar la aparición de verrugas plantares. Para evitar el contagio del virus, es importante seguir estas recomendaciones:
- Mira donde pisas: Contagiarse con el VPH es muy fácil en lugares cálidos donde hay humedad. Los más habituales son las duchas comunes en gimnasios, vestuarios o piscinas, es decir, lugares donde hay mucho tránsito de gente. No camines descalzo, usa chanclas para que actúen como barrera protectora.
- Higiene: Mantén tus pies limpios y secos, sobre todo entre los dedos, y evita compartir el calzado y la toalla. Si es necesario, cambia tus calcetines dos veces al día. Si te gusta dormir con calcetines, no te pongas los mismos que has usado durante el día. Mantener los pies siempre limpios y secos. Especial cuidado merece la zona entre los dedos y evitar compartir tanto el calzado como la toalla.
- Heridas: Cuidado con las grietas y pequeñas lesiones en la piel, pueden ser una vía de entrada para el virus.
- Autocontagio: Si tocamos la verruga y luego no nos lavamos bien las manos podemos extender el virus a otras partes del cuerpo.
Las verrugas plantares son una afección común causada por el virus del papiloma humano que afecta la planta de los pies. Aunque generalmente no son peligrosas, pueden ser dolorosas e incómodas. La prevención, mediante el uso de calzado adecuado en áreas públicas, mantener una buena higiene y no compartir artículos personales, es fundamental para evitar la infección.