La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel caracterizada por una sequedad extrema, picor intenso, inflamación y enrojecimiento. El eccema es un trastorno crónico de la piel que consiste en erupciones escamosas y pruriginosas, siendo la dermatitis atópica el tipo más común.

El 14 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Dermatitis Atópica, un trastorno crónico de la piel que causa picor intenso y persistente. Como consecuencia de ello, "el paciente tiende a rascarse de forma compulsiva, por lo que acaban apareciendo eccemas", explica la doctora Libe Aspe, especialista en Dermatología del Hospital Quirónsalud Vitoria.
¿Qué Causa la Dermatitis Atópica?
La realidad es que las causas de la piel atópica pueden ser multifactoriales. Los médicos no saben exactamente cuál es la causa del eccema. Se podría deber a una diferencia en la manera en que el sistema inmunitario de una persona reacciona ante las cosas. No obstante, existen factores genéticos que condicionan una alteración en la barrera cutánea y su respuesta inmunológica, dando como resultado la piel atópica.
Muchos niños y adolescentes con eccema tienen parientes con esta misma afección. Los expertos creen que el eccema se trasmite de padres a hijos a través de los genes. Las personas con eccema también pueden tener asma y algunos tipos de alergias, como la fiebre del heno (o rinitis alérgica estacional). El eccema, el asma y la fiebre del heno se conocen como afecciones "atópicas". Estas afecciones se dan en personas que son hipersensibles a los alérgenos (sustancias que provocan reacciones alérgicas) ambientales. En algunas personas, las alergias alimentarias pueden desencadenar estas afecciones o empeorarlas.
Signos Clínicos de la Piel Atópica
Las pieles atópicas presentan una serie de signos clínicos característicos que permiten diferenciarla de otros tipos de piel sensible o reactiva. Los bebés menores de un año suelen tener eccema en las mejillas, la frente y/o el cuero cabelludo. El eccema se les puede extender a rodillas, codos y tronco (pero no suele afectar a la zona cubierta por el pañal). Los niños mayores y los adolescentes suelen tener eccema en los pliegues de los codos, detrás de las rodillas, en el cuello o en la cara interna de muñecas y tobillos. Suelen tener la piel más cubierta de escamas y más seca en las primeras fases del eccema.
La piel también puede estar más engrosada y más oscura, así como cubierta de cicatrices provocadas por el rascado debido al picor (lo que se conoce como liquenificación).
Diagnóstico de la Dermatitis Atópica
No hay ninguna prueba específica cuyo resultado permita hacer un diagnóstico de dermatitis atópica. El médico observará la erupción y hará preguntas sobre los síntomas, la salud del niño hasta la fecha y sus antecedentes médicos familiares.
Tratamientos para la Dermatitis Atópica
El eccema no se puede curar, pero su tratamiento puede ayudar a aliviar los síntomas. El tratamiento de la dermatitis atópica se centra en la práctica diaria del cuidado básico de la piel en sus fases más leves, además del uso de agentes antiinflamatorios tópicos, fototerapia e inmunomoduladores sistémicos si la enfermedad es moderada o grave. El médico recomendará distintos tipos de tratamientos en función de la gravedad de los síntomas, la edad del niño y la ubicación de la erupción. Algunos de sus tratamientos son "tópicos", o aplicados sobre la piel.

Tratamientos Tópicos
- Hidratantes tópicos: La piel se debe hidratar a menudo (idealmente dos o tres veces al día). El mejor momento para hidratar la piel es después de bañarse o ducharse, con la piel secada a toquecitos y con suavidad. Las pomadas (como la vaselina) y las cremas son lo mejor porque contienen mucho aceite.
- Corticosteroides tópicos: Estos también se llaman cortisona o cremas o pomadas de esteroides. Ayudan a aliviar la inflamación de la piel. Es importante no usar un corticosteroide tópico que le hayan recetado a otra persona.
- Inhibidores de Calcineurina: Las cremas o ungüentos con inhibidores de calcineurina pueden ser una buena opción para las personas a partir de los 2 años. Los ejemplos incluyen el tacrolimus (Protopic) y el pimecrolimus (Elidel). Aplícatelos según las indicaciones antes de humectar la piel.
Medicamentos Sistémicos
- Píldoras para controlar la inflamación: Para el eccema más grave, es probable que el proveedor de atención médica te recete píldoras para ayudar a controlar los síntomas. Las opciones pueden incluir ciclosporina, metotrexato, prednisona, micofenolato y azatioprina.
- Productos biológicos inyectables: Los productos biológicos inyectables (anticuerpos monoclonales), como el dupilumab (Dupixent) y el tralokinumab (Adbry), podrían ser una opción para las personas con enfermedad de moderada a grave que no responden bien a otros tratamientos.
Otros Tratamientos
- Vendajes húmedos: Un tratamiento eficaz e intensivo para el eccema grave consiste en aplicar un ungüento con corticoides en el área, envolverla con una gasa húmeda y, luego, cubrirla con una capa de gasa seca por encima.
- Fototerapia: Este tratamiento se utiliza en las personas que no mejoran con los tratamientos tópicos o que vuelven a presentar brotes rápidamente después del tratamiento. El tipo de fototerapia (terapia lumínica) más simple consiste en exponer el área afectada a una cantidad controlada de luz solar natural.
Cuidado Diario de la Piel Atópica
Consejos para mejorar la piel atópica I Corpore Sano
El cuidado diario de la piel atópica es clave para mejorar su estado general y prevenir los brotes. Además, las cremas reparadoras ayudan a restaurar la barrera cutánea y calmar las rojeces. Sin duda, vivir con pieles atópicas implica establecer una rutina constante y adaptada a las necesidades particulares de cada persona.
Higiene Adecuada
Una higiene adecuada y suave es esencial para el cuidado diario de la piel atópica, permitiendo mantenerla limpia sin comprometer su equilibrio. Es preferible evitar los baños prolongados con agua caliente y el uso de esponjas, ya que pueden irritar y sensibilizar aún más la piel. Se recomienda un baño diario de corta duración, evitando el agua muy caliente (siempre por debajo de 40ºC). Utiliza un limpiador suave y sin perfume, son especialmente interesantes los jabones "syndet" y los aceites limpiadores. Este tipo de productos no producen mucha espuma, pero son suficientes para una correcta higiene.
Hidratación Constante
Es el pilar fundamental sobre el que se basa el cuidado de la piel atópica. Desde IMR recomendamos el uso de cremas hidratantes para piel atópica, preferiblemente sin perfumes ni alérgenos, con el fin de minimizar el riesgo de irritación. Hidrata la piel varias veces al día (al menos tres), siempre después de la ducha y con la piel ligeramente húmeda, siguiendo las indicaciones de su médico. Aplique un producto emoliente para la piel de su elección (bálsamo, crema, leche, etc.). Primero calentar el producto entre las manos y luego aplicarlo suavemente con movimientos amplios, sin frotar, sobre la piel todavía ligeramente húmeda. Y si la piel no está lo suficientemente flexible o calmada, no dude en aplicar otra capa.
Ropa Adecuada
No es bien tolerado por los pacientes atópicos, ya que provoca una mayor sudoración, irritación, y picor. Es por eso importante el uso de prendas que transpiren correctamente. Tanto la ropa interior, la ropa de cama, y en general, toda ropa en contacto con la piel debe ser preferiblemente de algodón. Evita los tejidos de lana y de fibra sintética. Es recomendable lavar la ropa antes de utilizarla por primera vez, y eliminar las etiquetas, ya que producen fricción e irritación.
Dieta y Estrés
No debes eliminar ningún tipo de alimento de tu dieta, salvo que haya una alergia demostrada. El estrés puede empeorar los problemas de piel, así que busca formas de manejarlo.
Protección Solar
Puede ayudar a disminuir los síntomas en algunos pacientes con dermatitis atópica, pero siempre empleando un protector solar adecuado.
Consejos Adicionales
- Evita rascarte: El rascado constante, muy habitual en personas con piel atópica debido al intenso picor, puede provocar lesiones en la superficie cutánea, actuando como puerta de entrada para bacterias y otras infecciones. Reduzca el rascado al mínimo.
- Mantén las uñas cortas y limpias: Si las uñas están cortas, es más difícil que se produzcan lesiones en la piel con el rascado.
- Elige productos suaves: Use limpiadores sin jabón, específicos para piel atópica y sin fragancias.
- Controla el ambiente: La piel debe evitar el contacto con sustancias irritantes, por eso es recomendable que controles el ambiente en casa: minimiza la exposición al polvo, a productos de limpieza y al pelo o piel de animales.
- Aporta humedad y sol a tu piel: El sol moderado y la humedad de la playa benefician a la piel con dermatitis atópica. Un paseo por la playa, sintiendo la humedad del mar en la piel, es una buena medida de alivio para la dermatitis atópica. Si no tienes la playa a tu alcance, los baños de sol diarios, de unos veinte minutos, son una buena opción. Recuerda usar la protección solar adecuada.
Cuándo Llamar al Médico
Los niños y los adolescentes con eccema son proclives a las infecciones cutáneas. Consulta con el proveedor de atención médica de tu bebé si estas medidas no mejoran el sarpullido o si parece haberse infectado.
Tabla Resumen de Cuidados y Tratamientos
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Higiene | Baños cortos con agua tibia, limpiadores suaves sin jabón |
| Hidratación | Cremas emolientes varias veces al día, especialmente después del baño |
| Ropa | Algodón, evitar lana y fibras sintéticas |
| Dieta | Evitar alimentos solo si hay alergia demostrada |
| Estrés | Manejar el estrés |
| Protección Solar | Usar protector solar adecuado |
Recuerda que ante cualquier duda o brote severo, es fundamental consultar a un dermatólogo para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.