¿Tiene la piel roja en la nariz, las mejillas y la barbilla? ¿Tiene parches, pequeñas zonas de hinchazón (o edemas) y granos? Es posible que sufra de rosácea (también conocida como cuperosis) en el rostro. Aunque es una afección difícil de sobrellevar porque es muy visible, debe saber que no está solo y que existen soluciones para calmar y reducir los síntomas. Nuestros expertos comparten toda la información clave que necesita para reconciliarse con su piel.

¿Qué es la rosácea facial?
La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta a los pequeños vasos sanguíneos. Se manifiesta en «brotes» (es decir, episodios periódicos más intensos) y aparece en el centro del rostro (nariz, barbilla, mejillas). Esta rosácea se produce cuando la piel deja de desempeñar correctamente su función protectora, se vuelve permeable y se deshidrata: el sistema inmunitario deja de funcionar correctamente y crea inflamaciones. Esto hace que los vasos sanguíneos se dilaten, lo que provoca el enrojecimiento de la superficie de la piel.
Lo esencial:
- Lo que vemos, lo sentimos: Enrojecimiento temporal en los pómulos acompañado de sensaciones localizadas de calor llamadas «ardor», manchas rojas en el rostro que desaparecen al presionarlas (eritema), granos (llamados pápulo-pústulas), dilatación de pequeños vasos superficiales y a veces incluso hinchazón en ciertas zonas de la piel (edema).
- Estos diferentes síntomas dan lugar a signos visibles (la piel está enrojecida, con granos) y a molestias: una sensación de hormigueo, o incluso de ardor.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) más de medio millón de españoles menores de 55 años sufren problemas crónicos relacionados con la piel como la psoriasis, el vitiligo o la rosácea. La rosácea, que se caracteriza por un rubor frecuente en el rostro, granos o un enrojecimiento intenso de la piel, es motivo de consulta común en las clínicas de dermatología.
Tal y como explica la doctora Montserrat Salleras, dermatóloga y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), altera mucho la calidad de vida de quien la sufre: “No es grave, pero el que lo padece lo pasa muy mal con este asunto, porque socialmente es complicado que la piel del rostro se ponga tan roja. Pero, si se aborda con médicos especializados y el tratamiento adecuado, se puede controlar y mejora mucho. No se puede curar, pero sí mejorar la calidad de vida de los pacientes que se ven muy limitados”, señala Salleras.
Causas de la rosácea
A pesar de las investigaciones en curso, la causa exacta de la rosácea sigue siendo desconocida. Sin embargo, hay varios factores que contribuyen a su desarrollo:
- Factores genéticos: La rosácea puede deberse a factores genéticos (heredados de nuestros padres), como tener la piel clara y los ojos claros, o a factores ambientales (variaciones de temperatura, sol).
- Factores vasculares: Se cree que la dilatación de los vasos sanguíneos en la piel del rostro juega un papel importante en la rosácea.
- Reacciones inflamatorias: La inflamación crónica de la piel puede desempeñar un papel en el desarrollo de la rosácea.
- Hipersensibilidad cutánea.
- Microorganismos cutáneos: Puede estar causada por la presencia excesiva de un ácaro, presente de forma natural en la piel del rostro (Demodex).
También puede deberse a una reacción anormal de los microvasos sanguíneos al calor o a otros factores desencadenantes (comida picante, bebidas calientes, alcohol, tabaco).
Factores desencadenantes
Los desencadenantes son generalmente factores ambientales, que pueden variar de persona a persona. Los más comunes son la exposición al sol, el estrés emocional, los cambios de temperatura, el consumo de alcohol o bebidas calientes, ciertas comidas picantes, actividades deportivas intensivas y productos cosméticos irritantes. La exposición al sol es uno de los principales desencadenantes de la rosácea.

Síntomas de la rosácea
Se manifiesta de manera diferente en cada persona, pero algunos síntomas comunes incluyen enrojecimiento facial persistente, la presencia de pequeños vasos sanguíneos visibles en la piel (telangiectasias), ojos secos y párpados hinchados, pápulas inflamadas y una sensación de ardor o picazón, así como engrosamiento de la piel en la zona de la nariz en algunos casos.
La rosácea puede hacer que tu rostro se ruborice con más facilidad. Con el tiempo, puedes notar que el enrojecimiento facial no desaparece. Los pequeños vasos sanguíneos de la nariz y las mejillas se rompen y se expanden. Muchas personas con rosácea desarrollan granos en el rostro que se parecen al acné. Muchas personas con rosácea también tienen ojos y párpados resecos, irritados e hinchados. Con el tiempo, la rosácea puede engrosar la piel de la nariz y hacer que parezca más grande.
¿Cuáles son sus síntomas?
El más conocido es el enrojecimiento de la piel de la cara, que se distingue porque “es mucho más intenso” y porque “puede aparecer sin ningún motivo, incluso a media noche”, pero, dependiendo del tipo de rosácea que se sufra, también pueden aparecer granos o incluso lesiones en los ojos y párpados.
La marca de la rosácea es la presencia de un eritema centrofacial persistente, típicamente en las mejillas, la barbilla, la frente, respetando la zona perioral y periocular. La prevalencia de cada uno de los tipos de rosácea es variable, siendo el tipo uno el más frecuente, seguido del tipo dos.
Guía completa para identificar y tratar la rosácea
Diagnóstico de la rosácea
El diagnóstico de la rosácea se establece mediante la evaluación clínica de un profesional de la salud, generalmente un dermatólogo. No existen pruebas de laboratorio específicas para confirmar esta afección cutánea crónica. El médico realiza un examen físico minucioso de la piel, observando enrojecimiento facial persistente, la presencia de vasos sanguíneos visibles, pápulas, pústulas u otros síntomas característicos. Además, se recopila información sobre los síntomas, factores desencadenantes y antecedentes médicos y familiares.
Para determinar si tienes rosácea, un médico u otro profesional de la salud examinará tu piel y te preguntará sobre los síntomas. Es posible que te hagan pruebas para descartar otras afecciones, como psoriasis o lupus. En la piel morena y negra, puede ser difícil ver algunos síntomas de la rosácea, como las arañas vasculares y el enrojecimiento.
Diagnóstico diferencial
- Acné: Afecta a otro grupo de edad más joven, presenta comedones y puede afectar al tronco.
- Dermatitis: Los pacientes con dermatitis muestran piel sensible, mala tolerancia a cosméticos, sensibilidad al sol y tendencia al enrojecimiento, muchas cosas en común con la rosácea.
- Dermatitis perioral: Es un “overlapping” y para algunos autores una forma de rosácea o muy cercana a la rosácea.
Tratamiento de la rosácea
Es fundamental consultar a un dermatólogo para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. El tratamiento de la rosácea varía según la gravedad de los síntomas.
Los tratamientos tópicos son una parte fundamental del abordaje de la rosácea. Los productos que contienen metronidazol, azelaico o ácido azelaico pueden reducir la inflamación y el enrojecimiento. En casos más graves, su dermatólogo puede recetar antibióticos orales, como la doxiciclina o la tetraciclina, para controlar la inflamación y las lesiones. Estos tratamientos generalmente se usan a corto plazo debido a posibles efectos secundarios.
En el caso de la rosácea eritematosa, la que aparece en primer lugar, y es “más invalidante socialmente por ese flashing repentino que se agrava” se puede calmar, normalmente, con “frío local, por ejemplo, con aplicación de compresas frías” y también “hay tratamientos orales o tópicos que la mitigan”, recuerda la dermatóloga. “Estos tratamientos se pueden aplicar preventivamente o de manera temporal cuando se produce un brote”.
La Doctora Salleras indica que “a nivel tópico se recomiendan productos que incluyan vasoconstrictores. Los fármacos deben ser recetados por un profesional médico, pero también existen en el mercado cremas que incluyen ingredientes naturales y que son eficaces discretamente”.
Además, recuerda la doctora, “para tratar la rosácea también se puede utilizar el láser y fuentes de luz que cierran esa circulación facial que está abierta y disminuye así la frecuencia de aparición y la gravedad”.
Es importante que las personas con rosácea consulten a un especialista para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuado a sus circunstancias.
Medicamentos
Para controlar los síntomas de la rosácea, se utilizan diversos medicamentos. El tipo de medicamento que se receta depende de los síntomas. Por ejemplo, hay medicamentos o tratamientos que generan mejores resultados en casos de enrojecimiento y otros que más eficaces para tratar los granos, las espinillas o el acné.
- Geles u otros productos que se aplican sobre la piel: Para el enrojecimiento de la rosácea de leve a moderada, puedes probar aplicar una crema o un gel medicinales sobre la piel afectada. La brimonidina (Mirvaso) y la oximetazolina (Rhofade), que disminuyen el enrojecimiento al estrechar los vasos sanguíneos, son algunos ejemplos. Puedes ver los resultados dentro de las 12 horas posteriores a la aplicación. El efecto en los vasos sanguíneos es temporal. Además, el uso excesivo puede llevar a que el enrojecimiento empeore. Existen otros productos tópicos con receta médica que ayudan a controlar los granos de la rosácea leve. Entre estos medicamentos, se incluyen el ácido azelaico (Azelex, Finacea), el metronidazol (Metrogel, Noritate, entre otros) y la ivermectina (Soolantra).
- Medicamento antibiótico que se administra por vía oral.
- Medicamentos para el acné que se administran por vía oral: En los casos de rosácea grave que no responde a otros medicamentos, es probable que te receten isotretinoína (Amnesteem y Claravis, entre otros). Es un potente medicamento oral para el acné que también ayuda a eliminar los bultos que se generan por la rosácea.
Tratamiento con láser
El tratamiento con láser puede ayudar a mejorar el aspecto de los vasos sanguíneos dilatados. También puede ayudar con la rosácea o el enrojecimiento de larga duración. Además, suele generar mejores resultados que una crema o una pastilla para tratar este síntoma. Habla con un miembro del equipo de atención médica sobre los riesgos y beneficios del tratamiento con láser.
Cuidado de la piel con rosácea
Para limitar el enrojecimiento del rostro debido a la rosácea, primero debe utilizar productos de cuidado de la piel que la calmen, sin dañarla. Asegúrese mantener su piel bien hidratada. Esto implica los productos de cuidado de la piel que se aplican, por supuesto, pero también debe recordar beber suficiente agua a lo largo del día. Un estilo de vida saludable también contribuye a una piel sana. Asegúrese de hacer ejercicio (sin exponerse al sol o al frío extremo), duerma lo suficiente y descanse con regularidad, y lleve una dieta sana y equilibrada que incluya vitaminas, que son excelentes para la piel.
Rutina de cuidado de la piel
Para calmar el enrojecimiento debido a la rosácea y reducir los signos visibles, adopte una rutina de cuidado de la piel que combine la limpieza, la hidratación y la aplicación de uno o varios productos adaptados específicamente a la piel con tendencia a la rosácea.
Limpieza y desmaquillado
Empezar por elegir un limpiador y un desmaquillante adaptados a la piel especialmente sensible y con tendencia a la rosácea. Tanto si se maquillas como si no, la limpieza (o desmaquillado) es el primer paso de una rutina de belleza para proteger e hidratar la piel y reducir las rojeces, manchas y granos, así como la sensación de calor, hormigueo y tirantez.
Por la mañana y por la noche, limpiar suavemente el rostro y el cuello con un limpiador: loción, gel, agua micelar... lo que se prefiera. Si se elige una loción, aplicarla con las yemas de los dedos mediante ligeros movimientos circulares. Este gesto respeta la piel y permite calmarla sin crear tirantez. A continuación, retirarla cuidadosamente con un algodón.
Si se prefiere el agua micelar, aplicarla en el rostro, los ojos y los labios con un disco de algodón reutilizable, que suele ser más suave que los discos o paños de algodón desechables.
Tratamiento para calmar las rojeces
Mañana y noche: Aplicar una crema contra la rosácea para calmar la piel, tratar las rojeces localizadas y limitar la aparición de pequeños vasos sanguíneos. Poner una pequeña cantidad de crema en las yemas de los dedos y aplicarla suavemente en el rostro. Aplicarla en las zonas que están rojas y calientes, especialmente las mejillas y la nariz, y si es necesario, la barbilla.
Productos recomendados
En EL PAÍS Escaparate hemos recopilado algunos de los productos cosméticos que se comercializan para mitigar las rojeces en la piel de la cara e incluyen ingredientes calmantes para la rosácea:
- Concentrado Toleriane Rosaliac, La Roche-Posay: Un producto facial, adecuado para pieles con tendencia a la rosácea de nueva generación, que corrige las rojeces a través de pigmentos verdes. También ayuda a evitar nuevos brotes.
- Crema de día rosácea, Revium: Es uno de los productos de su categoría más demandados en Amazon y que destaca por una fórmula a base de metilnicotinamida para reparar la piel de las irritaciones. Protege los vasos sanguíneos debilitados y proporciona una hidratación profunda.
- Crema antirojeces SPF30 Roseliane, Uriage: Una crema que hidrata y alivia, además de limitar los factores desencadenantes de la rosácea, ya que sus ingredientes protegen el sistema vascular de la piel y limitan los factores agravantes.
- Crema antirojeces Sensibio AR, Bioderma: Un tratamiento emoliente para tratar las rojeces de la piel que está formulado con rosactiv, un principio activo que ayuda a la piel a recuperar su hidratación y a restablecer su barrera protectora.
- Crema antirojeces, Leti SR: Esta crema facial ha sido diseña especialmente para prevenir y tratar las rojeces del rostro, por lo que está recomendada para el cuidado diario de personas con rosácea subtipo 1. Además, incluye factor de protección solar SPF 20 y UVA.
- Emulsión protectora con SPF50+, Rosacure Ultra: Otro producto que también ofrece protección solar, además de combatir los síntomas de la rosácea. Con una fórmula hidratante, antioxidante y de fácil aplicación, que disminuye la visibilidad de los pequeños vasos dilatados y la sensación de picor.
- Fast gel, Rosaderm: Este producto cuenta con activos que ayudan a tratar, proteger y corregir las pieles más sensibles y enrojecidas. Para ello ayuda a aumentar la resistencia de los capilares sanguíneos y favorece la descongestión facial.
- Tratamiento neutralizante de rojeces Rosilogie, Lierac: Una crema que se puede utilizar tanto de día como de noche y que contribuye a neutralizar el enrojecimiento persistente.
Consejos adicionales
- Protección solar: No deben exponerse al sol sin protección, ya que la luz solar intensa puede exacerbar los síntomas. Utilice protector solar de amplio espectro o crema hidratante con un factor de protección solar de, al menos, 30.
- Evitar irritantes: Además, deben evitar productos para la piel que contengan ingredientes irritantes y abstenerse de frotar o rascar la piel, lo que podría empeorar la irritación.
- Dieta: El consumo excesivo de alcohol y alimentos picantes también debe ser limitado, ya que son conocidos desencadenantes de la rosácea.
- Trata la piel con suavidad: No te frotes ni toques demasiado la cara. Usa un limpiador facial sin jabón dos veces al día y luego hidrata la piel.
- Reduce los síntomas faciales con maquillaje: Algunos maquillajes pueden ayudar a reducir el enrojecimiento facial que es común de la rosácea. Por ejemplo, el maquillaje de tono verde puede ayudar a cubrir el enrojecimiento.
La rosácea es una afección común de la piel que causa enrojecimiento duradero en la cara. Habla con tu dermatólogo o médico de cabecera para saber más sobre las opciones de tratamiento disponibles.