La oreja es una estructura proclive a la formación de queloides, entre otros motivos porque es una zona donde habitualmente se practican traumatismos incisos con finalidad estética (pendientes, piercings, otoplastias). Un queloide es una cicatriz que se vuelve más grande y más ancha que la lesión original. Los queloides tienen aspecto de cicatrices firmes, duras y elevadas. Se vuelven más grandes con el tiempo. Los queloides pueden frotarse contra la ropa e irritarse, causar comezón o doler. Cuando están expuestos al sol, pueden oscurecerse más que el resto de la piel.

Queloide en el lóbulo de la oreja.
Los queloides no se convierten en cáncer, pero pueden ser lo suficientemente molestos o dolorosos como para solicitar tratamiento. Los queloides pueden formarse donde la piel ha sido dañada, como por un corte quirúrgico, una perforación corporal, una quemadura, varicela o acné. Se forma tejido grueso que sobresale de la zona que está sanando y que hace que la cicatriz sea más grande que la lesión original. Los queloides son hereditarios y rara vez se forman en piel de color claro. No existe una cura asegurada para los queloides, pero a veces el tratamiento mejora la manera en que se ven y se sienten.
Los queloides del pabellón auricular tienen ciertas particularidades en su enfoque terapéutico, la principal de las cuales es que el tratamiento quirúrgico suele tener un primer plano. No existe una guía terapéutica que indique una dirección de manejo concreta, y se dispone de numerosos métodos para poder tratarlos. La mayoría de autores proponen la combinación de distintas herramientas terapéuticas, aunque en la zona del pabellón auricular (a diferencia del resto del cuerpo), el enfoque quirúrgico (extirpación) suele ser uno de los protagonistas.
Tratamientos Comunes para Queloides en la Oreja
A la hora de intentar tratar un queloide, su médico podría tener que usar más de un tipo de tratamiento.
- Gel o parche de silicona: La aplicación de productos silicónicos que ejerzan cierta presión sobre la cicatriz es el tratamiento preventivo inicial debido a su sencillez.
- Inyección intralesional de corticoides: Los corticoides mejoran los queloides mediante distintos mecanismos antiinflamatorios, como la reducción de la síntesis de glucosaminoglucanos, de la actividad de los fibroblastos y de la formación de colágeno. Si el queloide de la oreja no es muy grande, se pueden emplear como primera opción terapéutica por su sencillez de administración y rapidez de acción, con respuestas favorables en el 50 - 100% de los casos. La inyección intralesional de corticoides es un tratamiento clásico y efectivo para el tratamiento de los queloides.
- Inyección intralesional de 5FU: El 5-fluorouracilo inhibe la proliferación de los fibroblastos, las células encargadas de sintetizar colágeno. Algunos autores han comunicado aplanamiento de los queloides del 88% tratados sólo con este fármaco.
- Crioterapia: El nitrógeno líquido induce por congelación un cierre de los vasos que nutren al queloide y, secundariamente, una reducción del tamaño del mismo. Es un tratamiento extraordinariamente sencillo y mínimamente doloroso, por lo que constituye uno de los pilares principales en la terapia de los queloides. Puede combinarse con otras técnicas, como la inyección intralesional o los láseres. Se puede realizar una sesión cada 3-4 semanas. Es posible que tras la crioterapia se puedan formar ampollas o costras finas en la superficie del queloide.
- Excisión quirúrgica: La eliminación del queloide mediante bisturí y sutura de la piel suele ser relativamente sencilla, aunque se relaciona con una tasa de recurrencia del 50 - 100%. Por este motivo es excepcional que se emplee como única opción terapéutica sin combinarla con otras (radioterapia, inyección intralesional de corticoides, apósitos oclusivos de silicona, inmunoterapia). Se dispone de trabajos en que se combinan la exéresis del centro del queloide (“keloid core excision”) o el afeitado del mismo con aplicación posterior de corticoides intralesionales, imiquimod 5%, crioterapia o parches de silicona con excelentes resultados.
- Láseres: Varios tipos de láser han mostrado eficacia en el tratamiento de los queloides de la oreja, como el de CO2, el de argón, el de Nd:YAG e incluso la luz pulsada. La excisión del queloide con láser de CO2 es una alternativa a la cirugía clásica y tiene como ventaja que el sangrado intraoperatorio es menor -el láser corta y coagula simultáneamente- y la ejecución del procedimiento es más rápida que con bisturí y sutura.
- Radioterapia: Se emplea raramente como tratamiento único. Por lo general se emplea tras la exéresis quirúrgica del queloide. En estos casos, algunos estudios confirman recidivas de menos del 10% de los casos.
No se recomienda la exéresis quirúrgica o con láser de CO2 como técnicas aisladas, ya que el índice de recidivas es muy alto.
Cremas recomendadas para queloides
Después de años viendo qué productos funcionan de verdad, puedo decirte que hay tres opciones que destacan claramente por encima del resto. Cuál es la mejor crema para queloides depende un poco del tipo de cicatriz que tengas y de cuánto tiempo lleve ahí, pero estas tres han conseguido resultados donde otros productos se quedaron cortos.
- [Nombre de la Crema 1]: Esta crema se ha ganado a pulso ser la número uno cuando me preguntan qué crema es mejor para queloides. Combina aceite de rosa mosqueta con centella asiática y dexpantenol - una mezcla que suena técnica pero que funciona de maravilla en la práctica. El aceite de rosa mosqueta lleva décadas siendo el rey para regenerar tejidos, la centella asiática ayuda a calmar esa inflamación típica de los queloides, y el dexpantenol acelera la renovación celular. Lo que más me gusta es que no solo trabaja la apariencia, sino que también quita esa sensación molesta de tirantez que suelen dar estas cicatrices. Muchos pacientes me dicen que notan mejoría en textura desde la primera semana. Es mi mejor crema para queloides de referencia porque funciona tanto en cicatrices nuevas como en esas más antiguas que parecían imposibles.
- Avène Cicalfate Gel para Cicatrices: Avène es sinónimo de confianza cuando hablamos de pieles sensibles, y este gel para cicatrices no decepciona para nada. Su agua termal de Avène es oro puro para calmar cualquier irritación, y el C+ Restore que lleva estimula activamente la reparación de la piel. Pero lo que más me gusta es que también tiene sulfato de cobre y zinc, que mantienen la zona limpia y libre de posibles infecciones - algo súper importante en queloides que a veces se pueden complicar. La textura en gel hace que sea comodísimo de aplicar, y es una de las opciones más asequibles sin renunciar a la calidad. He visto resultados geniales tanto en cicatrices recientes como en queloides más antiguos. Eso sí, hay que ser constante - mínimo 3 meses como dice el fabricante, pero merece la pena.
- Ceramol Gel Cicatrices: Este gel de Ceramol es una auténtica joya para tratar queloides, y te explico por qué. Lo que lo hace especial es su mezcla de siliconas de diferentes pesos moleculares que crean una barrera protectora perfecta sobre el queloide. Esta barrera mantiene la hidratación exacta que necesita la piel para remodelarse bien y evita que la cicatriz siga creciendo descontroladamente. Es qué crema es mejor para queloides cuando buscas algo científicamente pensado para este problema específico. Además, alivia esa molesta picazón que suelen dar los queloides - algo que mis pacientes agradecen muchísimo. Su textura en gel transparente me gusta porque se absorbe súper bien y no deja esa sensación pegajosa que tienen algunas cremas. Lo puedes usar incluso en la cara sin problemas.
Más que una crema, los apósitos Trofolastin Elasticity son un tratamiento clínico eficaz para reducir cicatrices hipertróficas y prevenir la formación de queloides. La rosa mosqueta es uno de los ingredientes más conocidos para tratar cicatrices, gracias a su capacidad regeneradora. Probablemente, Bio Oil Gel sea una de las favoritas si hablamos del TOP de mejores cremas para queloides. Es un aliado perfecto para mantener la piel hidratada, uno de los factores clave para prevenir y tratar los queloides. Todo un clásico en el mundo de la dermatología, La Roche-Posay Cicaplast Baume B5 es un bálsamo reparador calmante multifunción con pantenol y madecassoide, ingredientes que calman, reparan y estimulan la regeneración celular. Formulado específicamente para mejorar la apariencia de cicatrices, el gel Avène Cicalfate favorece una buena organización del tejido cicatricial, lo que ayuda a evitar la formación de queloides.
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En Farmacias Carrascosa llevamos años tratando todo tipo de cicatrices y queloides. Soy licenciada en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid (2003), con especialización en Dermocosmética y titulada como Farmacéutico Experta en Ortopedia por la Universidad de Alcalá de Henares.

Medidas Preventivas
Si tiende a tener queloides, lo mejor es evitar las perforaciones corporales, los tatuajes o cualquier cirugía que no necesite. Para prevenir los queloides después de una lesión cutánea de menor importancia, comience a tratarla de inmediato. Esto podría ayudar a que sane más rápido y con menor formación de tejido cicatricial. Cubra una herida nueva con una capa delgada de vaselina y una venda no adherente. Sostenga la venda en su lugar con cinta de manera que haga presión uniforme sobre la herida. Después de que se cure la herida, use un apósito de gel de silicona. Mantenga una presión uniforme sobre la zona. Esto puede prevenir el crecimiento del queloide. Mantenga el apósito colocado sobre la piel entre 12 y 24 horas al día durante 2 o 3 meses. Después de una perforación de oreja, use pendientes de presión.
Para prevenir los queloides después de una lesión cutánea de menor importancia, comience a tratarla de inmediato. Esto podría ayudar a que sane más rápido y con menor formación de tejido cicatricial. Cubra una herida nueva con una capa delgada de vaselina y una venda no adherente. Sostenga la venda en su lugar con cinta de manera que haga presión uniforme sobre la herida. Después de que se cure la herida, use un apósito de gel de silicona. Mantenga una presión uniforme sobre la zona. Esto puede prevenir el crecimiento del queloide. Mantenga el apósito colocado sobre la piel entre 12 y 24 horas al día durante 2 o 3 meses. Después de una perforación de oreja, use pendientes de presión.
Protocolo de Tratamiento en el Hospital General Dr. Manuel Gea González
Presentamos el protocolo de tratamiento empleado en nuestro hospital en los últimos 6 años con terapia combinada en 51 pacientes y 64 pabellones auriculares afectados por queloides. Aplicamos de forma preoperatoria 3 dosis de triamcinolona o betametasona intralesional, con diferencia de 4 a 6 semanas entre dosis y 4 semanas después de la última dosis, realizamos resección de la cicatriz dejando piel suficiente para el cierre sin tensión. En los pacientes que presentaban antecedente de resección quirúrgica se añadió al tratamiento el uso de colchicina, comenzando el día de la cirugía y manteniéndolo durante 8 semanas, a dosis de 1 mg. al día, con control de pruebas de función hepática pre y postratamiento.
En el 74.5 % de los casos la cicatriz queloide fue unilateral; el 56.8 % de los pacientes fueron mujeres; las edades fluctuaron entre los 8 y los 61 años con una media de 24 años de edad. En el 65 % de los casos el queloide se presentó en el pabellón auricular derecho y en cuanto a su localización dentro del mismo, el 42 % se presentó en el lóbulo. La causa en el 56 % de los casos fue por perforación. El 18.6 % de las cicatrices tratadas cedieron con la infiltración intralesional; de las 48 cicatrices que recibieron tratamiento quirúrgico, hubo recidiva en el 12.5 % (6 cicatrices), con un seguimiento de entre 8 meses a 6 años.
Es bien conocido el efecto benéfico de la terapia combinada en el tratamiento de las cicatrices queloideas, logrando disminuir las recidivas hasta en un 10 %. Son escasos los trabajos que promueven la monoterapia en el tratamiento de las cicatrices queloideas, pero además sin un seguimiento a largo plazo en el que efectivamente se reduzca la recidiva al 0 %.
Mitos y Realidades sobre los Queloides
Existen muchos mitos sobre las opciones de tratamiento en cicatrices tipo queloide. Si bien algunos de los consejos que circulan son reales, lo cierto es que también hay mucha información engañosa. En primer lugar hay que recordar que los queloides son cicatrices abultadas, que aparecen por distintos orígenes (cirugías, traumatismos, quemaduras).
- Lo que NO debes hacer:
- Aplicarte productos milagrosos, como aquellos a base de rosa de mosqueta, aloe vera o similares.
- Manipular tus lesiones de acné o cualquier tipo de grano, verruga o lesión similar.
- Evitar las procedimientos estéticos en zona de riesgo, como zona del tronco superior, pecho, espalda y hombros y cinturas.
- Lo que SÍ puedes hacer:
- Emplear parches, apósitos o geles de silicona. La silicona como producto sí ha demostrado tener eficacia en reducir el crecimiento y el grosor de los queloides.
- Consulta rápidamente para realizar tratamiento del acné en caso de que lo tengas.
- Acude a valoración para el tratamiento precoz de los queloides. Mediante un tratamiento precoz y combinado del queloide se pueden conseguir buenos resultados.
Como ves, existen algunas recomendaciones básicas a evitar pero también algunas cosas que sí podemos hacer para mejorar los queloides.
Cicatrices Queloides: Tratamientos eficaces y rápidos.

Ejemplo de tratamiento para queloides.