Tomar el sol es saludable, pero es crucial controlar las horas de exposición. No solo puedes quemarte, sino que también puedes tener problemas en la piel. Los médicos advierten que la piel tiene memoria; es decir, el sol que tomamos de pequeños puede causarnos enfermedades años después. No solo la piel necesita cuidado, también los ojos deben protegerse del sol. Aunque no siempre sea agradable usar crema, gafas y gorras, recuerda que es por tu salud.
En el verano, los rayos solares pueden ser muy perjudiciales para la piel de adultos y bebés. Sin embargo, podemos paliar y prevenir sus efectos con la utilización de ciertos productos. Empezar a utilizar protector solar, cuando corresponda, es un cuidado que se debe considerar.

Importancia de la Protección Solar desde la Infancia
Cuatro de cada diez españoles padecerán cáncer de piel, y un 90% de ellos son atribuibles a la exposición solar. Dado que nuestra piel tiene memoria (antes de los 18 años hemos recibido el 80% de las radiaciones ultravioleta de toda una vida), una correcta educación sobre los riesgos del sol en nuestra piel desde la infancia es la mejor prevención.
Según diversos estudios clínicos, el empleo de un fotoprotector con SPF mínimo de 15, durante los primeros 18 años de vida puede reducir el riesgo de cáncer cutáneo hasta en un 78%. Los niños suelen desarrollar una actividad al aire libre por mucho más tiempo que los adultos, es por eso que necesitan una atención especial.
Datos Relevantes
- Tres quemaduras solares durante la infancia multiplican por 10 el riesgo de padecer cáncer de piel durante la edad adulta.
- Antes de los 18 años se recibe el 80% de las radiaciones ultravioleta de toda una vida.
- Se estima que 4 de cada 10 españoles van a tener algún tipo de cáncer de piel.
Precauciones Especiales para Bebés
La piel de los niños y niñas puede quemarse antes que la piel de los adultos, porque es una piel más fina. Y los bebes de menos de un año absorben más la radiación y pueden quemarse con más facilidad porque tiene menos melanocitos, que son unas células que produce la melanina, que sirve para protegernos del sol. Por eso, las personas que tiene la piel más clarita se queman más. Los expertos dicen que la mitad de toda la radiación que se recibe en una vida se reciben en los primeros 18 años. Los niños y niñas pasan muchos horas al sol, por eso, debes prestar atención y estar siempre protegido.
Los lactantes menores de 6 meses nunca deben exponerse directamente al sol. Deben permanecer siempre a la sombra, con ropa y protección solar. No se debe utilizar ninguna crema protectora para el sol hasta los 6 meses de vida. Hasta ese momento mejor que no vayan a la playa y que no les de el sol durante un tiempo prolongado. Es imprescindible que utilicéis gorros y que tapéis su piel. Aprovechad la sombra para los paseos. Su piel es muy sensible, extremadamente fina por lo que puede absorber los productos químicos que llevan las cremas solares. Por eso no es conveniente usarla en recién nacidos.
A los bebés de menos de seis meses no se les debe poner ningún protector solar. Es posible que veáis en la farmacia cremas aptas para bebés menores de 6 meses... Si tenéis dudas, consultadlo con vuestro pediatra, aportando la marca y composición en concreto de la crema.
Si por lo que sea acudís a piscina o playa con bebés de menos de seis meses, al menos, hacedlo durante las primeras horas del día o al atardecer, cuando no hace mucho calor ni la incidencia de los rayos es máxima. La precaución debe ser máxima incluso aunque esté vestido con ropa. ¿Por qué lo decimos? Porque los rayos ultravioletas pueden atravesar la ropa.
Después de los duros meses de invierno, de frío, de días grises, de lluvia… es ver un rayo de sol y entrar unas ganas imparables de salir a la calle, de pasear, de hacer cosas al aire libre… Y empiezan las dudas y las preguntas: ¿qué protector solar debo usar con los bebés?
Consejos para Bebés Menores de 6 Meses:
- Nunca exponer a tu bebé directamente al sol.
- Procura salir de paseo a primera hora de la mañana o al atardecer.
- Viste a tu hijo o a tu hija con ropas ligeras.
- Bien sea en el carrito o en la hamaca colócale una sombrilla que le procure sombra.
- Cubre su cabeza con un gorrito de verano.
- Dale a beber abundante agua.
Protectores Solares para Bebés Mayores de 6 Meses
A partir de los seis meses y hasta los 3 años, lo mejor es utilizar cremas protectoras con filtros físicos/minerales, en los que rebotan los rayos sin penetrar en la piel. ¿Qué significa? Que generan una pantalla física, sin químicos. Por lo general suele ser una masa espesa bastante difícil de extender, lo que agobia bastante a los más pequeños mientras se la estás aplicando. Lo recomendable es que se aplique media hora antes de ir a la playa o a la piscina y cada hora y media.
Para los mayores de 3 años podéis utilizar cremas con filtros químicos, con una protección SPF de 30 como mínimo, preferiblemente del 50. Procurad que sean infantiles, no les deis una crema de adulto.
A la hora de elegir el protector solar, como os comentábamos, debe tener un SPF de 30 o mayor. Y antes de utilizarlo en toda la piel del bebé, debéis probar primero en la parte interior de la muñeca, para comprobar que no le provoca ninguna reacción alérgica o irritación. Otro punto a tener en cuenta a la hora de comprarlo es que sea resistente al agua, y aún así debéis repetir las aplicaciones cada poco tiempo. Y otro pequeño consejo, si la crema se quedó abierta del año anterior mejor no utilizarla, puede haber perdido facultades de protección.
A los bebés de seis meses en adelante, utilizar el protector elegido, y poner 30 minutos antes de salir al aire libre y volver a poner cada hora y media. Si está en el agua, mejor cada menos tiempo. Sería aconsejable que además del protector solar en la piel apliquéis bálsamo labial y gafas de sol para la zona de los ojos.
Si bien existen en el mercado productos para empezar a utilizar protectores solares con los bebés que superan el medio año de edad, tampoco es la mejor de las alternativas. Nuevamente, la presencia de sustancias como el parabeno pueden ser contraproducentes para la salud del pequeño, al igual que las fragancias. En cambio, son positivas las cremas que cuentan con ingredientes como el omega 3.
La mayoría de los protectores solares -salvo que el fabricante indique lo contrario- son aptos para niños mayores de 3 años. A esta edad, su piel posee mayor resistencia y está más preparada para asimilar estas sustancias, así como también para protegerse de los rayos ultravioletas. Por estos días, el niño ya podrá moverse por su cuenta, como consecuencia, será mucho más difícil mantenerlo quieto y a resguardo. Entonces, utilizar protector solar resulta indispensable en el buen cuidado de su salud. Con respecto al factor, lo mejor es siempre recurrir al máximo, que es el 50. Si has realizado una consulta con el pediatra y pudiste consultarle sobre esta cuestión, sigue sus indicaciones sin excepción.

Consejos Adicionales para la Protección Solar
Es muy importante aplicarse la crema solar al menos media hora antes de llegar a la playa o a la piscina, porque tardan un tiempo en hacer efecto. Cada dos horas debemos repetir la aplicación. Existen cremas resistentes al agua. Si notas que tu piel se pone un poquito rosa significa que ya se esta inflamando y llevas mucho tiempo al sol.
La protección solar en bebés es fundamental. A día de hoy la incidencia directa del sol puede provocar daños irreparables en nuestra piel (quemaduras, pecas, arrugas, manchas… y consecuencias mayores como el melanoma, cáncer de piel que puede llegar a ser mortal). No es para tomárselo a broma, según los estudios, el 90% de los cánceres de piel se producen por una exposición excesiva y directa a la luz solar. Una quemadura con ampollas en la piel de un niño puede duplicar las posibilidades de desarrollar formas graves de cáncer de piel. No queremos asustar, ni mucho menos, sólo concienciar. Prevenir antes que curar.
Según la Asociación Española de Dermatología, los protectores solares pierden eficacia de un año para otro. Una crema solar caducada no hace daño, pero no tiene el mismo efecto.
Consejos Básicos para Cuidar la Piel de los Más Pequeños:
- Aplicar la protección solar antes de salir de casa.
- Evitar la exposición al sol entre las 12- 16 horas.
- Renovar la protección cada 2 horas y después de cada baño.
- Protegerse con gorra y gafas de sol.
- Recordar que nos podemos quemar en actividades al aire libre.
- El reflejo en la arena, el agua y la nieve puede provocar quemaduras.
- Beber agua de forma muy frecuente.
Cómo Debe Usarse la Crema Protectora:
- Es importante revisar su fecha de caducidad.
- Hay que aplicar la crema solar en cualquier lugar que pueda ser alcanzado por los rayos de sol (inclusive las orejas, la parte posterior del cuello y aquellas zonas del cuero cabelludo donde no crece el cabello).
- Es necesario aplicarla 30 minutos antes de salir de casa para que la piel tenga tiempo de absorberla.
- Nunca aplicarla en menores de 6 meses
- Recordar que un indice de protección de 30: da una cobertura del 97%, y una protección del 60: el 98%.
- Reaplicar cada 2-3 horas, y si se suda o se nada cada hora.
La administración de fotoprotectores es imprescindible pero no sustituye al resto de medidas anteriores sino que las complementa.
Recuerda: Los protectores solares deben usarse para protegerse del sol y no como una excusa para permanecer más tiempo expuestos al sol.
- No aplicar sobre la piel sustancias con alcohol, perfumes o aromatizantes ya que son fotosensibilizantes.
- Evitar productos de bronceado y la exposición a otras sustancias naturales que lo favorezcan.
- Precaución en adolescentes que toman medicamentos contraindicados con el sol como son algunos tratamientos antiacné.
Medidas Adicionales de Protección
Más allá de las cremas protectores que decidas o no usar, siempre ten en cuenta que debes evitar la exposición prolongada al sol de tu pequeño. Las gorras, sombrillas y hasta las gafas de sol pueden ser excelentes complementos para prevenir los riesgos de los rayos UV.
Mantener bebidas y alimentos a temperatura adecuada es también crucial, especialmente en el calor. Una bolsa isotérmica pequeña puede ser de gran ayuda para conservar la frescura de los biberones de agua, leche o comidas preparadas, asegurando que tu bebé permanezca hidratado y bien alimentado incluso bajo el sol.
Las actividades al aire libre con los hijos son una excelente alternativa para que los padres compartan con ellos. No obstante, hay ciertos cuidados que deben tenerse en cuenta; se incluyen, por supuesto, los referidos a la exposición a las condiciones climáticas.
Lógicamente, las medidas elementales son evitar la exposición al sol, sobre todo en los horarios de mayor intensidad, y el uso de ropa fresca para que su piel no esté en exposición directa con los rayos solares. Asimismo, es recomendable mantener su cabeza resguardada.
En nuestras Escuelas Infantiles Menuts, evitamos salir al patio las horas donde las radiaciones solares son más agresivas (entre las 12:00 y las 16:00).
En el Centro Infantil Panda, trabajamos cada año para que las familias reciban información práctica que les ayude a disfrutar de las vacaciones de forma segura. Aunque los niños sepan nadar o estén en zonas poco profundas, nunca deben estar sin supervisión directa. Un despiste de segundos puede ser suficiente para que ocurra un accidente. Es fundamental que los flotadores o elementos de ayuda estén homologados y sean adecuados a la edad y peso del niño. Aun así, estos objetos no sustituyen la vigilancia activa de los adultos.
A veces el entusiasmo por el juego hace que los niños olviden beber agua o descansar. Es importante realizar pausas frecuentes para hidratarse, comer algo ligero y descansar del sol y el esfuerzo físico.
Si visitamos una playa, es fundamental respetar las banderas y las indicaciones del personal de vigilancia. Desde el Centro Infantil Panda, fomentamos este tipo de aprendizajes prácticos en nuestras salidas y actividades al aire libre. Es recomendable esperar entre 30 y 60 minutos después de comer para entrar al agua, especialmente si la comida ha sido abundante. Los juguetes acuáticos son una excelente forma de mantener la diversión, pero también pueden convertirse en un riesgo si no se usan correctamente. Evita objetos demasiado pequeños, puntiagudos o que puedan flotar lejos.
Las playas y piscinas son espacios compartidos. Desde la escuela infantil Panda, reforzamos valores como el respeto, la cooperación y la responsabilidad, también fuera del aula. Si bien no es responsabilidad directa del niño, es recomendable que los adultos a cargo tengan nociones básicas de primeros auxilios.
El objetivo de estos consejos no es generar miedo, sino fomentar la confianza y la responsabilidad. Desde el Centro Infantil Panda, animamos a todas las familias a transformar cada salida a la playa o piscina en una oportunidad de aprendizaje y convivencia.
Cómo elegir protector solar infantil: guía completa para padres
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional.
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