Cada vez somos más conscientes de lo que ponemos sobre nuestra piel. Cuando pensamos en protección solar, lo más común es recurrir a productos convencionales llenos de ingredientes que no siempre comprendemos. Sin embargo, preparar tu propia crema solar casera tiene muchas ventajas que te harán saltar de alegría bajo el sol. Además de ser divertido, sabrás lo que estás poniendo en tu piel. Con una buena crema solar casera protegerás tu piel de forma económica y efectiva.
Este protector solar casero se basa en un filtro solar de cosmética natural que ofrece protección contra el espectro necesario de los rayos UVA y UVB. El óxido de zinc actúa como un protector solar físico de amplio espectro, es decir, bloquea tanto los rayos UVA como los UVB. Es realmente lo que actuará como bloqueador de los rayos solares.
A continuación, te presentamos una receta sencilla para elaborar tu propia crema solar casera con óxido de zinc:
Ingredientes Necesarios
- Óxido de Zinc para cosmética no nano
- Cera de Abeja
- Aceite de Sésamo Virgen
- Hidrolato de Camomila Romana
- Pigmento Óxido de Hierro pardo (al gusto)
- Aceite de semilla de frambuesa
- Manteca de Karité
- Aceite de zanahoria o de semillas de zanahoria
- Aceite de Germen de Trigo
- Aceite de coco, aceite de cáñamo, aceite de aguacate, soja y aceite de maní
Además, si lo deseas, puedes añadir unas pocas gotas de aceite esencial para una esencia agradable.
Paso a Paso para la Elaboración
- Desinfección: Desinfecta los utensilios, envase y mesa de trabajo antes de empezar.
- Fase Oleosa: En un recipiente resistente al calor, pesa la cera de abeja y el aceite de sésamo virgen.
- Calentar la Cera: Añade la cera de abeja al aceite. Remueve constantemente hasta que la cera de abeja se haya derretido completamente en el aceite caliente.
- Incorporar Óxido de Zinc: Ponte un par de guantes y una máscara. Añádelo poco a poco, y continúa batiendo-removiendo constantemente.
- Retirar del Fuego: Retira la mezcla del fuego.
- Enfriar y Almacenar: Deja enfriar a temperatura ambiente antes de usar. Mantén la crema almacenada en un ambiente fresco y seco.
Si quieres añadir un toque extra de aroma, ahora también es el momento de incorporarlo. Deja que repose hasta que la mezcla se endurezca un poquito.
Consideraciones Adicionales
Al no llevar ningún conservante la caducidad es temprana. No más de un mes. Por eso es preferible hacer poca cantidad o añadir a la receta un conservante tipo ácido ascórbico. Con un conservante te dura más de 3 meses (conservándolo en el frigorífico).
El Aceite de Sésamo resiste el 30% de la radiación UVB y, cuando se aplica de forma regular, se acumula en la piel y se transforma en vitamina A.
El óxido de zinc puede dejar una leve capa blanca sobre la piel, especialmente en tonos de piel más oscuros. Para evitarlo, puedes añadir pigmentos naturales (como óxidos minerales) para ajustar el color de la crema y lograr un tono más equilibrado.
Haz una medición de pH de la elaboración final para asegurarte de que está en el rango correcto. Puedes corregirla fácilmente. Sube el pH utilizando un álcali como el bicarbonato. Bájalo con una solución ácida.
Factor de Protección Solar (FPS)
En esta receta las cantidades de óxido de zinc vienen a ser de unos 25-30 gramos aproximadamente (una cucharada grande o dos cucharaditas colmadas…depende de lo que colmes las cucharas). Yo suelo colmar bien la cuchara para llegar a los 30 gramos.
Con 30 gramos de óxido de zinc sin más, obtienes un 30 de factor de protección aproximadamente lo que te permite exponerte al sol unas 4-5 horas sin que te quemes o te haga daño el sol.
Por ejemplo, una persona de piel clara que normalmente empieza a quemarse después de 10 minutos al sol, tardaría 30 veces ese tiempo con un FPS 30 (4-5 horas). Si usas DIOXIDO DE TITANIO necesitarás menos proporciones para obtener los mismos resultados (1 gramo de dióxido de titanio te proporciona un FPS 30).
Aunque un protector solar diga que es resistente al agua, no se mantiene en la piel durante horas. La piel absorbe hasta cierta cantidad pero no la mantiene intacta durante horas. La barrera protectora no dura todo el día anque se trate del mejor protector solar del mercado.
Nuestra piel traspira y en esa transpiración se volatilizan no sólo sales minerales que perdemos al sudar, sino la protección y principios que hayamos usado en la piel. Ninguna crema se mantiene eficaz en la piel durante horas. Lo que no absorbe se pierde, se volatiliza… y de lo que absorbe no aprovecha todo.
Lo ideal es aplicarse el protector solar cada 3-4 horas porque después de esas horas ya tu piel no está igualmente protegida, la eficacia del protector ha disminuido considerablemente porque se volatiliza y se va eliminando de tal manera que aunque te hayas puesto pantalla total, no tendrás ni la mitad de la protección al cabo de 3-4 horas….en algunos casos, ni eso.
¡Importante! Cuando se elaboran productos de protección solar, debes prestar atención y utilizar únicamente aceites estables a la oxidación (Aceite de Jojoba, de Babasu, de Coco, mantecas vegetales, Aceite de Karité, etc.). Por otro lado, no olvides que hay dos tipos de filtros solares: los químicos y los físicos.
¿Pasta lassar u óxido de zinc como alternativa de protector solar muy económico?
Lo que hagas hoy, te repercutirá mañana. Es difícil ser consciente cuando te tumbas al sol y estás horas expuesta a las radiaciones solares sin protección o con protección muy baja pensando que así te broncearás más rápido, que en verdad ese bronceado lo pagarás con creces en el futuro, ese bronceado quedará grabado en la memoria de la piel como una deuda pendiente.
No se piensa en ese momento que mientras se estás tumbada al sol, la piel está librando una dura batalla en esos momentos. Protege tu piel hoy y no te arrepentirás en un futuro. Cuanto más sol sin protección reciba tu piel, más rápido envejecerá y eso no lo notarás con 20 años pero sí con 40….. y con los años, revertir todo ese daño acumulado no será tarea fácil ni barata.