Los alfa-hidroxiácidos, conocidos popularmente como AHA, representan una de las innovaciones más revolucionarias en el cuidado profesional de la piel. Desde su introducción en cosmética dermatológica en los años 70, estos exfoliantes químicos han transformado el tratamiento del envejecimiento cutáneo, las manchas, el acné y la textura irregular de la piel.

¿Qué son los AHA?
Los AHA, abreviatura de alfahidroxiácidos, son un grupo de ácidos hidrosolubles derivados a menudo de fuentes naturales como la fruta, la leche o la caña de azúcar. Los alfa-hidroxiácidos (AHA) son ácidos orgánicos hidrosolubles que se extraen de diversas fuentes naturales como plantas, frutas y alimentos. Químicamente, se caracterizan por tener un grupo hidroxilo (-OH) en posición alfa respecto al grupo carboxilo (-COOH), de ahí su nombre.
Mecanismo de acción de los AHA
Lo verdaderamente revolucionario de los AHA es que no solo actúan en la superficie. Dependiendo de su concentración, tamaño molecular y pH de formulación, pueden penetrar en la epidermis e incluso alcanzar las capas superficiales de la dermis, estimulando procesos de renovación celular profunda, síntesis de colágeno y reorganización de la matriz extracelular. El mecanismo principal de los AHA es la corneólisis, que consiste en la ruptura o debilitamiento de los corneodesmosomas.
Los AHA, al penetrar en la piel y alterar localmente el pH, debilitan estos enlaces intercorneocitarios. Los AHA no solo eliminan lo viejo; también estimulan lo nuevo. Paradójicamente, aunque los AHA son ácidos exfoliantes, también tienen propiedades humectantes. El ácido glicólico y el ácido láctico, en particular, reducen la pérdida de agua transepidérmica (TEWL), el proceso por el cual el agua se evapora desde las capas profundas de la piel hacia el exterior.
Historia de los AHA
Los beneficios de los alfa-hidroxiácidos han sido conocidos desde la antigüedad, aunque no se utilizaban ni se conocían como tales. Cleopatra, la legendaria reina de Egipto famosa por su belleza, se bañaba regularmente en leche de burra o leche agria por sus propiedades para la conservación de la piel. Sin embargo, la verdadera revolución científica de los alfa-hidroxiácidos llegó a finales del siglo XX, específicamente en los años 70. Los dermatólogos Eugene Van Scott y Ruey Yu fueron pioneros en investigar sistemáticamente cómo actuaban estos ácidos a nivel dérmico.
Beneficios de las cremas faciales con AHA
Los alfa hidroxiácidos (AHA) ofrecen una variedad de beneficios para la salud y la estética de la piel, lo que los convierte en una opción popular en las rutinas de cuidado de la piel:
- Exfoliación suave: Los AHA son excelentes para exfoliar la piel disolviendo los enlaces entre las células muertas, facilitando la renovación natural de la piel y revelando una piel más fresca y saludable debajo.
- Mejorar la textura de la piel: La aplicación regular de productos con infusión de AHA, especialmente productos de alta concentración, puede suavizar la textura de la piel, suavizando las áreas ásperas y disminuyendo la apariencia de líneas finas.
- Reducción de los signos visibles del envejecimiento: Al promover la renovación celular, los AHA ayudan a reducir la aparición de arrugas y líneas finas. Aunque la estimulación directa del colágeno no es una función principal, una mejor renovación de la piel puede favorecer la firmeza y textura naturales de la piel.
- Reducción de la hiperpigmentación, el melasma y el daño solar: Los AHA son eficaces para tratar la decoloración de la piel. Aceleran la renovación de las células de la piel, lo que ayuda a atenuar las manchas oscuras e igualar el tono de la piel.
- Reducir el acné: Los AHA contribuyen al control del acné al exfoliar la piel y mantener los poros limpios de obstrucciones que pueden provocar brotes.
Además de exfoliar, los AHA suavizan asperezas, reducen descamación, refinan textura general. Al exfoliar y renovar, los poros se ven menos dilatados y más refinados.
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Tipos de AHA y sus características
Existen varios tipos de AHA, cada uno con características específicas según su origen, tamaño molecular, y propiedades particulares. Los alfa hidroxiácidos (AHA) vienen en varias formas, cada una con propiedades y beneficios únicos que se adaptan a diferentes tipos de piel y preocupaciones.
- Ácido Glicólico: Con la molécula más pequeña entre los AHA, el ácido glicólico penetra la piel profunda y fácilmente, lo que la hace muy eficaz para tratar las líneas finas, el acné, los puntos negros, la opacidad y la grasa. Es adecuado para la mayoría de los tipos de piel, especialmente para las pieles maduras que se benefician de una exfoliación más intensiva.
- Ácido Láctico: Comúnmente sintetizado o fermentado para uso cosmético, el ácido láctico es más suave que el ácido glicólico y funciona bien para pieles sensibles o secas.
- Ácido Málico: Derivado de las manzanas, el ácido málico es menos irritante que los ácidos glicólico y láctico.
- Ácido Mandélico: De mayor tamaño molecular que los ácidos glicólico y láctico, el ácido mandélico penetra en la piel más lentamente, lo que la hace menos irritante.
- Ácido Cítrico: Extraído de frutas cítricas, el ácido cítrico sirve principalmente como ajustador del pH y conservante en productos para el cuidado de la piel, aunque también tiene propiedades exfoliantes suaves y antioxidantes.
Comprender su tipo de piel y sus inquietudes lo ayudará a elegir el mejor AHA para sus necesidades de cuidado de la piel.
Riesgos y efectos secundarios
Si bien los AHA son beneficiosos para muchos tipos de piel, también conllevan posibles efectos secundarios, especialmente si se usan de manera inadecuada o excesiva. Comprender estos riesgos puede ayudarle a utilizar los AHA de forma más segura y eficaz. A continuación se presentan algunos efectos secundarios comunes asociados con el uso de AHA:
- Irritación y enrojecimiento de la piel: Los AHA pueden causar irritación de la piel, especialmente en concentraciones más altas o cuando se introducen por primera vez en su rutina de cuidado de la piel. Los síntomas pueden incluir enrojecimiento, ardor o picazón, lo que hará que su piel esté más sensible.
- Mayor sensibilidad al sol: Los AHA aumentan la sensibilidad al sol al eliminar la capa externa de células muertas de la piel, exponiendo una piel más nueva y vulnerable. Esta mayor sensibilidad puede aumentar el riesgo de quemaduras solares y fotoenvejecimiento. Es fundamental utilizar protector solar de amplio espectro a diario cuando se utilizan AHA, incluso en días nublados o en interiores cerca de ventanas.
- Sequedad y descamación: Al promover la descamación de las células de la piel, los AHA a veces pueden provocar sequedad y descamación, especialmente con formulaciones más fuertes o uso excesivo.
- Reacciones alérgicas: Aunque son poco frecuentes, las reacciones alérgicas a los AHA son posibles y pueden manifestarse como enrojecimiento, hinchazón o irritación intensos. Si sospecha una reacción alérgica, suspenda su uso inmediatamente y consulte a un dermatólogo.
Para minimizar los efectos secundarios, comience con concentraciones más bajas de AHA y aumente gradualmente su uso a medida que su piel desarrolle tolerancia.
Cómo usar cremas con AHA de forma segura
El uso correcto de los AHA es fundamental para obtener beneficios óptimos minimizando riesgos. Los AHA aumentan la fotosensibilidad de la piel hasta un 18% según estudios. Si no puedes comprometerte con protección solar rigurosa, NO uses AHA. A continuación te damos algunos consejos para usar cremas con AHA de forma segura:
- Nunca empieces con concentraciones altas.
- Aplica siempre una crema hidratante después para restaurar la hidratación y reforzar la barrera cutánea.
Interacciones con otros productos
Es importante conocer las interacciones de los AHA con otros productos para el cuidado de la piel:
- AHA + Ácido Hialurónico: Excelente. El AHA exfolia, el hialurónico hidrata profundamente.
- AHA + Niacinamida: Seguro a pesar de mito antiguo. Sinergia para unificación tono.
- AHA + Ceramidas/Pantenol: Perfecto.
- AHA + Péptidos: Buena sinergia.
- AHA + BHA (Ácido Salicílico): Efectivo para pieles grasas/acné, pero requiere tolerancia previa a cada uno individualmente.
- AHA + Retinoides (Retinol, Tretinoína): NUNCA juntos. Ambos son muy potentes y aplicados simultáneamente causan irritación severa, descamación excesiva, enrojecimiento. Si usas ambos, alterna: AHA algunas noches, retinoides otras noches.
- AHA + Vitamina C pura (LAA): Problemático. El pH bajo del AHA (3.5-4.0) puede inactivar vitamina C LAA o viceversa. Además, ambos ácidos juntos pueden irritar. Solución: Vitamina C por la mañana, AHA por la noche.
- AHA + Peróxido de Benzoilo: Puede causar irritación excesiva.
- AHA + Otros AHA diferentes: Innecesario y arriesgado. No mezcles glicólico + láctico + mandélico en la misma aplicación.

Alternativas a los AHA
Si los AHA no son adecuados para tu piel, existen alternativas:
- BHA (Beta Hidroxiácidos): A diferencia de los AHA, los BHA son liposolubles, lo que les permite penetrar más profundamente en la piel, concretamente en los poros obstruidos. Esto hace que sean especialmente eficaces para las personas según su tipo de piel: grasa, propensa a las imperfecciones o mixta. El más conocido es el ácido salicílico.
- PHA (Polihidroxiácidos): Los PHA actúan de forma similar a los AHA, pero son más suaves, lo que los convierte en la opción ideal para las pieles sensibles. Ayudan a exfoliar la piel gradualmente, proporcionando una textura suave e hidratación y mejorando el funcionamiento de la barrera de la piel al tiempo que minimizan el riesgo de irritación.
Consideraciones adicionales
- Hormigueo o Picor Leve: Normal primeros 1-2 minutos tras aplicación.
- Descamación: Puede aparecer 2-3 días después. Estos son esperados y manejables.
Concentraciones y frecuencia de uso
La concentración de AHA en los productos suele oscilar entre el 5% y el 15% para las fórmulas de venta libre, adecuadas para el uso diario. Los principiantes deben comenzar con concentraciones más bajas y aumentar gradualmente a medida que la piel se adapta. Comience aplicando AHA una o dos veces por semana por la noche, ya que estos ácidos pueden aumentar la sensibilidad de su piel a la luz solar. Dependiendo de la tolerancia de tu piel, puedes aumentar la frecuencia a noches alternas.
Ajustar la frecuencia de uso de AHA puede ser fundamental para maximizar los beneficios y minimizar la irritación, especialmente para diferentes tipos de piel:
- Piel sensible: Las personas con piel sensible deben comenzar con una concentración baja de AHA (alrededor del 5%) y usarla con poca frecuencia, tal vez una vez por semana, para evaluar cómo reacciona su piel. Si no hay irritación, se puede aumentar la frecuencia con cautela, pero a menudo se recomienda no exceder de 2 a 3 veces por semana.
- Piel grasa y propensa al acné: Las personas con piel grasa o propensa al acné pueden tolerar concentraciones más altas y un uso más frecuente, desde un día por medio hasta un uso diario, según el producto y la respuesta de la piel. Los BHA también podrían integrarse por sus propiedades solubles en aceite.
- Piel seca o madura: Para la piel seca o madura, el uso regular de AHA puede ayudar a mantener la humedad y combatir los signos del envejecimiento. Comenzar con aplicaciones 2 o 3 veces por semana podría ser beneficioso y aumentar potencialmente al uso diario si se tolera bien, especialmente con AHA hidratantes como el ácido láctico.
Resumen de precauciones
Al incorporar alfa hidroxiácidos (AHA) en su rutina de cuidado de la piel, cumplir con pautas de seguridad específicas es crucial para proteger su piel y optimizar los resultados:
- Prueba de parche: Realice siempre una prueba de parche antes de introducir un nuevo producto AHA, especialmente si tiene la piel sensible.
- Lea las instrucciones: Lea detenidamente y siga las instrucciones del producto, teniendo en cuenta las pautas específicas sobre los métodos de aplicación y la frecuencia de uso recomendada.
- Protección solar: Es esencial aplicar un protector solar de amplio espectro con un SPF de 30 o más cada mañana, ya que los AHA aumentan la sensibilidad de la piel a los rayos UV.
- Hidratar: Aplica siempre una crema hidratante después para restaurar la hidratación y reforzar la barrera cutánea.