El peeling se define como la aplicación de sustancias químicas en la piel causando queratólisis y exfoliación para regenerar la epidermis y la dermis. A lo largo de la historia se ha descrito su uso desde los años 1500 AC, lo cual se evidenció en el papiro de Ebers, donde se reporta el uso de baños con leche agria y derivados de cítricos y uvas para embellecer la piel. Sin embargo, fue en el año de 1882 cuando el doctor Unna describió por primera vez elementos como el ácido tricloroacético, el resorcinol y la pasta de Unna con propiedades de exfoliantes químicos.
La exfoliación química tiene múltiples indicaciones como el acné, el melasma, el fotoenvejecimiento y cada vez se describen nuevos usos con buenos resultados clínicos. A continuación, se realiza una revisión del uso de diferentes sustancias y se dan pautas de manejo para la realización segura de este procedimiento.
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Conceptos Básicos del Peeling
La mayoría de las sustancias empleadas para este procedimiento son alcoholes que contienen grupos carboxilo e hidróxido en su estructura química y que actúan en la piel por medio de 3 efectos: uno metabólico, acelerando el proceso de regeneración celular, uno cáustico y uno tóxico mediante inactivación enzimática.
En general, actúan disminuyendo los grupos sulfato y fosfato de los corneocitos para alterar así la cohesión entre las células y generar la exfoliación de las capas más superficiales de la piel con fines terapéuticos.
Los peelings se realizan con sustancias ácidas, siendo este un factor determinante para alcanzar la eficacia del procedimiento y la profundidad, pero también es directamente proporcional a los efectos secundarios que puede causar, por lo que se requiere un conocimiento profundo del tema y de cada componente a utilizar.
Clasificación de los Peelings según su Profundidad
Existen múltiples sustancias que pueden ser empleadas con fines terapéuticos mediante este procedimiento; para empezar, es importante conocer la clasificación de estos según la penetración que alcanzan en las diferentes capas de la piel y así entender mejor su potencial terapéutico y el riesgo de complicaciones secundarias.
Los peelings se dividen en función de la profundidad en la cual actúan. Pueden ser muy superficiales, como aquellos que se limitan al estrato córneo; superficiales cuando causan exfoliación de toda la epidermis llegando a una profundidad de 0,08 mm; medios si profundizan de 0,08 a 0,6 mm y causan exfoliación hasta la dermis papilar e incluso alcanzan a generar inflamación en la dermis media; y por último están los peelings profundos, que pueden causar incluso necrosis y exfoliación de la dermis reticular media e inflamación de la dermis reticular profunda, alcanzando un espesor de hasta 0,8 mm.
Entendiendo este concepto, se describen a continuación los productos más relevantes para el manejo de diferentes entidades y los disponibles en nuestro medio.
Peelings Superficiales
Estos a su vez se dividen en muy superficiales y superficiales, como se describió anteriormente. Son muy bien tolerados ya que no causan tanta irritación, generalmente son sustancias como ácido glicólico, ácido tricloroacético, ácido mandélico, fítico, cítrico y ácido salicílico en concentraciones menores al 20%, los cuales estimulan la síntesis de colágeno y la activación de fibroblastos dando más luminosidad a la piel y mejorando así su textura.
En este grupo se encuentra también la tretinoína en concentraciones que van del 5 al 10% con efectos muy superficiales e indicada especialmente en el manejo del acné y el fotoenvejecimiento leve. Es un medicamento fotosensible, por lo cual se recomienda conservar en envases oscuros y por sus efectos teratogénicos está contraindicado durante el embarazo.
Peelings Superficiales
Este grupo está conformado principalmente por alfa y beta hidroxiácidos. A continuación, se mencionan algunos de los compuestos con mayor evidencia terapéutica.
Ácido Glicólico 20-30%
Es un alfa hidroxiácido de muy bajo peso molecular, lo que le permite alcanzar una mayor penetración en los folículos. Es derivado de las frutas y de la caña de azúcar, no suprime la tirosinasa, pero tiene un efecto queratolítico muy potente y es por este mecanismo que logra mejorar cambios pigmentarios, principalmente de origen epidérmico. Estimula la síntesis de colágeno y de elastina y actúa también como antioxidante, evitando la formación de especies reactivas de oxígeno.
Su efecto depende de 3 factores que son: la concentración, la cual puede variar del 20 al 70%, el tiempo de contacto con la piel y el pH al que se utilice.
De estos factores, el tiempo es tal vez el factor más relevante, ya que debido a su bajo peso puede penetrar en las capas profundas, no se autolimita y causa desnaturalización de las proteínas, lo que se refleja con un efecto frosting o glaseado en el área de la aplicación; es decir, una coloración blanca de la piel que se relaciona directamente con la profundidad alcanzada y por lo tanto, es necesario neutralizarlo con agua o bicarbonato de sodio al 10% para limitar así las complicaciones.
La aplicación debe ser progresiva, con tiempos de contacto de 3 minutos aproximadamente en la primera sesión y aumentos de 15 a 30 segundos en las sesiones siguientes hasta alcanzar un máximo de 7 minutos. En aquellos pacientes con poca tolerancia, irritación o prurito persistente se debe neutralizar de inmediato para evitar efectos adversos.
Acido Salicílico 20-30%
Es un beta-hidroxiácido, tiene un efecto antimicrobiano y antiinflamatorio muy importante para el manejo de los pacientes con acné. Después de la aplicación se puede ver un efecto de seudofrost, el cual se da por el depósito de cristales en la epidermis y no por la desnaturalización de las proteínas, esto lleva a que se autolimite su penetración sin alcanzar profundidades mayores a las deseadas.
Puede encontrarse disponible en 2 vehículos, uno hidroalcohólico con absorción más rápida, o con base en polietilenglicol que permite una entrega más lenta del producto y mejor absorción por los folículos; sin embargo, puede ser oclusivo e irritante, por lo que se recomienda enjuagarlo después de 5 minutos de la aplicación.
Como el nivel de actividad del ASA es dependiente del tiempo, debe evitarse el uso de ventiladores o dispositivos que aumenten la velocidad de secado, ya que acorta su tiempo de acción. Se han visto excelentes resultados para el manejo del paciente con acné, tanto por su efecto comedolítico como antiinflamatorio, ya que por ser lipofílico tiene mejor penetración y tolerancia en las pieles mixtas a grasas.
Es importante conocer siempre los antecedentes del paciente, ya que aquellos con alergia al ácido acetilsalicílico pueden presentar reacción cruzada y anafilaxia. Aunque no hay datos reportados después del uso en áreas corporales pequeñas como el rostro y el cuello, cuando se usa en concentraciones mayores al 40% y en áreas mayores al 50% de la superficie corporal total se ha asociado con síntomas sistémicos como tinnitus, dolor abdominal, síncope y otros síntomas generales denominados como salicilismo.
Ácido Tricloroacético < 35%
Es un agente muy estable químicamente, actúa mediante coagulación y precipitación de las proteínas, lo que permite que se autolimite la profundidad y el nivel de acción y se evidencia clínicamente mediante el fenómeno de glaseado o frosting. Es muy útil para el manejo de hiperpigmentaciones y el fotoenvejecimiento.
Se recomienda ser muy preciso en cuanto a la preparación del producto y definir concentraciones confiables, ya que el uso de ATA a concentraciones mayores al 50% se asocia con altas tasas de cicatrización y cambios pigmentarios, por lo cual se recomienda evitar el uso, especialmente en los pacientes de fototipos altos.
Solución de Jessner
Está conformado por ácido láctico al 14%, ácido salicílico al 14% y resorcinol al 14%. Esta combinación alcanza un buen efecto exfoliativo mediante la sinergia de sus componentes y se ha utilizado con buenos resultados para el manejo del acné, el melasma, la hiperpigmentación postinflamatoria, los lentigos y el fotodaño; sin embargo, por efectos secundarios al resorcinol, como la inflamación e incluso la toxicidad sistémica a altas dosis especialmente tiroidea, se desarrolló la fórmula de Jessner modificado, el cual contiene ácido láctico al 17%, ácido salicílico al 17% y ácido cítrico al 8%.
No es necesario neutralizar estas preparaciones y generalmente son bien toleradas por todo tipo de pieles.
Hay otros componentes como el ácido ferúlico y mandélico, los cuales también hacen parte del grupo de los hidroxiácidos, son moléculas de mayor peso molecular y por lo tanto son menos irritantes y mejor toleradas para el manejo de los pacientes con pieles sensibles, con rosácea y en aquellos pacientes con fototipos altos.
El ácido mandélico es derivado de la almendra amarga, tiene efecto despigmentante y antiinflamatorio y ha demostrado eficacia y seguridad en los pacientes con acné, melasma y fotoenvejecimiento leve.
Peelings de Profundidad Media
En general, estos causan exfoliación hasta la dermis papilar con una inflamación en la dermis reticular media, y son especialmente útiles para el manejo del paciente con fotoenvejecimiento moderado, queratosis actínicas, queratosis seborreicas, lentigos y discromías de origen dérmico. Hay reportes en los cuales se describe su acción a nivel del ADN en esta profundidad, con reparación de mutaciones del gen p53 secundarias a la radiación solar, lo que disminuye el riesgo de desarrollar malignidad cutánea.
En cuanto al ácido tricloroacético (ATA), se recomiendan concentraciones del 35 al 50% para alcanzar esta profundidad. Se puede observar que, a mayor concentración, el tiempo de penetración es más lento y el efecto frosting puede alcanzarse alrededor de 3 a 4 minutos, por lo que se recomienda esperar este tiempo para evitar la reaplicación en áreas ya tratadas. Si el paciente manifiesta ardor o prurito, pueden aplicarse compresas de agua para mejorar los síntomas sin que esto influya en la acción del producto o lo neutralice.
Peeling de Brody
Es la combinación de ATA al 35% y CO2 sólido, también conocido como hielo seco que se encuentra fácilmente en el mercado. Este bloque de hielo se sumerge en una concentración de acetona y alcohol en una proporción de 3:1 con el fin de favorecer un deslizamiento más suave sobre la piel, el tiempo de contacto varía entre 15 a 30 segundos, de acuerdo con la profundidad que se quiera alcanzar. Esto genera un edema de la dermis y la epidermis y favorece la penetración del ATA a través de los folículos. Está indicado especialmente en los pacientes con fotoenvejecimiento moderado y lentigos.
Como principal efecto secundario se encuentra la hipopigmentación, la cual es más frecuente en los pacientes con fototipos medios a altos y aquellos que no son adherentes a los cuidados postratamiento.
ATA al 35% + ácido glicólico al 70%
Se debe aplicar primero el ácido glicólico, una vez se observa el efecto frosting, se recomienda neutralizar con agua o bicarbonato y posteriormente aplicar el ATA al 35%. Es un peeling que ha demostrado efectividad para el manejo de la hiperpigmentación postinflamatoria moderada y el fotoenvejecimiento, ya que se da una sinergia entre ambos componentes, aumentando así el efecto queratolítico y la nueva formación de elastina y colágeno en la dermis.
Peeling de Monheit
Este corresponde a la combinación de ATA al 35% y solución de Jessner, mejora la penetración del ATA y además se potencia el efecto queratolítico. Está indicado especialmente para los pacientes fototipos I a III con fotoenvejecimiento moderado, ya que aumenta la elastogénesis y la organización de las fibras elásticas.
Ácido Pirúvico 40-70%
Es un alfacetoácido de bajo peso molecular con un potente efecto queratolítico, antimicrobiano y sebostático. Al igual que el ácido glicólico este debe neutralizarse para evitar mayor penetración de lo deseado y puede producir irritación importante para los pacientes, tanto por el contacto con la piel como por la vaporización del producto durante la aplicación. Está indicado especialmente para el manejo del acné moderado a severo con una pigmentación postinflamatoria.
Peelings Profundos
Se utilizan diferentes preparados a base de fenol. La fórmula original de Baker Gordon fue descrita en 1959 y contiene fenol 88%, 3 ml; agua destilada, 2 ml; jabón líquido septisol, 8 gotas; y aceite de crotón, 3 gotas. Sin embargo, Hetter en 1990 descubrió que variando las concentraciones de aceite de crotón podría alcanzar diferentes profundidades y formular diferentes preparaciones para utilizar según la tolerancia y el fotodaño de cada subunidad facial.
El aceite de crotón es un derivado de la planta croton tiglium, también conocida como piña de indias, se utiliza ampliamente en la medicina china como un purgante, pero en la piel tiene un efecto antiinflamatorio y actúa como un agente vesicante que además potencia el efecto del fenol. En la actualidad ya se disponen de diferentes preparados a base de fenol en combinación con otros agentes y a diferentes concentraciones.
Los peelings profundos son procedimientos más dolorosos y poco tolerados por los pacientes; sin embargo, no se recomienda el uso de anestesia con adrenalina previo a la realización de este, ya que por el efecto vasoconstrictor se disminuye la eliminación del fenol y puede favorecer la aparición de efectos secundarios. Uno de los beneficios de los preparados a base de fenol es el efecto frosting inmediato, lo cual permite tener claridad en las áreas tratadas y lograr una aplicación homogénea. Su indicación es el manejo del fotodaño de moderado a severo con lentigos, arrugas profundas especialmente en las líneas y los surcos periorales y perioculares.
Los resultados son duraderos incluso por 15 a 18 años en el manejo de las líneas de expresión y el envejecimiento, ya que como se explicaba previamente, los peelings profundos alcanzan a generar inflamación y regeneración celular hasta la dermis reticular.
Pautas de Manejo
A la hora de elegir un peeling es importante evaluar 4 factores y conocer los espectros del tratamiento para poder brindar una terapia dirigida.
¿Cuál es el objetivo o las expectativas del paciente?
Inicialmente se describieron 4 indicaciones básicas para el uso del peeling, dentro de las cuales se incluían el manejo de acné, el daño solar, las cicatrices y las discromías, pero cada vez existe más evidencia para su uso en el manejo de las múltiples condiciones que se describirán más adelante.
¿Cuál es el producto que vamos a utilizar?
En este punto es importante tener un conocimiento claro acerca de los diferentes mecanismos de acción.
El peeling es uno de los tratamientos para la cara más recomendados, y es que cualquier piel agradece los beneficios de este proceso cada cierto tiempo. Se trata de una técnica de exfoliación química ideada para suavizar la piel del rostro y retirar las células muertas. Algunos tipos de peelings suaves se pueden administrar en casa o en centros de belleza, pero los más efectivos se llevan a cabo con licencia médica. Si estás pensando en probar el tratamiento del que hablamos no te pierdas este artículo, pues te lo vamos a contar todo sobre él.
¿Para qué sirve el peeling en la cara?
El peeling es una técnica de belleza que lleva mucho tiempo en uso y presenta unas cuántas utilidades realmente interesantes. Es un tratamiento que se utiliza para corregir arrugas finas, medias o profundas, para tratar el acné en diferentes niveles así como sus secuelas, el fotoenvejecimiento, el envejecimiento cutáneo, la piel fina y rugosa, la flacidez, la piel grasa, las manchas cutáneas, y muchas otras afecciones de la piel. Es por esto que existen tipos de peeling diferentes que siguen procedimientos distintos para finalidades diversas.
Podrás encontrarlos de los siguientes tipos:
- Exfoliación con ácido alfa hidroxilo. Se realiza a base de ácidos carboxílicos de origen natural, tales como el ácido glicólico. Esta es una de las fórmulas menos agresivas para el tratamiento de las arrugas finas, para problemas como la aparición de granitos y para todo lo contrario: los cutis con tendencia a la sequedad. Hay cinco ácidos de frutas comunes que se usan en este tipo de peeling: ácido cítrico, ácido glicólico, ácido láctico, ácido málico y ácido tartárico.
- Exfoliaciones con ácido hidroxilo beta. El uso del ácido beta hidroxilo (BHA) para procedimientos de peeling se está extendiendo para sustituir al ácido alfa hidroxilo (AHA). Los peelings con el ácido BHA son más capaces de profundizar en el poro y pueden controlar la excreción de sebo, acné, así como la eliminación de las células muertas de la piel.
- Exfoliación de Jessner. El peeling de solución de Jessner combina ácido salicílico (al 14%), ácido láctico y resorcinol en una base de etanol. Se dice que esta fórmula funciona rompiendo puentes intracelulares entre los queratinocitos.
- Exfoliación con ácido retinoico. Este tipo de peeling facial se realiza únicamente en manos de un cirujano plástico, cirujano oral y maxilofacial, o un dermatólogo en centros de estética profesionales. Es lo que se conoce como un peeling médico y es más profundo que las otras técnicas mencionadas, por ello se lleva a cabo de mano de personal sanitario cualificado. Acaba con los problemas relacionados con la aparición de manchas en la piel además de las arrugas.
- Exfoliación con aceite de Crotón - Fenol. Este tratamiento de la piel tiene como ingrediente activo el componente de aceite de crotón. Es la base para una exfoliación química profunda, que provoca una reacción exfoliante cáustica intensa en el cutis.
El tipo de peeling adecuado para cada persona lo puede valorar de una manera adecuada un médico, dermatólogo profesional o un especialista. Es por ello que, aunque te demos estas pautas para que conozcas tus posibilidades, no tendrás que preocuparte personalmente de realizar el diagnóstico y tomar la decisión. Lo más adecuado es que el médico te evalúe en una primera cita y te hable de las alternativas para tu caso concreto.
¿Cuáles son los beneficios del peeling?
El peeling en la cara sirve, como habrás podido ir leyendo anteriormente, para mejorar diferentes aspectos del rostro. Esto resulta así de determinante porque presenta una serie de beneficios que difícilmente se puede conseguir con otros tratamientos. Los beneficios del peeling son los siguientes:
- Esta técnica minimiza las arrugas finas y los poros dilatados, es un excelente truco rejuvenecedor.
- Es capaz de disminuir e incluso eliminar las manchas o hiperpigmentaciones que se encuentran en el rostro.
- Mejora y corrige las secuelas de acné, las imperfecciones, cicatrices y las marcas para una piel muy suave y agradable.
- Puede acelerar el proceso de regeneración de la piel, lo hace facilitando el recambio celular y también capacidad de retirar diferentes imperfecciones.
- La epidermis es más permeable a todos los tratamientos que se realicen a continuación del peeling, lo que resulta muy provechoso.
Además de todas estas ventajas cabe recordar que el peeling un tratamiento de belleza que lleva haciéndose muchísimo tiempo, por o que está muy avanzado y resulta muy seguro para todo tipo de pacientes.
Como se puede observar, los beneficios del peeling químico son muy amplios. Uno de los más destacados es que ayuda a cerrar los poros, un problema realmente común en las personas con tendencia grasa o con dificultades para mantener la piel limpia. Los poros abiertos o dilatados contribuyen a que el rostro tenga un aspecto desfavorecedor y poco saludable. Además, gracias a este tratamiento la cara cobra luminosidad, mejorando así su aspecto general y recuperando la vitalidad.
Adicionalmente de ser muy eficiente para combatir el acné, este tratamiento puede acabar con las secuelas posteriores de cuadros acneicos, ya que provoca una limpieza abrasiva y equilibra el contenido graso de la piel. Como tiene la capacidad de eliminar o disminuir queloides o cicatrices, imperfecciones leves y marcas, es estupendo para recuperar un rostro liso si se ha tenido algún problema con esta infección o con los granitos derivados de la piel grasa.
¿Qué es el peeling médico?
El peeling médico o químico es un procedimiento de medicina estética, ambulatorio y mínimamente invasivo que proporciona magníficos resultados. Mediante la aplicación de diferentes sustancias sobre la piel del rostro, los expertos consiguen su regeneración y renovación, favoreciendo su consistencia, la uniformidad de su pigmento y una mayor hidratación.
Tras una primera visita médica, analizamos tus características y objetivos, para asegurar que el peeling es el tratamiento que necesitas antes de empezar a realizar ningún procedimiento. Si se determina que esto es lo más adecuado para ti, el médico te aplicará los productos seleccionados para conseguir el objetivo deseado y te dará las recomendaciones necesarias para el cuidado en tu domicilio. En algunas ocasiones, después del tratamiento se puede sufrir un ligero pelado que no limita la actividad diaria, la piel en pocos días estará recuperada y lucirá más luminosa que antes del peeling.
El peeling médico promueve la producción natural del colágeno y de la elastina lo que aporta tonicidad a la piel y disimula las arrugas que no son muy marcadas. Además, permite la corrección de manchas en la piel al despigmentarlas y suavizarlas, así como de la corrección de queratosis actínicas. Este es un tratamiento que ayuda a cerrar los poros y que proporciona al paciente un aspecto más uniforme en su cutis regulando la excesiva producción de grasa.
Como se usan determinados productos químicos y procesos muy concretos para llevarlo a cabo, lo ideal es que este tratamiento sea suministrado por médicos expertos. En nuestras clínicas contamos con profesionales experimentados que logran resultados muy precisos, con toda la seguridad para los clientes que están interesados en estos tratamientos.
El peeling para eliminar el acné
El acné es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel que se produce en las unidades pilosebáceas y que se define por la formación de comedones, pápulas, pústulas, nódulos y deja molestas cicatrices, todo ello se manifiesta principalmente en la cara, en la parte superior del tronco en algunos casos y en algunas personas incluso en las extremidades. Se trata de una de las afecciones más comunes que hay en la piel, afecta a cientos de miles de personas y se manifiesta con mayor asiduidad durante la adolescencia. El peeling para el acné es una de las soluciones más interesantes, y uno de los usos de este tratamiento más atractivos para las personas con problemas de este tipo.
Este tratamiento consiste en la aplicación de ácidos sobre la piel del rostro con la misión de equilibrar la producción de sebo y eliminar las cicatrices de esta enfermedad. Para esta función en concreto se utilizan los siguientes ácidos.
- Láctico: es el ácido más suave de los que se pueden encontrar para hacer un tratamiento de peeling, de forma que se recomienda en los casos de acné más leves. Es un ingrediente que no produce una descamación excesiva de la piel y que carece de efectos secundarios notorios.
- Glicólico: este ácido está indicado para pieles grasas y tiene grandes beneficios para ellas, pues regula la producción de sebo, cierra los poros e hidrata la piel en profundidad.
- Salicílico: el ácido salicílico se emplea muy a menudo para realizar la técnica de peeling, ya que es muy efectivo contra el acné porque acaba con las espinillas y se deshace de los puntos negros.
Como hay diferentes tipos de acné, lo más apropiado es usar el peeling químico más indicado según el caso. Esto lo puede evaluar con mayor exactitud cualquier profesional experimentado.