El prurito, o picazón en la piel, es un síntoma común y a menudo debilitante asociado con diversas enfermedades hepáticas. Este artículo explora la relación entre el prurito y las enfermedades hepáticas, centrándose en la colangitis biliar primaria (CBP) y la enfermedad hepática metabólica (MASLD). Se proporciona información detallada sobre los síntomas, el diagnóstico y los tratamientos disponibles para aliviar el prurito, así como consejos para el cuidado de la piel.

Colangitis Biliar Primaria (CBP)
La colangitis biliar primaria es una enfermedad del hígado que afecta a las vías biliares pequeñas (ductos) dentro del hígado. Cuando se lesionan estos ductos, la bilis se acumula en el hígado y causa inflamación y daño progresivo que puede terminar en cirrosis hepática. La colangitis biliar primaria se considera una enfermedad rara que afecta de 2 a 40 personas de cada 100.000 y supone el 1-5% de todas las hepatopatías. No se conoce la causa de la CBP aunque se cree que se debe probablemente a factores autoinmunes.
Síntomas de la CBP
Al inicio de la enfermedad, los pacientes pueden estar asintomáticos, pero posteriormente puede aparecer cansancio, ictericia (coloración amarillenta de ojos y piel) y picazón de la piel (prurito). La enfermedad aparece generalmente entre los 35 y los 60 años, y el 90% son mujeres. Actualmente, la mayoría de pacientes no tienen síntomas y se diagnostican porque se les ha hallado una alteración de las pruebas hepáticas (aumento de la fosfata alcalina) en un análisis rutinario por otros procesos, o bien en una evaluación del estado de salud en el trabajo. En ocasiones, la enfermedad se pone de manifiesto por prurito e ictericia en el embarazo.
El prurito aqueja al 50-70% de los pacientes con colangitis biliar primaria y puede ser tan intenso que el paciente llega a producirse en el cuerpo erosiones por rascarse y le dificulta conciliar el sueño. En los casos que tienen síntomas destaca la presencia de prurito (picor en distintas zonas del cuerpo), y los pacientes pueden consulta incluso a un dermatólogo por este problema. El cansancio es frecuente, aunque difícil de relacionar con la enfermedad.
Son mucho menos frecuentes otras manifestaciones tales como dolorimiento en la zona anterior derecha del abdomen, ictericia (color amarillo de la piel y del blanco de los ojos), melanodermia (piel muy oscura), o la presencia de depósitos de colesterol y otros lípidos en la piel, generalmente alrededor de los ojos (xantelasmas) o en las palmas de las manos o plantas de los pies, o en zonas de extensión de las extremidades (xantomas).
Cuando la enfermedad está muy avanzada puede haber una acumulación de líquido en la cavidad abdominal (ascitis), hemorragia gastrointestinal, o encefalopatía (trastorno mental generalmente transitorio con incoordinación del movimiento extraño, que puede llegar a la inconsciencia). Frecuentemente los pacientes tienen otras enfermedades, consideradas de causa autoinmune, como sequedad de los ojos y de la boca que puede ser muy molesta (síndrome de Sjögren), o trastornos de la glándula tiroides con falta de hormona tiroidea.
Diagnóstico de la CBP
El diagnóstico de la colangitis biliar primaria debe sospecharse ante un paciente de mediana edad, en especial una mujer, que presenta prurito, con ictericia o sin ella. En los análisis de sangre se observa un aumento de la fosfata alcalina, y de la gammaglutamil transferasa, y un ligero aumento de transaminasas. La bilirrubina suele ser normal y el colesterol elevado.
Una prueba que es muy importante para el diagnóstico es la presencia de anticuerpos antimitocondriales que son muy específicos de la enfermedad y positivos en el 95% de pacientes. Asimismo, es frecuente que haya un aumento de la fracción M de las inmunoglobulinas. En la actualidad el diagnóstico puede hacerse exclusivamente con los síntomas y las alteraciones analíticas, especialmente la presencia de anticuerpos antimitocondriales, y descartada una obstrucción de las vías biliares mediante una ecografía (presencia de cálculos u otras lesiones que impiden la salida de la bilis).
Tratamiento del Prurito en la CBP
Para el tratamiento del prurito de la colangitis biliar primaria existen diversos fármacos como colestiramina, rifampicina, naltrexona, sertralina, etc. En el congreso de la Asociación Europea para el Estudio de las Enfermedades del Hígado se presentó un trabajo sobre la eficacia de un nuevo fármaco (linerixibat) para el tratamiento del prurito en la colangitis biliar primaria. Este medicamento inhibe el transporte de los ácidos biliares, que son los causantes del prurito.
Se comprobó que el prurito disminuía significativamente en los pacientes que fueron tratados con el medicamento en comparación con los que recibieron placebo. Además, también en los pacientes tratados con linerixibat se produjo una mejoría significativa del sueño respecto a los del gripo placebo. Existen varios fármacos que han demostrado eficacia en ensayos aleatorizados: resinas de intercambio, rifampicina antagonistas opioide.
Los pacientes deben hacer una vida normal y mantener una actividad física como si no estuviesen enfermos, mientras su estado se lo permita. No es necesario que siga ninguna dieta especial, salvo no consumir bebidas alcohólicas. El aumento del colesterol está relacionado con la enfermedad, y en este caso no comporta un riesgo de desarrollo de arteriosclerosis. En consecuencia, generalmente no es necesario hacer tratamiento farmacológico para normalizar el colesterol.
El tratamiento específico consiste en la administración del ácido ursodesoxicólico a dosis de 13 - 15 mg/kg de peso y día de por vida. Con ello se consigue una mejora de las pruebas de función hepática y retrasa la aparición de síntomas. También retrasa la progresión de la lesión en el hígado y mejora la supervivencia. Cuando hay una colestasis marcada deben administrarse suplementos de vitamina A, Vitamina D y calcio por vía oral.
Para tratar la descalcificación ósea se recomienda administrar alendronato. La función tiroidea deberá ser estudiada y en caso de hipotiroidismo deberá ser corregida con hormona tiroidea. La aparición de los diferentes síntomas, en especial el prurito, deberá tratarse con la administración de resincolestiramina o con rifampicina. En casos rebeldes se puede utilizar naltrexona o bien diálisis con albúmina.
A pesar de que el ácido ursodesoxicólico es eficaz, existen algunos pacientes que no responden de forma suficiente. En estos casos se ha propuesto el tratamiento combinado con otros fármacos como corticosteroides, y más recientemente con budesonida. No obstante no hay datos que avalen este tratamiento.
Cuando el tratamiento médico no es eficaz para controlar la enfermedad y el paciente presenta signos de insuficiencia hepatocelular grave está indicado el trasplante hepático. Los signos más frecuentes que indican una insuficiencia hepatocelular son el aumento de la bilirrubina y las consecuencias de la hipertensión portal, tales como, la ascitis, encefalopatía hepática, malnutrición, hemorragia gastrointestinal, prurito intenso e intratable, y fracturas óseas.
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Enfermedad Hepática Metabólica (MASLD)
La enfermedad hepática metabólica (Metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease, MASLD) es el nuevo término que sustituye a la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD). MASLD es la enfermedad hepática crónica más común en el mundo, con una prevalencia creciente debido al aumento del sobrepeso y la diabetes tipo 2.

Síntomas de la MASLD
Es importante realizar un seguimiento médico en personas que tengan factores de riesgo asociados como obesidad, diabetes tipo 2, dislipidemia e hipertensión arterial. El cansancio persistente es uno de los síntomas más habituales en pacientes con MASLD. Se debe a la alteración del metabolismo energético en el hígado y a la inflamación sistémica que acompaña a la enfermedad.
Algunas personas experimentan molestias en la parte superior derecha del abdomen, donde se encuentra el hígado. El hígado puede aumentar de tamaño debido a la acumulación de grasa y la inflamación. Muchos pacientes no presentan síntomas evidentes, pero muestran elevaciones en las enzimas hepáticas, como la alanina aminotransferasa (ALT) y la aspartato aminotransferasa (AST), en análisis rutinarios.
Cuando la enfermedad progresa a daño hepático severo, la función del hígado se ve comprometida y puede acumularse bilirrubina en la sangre, lo que provoca coloración amarillenta en la piel y los ojos. En algunos casos avanzados, la disfunción hepática provoca la acumulación de sustancias tóxicas en la piel, generando picor intenso y persistente.
Causas y Factores de Riesgo de la MASLD
Su causa principal es la disfunción metabólica, especialmente la asociada a la resistencia a la insulina, lo que favorece la acumulación excesiva de grasa en el hígado (esteatosis hepática). Uno de los principales factores de riesgo es la obesidad, en particular la obesidad abdominal, ya que el tejido adiposo visceral libera mediadores inflamatorios que afectan la función hepática. Otros factores de riesgo incluyen la dislipidemia (niveles elevados de triglicéridos y colesterol LDL), la hipertensión arterial y el sedentarismo.
Diagnóstico de la MASLD
El diagnóstico de MASLD combina marcadores bioquímicos, pruebas de imagen y, en algunos casos, biopsia hepática. En los análisis de sangre, se evalúan transaminasas (ALT, AST), GGT, fosfatasa alcalina y albúmina, aunque pueden estar normales en fases iniciales. La elastografía hepática (FibroScan®) es una técnica no invasiva clave para medir la rigidez del hígado y detectar fibrosis avanzada o cirrosis.
Tratamiento de la MASLD
El tratamiento de MASLD se basa en cambios en el estilo de vida, ya que no existe un fármaco aprobado específicamente para esta enfermedad. La estrategia principal es la pérdida de peso, recomendándose una reducción del 7-10% del peso corporal para disminuir la grasa hepática y frenar la progresión a fibrosis. En pacientes con resistencia a la insulina o dislipidemia, pueden indicarse fármacos como metformina, GLP-1 agonistas o pioglitazona.
Manifestaciones Cutáneas y Cuidados de la Piel
La piel puede ser un indicador de que el hígado no está funcionando correctamente. El hígado regula muchas funciones clave que afectan a la piel:
- Filtra toxinas: Si el hígado no funciona bien, pueden acumularse sustancias que causan picor o erupciones.
- Regula hormonas y grasas: El desequilibrio hormonal o la mala absorción de lípidos se refleja en la piel (sequedad, acné, fragilidad capilar).
- Procesa medicamentos: Las personas trasplantadas o en tratamiento necesitan especial cuidado, ya que la inmunosupresión puede hacer la piel más sensible.
Manifestaciones Cutáneas Comunes
- Prurito (picor): No suele provocar lesiones visibles pero puede empeorar con el calor.
- Ictericia: La piel y los ojos cogen un tono amarillento.
- Angiomas aracnoides: Pequeñas manchas rojas con ramificaciones que pueden aumentar con el sol.
- Xantelasmas: Manchas amarillas cerca de los ojos, asociadas a alteraciones lipídicas.
- Reacciones al sol: Más comunes en pacientes con Hepatitis C o que toman ciertos fármacos.
Consejos para Cuidar la Piel en Verano
En el cuidado del prurito es importante mantener y tener especial cuidado con la piel. A continuación dejamos algunos consejos publicados por Albi España de María Pilar Martín, enfermera de la Unidad de Hepatología del H.U.

- Protección solar:
- Usa fotoprotector SPF 50 y reaplica cada 2 horas.
- Elige filtros físicos o minerales si tienes piel sensible.
- Evita el sol entre las 12h y las 17h.
- Hidratación:
- Bebe abundante agua (al menos 2 L diarios).
- Usa emolientes o cremas con ceramidas, sobre todo tras la ducha o exposición solar.
- Ropa adecuada:
- Prendas holgadas, de algodón y colores claros.
- Gafas de sol homologadas y sombrero de ala ancha.
- Cuidado con fármacos:
- Consulta con tu hepatólogo si estás tomando inmunosupresores, antibióticos o antivirales que puedan generar fotosensibilidad.
- Alimentación rica en antioxidantes:
- Frutas y verduras ricas en beta-carotenos (zanahoria, mango), vitamina C y E.
- Evita alcohol, grasas saturadas y ultraprocesados.
- No frotarse al secarse: Utilizar las toallas de algodón sin frotar la piel.
Tabla Resumen de Tratamientos para el Prurito
| Tratamiento | Descripción | Consideraciones |
|---|---|---|
| Colestiramina | Fármaco que se une a los ácidos biliares en el intestino, reduciendo su absorción y aliviando el prurito. | Puede causar efectos secundarios gastrointestinales. |
| Rifampicina | Antibiótico que puede reducir el prurito al alterar el metabolismo de los ácidos biliares. | Requiere monitoreo hepático regular. |
| Naltrexona | Antagonista opioide que puede reducir el prurito al bloquear los receptores opioides en el cerebro. | Puede causar síntomas de abstinencia en algunos pacientes. |
| Sertralina | Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) que puede aliviar el prurito en algunos pacientes. | Puede tener efectos secundarios como náuseas y somnolencia. |
| Ácido Ursodesoxicólico | Mejora la función hepática y puede reducir el prurito en pacientes con CBP. | Generalmente bien tolerado. |
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