La dermatitis o eccema de contacto es una inflamación de la piel producida por agentes externos que entran en contacto con ella, generando una lesión como respuesta a sustancias que actúan como irritantes o desencadenantes de alergia. El eczema de contacto o dermatitis de contacto es una inflamación de la piel provocada por la exposición directa a sustancias irritantes o alérgenas.
Esta patología es muy frecuente, y se define como una erupción cutánea que se produce debido al contacto con algo que genera irritación y provoca una respuesta inflamatoria de la piel.
Tipos de Dermatitis de Contacto
En la dermatitis de contacto pueden presentarse lesiones de forma aguda o crónica:
- Dermatitis irritante: Es la más frecuente y se debe a la exposición continua a sustancias irritantes suaves, como jabones, que causan sequedad, fisuras y enrojecimiento.
- Dermatitis alérgica de contacto (DAC): Implica una alteración en la piel tras el contacto con sustancias inocuas para la mayoría de los individuos, causada por un mecanismo inmunológico.
- Reacciones de fotosensibilidad: Incluye las dermatitis por contacto fotoalérgicas y las dermatitis irritativas fototóxicas. Algunos productos causan reacción solo cuando están en contacto con la piel y son expuestos a la luz del sol (fotosensibilidad).
Los alérgenos pueden ser muy diversos y algunos son aerotransportados, como la ambrosia y algunos insecticidas. Los principales síntomas serían urticaria, sarpullido, erupción en la piel (que puede adquirir aspecto rojo y doloroso), picor, hinchazón, piel seca, agrietada y escamosa, supuración con o sin ampollas, sangrado, manchas de color más oscuro que el habitual (hiperpigmentadas), bultos y ampollas (en ocasiones, con secreción y costras), ardor y sensibilidad.
En ambos casos es habitual el escozor intenso, que lleva al paciente al rascado continuo, con el consiguiente riesgo de infección de las heridas. Las irritaciones agudas se caracterizan por la presencia de vesículas y enrojecimiento, mientras que las crónicas suelen presentar una piel engrosada y seca que se rompe con facilidad. En esta fase crónica no hay vesículas y predomina la descamación.
La evolución depende de la frecuencia de exposición a la sustancia y de su potencial de originar la reacción. En general, si el contacto con el desencadenante no persiste, las lesiones se curan en un tiempo que va de una a cuatro semanas.
Algunas de las sustancias que se encuentran en productos de uso común y que pueden desencadenar la dermatitis alérgica son:
- Níquel sulfato (objetos metálicos y lacas)
- Parabenos (conservantes en cosméticos, cremas)
- Alcoholes de lanolina (vehículos de cosméticos)
- Bálsamo de Perú (pomadas, alimentos)
- Cloruro de cobalto (cemento)
- Formaldehído (productos médicos)
- Mercurio (antisépticos)
- Mezcla de lactonas (plantas como alcachofa, lechuga, crisantemo)
Las lesiones se localizan según el tipo de contactante y pueden estar localizadas en el sitio del contacto, por ejemplo, en la dermatitis de contacto a cosméticos pueden estar en los párpados, en la dermatitis por detergentes que se da en el ama de casa estarían en dorso y palma de manos, en la dermatitis de contacto por níquel en localizaciones de joyas de plata y/o fantasía; en las dermatitis de contacto por plantas se pueden localizar las lesiones en piernas o brazos.
Diagnóstico
Una vez detectado el problema, posteriormente, se procede a su verificación mediante la realización de pruebas cutáneas. Estas pruebas consisten en la aplicación sobre la piel de una pequeña muestra de la sustancia (o sustancias) sospechosa cubierta con un parche adhesivo. Pasadas 48 horas se retira el parche y se valora la intensidad de las lesiones.
Para determinar el alérgeno que está causando la reacción utilizamos las pruebas de alergia con parche (pruebas epicutáneas). Las pruebas epicutáneas consisten en la aplicación en la espalda de parches con las diferentes sustancias sospechosas. Estos parches se retiran a las 48 h y a las 72-96 h se observa si ha habido reacción. A veces se puede realizar un test de aplicación abierta que consiste en la aplicación repetida de la sustancia sospechosa durante unos días en un sitio escogido.
Tratamiento
La dermatitis de contacto, sea irritante o alérgica, es un proceso que no tiene un tratamiento curativo. El dermatólogo puede prescribir pomadas o cremas con corticoides para disminuir la inflamación. Sin embargo, éstos suelen ser tratamientos aplicados durante cortos períodos de tiempo, cuando se ha producido el contacto, para que no presenten efectos adversos.
El tratamiento de elección de las dermatitis de contacto, tras conocer el alérgeno responsable, es la evitación del contacto con el mismo. Para ello hemos de informar y educar adecuadamente al paciente, se han de usar hojas explicativas para cada alérgeno, en los cuales se detallara que productos contendrían la sustancia en cuestión, posibles reacciones cruzadas, alternativas y medidas de protección oportunas en caso de imposibilidad para evitar totalmente la exposición. La elección del tratamiento medico dependerá del estado de la dermatitis y en cada caso habrá de darse una determinada pauta. El tratamiento depende de si es una dermatitis de contacto aguda, subaguda o crónica .
Adicionalmente, se pueden seguir estos consejos:
- Identificar y evitar el contacto con el elemento irritante o alérgeno.
- Lavado con agua y jabón. Si te afecta el contacto con una planta venenosa, por ejemplo, puedes eliminar la mayor parte de la sustancia que provoca la erupción si te lavas la piel inmediatamente tras el contacto. Emplea un jabón suave sin fragancia y agua tibia y enjuaga por completo.
- Usa elementos de protección.
- Desensibilización a alérgenos.
Al existir una reacción alérgica específica en la dermatitis de contacto alérgica se puede prevenir identificando y evitando los alérgenos.
Medicina Natural para la Dermatitis por Contacto
La función de la fitoterapia en el tratamiento de la dermatitis por contacto es proporcionar aquellas plantas que cumplan alguna de las funciones siguientes:
- Plantas que ayuden a prevenir la aparición de alergias.
- Plantas que suavicen e hidraten la piel
- Plantas que disminuyan el picor, la inflamación o la irritación.
- Plantas que eviten que las pústulas o ampollas se infecten
Entre las plantas principales podemos mencionar aquellas que se utilizan para confeccionar cremas, lavados o compresas que, aplicadas sobre la zona irritada de la piel, ayudarán a calmar el picor y reduciran el malestar y la inflamación causada por la dermatitis por contacto.
Plantas Medicinales para el Tratamiento de la Dermatitis por Contacto
- Tomillo: Por sus propiedades antisépticas se puede utilizar para lavar las partes afectadas, para impedir que se infecten o remediar las que se encuentran infectadas.
- Malva: Por su contenido en mucílagos ablanda la piel y ayuda también a eliminar otras manifestaciones de la misma, como granos, pústulas, llagas, etc.
- Manzanilla: Su riqueza en mucílagos le confiere un valor reparador de las afecciones de la piel.
- Avena: La avena resulta muy útil para aliviar el picor. Aplicar una compresa fría con agua de avena.
- Caléndula o maravilla silvestre: Estas plantas poseen propiedades antibióticas o antiinflamatorias, muy adecuadas para el tratamiento de la dermatitis por contacto.
Cremas para la piel irritada
Con pepino triturado elaboramos una crema que puede aplicarse sobre la zona afectada por dermatitis.
- Pepino: Una buena manera de realizar una crema suavizante consiste en triturar un par de pepinos con una batidora y extender la pulpa triturada en forma de crema sobre la piel durante media hora o tres cuartos de hora.
- Llantén: Las hojas del llantén frescas constituyen uno de los mejores vulnerarios, es decir tienen las propiedad de desinfectar y favorecer la cicatrización.
- Áloe: El acíbar posee propiedades antisépticas, bactericidas, antiinflamatorias, hidratantes y regeneradoras. (Aplicar gel de Áloe sobre la zona afectada)
- Aguacate: Utilizado externamente, por su riqueza en vitamina E que estimula la formación de colágeno así como en saponinas, constituye un buen bálsamo para la piel, ideal para tratar los problemas de la misma, especialmente en casos de eccemas y dermatitis a los que se puede combatir aplicando una crema realizada con la pulpa de esta fruta o mediante la aplicación externa de su aceite.
- Garbanzo: En la medicina de la India, la harina de garbanzo cruda se mezcla con yogur o cuajada y se aplica sobre la piel para combatir eccemas, dermatitis, granos y otras imperfecciones de la piel.
Lavados para la irritación de la piel
- Nogal: Las propiedades astringentes, antifungicidas y antisépticas que ejercen las juglonas de las hojas y las cubiertas de las nueces se utilizan como vulnerarias y bactericidas.
- Frambueso: Externamente las propiedades astringentes de los taninos y las propiedades vulnerarias que le otorgan los ácidos ascórbico, benzoico y caféico junto con su riqueza en zinc, le confieren propiedades vulnerarias, adecuadas para remediar problemas externos de la piel.
- Lúpulo: Los ácidos caféico, clorogénico y ascórbico así como su elevado contenido en zinc confieren al lúpulo propiedades vulnerarias, adecuadas para el tratamiento externo de ciertas afecciones de la piel, como el eccema, la dermatitis o las úlceras de la piel.
Remedios caseros para la dermatitis
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