Las úlceras por humedad son un tipo de lesión cutánea frecuente en personas mayores dependientes, especialmente aquellas que utilizan absorbentes o permanecen mucho tiempo en la misma posición. Su aparición puede confundirse con las úlceras por presión, pero su origen, evolución y tratamiento requieren un abordaje específico.
En este artículo abordamos con rigor y claridad qué son las úlceras por humedad, cuáles son sus causas, cómo prevenirlas y qué hacer si aparecen.
¿Qué son las úlceras por humedad?
Las úlceras por humedad, también llamadas lesiones por humedad o dermatitis asociada a la incontinencia (DAI), son daños en la piel causados por la exposición prolongada a la humedad. Esta humedad puede deberse a orina, heces, sudor o exudados de heridas. La piel sobrehidratada pierde su función de barrera protectora, se vuelve más frágil y susceptible a irritaciones, escoceduras y heridas.
En el entorno doméstico, estas lesiones a menudo se describen con expresiones populares como "herida entre los glúteos" o "irritación por el pañal". Aunque el lenguaje sea coloquial, los cuidados deben ser rigurosos.
Aspecto: las lesiones por humedad suelen ser difusas, con bordes irregulares, enrojecidas o erosionadas.

Causas de las úlceras por humedad
Las causas están relacionadas con la exposición repetida y prolongada a humedad.
- Incontinencia urinaria o fecal: el contacto con orina o heces irrita la piel.
Maceración cutánea: ¿cuáles son los signos?
Fácilmente reconocible, la maceración cutánea se manifiesta a través de una serie de síntomas:
- Enrojecimiento: la zona afectada está roja y caliente.
- Reblandecimiento de la piel, a menudo acompañado de un color blanquecino.
- Piel húmeda y brillante: la acumulación de humedad da a la piel un aspecto brillante y pegajoso.
- Grietas y descamación: en los casos más graves, la piel puede agrietarse y descamarse.
- Molestias: la maceración puede ir acompañada de hormigueo, irritación y una desagradable sensación de quemazón.
Estos signos pueden intensificarse con el calor, la humedad y la fricción, creando un entorno propicio para la proliferación de hongos y bacterias. Utilizar los productos adecuados no solo alivia las molestias, sino que también evita el riesgo de que empeoren.
¿Dónde se desarrollan las maceraciones?
La maceración de la piel se desarrolla generalmente en zonas donde la piel es fina y se pliega, favoreciendo la acumulación de humedad, como:
- Axilas
- Ingles
- Glúteos
- Bajo los pechos
- Entre los dedos de los pies
Estas zonas son especialmente vulnerables.
¿Cómo prevenir las úlceras por humedad?
Evitar que aparezcan es siempre más fácil que tratarlas una vez instauradas.
Las úlceras por humedad son evitables. Con información adecuada, observación diaria y productos adaptados, se puede preservar la integridad de la piel incluso en personas con alta dependencia.
Si cuidas a una persona mayor y detectas signos de lesión, no dudes en consultar con un profesional. Tu labor como cuidador también es prevenir, aliviar y dar seguridad.

Tratamiento para aliviar la irritación cutánea debida a la humedad
La maceración de la piel puede aliviarse y prevenirse con productos adecuados para el cuidado de la piel. Aquí tienes algunos consejos:
- Limpiar las zonas afectadas con un jabón sobregraso que no contenga perfume ni sustancias irritantes, como nuestro pan limpiador dermatológico calmante.
- Después del lavado, secar suavemente la piel con una toalla suave.
- Aplicar un tratamiento secante para secar la zona. Los productos de la gama CYTELIUM están formulados especialmente para secar las zonas afectadas por la maceración.
- Aplica una crema protectora, para formar una barrera protectora contra la humedad, permitiendo al mismo tiempo que la piel respire. La gama DERMALIBOUR+ es ideal para calmar las irritaciones causadas por la maceración y favorecer la reparación epidérmica.
Para calmar la irritación cutánea causada por la humedad, elige productos formulados especialmente para pieles frágiles y diseñados para restaurar la barrera cutánea. Estos productos deben estar enriquecidos con agentes calmantes que ayuden a mantener la hidratación de la piel al tiempo que favorecen su reparación.
La irritación de la piel húmeda (maceración) es frecuente pero molesta. Afortunadamente, existen soluciones para aliviarla y prevenirla. Adoptando una rutina de higiene rigurosa y eligiendo los productos adecuados, podrás disfrutar de una piel más sana y cómoda.
En algunos casos, puede ser necesario utilizar cremas antifúngicas, sobre todo en ambientes cálidos y húmedos. Habla con tu médico de cabecera sobre el tratamiento adecuado o pide más consejos a tu farmacéutico.
Para aliviar rápidamente el ardor y la irritación intensa, la gama CUTALGAN (Spray refrescante ultracalmante) ofrece una solución inmediata para calmar la piel irritada. Adopta una rutina adecuada con productos A-DERMA, como la loción secante calmante CYTELIUM® para secar la piel, la CICA-Crema reparadora purificante de la gama DERMALIBOUR+ con el spray refrescante ultracalmante CUTALGAN para aliviar las sensaciones de molestia que puedan resultar dolorosas.
ÚLCERAS por presión (UPP) | ¿Como prevenirlas? TRATAMIENTO
Humedad y su impacto en la piel
La humedad es un fenómeno natural que, cuando se presenta en exceso, puede tener un impacto significativo en nuestra salud, especialmente al desencadenar diversos problemas en la piel. La piel, el órgano más extenso de nuestro cuerpo humano, actúa como una barrera protectora esencial contra el entorno.
Entre las consecuencias de vivir en un hogar con humedades se encuentra la posibilidad de desarrollar alergias. Uno de los efectos más comunes de la alta humedad es el aumento de la sudoración. Aunque el sudor es un mecanismo natural para enfriar el cuerpo, en condiciones de alta humedad, su evaporación se dificulta.
El eczema, una inflamación de la piel que cursa con picor intenso, a menudo se ve exacerbado por la humedad. El picor es el signo distintivo inicial, que impulsa al rascado y perpetúa la irritación aunque no es el único síntoma. Se presenta en forma de placas rojas con bordes no definidos, lo que dificulta precisar su extensión.
La dermatitis, una afección común que causa hinchazón e irritación de la piel, también se ve influenciada negativamente por la humedad. Puede manifestarse como piel seca y con picazón, sarpullidos, ampollas, exudación, costras o descamación.
El exceso de humedad relativa en el hogar crea un entorno propicio para el desarrollo y empeoramiento de estas enfermedades cutáneas y alérgicas.
- Acné y brotes cutáneos: La humedad puede contribuir a la obstrucción de los poros debido a la acumulación de sudor y sebo, lo que frecuentemente deriva en brotes de acné, especialmente en áreas como la cara, la espalda y el pecho.
- Infecciones fúngicas en la piel: Las condiciones húmedas son un caldo de cultivo perfecto para la proliferación de hongos y bacterias.
- Eczema: Las personas que sufren de eczema se encuentran con que sus síntomas empeoran en condiciones de alta humedad.
- Piel seca y deshidratada: Paradójicamente, aunque pueda sonar contradictorio, la humedad también puede llevar a la deshidratación de la piel.
Desde Murprotec somos muy conscientes de la importancia de cuidar la salud en los hogares y sabemos que controlar la humedad es un factor clave para prevenir problemas en la piel y alergias. La calidad y la eficacia de nuestros tratamientos patentados y personalizados a cada caso son referentes en el sector.
Lesiones por humedad en la UCI
Las lesiones por humedad representan un importante y grave problema en personas encamadas durante periodos de tiempo prolongados. En las unidades de cuidados intensivos (UCI), dichas lesiones suponen un importante reto para los profesionales de enfermería que tienen a su cuidado a los enfermos más afectados a nivel de salud de todo el hospital, los cuales, debido a sus patologías, deben respetar largos periodos de tiempo inmovilizados o con una reducida movilidad, y por sus procesos patológicos pueden ser más propensos a sufrir este tipo de lesiones. La posibilidad de prevenir dichas lesiones y su correcto manejo es una responsabilidad importante para los profesionales de enfermería. En nuestro horizonte está siempre proporcionar los mejores cuidados de salud caracterizados por la calidad y la seguridad.
Los componentes del equipo de investigación de enfermería de la UCI del Hospital Universitario Central de Asturias participantes en la investigación son responsables y conscientes de mantener en todo momento un compromiso de confidencialidad sobre cualquier dato de salud o de otro tipo al que tengan disponibilidad debido al normal transcurso de la investigación.
Los datos recogidos para el necesario desarrollo del presente estudio fueron custodiados por los profesionales integrantes del equipo de investigación durante el desarrollo del estudio y con posterioridad a este. El manejo de los enfermos participantes del presente estudio respetó los más altos principios de seguridad asistencial al proporcionarles en todo momento todos aquellos cuidados de calidad protocolarizados y basados en la evidencia clínica actual.
La mayor esperanza de vida actual y el cada vez mayor porcentaje de personas mayores de 65 años hace que las lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia (LCRD) sean cada vez más numerosas y constituyan un importante problema de salud en enfermos hospitalizados, sobre todo en aquellos pacientes de edades más avanzadas y también más frágiles por la presencia de comorbilidades.
Englobando dichas lesiones se encuentran tanto las LPP como las lesiones provocadas por humedad y las lesiones mixtas, y en ocasiones puede ser complicado determinar la causa específica de dichas lesiones1. Dentro de este conjunto de lesiones cutáneas, las lesiones cutáneas asociadas a la humedad (LESCAH), tanto por su prevalencia como por su importancia en el manejo de los pacientes hospitalizados, merecen un estudio detenido, ya que por sus características pueden ser confundidas en ocasiones con LPP.
En general, una lesión no localizada sobre prominencias óseas es raro que haya sido producida por humedad, aunque el exceso de presión en tejidos blandos también puede producir una LPP2,3. Si la forma es difusa y poco localizada y además no está focalizada en una única zona, podemos pensar que posiblemente sea una lesión por humedad.
La denominada lesión en espejo, típica de los pliegues cutáneos, suele deberse a un exceso de humedad como puede ocurrir en los surcos del ano; el eritema es también característico de las lesiones por humedad y suele ser superficial por la pérdida parcial del espesor de la piel. Los bordes de las lesiones por humedad suelen ser irregulares y difusos, y los de las LPP, más claros y precisos. El eritema no blanqueable es característico de las LPP, pero está muy presente en las lesiones por humedad, y en general, la humedad no produce necrosis. En la mayoría de las ocasiones, la visualización de la lesión ayuda a realizar un diagnóstico diferencial con otro tipo de lesiones cutáneas4,5.
La piel es el órgano más extenso del organismo y contribuye a su protección contra agresiones de tipo mecánico, físico, químico o biológico. También, a través de sus innumerables terminaciones nerviosas, proporciona información sobre sensaciones de frío, calor, dolor, etc. Además, la piel contribuye al equilibrio del organismo al controlar la temperatura corporal.
La piel puede ser dañada y alterada por la presencia de numerosos fluidos biológicos. Como se ha ya adelantado en la introducción, es complicado poder diferenciar entre una lesión producida por la acción de la presión en el cuerpo humano sobre una prominencia ósea y una lesión causada por acción de la humedad.
La bibliografía existente al respecto nos indica que en numerosas ocasiones intervienen los dos factores (humedad y presión) en su desarrollo, son las denominadas lesiones mixtas. Algunos estudios indican que la dermatitis asociada a incontinencia (DAI) es la más común de las lesiones asociadas a la humedad, y en estudios realizados en Estados Unidos se indica que su prevalencia es hasta del 27% de los pacientes hospitalizados, de ahí la gravedad del problema6,7.
Para eliminar dudas o inexactitudes a la hora de valorar este tipo de lesiones se ha intentado una definición consensuada de lesión por humedad. Una de ellas fue realizada en 2005 por Defloor et al., los cuales la definieron como la inflamación y/o erosión de la piel por exposición prolongada y/o excesiva a la humedad8,9.
La humedad producida por la acción de fluidos en la piel humana es tan importante en el desarrollo de estas lesiones que en el año 1998 la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó la incontinencia en la Clasificación Internacional de Enfermedades y es uno de los factores relacionados con la formación de las LPP10, de forma que en la mayoría de las escalas actuales de valoración del riesgo de LPP se incluyen la humedad de la piel o la incontinencia como factor de riesgo, tanto de orina como fecal o mixta, además de la acción irritante de otros fluidos como el exudado de heridas, la saliva, el sudor, etc.
La incontinencia de tipo urinaria es considerada como la pérdida de orina de forma involuntaria e incontrolada, con importantes connotaciones negativas a nivel físico, psíquico y social. El conocimiento de este tipo de lesiones contribuye a un manejo de calidad para todos los pacientes ingresados11,12. En las UCI es muy importante su conocimiento y adecuado tratamiento para no aumentar, con la presencia de estas lesiones, la morbimortalidad del enfermo crítico. Cualquier complicación que pueda surgir en el manejo de dicho paciente, ya sea relacionada o no con su patología de ingreso, debe ser correctamente tratada, y la prevención del máximo de complicaciones, tanto reales como potenciales que puedan surgir en este tipo de pacientes, contribuirá a su mejoría y a la disminución de su morbimortalidad13,14.
Todas las lesiones de estas características producen afectación, en mayor o menor medida, en la calidad de vida de los pacientes.
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