Dermatología: Granos Enquistados en la Cara - Causas y Tratamientos Efectivos

Si al pasar el dedo por tu mejilla, barbilla o cualquier otra área del cuerpo sientes pequeños bultos duros, es probable que estés experimentando la presencia de un grano enquistado. A diferencia de las espinillas inflamatorias, que suelen ser rojas y purulentas, el grano enquistado es más insidioso.

¿Qué son los granos enquistados?

Un grano enquistado, también conocido como quiste o nódulo, es una lesión cutánea inflamatoria que se forma cuando un folículo piloso se obstruye y la infección queda atrapada debajo de la superficie de la piel. Es causado por la acumulación de sebo y queratina en el folículo piloso que no pueden salir y fluir correctamente.

Estos granos se encuentran generalmente en la frente, las mejillas, el mentón y alrededor de los labios. Además de en la cara, muchas veces también pueden aparecer en la pierna. Casi invisibles, se sienten fácilmente al tacto.

Causas de los granos enquistados

El grano enquistado, al ser una lesión del acné puberal o acné adulto, también conocido como acné hormonal, puede ser consecuencia de muchas causas. Estas son algunas de las causas más comunes:

  • Variaciones hormonales: Se ven favorecidos por la mayor producción de hormonas masculinas (testosterona). De hecho, se ven favorecidos por la mayor producción de hormonas masculinas (testosterona). Puede que te sorprenda saber que a partir de los 25 años la incidencia del acné es superior en mujeres. Esto se debe a que el acné puede ser consecuencia de desajustes hormonales, como el síndrome del ovario poliquístico u otros trastornos relacionados con el aumento de andrógenos, la hormona masculina.
  • Piel grasa: El acné suele asociarse a la piel grasa. Este tipo de piel favorece la obstrucción de los poros y la aparición de granos enquistados. El acné a menudo ocurre cuando las glándulas sebáceas en la piel producen demasiado sebo.
  • Medicamentos: Ciertos medicamentos pueden tener un efecto en nuestro cuerpo y promover la aparición de un fenómeno de acné que puede generar microquistes.
  • Exposición al sol: No subestimes la acción del sol sobre tu piel. Es un falso amigo que te da la ilusión de tratar tu acné (desaparición de puntos negros o espinillas rojas) durante el periodo estival, gracias a la acción de los rayos UV con propiedades antiinflamatorias. Sin embargo, esto provoca un engrosamiento de la piel y, por tanto, favorece la formación de granos enquistados que, a las pocas semanas, darán paso a un ejército de granitos rojos.
  • Obstrucción del folículo piloso: Obviamete, esto mismo podría contirbuir a la obstrucción de los poros y favorecer la formación de granos enquistados.
  • Bacterias: El acné quistico aparece cuando los poros de la piel se tapan, ya sea por una secreción excesiva de sebo o por el sobrecrecimiento del propionibacterium acnes, una bacteria que vive en nuestra piel y se alimenta de sebo.
  • Lesiones cutáneas.
  • Uso de productos comedogénicos.
  • Fricción y presión.

Además, los granos internos, también llamados nódulos de acné, pueden formarse debido a una combinación de factores, incluyendo la producción excesiva de sebo, la acumulación de células muertas de la piel, la colonización bacteriana, los cambios hormonales, los factores genéticos y los factores ambientales.

Tipos de acné

Si quieres saber todo sobre los tipos de granos que podemos padecer y los distintos tipos de acné, has llegado al sitio adecuado. Empecemos por entender bien la piel. La piel es un órgano importantísimo para el sistema inmune y para definir nuestra identidad.

  • Comedones: Son poros obstruidos que se manifiestan como puntos negros (comedones abiertos) o puntos blancos (comedones cerrados). Los comedones en la cara son pequeñas protuberancias, similares al acné, de color carne, oscuro o blanco. Tienen un núcleo sólido y suelen dar un aspecto áspero a la piel. Los comedones abiertos son de color oscuro. Una tonalidad adquirida por la melanina y la oxidación de estas protuberancias. Los comedones cerrados suelen ser de color blanco y popularmente conocidos como espinillas.
  • Espinillas: Son acumulaciones de grasa y células muertas dentro de los poros, que suelen aparecer en la cara, hombros, tronco y nalgas.
  • Grano interno infectado: Cuando el exceso de sebo se mezcla con células muertas, el folículo se obstruye y puede infectarse por bacterias, dando lugar a pápulas, pústulas, nódulos o quistes.
  • Forúnculos: Son bultos rojizos muy dolorosos con una punta blanca de pus, causados por la bacteria Staphylococcus aureus.
  • Acné conglobata: Es una variante crónica del acné que se caracteriza por la aparición de comedones, nódulos quísticos, fístulas y abscesos, lo que puede provocar cicatrices deformantes. El acné en mujeres adultas suele ser de tipo conglobata. Por la profundidad de las lesiones, el acné conglobata es mucho más propenso a dejar cicatrices en la piel.
  • Acné quístico: Es un tipo de acné más severo, en el que se forman nódulos y quistes que se manifiestan por lesiones nodulares y quísticas más profundas, con frecuencia dolorosas y que afectan a cara y tronco. El acné quístico aparece más comúnmente en la cara, pero también puede aparecer en otras zonas del cuerpo como en la espalda, la parte superior de los brazos y los hombros.

Como tratar EL GRANO - QUE HACER Y QUE NO

Tratamientos para los granos enquistados

El tratamiento del acné en la mujer dependerá de su causa. Si está causado por un trastorno hormonal, el dermatólogo podrá prescribir anticonceptivos orales o antiandrógenos no anticonceptivos como la flutamida o la espirolactona. La isotretinoína reduce la secreción de sebo, disminuye el tamaño de las glándulas sebáceas y previene el desarrollo de los comedones. El acné es un problema de salud, y como tal, debe ser examinado por un especialista.

Más allá del tratamiento estipulado por un profesional, está claro que la forma en la que cuidemos nuestra piel de manera diaria tendrá también una repercusión importante en la mejoría o empeoramiento del acné quístico.

Recomendaciones generales:

  • No apretar: Es algo que requiere tiempo, disciplina y paciencia.
  • Aplicar calor: Aplica compresas tibias sobre el grano durante unos 10-15 minutos varias veces al día.

Productos tópicos recomendados:

  • Ácido Salicílico: Para desobstruir los poros y reducir la acumulación de sebo y LHA para exfoliar suavemente la piel. Usa productos tópicos que contengan ingredientes como ácido salicílico, peróxido de benzoilo o ácido glicólico, que pueden ayudar a exfoliar la piel y a reducir la inflamación.
  • Peróxido de Benzoilo: Usa productos de cuidado de la piel que contengan ácido salicílico o peróxido de benzoilo.
  • Aceite del árbol de té: El aceite del árbol de té tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias.
  • Aloe vera: Aplica gel de aloe vera sobre la zona afectada. El aloe lo primero que va a ofrecerte es frescor natural. Lo que a su vez aliviará toda la zona donde lo apliques directamente. Realiza un suave masaje para que se absorba bien y puedas disfrutar mejor de estas propiedades.Además, el aloe vera es antibacteriano, lo que evitará que se produzca una infección derivada de alguna herida existente en la piel.

Rutina de cuidado de la piel:

  • Limpieza suave: Mantén la piel limpia. Lava la zona afectada con un limpiador suave dos veces al día para mantener la piel limpia y libre de bacterias. Mantén una perfecta higiene facial para retirar el exceso de sebo y las células muertas de la superficie del cutis. Limpia tu rostro dos veces al día con productos no comedogénicos. Utiliza una crema que además de limpiar, calme e hidrate tu piel.
  • Evita irritantes: Evita irritantes para el cuidado de la piel o cosméticos que puedan ser irritantes o comedogénicos.
  • Exfoliación: Un tratamiento exfoliante dos veces por semana y una hidratación continuada de la piel ayuda a eliminar el exceso de sebo y las células muertas u otras impurezas que pueden causar la obstrucción de los folículos.

Productos recomendados para la limpieza e hidratación:

  • Effaclar H ISO-BIOME Crema Limpiadora de La Roche Posay: Es un limpiador apto para pieles sensibles con tendencia acneica y aquellas fragilizadas por tratamientos desecantes. Gracias a una composición que incorpora manteca de karité, niacinamida y glicerina ayuda a devolver la hidratación que otros tratamientos quitan a tu piel. Además, el extracto de orellana colabora en reducir las imperfecciones de tu rostro y el poder del Aqua Posae Filiformis ayuda a reforzar su barrera protectora.
  • Effaclar K (+) de La Roche Posay: Es una crema hidratante especialmente diseñada para contribuir acuidar y renovar las pieles grasas y prevenir la oxidación de los puntos negros. Combina carnosina, vitamina E y Airlicium para maximizar sus propiedades antioxidantes y ayudar a matificar la piel de tu cara, cubriendo sus imperfecciones al mismo tiempo que la nutre y cuida.
  • Effaclar ISO BIOME H: Es también una excelente opción para la hidratación matutina y nocturna de las pieles grasas.
  • Crema regeneradora con aloe vera y baba de caracol: Es efectiva para combatir la aparición de granos en la cara y regular los excesos de sebo. Una fórmula libre de aceites, que se adapta muy bien a las pieles acnéicas.
  • Jabón de aloe vera: Elaborado artesanalmente y con todas las propiedades de la planta que puedas aprovechar para cuidar de tu piel.

Qué evitar:

  • Se deben evitar los exfoliantes severos o abrasivos, así como manipular manualmente las lesiones, pues pueden provocarse más lesiones y favorecer la aparición de cicatrices.
  • Evitar el afeitado o depilación.

¿Cuándo consultar a un dermatólogo?

Te recomendamos que siempre consultes el tratamiento con un especialista y que acudas al dermatólogo nada más notar los primeros síntomas. Si los granos en la nariz son persistentes, dolorosos, recurrentes o si experimentas otros síntomas preocupantes, como inflamación severa o formación de cicatrices, es recomendable consultar a un dermatólogo. En caso de que sospechemos que podríamos padecer acné quístico, el experto señala que debemos acudir al dermatólogo cuando "hay lesiones profundas, dolorosas, que drenan material sebáceo", pero recalca la importancia de ser diagnosticado por un profesional y acudir preferiblemente "de forma precoz para evitar o minimizar secuelas". Si el grano interno persiste o empeora a pesar de los tratamientos caseros, o si experimentas dolor intenso o signos de infección, es recomendable que consultes a un dermatólogo.

Recuerda que la paciencia y la constancia son dos cualidades imprescindibles que necesitarás poner en práctica.

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