Dermatología y Aguas Termales en Pougues-les-Eaux: Una Historia Curativa

Desde la Antigua Grecia, la ducha ha evolucionado, renaciendo en el siglo XVII como tratamiento hidroterapéutico mecanizado para la clase pudiente francesa. Este artículo explora la historia de la dermatología y los tratamientos con aguas termales, centrándonos en el caso de Pougues-les-Eaux.

Vista de Pougues-les-Eaux

El Diálogo entre Paciente y Médico

La interacción entre el paciente y el médico genera un diálogo entre la voz interior y el discurso de la razón. La puesta en común de relatos íntimos y tratados médicos revela la historia a través de lo sentido, mostrando periodos de transformación.

Evolución de los Tratamientos: Del Miedo al Confort

Partiendo del miedo a la violencia del tratamiento en el siglo XVII, se toma la conciencia de la existencia del sistema nervioso en el siglo XVIII. En el siglo XIX contrasta la aparición de la noción de confort con la mensuración de sus propiedades.

El Auge del Termalismo en el Siglo XIX

A finales del siglo XIX y principios del XX, se produce el auge del termalismo entendido como una manera de hacer turismo y de cuidar la salud. Para mediados del XIX ya se conoce la composición mineral de las aguas termales de la mayoría de los balnearios, generalmente a partir de monografías elaboradas por científicos y eruditos locales y durante el siglo XX este análisis se hace más preciso.

Publicidad antigua de aguas minerales

Aguas Purgantes: Tipos y Marcas

En líneas generales, existen dos tipos principales de aguas purgantes, por un lado, las ricas en sulfato sódico y por otro, las ricas en sulfato de magnesio que presentan un sabor más amargo. Se solían considerar purgantes las de contenido de sulfatos superiores a 15 gr/Litro y se dispensaban especialmente en las farmacias. En Europa alcanzaron gran reputación las aguas de Püllna, actualmente en la Republica Checa, que son las más mineralizadas de Europa central. Muy reputadas fueron también las de Budapest, en Hungría, en la margen izquierda del Danubio.

Las principales marcas de aguas purgantes fueron Apenta, Royal Hongroise y la más famosa Hunyadi Janos, una agua límpida e inodora, que contiene a partes iguales sulfato sódico y magnésico, a razón de 16 gramos de sal por cada litro. En algunos países, como Estados Unidos, aprovechando su fama se comercializaron también píldoras de esta marca.

Las aguas de Sedlitz, (o Seidlitz) en Bohemia, ahora Sedlcany, República Checa, muy ricas en sulfato de magnesio, se popularizaron tanto que dieron lugar a la aparición de muchas marcas de medicamentos, empleando sus nombres. Estos específicos, eran a base de sales secas, envasades en sobres o granulados. Tenían una composición de sales, que añadida al agua corriente permitía obtener una acción purgante parecida a la del manantial.

Francia de gran tradición en balneoterapia, es un país en el cual no abundan las aguas ricas en sulfatos. En España se encuentran fuentes de aguas purgantes, ricas especialmente en sulfatos de sodio.

Propiedades del Agua Termal Uriage en la piel

Las más conocidas fueron, cerca de Madrid: Agua de Carabaña, Villacabras, La Margarita de Loeches, La Maravilla de Coslada y La Perla del Castellar. A finales del siglo XIX se explotaban también para la exportación y alcanzaron fama mundial. Antes de la Primera Guerra Mundial se vendían cada año en Francia más de cincuenta millones de botellas de aguas minerales purgantes procedentes de España (Lerroux, 1928). Se exportaban por vía férrea o en barcos, en toneles y eran embotelladas en Francia, previo filtrado y esterilización, con arena y después con filtros Chamberland, pues el viaje podía durar unos 15 días y se tenía que garantizar la salubridad del producto.

A pesar de que era indispensable el envasado del agua a pie de manantial, el gobierno francés deseaba así favorecer los fabricantes locales de botillería, muy importantes en el país vecino. En los Estados Unidos se dieron a conocer: Agua de Carabaña, Rubinat Condal, Rubinat Llorach, Villacabras y La Margarita en Loeches.

El Agua de Carabaña: Un Caso de Éxito

El Agua de Carabaña, cerca de Madrid, es muy rica en sulfato sódico con un pequeño contenido de sulfato magnésico, lo cual la hace de sabor tolerable. Este manantial ya se explotaba desde la época romana y acudían los vecinos de Carabaña y de los alrededores a recoger el agua en garrafas para fines medicinales como el lavado de heridas, y úlceras.

Se asoció con Ruperto Jacinto Chávarri, un farmacéutico que ejercía en la calle Atocha de Madrid y que había observado que algunos médicos la recetaban con éxito a sus pacientes. La familia Chávarri, se convertiría en el alma de esta explotación. Se fueron haciendo progresivamente mejoras, creando más galerías de captación de agua a varias profundidades que alcanzaron los 30 metros.

A principios de la década de 1890, Édouard Jéramec un industrial francés, propietario de la fuente y balneario de Saint-Léger, en Pougues-les-Eaux, se asoció con Chávarri, formando la Compagnie des Eaux Minérales de Pougues et de Carabaña, lo cual permitió su amplia difusión en Francia y desde allí a otros muchos países. En 1904, con las sales del agua se comenzaron a elaborar otros productos como el Jabón de sales de Carabaña®. La producción de agua de este manantial era muy abundante, llegando a unos 9.000 litros diarios, aunque su riqueza en sales parece que fue disminuyendo con los años. A principios del siglo XX Laboratorios Chavarri S.A. embotellaba más de cuatro millones de botellas anuales, destinadas al consumo nacional e internacional.

Botella de Agua de Carabaña

Otras Aguas Purgantes Españolas

En el barranco de Villacabras, cerca del pueblo de Villaconejos en la provincia de Toledo, en la cabecera de un torrente se producen unos surgimientos de agua. Don Miguel Santos era en 1880, el propietario de los terrenos del manantial, donde al parecer se realizó una cacería. Un invitado de Lyon, el Sr Branciard probó el agua y se interesó en la explotación consiguiendo una autorización de venta en Francia. Para mejorar la cantidad de agua obtenida, se excavaron en las paredes de la cabecera del barranco unas cavidades con pequeñas piscinas para acumular el agua que rezumaba de las paredes. De ahí se trasladaba a dos depósitos y se procedía al llenado de grandes toneles de transporte. Como envase definitivo se utilizaban botellas de vidrio cuadrangulares, como puede apreciarse en el cartelito publicitario. En España no se distribuyó.

En 1865 al excavarse un pozo de uso agrícola en esta población cercana a Madrid, se descubrieron unas aguas salinas muy mineralizadas. Sus propietarios comenzaron a venderlas con el nombre de La Maravilla de Coslada®. En 1867 se declararon de utilidad pública. A principios del siglo XX, con la balneoterapia de moda, Don Perfectino Vieitez adquirió el pozo con la intención de explotarlo de manera más comercial. El Sr. Vieitez encargó en 1903 un estudio del agua de su pozo al Instituto de Bacteriología Alfonso XII, dirigido por el ya prestigioso Dr. Ramón y Cajal (Nobel de medicina en 1906). Una vez certificada la riqueza en sulfato de sodio de las aguas, se inició una campaña comercial en la que se utilizaría el nombre del propio Dr. Cajal.

La Villa de Loeches es famosa en la historia por ser el lugar de destierro de Don Gaspar de Guzmán, valido del rey Felipe IV. Sus herederos conservaron derechos hasta el siglo XIX. Durante la Guerra de la Independencia fue despojada por las tropas de Napoleón, privándola de importantes obras artísticas. Loeches también es conocido por la calidad de sus aguas medicinales. Los hermanos García Orea hicieron un pozo para alimentar un horno cerámico, pero observaron que el agua deterioraba las piezas. Casualmente la hija de uno de ellos de nombre Margarita, bebió el agua y se curó de una enfermedad de la piel, con ello se le dio su nombre al manantial. Loeches tuvo dos balnearios, el de La Margarita y el de La Maravilla, muy concurridos por su proximidad a Madrid. Sufrieron destrozos durante la Guerra Civil y no se recuperaron. El agua de Loeches alcanzó su época de esplendor durante los años 30. Las aguas y sales se envasaron para venta en farmacias y se publicitaron en los principales periódicos.

El agua purgante La Perla del Castellar originaria de Villarrubia de Santiago (Toledo), comenzó a comercializarse probablemente hacia 1907. Se presentaba en botellas conteniendo agua para una, dos y cuatro purgas, a 0.25 pesetas la dosis, y también sales en forma sólida, en cajas con cinco dosis. La publicidad indicaba que era la única en el mundo con verdadera thenardita medicinal. La thenardita es la forma mineral del sulfato de sodio (Na2SO4). La thenardita había sido descubierta en 1826 por el español José Luis Casaseca, (Salamanca, 25 de agosto de 1800 - Barcelona, 8 de octubre de 1869) quien la bautizó así en honor del químico francés Louis Jacques Thénard (1777-1857), miembro de la Academia de Ciencias de Francia, de quien había sido alumno. Decidió emigrar a Cuba a finales de 1836, cuando la isla era todavía una colonia española.

José Luis Casaseca

Las Aguas de Rubinat

Rubinat es un agregado de Sant Pere d´Arquells, en el municipio de Ribera d'Ondara, en la comarca catalana de la Segarra, provincia de Lleida. Las aguas surgen en la proximidad de un torrente llamado Salat y poseen un alto contenido en sulfato sódico y uno mucho menor de sulfato de magnesio. A partir de una explotación iniciada con éxito por el Dr. Llorach, en 1870, otros propietarios de terrenos próximos captaron las aguas de Rubinat. Así se inició una gran competencia entre las marcas, por la gran rentabilidad que producían las explotaciones.

Su elevado contenido en sales, superior a las marcas centroeuropeas famosas, despertó la atención de los Intereses franceses, que se interesaron por estas aguas para su empleo en Francia y para su exportación a otros países europeos. Además, el público francés debido a rivalidades políticas del momento no aceptaba los productos procedentes de Austria y Prusia. Las principales marcas fueron: Agua de Rubinat Llorach, Agua de Rubinat Gorgot, Agua de Rubinat Condal, Agua de Rubinat Serre y Agua de Rubinat Abila. Las más mineralizadas eran las Rubinat Gorgot y Llorach, aunque la primera tenía muy alto contenido de sal común.

El doctor Pau Llorach i Malet junto con el Dr. Dolsa, que más tarde sería su suegro, fundó la institución mental más famosa de Barcelona, el Institut Frenopatic. Primero en la calle Tuset y luego en el barrio de Les Corts donde permaneció hasta el año 2000. En 1870 efectuó un viaje por la Segarra y un pastor le comentó que no podía llevar a las ovejas por la zona de Rubinat porque sufrían diarreas. Entonces tomó muestras de los vegetales, las tierras y el agua de la zona y detectó en el agua un alto nivel de sulfato sódico. Poco después comenzó su exportación a Francia, a donde llegaban por el puerto de Marsella, en toneles desde Barcelona.

Al fallecer el Dr. Las hijas de Pau Llorach poseedoras de gran fortuna gracias a los beneficios del Agua de Rubinat, destacaron entre la alta sociedad de Barcelona, especialmente la menor, llamada Isabel, que vivía en una torre construida por el arquitecto Puig i Cadafalch entre 1903-1904, en la calle Muntaner cerca de Travesera de Gràcia. La residencia de Isabel Llorach se convirtió en un centro de actividad social y cultural. Tenía una sala, donde se estrenaron obras de teatro y donde actuaron artistas de la talla de Carlos Gardel, Maurice Chevalier, Josephine Baker, Conchita Supervía o Nijinsky.

Isabel Llorach presidió el comité protector de las Veladas de Teatro Selecto (1918-21) y el Conferentia Club (1929), una institución promovida por el político y banquero, Francesc Cambó. Trajo a Barcelona figuras destacadas de la cultura internacional: André Maurois, René Benjamin, el conde Keyserling, Ortega y Gasset, Josep M. de Sagarra, Josep Pla, Ferran Valls i Taberner, Oleguer Junyent, Pere Bosch i Gimpera, Paul Valéry, Giuseppe Ungaretti, Walter Gropius, Wanda Landowska, Ramón Gómez de la Serna, Gregorio Marañón, Salvador de Madariaga, García Lorca. Fue también una de las fundadoras de la Asociación de Amigos de la calle Montcada de Barcelona, que luchó por salvaguardar los palacios medievales de esta calle, finalmente adquiridos por el Ayuntamiento de Barcelona y que actualmente albergan el Museo Picasso.

Es famoso el retrato que hizo de ella el pintor Ramon Casas y que está expuesto en el Ayuntamiento de Barcelona. Unos años después, a principios del siglo XX, se instalaron en Rubinat otras compañías como la Gorgot, de capital francés, que adquirió unos terrenos y extrajo el agua mediante un profundo pozo de más de cien metros de profundidad con la finalidad de alcanzar la capa freática. El lugar fue conocido como Pou de l’Obac. Los terrenos se encontraban en una finca propiedad de Secundino Gorgot Feliú, a unos 400 metros al sureste de la fuente explotada por la empresa Llorach. La composición química del agua del pozo Gorgot era diferente a las otras aguas de Rubinat, pues contenía una cantidad mayor de cloruro de sodio. Inicialmente el total de sales disueltas era muy variable, sin embargo, al profundizar el pozo se mejoró el sistema de captación, lo que permitió obtener un agua de composición más homogénea y de calidad microbiológica superior a la de las otras aguas de Rubinat. Esta marca, en pugna con Rubinat Condal, incluía en la etiqueta el escudo de Rubinat, pues consiguió un acuerdo con el municipio, siendo conocida también como Rubinat Municipal.

Era la de salinidad más baja y se obtenía de tres manantiales: Condal, Carolina i María, se ubicaba en los terrenos de la masía de cal Comdals, una finca que había sido propiedad de la abadía de Montserrat hasta la desamortización de Mendizábal a mediados del siglo XIX, que expropió muchas fincas monásticas. Pasó a la familia Bofíll. El Sr. Del manantial Condal, brotaban unos 14.000 litros diarios en verano y hasta 19.000 el resto del año. La concentración en sales del agua del pozo Condal era insuficiente para resultar competitiva para su uso medicinal frente a sus competidores situados aguas arriba. El Sr.

Aguas y Sales de Mediana de Aragón

Es un municipio de la provincia de Zaragoza, a unos 30 km de la capital, allí se encuentra la laguna de “La Salada” rica en aguas de alto contenido en sales. Tiene unos 3 km. de circunferencia y en su proximidad existen dos manantiales: Pilar y Mediana. En 1859 se registró una concesión llamada "La Sulfúrica" para extraer las sales, principalmente sulfato sódico, que se emplearon para enriquecer aguas minerales purgantes de otras procedencias españolas y extranjeras. El agua se extraía manualmente de los pozos Pilar y Mediana más próximos a la laguna y se evaporaba en unas balsas de piedra. En 1902 unos empresarios de Barcelona, Ignacio Coll e Ignacio Bielsa, pensaron en comercializar el agua y las sales purgantes. En 1904 se constituyó en Barcelona la empresa Aguas y Sales de Mediana de Aragón S.A. para la explotación y venta de las aguas y sales naturales de "La Sulfúrica". En 1914 la propiedad pasaría a la empresa Curiel, Morán y Cía, con el señor José Elias Curiel al frente y se creó el Laboratorio Franco-español, un laboratorio farmacéutico especializado en la importación de especialidades farmacéuticas francesas, que acabó siendo absorbido por Clin-Midy, S.A.

Marca de Agua Purgante Principal Componente Origen
Hunyadi Janos Sulfato Sódico y Magnésico Hungría (Budapest)
Agua de Carabaña Sulfato Sódico España (Madrid)
Villacabras Sulfatos España (Toledo)
Rubinat Llorach Sulfato Sódico España (Cataluña)
La Perla del Castellar Thenardita (Sulfato de Sodio) España (Toledo)

Tabla resumen de algunas marcas de aguas purgantes

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