Ácido Tranexámico Oral: Tratamiento Innovador para el Melasma

La escritora Nora Ephron decía que aceptaba las manchas en su piel como pequeños trofeos de los años vividos. A pesar de esta visión tan positiva, las manchas en la piel, especialmente las hormonales como el melasma, son una de las preocupaciones más comunes en dermatología estética.

El melasma es un trastorno cutáneo de la pigmentación, frecuente, de carácter adquirido y curso crónico y recurrente. Este problema afecta principalmente a mujeres en edad fértil y se manifiesta como manchas oscuras, simétricas y persistentes en áreas del rostro expuestas al sol, como mejillas, frente y labio superior. Se presenta con mayor frecuencia en el género femenino (90% de los casos) frente al masculino (menos del 10%). Su prevalencia se sitúa entre 8,5 y 40% y varía entre áreas geográficas.

Aunque no representan un riesgo para la salud física, estas manchas pueden tener un impacto emocional significativo al afectar la autoestima y la confianza de quienes las padecen. Su origen es multifactorial con implicación de factores genéticos, exposición a la luz solar y visible, embarazo, anticonceptivos orales, terapia hormonal sustitutiva y uso de determinados cosméticos.

En los últimos años, ha surgido un tratamiento prometedor para abordar estas manchas: el ácido tranexámico oral. Este fármaco, inicialmente desarrollado para controlar hemorragias, ha demostrado ser eficaz para reducir la hiperpigmentación asociada al melasma.

En este artículo exploraremos cómo funciona el ácido tranexámico, su eficacia, seguridad y todo lo que necesitas saber sobre este innovador tratamiento.

El tratamiento del melasma supone un reto terapéutico. El hecho de que la respuesta al tratamiento sea irregular, sumado a que se trata de una enfermedad crónica que cursa con rebrotes, hace necesaria la combinación de terapias para lograr un buen resultado, además de establecer tratamientos de mantenimiento y prevención.

TABLETAS DE ACIDO TRANEXAMICO PARA MANCHAS

¿Qué es el Melasma y por qué aparece?

El melasma es una condición crónica de la piel caracterizada por manchas oscuras que suelen aparecer en el rostro. Aunque puede afectar a hombres, es mucho más común en mujeres, especialmente durante etapas de cambios hormonales como el embarazo o el uso de anticonceptivos hormonales. Entre los factores que contribuyen a su aparición están:

  • Exposición al sol: La radiación ultravioleta estimula la producción de melanina, el pigmento responsable del color de nuestra piel.
  • Cambios hormonales: El aumento de hormonas como los estrógenos puede desencadenar la aparición de manchas.
  • Predisposición genética: Las personas con antecedentes familiares de melasma tienen mayor probabilidad de desarrollarlo.

Puede ser difícil de tratar porque tiende a reaparecer incluso después de haber mejorado con tratamientos. Por eso, encontrar soluciones eficaces y duraderas es clave para manejar esta condición.


Melasma en la piel.

El Ácido Tranexámico: Un Descubrimiento Inesperado

El TXA es un análogo de la lisina, que actúa como antifibrinolítico, empleado clásicamente como tratamiento de la menorragia y hemostático para estados de sangrado excesivo. Es un medicamento sintético derivado del aminoácido lisina. Su uso inicial estaba destinado a prevenir hemorragias al inhibir la activación del plasminógeno, una proteína involucrada en la coagulación sanguínea. Sin embargo, investigaciones recientes han revelado que este compuesto tiene propiedades despigmentantes que lo hacen ideal para tratar el melasma.

Se emplea en el algoritmo terapéutico del melasma desde hace más de 3 décadas y su uso ha aumentado de forma considerable durante los últimos años. Su mecanismo de acción se basa en la reducción de la angiogénesis, mediante la reducción de la expresión del factor de crecimiento endotelial y la endotelina 1 y 3, además de la inhibición de la vía plasminógeno/plasmina que bloquea la interacción entre melanocitos y queratinocitos y produce una disminución de la actividad tirosinasa en los melanocitos, dando lugar a la inhibición de la síntesis de melanina.

¿Cómo funciona?

El ATX actúa sobre varios mecanismos biológicos implicados en la formación de manchas:

  • Inhibición del plasminógeno: Al bloquear su activación, reduce la inflamación en la piel y limita la producción de prostaglandinas y otros mediadores inflamatorios que estimulan la melanogénesis (producción excesiva de melanina).
  • Regulación de mastocitos: Los mastocitos son células involucradas en procesos inflamatorios que también promueven la transferencia de melanina hacia las capas superficiales de la piel. El ATX ayuda a reducir esta actividad.
  • Efecto antiangiogénico: Inhibe la formación de nuevos vasos sanguíneos en áreas afectadas por el melasma, lo que contribuye a disminuir el oscurecimiento asociado.
  • Inhibición de la tirosinasa: Esta enzima clave en la síntesis de melanina se ve afectada por el ATX, lo que reduce gradualmente las manchas.

Formas de Administración

El ácido tranexámico puede administrarse por diferentes vías según las necesidades del paciente y las recomendaciones del dermatólogo:


Diferentes formas de administración del ácido tranexámico.

1. Ácido Tranexámico Oral

La administración oral consiste en tomar pastillas con dosis controladas (generalmente 250 mg dos veces al día). Es ideal para casos moderados o severos de melasma y ha demostrado ser muy eficaz para reducir las manchas hormonales resistentes a otros tratamientos.

  • Ventajas:
    • Resultados visibles en pocas semanas.
    • Eficacia comprobada incluso en casos difíciles.
    • Prevención del efecto rebote (reaparición intensa del melasma tras suspender el tratamiento).
  • Precauciones:
    • Aunque es seguro para la mayoría de los pacientes, no se recomienda en mujeres que toman anticonceptivos ni en personas con antecedentes de trombosis o alteraciones en la coagulación debido a su acción procoagulante.
    • También pueden aparecer efectos secundarios leves como molestias gastrointestinales o cefaleas.

2. Ácido Tranexámico Tópico

Las formulaciones tópicas (cremas o geles) contienen concentraciones entre el 2% y el 5% y son ideales para quienes no pueden tomarlo por vía oral. Aunque su acción es más localizada y menos potente que las pastillas, sigue siendo una opción efectiva cuando se combina con otros tratamientos despigmentantes.

  • Ventajas:
    • Fácil aplicación.
    • Menor riesgo sistémico (afecta solo la piel donde se aplica).
    • Bien tolerado por casi todos los pacientes.

3. Láser Combinado con ATX

En algunos casos, los dermatólogos combinamos el ácido tranexámico con láser fraccional superficial para potenciar su absorción y eficacia (Clear Melasma). Estas técnicas permiten que el compuesto penetre más profundamente en la piel.

  • Ventajas:
    • Resultados rápidos y visibles.
    • Mejora significativa incluso en casos severos.

Además, estudios recientes han explorado su uso combinado con otros agentes despigmentantes como vitamina C, hidroquinona, acido retinoico o niacinamida, mostrando resultados aún más prometedores.

Eficacia del Ácido Tranexámico: Estudios y Resultados

Tras una revisión bibliográfica de la literatura de estudios publicados en inglés durante los últimos 7 años acerca de la eficacia, pauta posológica, perfil de efectos adversos y contraindicaciones del TXA VO en el melasma, se han revisado 8 estudios prospectivos y uno retrospectivo, incluyendo 1.061 pacientes tratados.

En cuanto a la eficacia, Minni et al. (2020) presentan 61 pacientes tratados con TXA VO asociado a la fórmula de Kligman y demuestran una reducción del mMASI (Índice de gravedad y área del melasma modificado) de 10,45 basal a 2,26 tras 3 meses, que se mantiene en 2,46 tras 12 semanas desde la finalización del tratamiento. En el 65,6% de los pacientes la reducción del mMASI es mayor del 75% y en el 23% del 50-75%. Sharma et al. (2017) presentan 39 pacientes tratados en monoterapia con una reducción del 77,96% del MASI, es decir de 12,25 basal a 2,78 tras 12 semanas. Khurana et al. (2018) presentan 32 pacientes tratados en monoterapia con una reducción del 57,5% tras 3 meses. Cabe destacar que en el 66,7% de los pacientes la reducción del MASI es mayor del 75% y en el 33,3% restante es del 50-75%.

Nagajaru et al. (2018) presentan 30 pacientes tratados en monoterapia con una mejoría excelente (>75% de reducción del MASI) en el 3,3% de pacientes, buena repuesta (50 - 75%) y repuesta moderada (25 - 49%) en el 46,7% de pacientes respectivamente y mejoría leve (<25%) en el 3,3%. La mejoría en MELASQoL (Escala de calidad de vida del melasma) es buena en el 10% de los casos, moderada en el 76,7% y leve en el 13,3%. En la misma línea, en el trabajo de Cassiano et al. (2020) observan una mejoría MELASQoL del 54%.

Khurana et al. (2018), Sharma et al. (2017) y Cassiano et al. (2020) comparan el uso de TXA VO frente a las microinyecciones intradérmicas. Khurana et al. (2018) demuestran una mayor efectividad de la vía oral frente a las microinyecciones, con una mejoría del 57,5% frente al 43,5%. En contraposición, Sharma et al. (2017) y Cassiano et al. (2020) establecen que ambas vías son eficaces, pero no encuentran diferencias estadísticamente significativas entre ellas. Sahu et al. (2020) compara el TXA VO frente a la vía tópica y a la fórmula de Kligman. La mayor efectividad se obtiene con la fórmula de Kligman, con una reducción del 30% del MASI, seguida del TXA VO con una reducción del 25% y, por último, el TXA vía tópica con un 5%.

En un estudio reciente se escogió a un grupo de 50 pacientes todos ellos con Melasma. A la mitad de ellos se les pidió que se aplicaran durante 3 meses un despigmentante muy conocido, la Hidroquinona al 4%. La evolución de las manchas se midió con un índice que se denomina el MASI, o Melasma Asessment Score Index, una mezcla de diferentes puntuaciones de la intensidad de la mancha así como su extensión y afectación a diferentes partes de la cara.

Sorprendentemente, en el grupo de pacientes que siguieron el tratamiento clásico con la crema de Hidroquinona al 4%, el MASI se redujo a los 3 meses en un 10, 9%, y 3 meses después de haber dejado el tratamiento el MASI era tan solo un 4,7% menor que antes de iniciar el tratamiento. Por el contrario, los pacientes donde a la crema de Hidroquinona se añadía la dosis oral de Acido Tranexámico el MASI se había reducido un 55% en tres meses.

Esto nos permite saber que el Acido Tranexámico por vía oral es, además de muy seguro, 4 veces mas eficaz que los tratamientos convencionales con crema tópicas. También nos permite saber que, aunque se deje el tratamiento después de tres meses. El Melasma no se recupera mas que muy parcialmente después del tratamiento con Hidroquinona y Acido Tranexamico oral.

Pauta Posológica y Duración del Tratamiento

La pauta posológica más extendida es 250 mg cada 12 horas en 7 de los 9 estudios analizados. El trabajo de Nagajaru et al. (2018) emplea 500 mg cada 12 horas y el de Zhu et al. (2019) compara 3 pautas posológicas (500, 1.000 y 1.500 mg al día) y ambos concluyen que no existen diferencias estadísticamente significativas. Por tanto, la pauta posológica más conveniente es 250 mg cada 12 horas, ya que dosis más elevadas no han demostrado mejorar la eficacia y supondrían un mayor riesgo de efectos adversos.

La duración del tratamiento es de 3 meses en 5 de los estudios analizados frente a 8 semanas en otros 3 estudios. En el estudio retrospectivo de Lee et al. (2016) la duración media del tratamiento es de 4 meses.

La tasa de recurrencias se recoge en 4 de los estudios analizados y varía entre el 5,1 y el 27,2% tras una media de seguimiento al finalizar el tratamiento de 3 a 6 meses. Sin embargo, no se especifica si se realiza tratamiento tópico de mantenimiento.

Contraindicaciones y Precauciones

Existe concordancia en la literatura en las contraindicaciones para el tratamiento con TXA VO en el melasma, teniendo en cuenta que se emplea fuera de ficha técnica y con una indicación estética, y son las siguientes: embarazo, lactancia, toma de anticonceptivos orales, anticoagulantes orales o fármacos fotosensibilizantes, terapia hormonal sustitutiva, antecedente personal de trombosis, tendencia a desarrollar trombos o alteración congénita de la coagulación, alteración del dímero D o los productos de degradación de la fibrina, disfunción hepática, renal o cardiaca. Antes de iniciar el tratamiento es fundamental realizar una historia clínica detallada y orientada a la detección de factores de riesgo.

No existe concordancia en la necesidad de realizar una analítica basal previa al tratamiento. Algunos autores la realizan en todos los pacientes y otros únicamente en aquellos con sospecha de alteración o historia familiar de alteraciones en la coagulación. Khurana et al. (2018), Sharma et al. (2017) y Zhu et al. (2019) realizan una analítica sanguínea previa y tras finalizar el tratamiento, incluyendo el estudio de la función renal, hepática y de la coagulación, y no detectan cambios en ningún caso.

Efectos Adversos

Los efectos adversos son mayoritariamente leves y transitorios, sin precisar suspensión del tratamiento. El estudio de Lee et al. (2016), el de mayor tamaño muestral con 561 pacientes, muestra una tasa de efectos adversos de 7,1%. En otro estudio la tasa de efectos adversos varía entre 9,4 y 51,1%. Los más frecuentes son los gastrointestinales, entre 5 y 22,7%, siendo más habituales las molestias gastrointestinales y distención abdominal y menos habituales la epigastralgia, gastritis, náuseas y vómitos. En un caso la distensión abdominal motivó la interrupción del tratamiento. La cefalea es relativamente frecuente, presentándose hasta en el 15% de casos y suponiendo en un caso la interrupción del tratamiento. Las alteraciones menstruales (hipomenorrea, oligomenorrea o dismenorrea) se recogen en prácticamente todos los estudios, con una frecuencia entre 3,1 y 15,3%.

Otros eventos adversos menos frecuentes, cuya prevalencia no está bien establecida son: prurito, erupción cutánea, edema facial, sensación de entumecimiento facial, caída de cabello, palpitaciones, hipertricosis facial, artralgias, visión borrosa, temblor, mareo e insomnio.

Pese al riesgo conocido de eventos adversos mayores como trombosis venosa profunda, tromboembolismo o eventos adversos oftalmológicos, en el conjunto de 1.086 pacientes analizados, únicamente se produce un caso de trombosis venosa profunda del miembro inferior en el estudio retrospectivo de Lee et al. (2016) tras 6 meses de tratamiento con TXA VO en un paciente, en el cual tras realizar el estudio pertinente se detecta un déficit de proteína S familiar que era desconocido previamente. Todo ello indica que existe una probabilidad baja de aparición de efectos adversos potencialmente graves.

Efecto Antiinflamatorio

Por otra parte, Nagajaru et al. (2018) realizan biopsias cutáneas previas y tras el tratamiento en 14 pacientes, que confirman el papel inhibitorio del TXA en la síntesis de melanina y la proliferación de melanocitos. Se objetiva una disminución del número de mastocitos, la vascularización, la inflamación, el edema y la incontinencia de pigmento, lo cual apunta a una acción añadida del TXA como antiinflamatorio. En cuanto a la correlación clínico-histológica, la pigmentación epidérmica, incontinencia de melanina, tinción de Melan A, CD31 y triptasa muestran una correlación lineal con la mejoría clínica.

¿Es Seguro Tomar Ácido Tranexámico?

El ácido tranexámico tiene un perfil de seguridad favorable cuando se usa bajo supervisión médica. Sin embargo, es importante seguir ciertas precauciones:

  • Realizar una evaluación médica previa para descartar condiciones como trombofilia o antecedentes familiares de trombosis.
  • Seguir estrictamente las dosis recomendadas por el dermatólogo.
  • Complementar el tratamiento con protección solar diaria para evitar que las manchas empeoren.
Estudio Número de Pacientes Reducción del MASI Duración del Tratamiento
Minni et al. (2020) 61 10.45 a 2.26 (tras 3 meses) 3 meses
Sharma et al. (2017) 39 77.96% 12 semanas
Khurana et al. (2018) 32 57.5% 3 meses

Conclusión

El TXA VO es un tratamiento eficaz y seguro en el melasma. Es una herramienta útil como terapia complementaria en el melasma refractario a tratamiento o recurrente, así como tratamiento preventivo en los meses estivales.

El ácido tranexámico oral ha cambiado radicalmente cómo tratamos las manchas hormonales difíciles como el melasma. Su capacidad para actuar directamente sobre los mecanismos biológicos responsables de la hiperpigmentación lo convierte en una opción eficaz y segura para quienes buscan soluciones duraderas. Quizás sea momento de consultar a tu dermatólogo sobre este innovador tratamiento.

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