Diferencia entre Melanoma y Lunar: Guía para la Detección Temprana

Saber distinguir entre un lunar común y un melanoma maligno puede marcar la diferencia en la detección temprana del cáncer de piel. El melanoma cutáneo puede desarrollarse a partir de lunares preexistentes o puede desarrollarse como una lesión cutánea completamente nueva. Es una enfermedad que puede ocurrir en personas de todas las edades, incluidos los niños, independientemente del tipo de piel y la raza, aunque se desarrolla con mayor frecuencia en personas de raza caucásica. En más del 90% de los casos, la enfermedad es causada por la radiación ultravioleta, incluidas las utilizadas para tomar el sol en los solariums.

Infografía de la regla ABCDE para la detección del melanoma. Fuente: CDC.

¿Qué es el Melanoma?

El melanoma es un cáncer de piel maligno que se origina en los melanocitos, las células que producen el pigmento melanina. La transformación en un tumor maligno es la transformación de los melanocitos en células cancerosas. Los melanomas se desarrollan con mayor frecuencia dentro de la piel, pero también pueden ocurrir en la membrana mucosa de la boca, la nariz o el globo ocular, o con menos frecuencia en otra ubicación (tracto gastrointestinal, meninges, sistema linfático), es decir, donde haya células pigmentarias presentes (melanocitos).

El melanoma es el tipo de lesión cancerosa más grave dentro del cáncer de piel. Se desarrolla en la epidermis (capa más externa de la piel) provocando una alteración en los melanocitos (las células encargadas de darle color a la piel, a los ojos y al pelo) que generan un crecimiento y proliferación descontrolada de células cancerígenas que originan un tumor.

Una vez que lo hace se produce metástasis en cuyo caso es difícil de tratar, según explica la Melanoma Foundation Reasearch. En sus estados más avanzados, el melanoma puede extenderse al hígado, a los huesos, a los pulmones o al cerebro, en cuyo caso el pronóstico es malo.

A diferencia de otros cánceres, el melanoma puede verse en la piel haciendo más fácil su detección. Si no se detecta, sin embargo, el melanoma puede extenderse a otros órganos.

Los melanocitos forman lunares o manchas, donde el melanoma a veces se desarrolla. Tener lunares puede ser un factor de riesgo de cáncer de piel pero es importante saber que la mayoría son benignos.

El melanoma puede aparecer sobre un lunar previo o en piel previamente sana. Aproximadamente la mitad de los melanomas, y tal vez incluso más, se desarrollan de novo, es decir, en un lugar donde antes no había ningún lunar.

Si bien hay muchas enfermedades que se conmemoran con un día mundial, hay que tener en cuenta que esta es una patología que afecta a todo tipo de personas y que los nuevos casos no hacen más que aumentar.

Autoexamen de piel

Autoexamen de la Piel: La Clave para la Detección Temprana

El melanoma se desarrolla con mayor frecuencia dentro de la piel, por lo tanto, el examen básico destinado a la detección temprana de esta enfermedad es el examen regular de la piel junto con el cuero cabelludo, los ojos y la mucosa oral. El método más simple es ver la piel cada mes. Dicho examen debe ser realizado tanto por personas con un mayor riesgo de la enfermedad como por todos los demás. Además del autoexamen de la piel, también es necesario visitar a un médico que evaluará toda la piel.

Detectar el melanoma a tiempo aumenta considerablemente las posibilidades de recuperación y por este motivo lo mejor es realizar autoexploraciones periódicamente para observar algún cambio significativo en la piel. Si observas que aparece un lunar nuevo o que uno ya existente muestre alguna modificación, debes acudir al dermatólogo para que te haga un diagnóstico.

Se recomienda encarecidamente la autoobservación de los cambios en su piel (en el caso de numerosos cambios en la piel de la espalda, por ejemplo, puede tomar fotos con una cámara digital cada 4-6 meses y compararlas usted mismo, si los lunares no han cambiado - han crecido de tamaño, cambiado de color, etc.). El melanoma es extremadamente raro antes de la pubertad, por lo que es mejor comenzar a revisar los lunares después de la pubertad a partir de los 15 o 16 años de edad.

El hecho de vigilar los lunares hace que prestemos más atención a las marcas de la piel. Así, si detectamos algún cambio en un lunar ya existente nos puede dar la pista de que algo está cambiando en nuestro organismo.

Dedica unos minutos al mes a observar tu piel frente al espejo con la regla del ABCDE. Dedicar unos minutos a observar tu piel frente al espejo puede salvar vidas. Si detectas alguna de las señales del ABCDE, o simplemente tienes dudas sobre un lunar nuevo o diferente, solicita cita con tu dermatólogo. El cáncer de piel detectado a tiempo tiene un alto porcentaje de curación.

La Regla ABCDE: Una Guía Práctica

Para distinguir un melanoma de un lunar común, debemos usar la regla mnemotécnica del ABCDE. No es necesario que se presenten todas; en muchos casos, basta con identificar una sola de estas alteraciones para acudir a una consulta médica. En definitiva, conocer los factores de riesgo, proteger la piel frente al sol y aplicar la regla ABCDE para autoevaluar nuestros lunares nos proporciona una ventaja decisiva: la detección precoz.

El sistema ABCDE facilita la autoevaluación de las lesiones cutáneas y permite la identificación de algunas de ellas. Las iniciales A, B, C, D, y E corresponden a las cinco diferencias entre un melanoma cancerígeno y un lunar benigno o nevus.

  • A - Asimetría: Si su forma es irregular puede tratarse de un melanoma. Un lunar sano suele ser simétrico. Si trazamos una línea imaginaria por la mitad, ambas partes deberían parecerse. Para saber si un lunar no es asimétrico, traza una línea imaginaria por el centro del lunar. Si las dos mitades no coinciden, esto puede indicar que estamos ante un melanoma.
  • B - Bordes: Perturbación desigual, irregular, corrugada o bordes borrosos de la lesión de la piel, la decoloración de la piel puede extenderse a la piel circundante. Los bordes irregulares o poco definidos pueden ser una señal de alarma, a diferencia de los lunares benignos que tienen contornos suaves. Aquí lo que debes buscar es que los bordes estén bien definidos y sean nítidas. Si observas que son distintos, con apariencia nebulosa o que se desvanecen en la piel de alrededor, debes consultarlo con tu dermatólogo. Los bordes regulares y bien definidos son normales.
  • C - Color: Un lunar malo puede tener diferentes tonalidades, como marrón oscuro, negro, rojo o blanco. Indica un color oscuro que puede ser desigual (puede haber tonos de negro hasta gris inclusive, pero también tonos de marrón y un elemento de blanco , azul, gris, rojo y rosa). El color es otra factor importante a tener en cuenta. Un lunar benigno suele ser generalmente tono café, más claro o más oscuro, pero siempre de forma uniforme. Si observamos que alguna parte de del lunar varía de color o si una parte es más oscura y otra más clara, negra o incluso del color de la piel, debemos prestarle atención. Un lunar habitual suele tener un único tono marrón.
  • D - Diámetro/Tamaño: Los lunares que son cancerosos suelen superar los 6 milímetros de diámetro. Indica un tamaño grande, es decir, la lesión cutánea cambia de tamaño, generalmente se agranda. Si un lunar demasiado grande podría indicar que estamos ante un melanoma. Para hacernos una idea, podemos tomar como referencia un lápiz con goma de borrar. Si el lunar supera el tamaño de la goma debemos acudir al especialista a que lo revise. Los melanomas suelen superar los 6 mm (aproximadamente el tamaño de la goma de un lápiz). Este es uno de los factores más importantes.
  • E - Evolución: Cualquier cambio, ya sea en tamaño, forma, color o textura del lunar, puede ser un signo de alerta. El melanoma cambia con el tiempo: la marca de nacimiento cambia de forma, distribución de color, tamaño, se vuelve prominente. E - Cambios en forma, bordes, color y tamaño (evolución). Si aparte de los cambios anteriores observamos que empieza a sangrar, provoca dolor o pica debemos acudir con urgencia al médico.
Característica Lunar Benigno Melanoma
Asimetría Simétrico Asimétrico
Bordes Regulares y definidos Irregulares y borrosos
Color Uniforme (marrón claro u oscuro) Múltiples colores (negro, marrón, rojo, blanco)
Diámetro Menor a 6 mm Mayor a 6 mm
Evolución Estable Cambios en tamaño, forma o color

Tabla comparativa entre lunares benignos y melanomas.

¿Qué Hacer Ante la Sospecha?

Si identificas algún signo de un lunar canceroso o notas síntomas de cáncer de piel, acude inmediatamente a un dermatólogo. Ante la mínima sospecha, consultar al dermatólogo evita que un problema localizado se convierta en un riesgo para todo el organismo.

Tras confirmar la sospecha de melanoma cutáneo, el médico decide extirpar la lesión, lo que en este caso se denomina biopsia excisional. La escisión de la lesión se realiza bajo anestesia local, generalmente en el consultorio médico. Luego, el tejido extraído se envía para un examen microscópico con el fin de evaluar el llamado la etapa del melanoma y si la lesión se eliminó por completo (es decir, radicalmente, es decir, no quedaron células cancerosas en la piel).

El manejo posterior depende del resultado de un examen microscópico realizado por un patólogo (el llamado examen histopatológico) y requiere una estrecha cooperación entre el paciente y el médico. El médico valorará el estadio del melanoma y, en base a ello, sugerirá el tratamiento adecuado. La estadificación tiene en cuenta el grosor del melanoma, la evaluación de qué tan profundo ha penetrado el melanoma en la piel, si hay una ulceración en su superficie, si las células cancerosas se han propagado a través de los vasos linfáticos a los ganglios linfáticos cercanos o a través de los vasos sanguíneos a órganos distantes.

El tratamiento adicional depende de la etapa de la enfermedad. El diagnóstico precoz por lo general requiere la escisión de la lesión primaria solamente. Basándose en el resultado del examen microscópico de la lesión extirpada, el cirujano decide si es necesario un segundo tratamiento, que puede incluir la extirpación de la cicatriz después del primer tratamiento y posiblemente realizar el llamado biopsia del ganglio centinela, que consiste en extirpar el ganglio linfático más cercano al melanoma primario.

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