El eccema y la psoriasis son enfermedades que se parecen mucho y a veces cuesta diferenciarlas. Tanto los síntomas como la evolución son similares, pero algunas características pueden ayudarte a identificarlas. En el caso del eccema y la psoriasis, hablamos de patologías que se incluyen en la clasificación de dermatitis.
En la mayoría de las ocasiones, vienen acompañadas de síntomas como descamación, vesículas, ampollas, exudación o costras. Algunos tipos de dermatitis afectan a varias zonas de la superficie corporal. Eccema y dermatitis son palabras que se emplean muchas veces como sinónimos, pero es frecuente que la primera se use también para denominar a la dermatitis atópica. Se trata de una alteración crónica de la piel que cursa con recidivas.
Dermatitis Atópica (Eccema)
En su origen están involucrados varios factores, pero no están del todo claros. Las manifestaciones clínicas van desde síntomas leves, con prurito e irritación, hasta otros más graves, con liquenificación y costras. Las lesiones aparecen principalmente en los pliegues, como la cara interna de los codos y la zona posterior de las rodillas, y tienden a ser simétricas. El tratamiento involucra cuidados de la piel, evitar el contacto con agentes irritantes y el uso de medicamentos tópicos con corticosteroides.
Por otro lado, esta enfermedad puede manifestarse junto con rinitis alérgica o asma, patologías que pueden aparecer también en los familiares. El eccema suele presentar lesiones con bordes difusos, prurito intenso y descamación leve, habitualmente en pliegues cutáneos (cara interna de codos, rodillas flexionadas). Para terminar, otra característica que te ayudará a saber si se trata de psoriasis o eccema es la tendencia hereditaria, que a menudo está presente en el caso de la dermatitis atópica.
Síntomas de la Dermatitis Atópica
- Piel seca, roja e inflamada.
- Áreas agrietadas y escamosas.
- Picazón intensa que puede llevar al rascado y a la formación de costras y exudado.
- Lesiones varían según la edad y el tono de piel.
- En bebés, aparecen en las mejillas.
- En niños y adultos, en los pliegues de los codos, rodillas y cuello.
- En pieles más oscuras, las lesiones pueden ser violáceas.
Causas y Factores Desencadenantes de la Dermatitis Atópica
- Factores genéticos.
- Estilo de vida.
- Influencias ambientales.
- Condiciones climáticas (frío en invierno, fluctuaciones de temperatura).
- Alérgenos (polen).
- Defectos en la actividad de las células inmunitarias.
- Estrés.
La dermatitis atópica se agrava por irritantes como jabones fuertes, detergentes y tejidos irritantes como la lana. Los alérgenos, como ácaros, polen y pelo de mascotas, también son factores que empeoran la condición. Cambios de temperatura, calor excesivo y aire seco contribuyen a la sequedad de la piel. El estrés emocional, como la ansiedad y la depresión, puede desencadenar brotes. Además, ducharse con agua caliente o prolongadamente reseca la piel, y la calidad del agua, como el cloro en las piscinas, puede ser problemática. El rascado intensifica la picazón y la inflamación.
Tratamiento y Cuidado de la Piel Atópica
El tratamiento de la dermatitis atópica depende de la gravedad de la condición. El cuidado de la piel juega un papel importante. El objetivo del cuidado de la piel es apoyar la terapia, retrasar los brotes y aliviar los síntomas agudos. Durante las fases agudas, se debe evitar rascarse tanto como sea posible, ya que puede llevar a lesiones que son difíciles de curar y debilitar aún más la barrera cutánea.
Recomendaciones:
- Hidratar la piel diariamente con cremas o ungüentos sin fragancia ni alcohol.
- Usar limpiadores suaves, como los syndet, y evitar frotar la piel.
- Aplicar emolientes 2-3 veces al día y elegir productos hipoalergénicos.
- Optar por duchas con agua tibia y secar la piel con palmaditas.
- Utilizar un humidificador para mantener la piel hidratada.
- Evitar irritantes como jabones fuertes y tejidos ásperos.
10 TIPS para cuidar la DERMATITIS ATÓPICA en tus hijos
Psoriasis
El síntoma más destacado de la psoriasis es la aparición de papilas y/o placas eritemato-descamativas y picor variable (prurito). Surgen generalmente en la adolescencia, sobre todo en codos, rodillas, cuero cabelludo y tronco. Otros síntomas frecuentes son los puntos con descamación, en lugar de manchas, la piel seca que tiende a agrietarse y sangrar, o las lesiones en las uñas, que crecen de forma irregular. Se estima que, en Euskadi, el 70 % de los casos son leves.
Las causas de la psoriasis, al igual que ocurre con el eccema, no se conocen claramente. Quizá te interese saber que, al parecer, interviene el sistema inmunitario, estimulando un crecimiento acelerado de las células en las capas superficiales de la piel. El tratamiento consiste en administrar medicamentos tópicos o por vía oral para controlar las crisis. Sin embargo, en algunos pacientes es necesario utilizar la inmunoterapia supresora. Asimismo, el cambio de estilo de vida y modificar ciertos hábitos contribuyen a prevenir los desencadenantes.
En la psoriasis son de un rojo intenso, con bordes definidos; las placas con escamas gruesas y blancas predominan sobre otros signos. El eccema y la psoriasis tienen en común que son patologías crónicas, que cursan con recidivas y que no tienen cura.
Síntomas de la Psoriasis
- Aparición de papilas y/o placas eritemato-descamativas.
- Picor variable (prurito).
- Lesiones en codos, rodillas, cuero cabelludo y tronco.
- Puntos con descamación.
- Piel seca que tiende a agrietarse y sangrar.
- Lesiones en las uñas que crecen de forma irregular.
Tratamiento y Cuidado de la Piel con Psoriasis
Para controlar la psoriasis, es fundamental utilizar productos con activos hidratantes, nutritivos, protectores, reparadores, regeneradores y calmantes.
Recomendaciones:
- Eucerin AtopiControl Hidroloción Calmante: Alivia el picor y aporta hidratación durante 48 horas.
- Ducray Dexeryl crema protectora: Producto emoliente para la hidratación, reparación y calma diaria de pieles muy secas, reactivas, atópicas, con eczema u oncológicas.
- Eucerin Urea 10% Loción: Aporta hidratación diaria e intensiva, alivia el picor y suaviza la piel, ideal para pieles con psoriasis y pieles con textura.
Psoriasis en Localizaciones Especiales
En algunas personas, la psoriasis puede afectar zonas del cuerpo especiales, como el cuero cabelludo o las uñas. En estos casos, los tratamientos no farmacológicos también pueden ser de utilidad.
- Cuero Cabelludo: Utilizar un champú específico para la psoriasis y evitar rascar o arrancar las placas.
- Uñas: Productos de farmacia como Onypso laca de uñas pueden ayudar a mejorar el aspecto y la estructura de las uñas afectadas.
Tabla Comparativa: Dermatitis Atópica vs. Psoriasis
| Característica | Dermatitis Atópica (Eccema) | Psoriasis |
|---|---|---|
| Lesiones | Bordes difusos, descamación leve | Rojo intenso, bordes definidos, escamas gruesas y blancas |
| Localización | Pliegues cutáneos (codos, rodillas) | Codos, rodillas, cuero cabelludo, tronco |
| Picor | Intenso | Variable |
| Tendencia Hereditaria | Frecuente | Menos común |
| Causas | Factores genéticos, alergias, irritantes | Sistema inmunitario, factores genéticos |
Cuidados Generales para Pieles Sensibles
Vivir con una piel sensible no es fácil. Quien tiene psoriasis o la piel atópica sabe que no se trata solo de abordar la sequedad o el picor: para mantenerla sana, se requiere mucha atención, constancia y mimo. Por eso, los cuidados diarios desempeñan un papel fundamental. La forma en que nos duchamos, lo que comemos, el tipo de ropa que usamos o, incluso, el nivel de estrés pueden marcar la diferencia.
Higiene de la Piel Atópica y con Psoriasis
El primer paso en el cuidado de la piel con psoriasis o atópica es realizar duchas cortas, con agua templada y con productos respetuosos con tu piel. El agua muy caliente elimina los aceites naturales de la piel y agrava la sequedad, por lo que lo ideal es usar agua templada y ducharse durante no más de 10 minutos. Conviene usar syndets (limpiadores sin jabón) o geles formulados específicamente y evitar esponjas ásperas o exfoliantes. Secar la piel con una toalla suave, a toques, sin frotar, también ayuda a no irritarla.
Hidratación de la Piel Atópica y con Psoriasis
Después de la ducha, es el momento de aplicar la crema hidratante, un paso que no puede faltar en la rutina de cuidado de las pieles sensibles, atópicas o con psoriasis. En casos de psoriasis o de piel atópica, las cremas hidratantes de uso diario no pueden faltar. La piel actúa como barrera protectora y, cuando está alterada, pierde agua con facilidad. Por eso, devolverle esa hidratación desde fuera es clave como escudo frente a la sequedad, el picor y las grietas. En este sentido, no esperes a que la piel “lo pida”: hidratar es prevenir.
Evitar los Desencadenantes
Los brotes de psoriasis o las manifestaciones de la piel atópica no siempre pueden prevenirse por completo. En cambio, sí puedes tratar de evitar sus desencadenantes si sigues algunas recomendaciones de estilo de vida como:
- Adoptar técnicas de relajación para controlar o reducir el estrés.
- Protegerte del clima frío y seco característico del invierno y de determinadas regiones.
- Evitar fumar, beber alcohol o tomar alimentos ultraprocesados.
- Elegir ropa con tejidos naturales como el algodón, el lino o el bambú.
- Utilizar productos de farmacia emolientes y calmantes para reducir la tentación de rascarte.