Dedo en Salchicha y Psoriasis: Información Detallada

La artritis psoriásica (AP) es una artropatía inflamatoria crónica que afecta a las articulaciones periféricas, esqueleto axial y entesis (zona de inserción de tendones y ligamentos a los huesos), y se asocia generalmente, con la presencia de manifestaciones cutáneas de psoriasis. Al igual que la psoriasis y la artritis reumatoide, la artritis psoriásica es una enfermedad del sistema inmunológico. También puede ocurrir que las células del sistema inmunológico ataquen indebidamente tus articulaciones, causando inflamación y dolor.

La prevalencia aproximada es de entre 6 y 39% de los pacientes con psoriasis. Las diferencias de prevalencia entre distintos países y zonas del mundo sugieren la implicación de factores genéticos y medioambientales en su origen y desarrollo.

Aproximadamente un 30% de los pacientes con psoriasis desarrollan también artritis psoriásica. Esta enfermedad se caracteriza por episodios de inflamación articular y puede afectar a personas de cualquier edad y sexo, incluso a niños.

En la mayoría de los casos, la artritis psoriásica es una enfermedad progresiva. Si no se trata la artritis psoriásica, las lesiones en las articulaciones pueden causar un daño irreversible, que termine en incapacidad. Por este motivo, el diagnóstico y tratamiento precoz es necesario para evitar una evolución desfavorable.

La artritis psoriásica tiene un curso crónico e impredecible. En algunos casos, puede progresar a una artropatía deformante y destructiva si no se trata adecuadamente.

¿Qué síntomas ocasiona la artritis psoriásica?

¿Qué es la Dactilitis?

Muchas personas con diversas formas de artritis tienen las articulaciones hinchadas en las manos o los pies, pero la hinchazón generalmente se limita a los nudillos. La dactilitis es un síntoma común de la artritis psoriásica -una forma inflamatoria de artritis que se caracteriza por la psoriasis de la piel y la hinchazón de las articulaciones- pero no todos los enfermos de artritis psoriásica lo tienen.

La dactilitis o “dedos en salchicha”, son el resultado de una artritis de las articulaciones de los dedos asociada a tendinitis de los flexores (Fig. 1).

Dactilitis o "dedo en salchicha". Fuente: Cun.es

Este fenómeno consiste en la inflamación de uno o varios dedos de las manos y/o pies, lo cual provoca que las partes afectadas tengan una apariencia parecida a la de una salchicha (“dedos en salchicha”).

En muchos pacientes es característico que se produzca una inflamación muy intensa de uno o varios dedos de los pies o de las manos, como si se hubiera dado un golpe muy fuerte.

Investigación sobre la Dactilitis

“Este es el primer estudio, hasta donde sabemos, que evalúa la carga de la enfermedad en general y en EE.UU. en una cohorte de artritis psoriásica temprana sin DMARD, basándose en la presencia/ausencia de dactilitis”, escribieron los investigadores. La investigación, publicada en la revista ARD, se centró en 177 pacientes recientemente diagnosticados de artritis psoriásica que aún no habían empezado a tomar un medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARDs). A todos los participantes en el estudio se les examinó a fondo y se les hizo una ecografía para explorar 50 de sus articulaciones. La investigación sugiere que estos pacientes tienen niveles más altos de proteína C-creativa y más erosiones articulares y sinovitis. Muchas enfermedades inflamatorias, incluyendo la artritis psoriásica, tienen probablemente subconjuntos de pacientes con características únicas.

Síntomas de la Artritis Psoriásica

La artritis psoriásica presenta síntomas variados. Puede causar dolor, rigidez, inflamación o hinchazón en una única zona del cuerpo (en los dedos de las manos, por ejemplo), en unas pocas articulaciones (rodillas, pies y muñecas) o bien extenderse a muchas zonas a la vez (poliartritis). Podemos distinguir diferentes tipos de síntomas y manifestaciones frecuentes. La artritis psoriásica se caracteriza por síntomas articulares y otros que pueden manifestarse fuera de las articulaciones, que también se conocen como síntomas extraarticulares.

Síntomas Articulares

  • Dactilitis: Hinchazón de los dedos de manos y/o pies que les da apariencia de salchicha.
  • Entesitis: Es la inflamación, dolor y enrojecimiento de las entesis, que son las zonas del tendón que se fijan a los huesos. Hay un gran número de entesis distribuidas cercanas a todas las articulaciones, por lo que el paciente siente dolores difusos por todo su cuerpo.
  • Artritis periférica: Se produce cuando el dolor y la inflamación predominan en las articulaciones de las extremidades del paciente (brazos y piernas), por eso se denomina “artritis periférica”.
  • Afectación axial: Dolores de columna vertebral o glúteos. Se pueden centrar en cervicales, dorsales o lumbares, en las articulaciones entre el esternón y el inicio de las costillas, o en las articulaciones sacroilíacas (situadas debajo de las lumbares, sobre los glúteos). El principal síntoma es el dolor lumbar o lumbalgia producido por la inflamación se denomina dolor lumbar inflamatorio. Se trata de un dolor lumbar crónico de más de 3 meses de evolución en pacientes jóvenes (menores de 45 años), que aparece cuando el paciente se encuentra en reposo y mejora con la actividad física. Este tipo de dolor lumbar se caracteriza por un comienzo lento y progresivo y suele cursar con rigidez o dolor lumbar matutino de más de 30 minutos.

Síntomas fuera de las Articulaciones

  • Psoriasis cutánea: Placas descamativas y secas que se encuentran frecuentemente en codos y rodillas, aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo.
  • Lesiones en las uñas: Pueden salir pequeños hoyitos en la superficie, manchas o darse un desprendimiento de las uñas (en manos y pies).
  • Afectación ocular: En algunos casos, las personas con artritis psoriásica pueden experimentar enrojecimiento o dolor en los ojos debido a iritis o uveítis. La uveítis es una inflamación que se produce en algunas partes del ojo de manera relativamente frecuente, causando dolor y enrojecimiento del ojo.
  • Inflamación intestinal: Las personas con artritis psoriásica tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Por su parte, hasta un 50% de las personas con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa desarrollan alguna forma de inflamación extraintestinal, como la psoriasis (presente en un 3-4% de las personas con EII). Puede aparecer una enfermedad inflamatoria del intestino, como puede ser la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.
  • Afección cardiopulmonar: En algunos casos, la artritis psoriásica puede causar inflamación en tejidos alejados de las articulaciones, como el corazón o los pulmones.
  • Cansancio o fiebre: Si la inflamación de las articulaciones es muy aguda, se puede experimentar fiebre, y suele ser frecuente que los brotes inflamatorios se acompañen de cansancio o fatiga.

Diagnóstico de la Artritis Psoriásica

Una serie de pruebas para el diagnóstico de la artritis psoriásica son similares a las que los reumatólogos utilizan para la artritis reumatoide.

Existen diversos criterios para establecer el diagnóstico de artritis psoriásica. Los más aceptados y recientes son los criterios CASPAR (2006). Este se diferencia de los otros porque es el único basado en estudios prospectivos. El uso de estos criterios requiere la realización de una anamnesis, exploración física y exámenes complementarios (análisis de sangre y radiografías de manos y pies).

El diagnóstico se basa en la historia clínica, la presencia de psoriasis o antecedentes familiares de psoriasis y características específicas de la artritis, como la afectación asimétrica de las articulaciones, dactilitis y afectación de las interfalángicas distales.

Solo en casos de duda diagnóstica, el reumatólogo puede pedir análisis de laboratorio y pruebas complementarias de imagen para intentar confirmar el diagnóstico.

Los análisis de sangre pueden mostrar elevación de la velocidad de sedimentación globular (VSG) y proteína C reactiva (PCR), pero el factor reumatoide suele ser negativo.

Criterios CASPAR

  • Psoriasis actual (2), antecedentes personales (1) o familiares de psoriasis (1).
  • Dactilitis (hinchazón de todo el dedo).

Tratamiento de la Artritis Psoriásica

El tratamiento incluye fármacos usados para el tratamiento de las manifestaciones cutáneas de la psoriasis y fármacos usados para el tratamiento de otras artropatias.

En la artritis psoriásica, la fisioterapia es una opción a considerar al principio de las manifestaciones articulares de la enfermedad. Ejercicios que mejoren tu movilidad, fuerza y resistencia pueden resultar beneficiosos. Habla con tu reumatólogo o fisioterapeuta para que te indiquen cuáles son los ejercicios que pueden ser buenos para ti. No te agotes. Cuando empieces a notar el cansancio, deja la actividad que estés haciendo y recupérate en unos minutos.

El ejercicio físico es un pilar básico del tratamiento de la Artritis Psoriásica, con importantes beneficios para el paciente: disminuye el dolor y la rigidez, mejora la forma física y la fuerza y ayuda a reducir el peso, la tensión arterial y el colesterol. Practicar ejercicio mejora la calidad de los huesos, músculos y articulaciones, además de ayudar a dormir mejor y a mantener a raya la depresión y la ansiedad.

Aliméntate de forma equilibrada y evita los excesos de alcohol. Un exceso de peso supone una carga extra para tus caderas y rodillas.

Aprende a pedir ayuda. No fuerces tus articulaciones. Prepara tu ropa la noche anterior; cuando tus articulaciones no estén rígidas. Haz el nudo de tus corbatas o pañuelos y déjalos preparados para la mañana siguiente. Lleva las medicinas y otras cosas importantes en un bolso de mano ligero.

No dejes de tomar un medicamento porque el prospecto te asuste. Infórmate sobre el medicamento a través de especialistas sanitarios (médicos, farmacéuticos, etc); ellos pueden aclarar tus dudas.

Si tu artritis psoriásica te está afectando emocionalmente, cuéntaselo al psicólogo. ¡Acuérdate de reir! Ríe todo lo que puedas y procura mantener el sentido del humor, peso al dolor.

Tipos de Tratamiento

  • Tratamientos sintomáticos: Alivian el dolor y la inflamación a corto plazo. Incluyen analgésicos, antiinflamatorios no esteroides (AINEs) y, en algunos casos, corticoides. En el caso de que los síntomas articulares sean leves, los anti-inflamatorios no esteroideos (AINEs) serán útiles.
    • Los antiinflamatorios no-esteroideos (AINES) se dividen en los inhibidores selectivos de la COX-2 (celecoxib, etc) y los no selectivos (ibuprofeno, ácido acetil salícilico, indometacina, etc). Son fármacos útiles para el tratamiento sintomático pero no influyen sobre la evolución de la enfermedad.
    • Los analgésicos no opiáceos más usados son: paracetamol y metamizol. Entre los opiáceos se pueden citar: codeína y tramadol.
    • Los AINE son el otro gran grupo de medicamentos para el tratamiento sintomático de la artritis psoriásica. Son de gran utilidad para mitigar el dolor de las enfermedades reumáticas. Suelen ser eficaces para reducir el tiempo de rigidez articular que padecen los pacientes después de un reposo prolongado.
    • Son fármacos de gran utilidad en el tratamiento de la artritis psoriásica. Comparten acciones antiinflamatorias con otras más complejas similares a las de los FAME. Son los fármacos más eficaces para controlar la inflamación articular en muy poco tiempo, ya sea en forma de comprimidos, inyecciones o como tratamientos intra-articulares (infiltraciones).
  • Tratamientos modificadores de la enfermedad (FAMEs): Actúan sobre los mecanismos inmunológicos subyacentes para frenar la progresión de la enfermedad.
    • Los fármacos anti-reumáticos modificadores de la enfermedad (FAMEs) más usados para la artritis psoriásica incluyen el metotrexate, leflunomida, sulfasalazina, ciclosporina y azatioprina. Ninguno de ellos ha demostrado, en diferentes estudios, prevenir el daño osteoarticular clínico y radiográfico.
    • Entre ellos se encuentran: el metotrexato, la leflunomida, la sulfasalazina, o la ciclosporina. Una característica común a todos ellos es que su acción es lenta, necesitándose habitualmente varias semanas o incluso meses de administración para que sean eficaces. Son fármacos seguros, aunque como ocurre con todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios. Por eso es necesario tomar una serie de precauciones cuando se utilicen. Lo más importante es cumplir con la dosis y pauta indicados y realizar los controles analíticos periódicos que su médico establezca para poder detectar con prontitud cualquier inconveniente como problemas de hígado, riñón o sobre el número de las células de la sangre.
  • FAMEs biológicos: Son proteínas producidas por ingeniería genética que bloquean moléculas específicas involucradas en la inflamación. Los medicamentos biológicos son una opción prometedora en el tratamiento de la artritis psoriásica. Reducen la inflamación que tienes en tus articulaciones y blanquean la psoriasis, aliviando los síntomas dolorosos y, lo que es más importante, frenando el avance de la enfermedad.
    • Para el tratamiento de la artritis psoriásica estan aprobados los siguientes: infliximab, etanercept, adalimumab y golimumab. Conforman el único grupo que ha demostrado su capacidad para prevenir el daño osteoarticular clínico y radiológico. Están indicados en pacientes con formas moderadas-graves tras el fracaso de al menos un FAME.
    • Son un grupo de sustancias que evitan que el sistema inmunológico cause inflamación. El grupo principal está compuesto por medicamentos que bloquean una proteína importante en la inflamación, llamada factor de necrosis tumoral (TNF). Un medicamento llamado ustekinumab se puede utililizar también en pacientes con artritis psoriásica. Son muy efectivos tanto para mejorar las manifestaciones articulares como para las cutáneas. Estos tratamientos deben mantenerse de forma prolongada, ya que generalmente cuando se suspende la enfermedad vuelve a reproducirse en la mayoría de pacientes en pocas semanas.
    • Los FAME biológicos, al afectar al sistema inmunológico pueden ocasionar la reactivación de infecciones latentes como hepatitis o tuberculosis. Su reumatólogo antes de prescribirlos hará un estudio para excluirlas. Para evitar el desarrollo de infecciones serias, mientras se encuentre en tratamiento con un FAME biológico, puede tomar medidas de precaución, como el evitar iniciar la terapia si tuviese alguna infección o modificar la dosis del agente biológico si desarrolla una después de iniciado el tratamiento.
  • Inhibidor de PDE4: Apremilast: es un inhibidor selectivo de la fosfodiesterasa 4 (PDE4) que reduce la producción de citocinas proinflamatorias. Se administra por vía oral y ha demostrado eficacia en la psoriasis en placas y la artritis psoriásica. Su inicio de acción es más rápido que el de los FAMEs tradicionales. Los efectos secundarios más comunes incluyen diarrea, náuseas, cefalea y nasofaringitis. El apremilast es otro fármaco que se administra por vía oral y que se ha mostrado eficaz en la afectación de la piel y de las articulaciones de los pacientes con artritis psoriásica.
  • Inhibidores de JAK (iJAK): tofacitinib, upadacitinib: Son medicamentos orales que bloquean una vía de señalización intracelular (JAK-STAT) implicada en la inflamación. Están indicados en pacientes adultos con artritis psoriásica activa que no responden o no toleran otros tratamientos. Se pueden usar solos o en combinación con metotrexato. Como efectos secundarios posibles: infecciones respiratorias, alteraciones del perfil lipídico, elevación de enzimas hepáticas, y riesgo de trombosis.

Causas de la Artritis Psoriásica

Por el momento, se desconoce qué es lo que desencadena la enfermedad. La artritis psoriásica para tener un origen genético ya que, generalmente hay más de un miembro afectado en las familias. La causa exacta no se conoce, pero se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos, inmunológicos y ambientales.

Las causas que producen la artritis psoriásica no se conocen con exactitud. Sí se sabe que hasta un 30 o 40% de los pacientes con artritis psoriásica tienen algún familiar con psoriasis o con artritis, lo que sugiere que la herencia desempeña un papel importante.

Además de esta predisposición genética, existen algunos factores ambientales como infecciones por ciertas bacterias, traumatismos, enfermedades endocrinas o algunas medicinas que son capaces de activar la enfermedad. Factores como infecciones, estrés, trastornos psicológicos graves o traumatismos pueden actuar como desencadenantes en personas susceptibles.

Impacto y Manejo de la Artritis Psoriásica

El desarrollo de esta enfermedad es muy variable. Muchas de las personas con artritis psoriásica pueden llevar una vida relativamente normal, pero para otras el dolor es tal que este les impide utilizar las articulaciones afectadas.

La artritis psoriásica, como muchas enfermedades reumáticas, es una enfermedad crónica.

“Se ha observado que los pacientes fumadores con espondiloartritis responden peor a los tratamientos y presentan más lesiones en sus radiografías de columna que los que no fuman. De manera que dejar de fumar mejorará su enfermedad y, por tanto, su calidad de vida”.

En la mayoría de los pacientes la enfermedad afecta sólo a unas pocas articulaciones. En estos casos hay pacientes en los que la artritis psoriásica produce deformidad articular grave y la destrucción afecta por lo general a las pequeñas articulaciones de las manos y los pies (artritis mutilante). En otros pacientes la inflamación puede ir dañando de forma progresiva a muchas articulaciones (poliartritis) por lo que si no se frena este daño con un tratamiento adecuado, se producirá una pérdida de la movilidad en las articulaciones afectadas.

Por este motivo es muy importante iniciar un tratamiento intensivo lo antes posible, que además debe ser continuado, para evitar que se produzcan rebrotes de la enfermedad que sigan dañando las articulaciones.

Desde CEADE coordinamos y dinamizamos distintas actividades llevadas a cabo por asociaciones de toda España. Pero también damos sustento a los pacientes de espondilitis y a sus familias, facilitamos información, ponemos a vuestro servicio todo nuestro apoyo y el de profesionales con amplia experiencia en el tratamiento de la enfermedad.

Por eso en CEADE encontrarás un punto de referencia para todo lo que tiene que ver con la enfermedad y su tratamiento.

Debe tener en cuenta que toda la información recogida aquí no sustituye los consejos de su médico o de otros profesionales de la salud como enfermeras o fisioterapeutas.

tags: #doigt #en #saucisse #psoriasis