El eccema ótico, también conocido como picor de oído, es una patología muy común que se caracteriza por una lesión dermatológica del conducto auditivo externo. Afecta a personas de cualquier edad y el picor que produce es muy intenso.

Anatomía del Oído y Producción de Cerumen
Para comprender mejor el problema, repasemos un poco de anatomía. El oído se divide en tres porciones: el oído externo, el oído medio y el oído interno. El oído externo se compone del pabellón auricular y del conducto auditivo externo.
El conducto auditivo externo (CAE) produce cerumen o cera del oído, una sustancia natural que se produce en el tercio lateral del canal auditivo externo (CAE). Esta región alberga glándulas pilosebáceas que incluyen glándulas ceruminosas, folículos pilosos y glándulas sebáceas. El sudor modificado producido por las glándulas ceruminosas tiene propiedades bactericidas y fungicidas, y funciona para lubricar y limpiar el conducto auditivo externo.
A medida que las células muertas de la piel se desprenden y salen del canal auditivo, se combinan con las secreciones aceitosas de las glándulas sebáceas y con el sudor modificado de las glándulas ceruminosas. La combinación de estas sustancias es lo que forma el cerumen, que consiste principalmente en células de queratina muertas. Por lo tanto, el cerumen sirve como barrera protectora para atrapar partículas extrañas.
Causas del Eccema Ótico
El eccema ótico puede aparecer por varias causas. Entre las más frecuentes, destacan:
- Dermatitis seborreica
- Dermatitis de contacto
- Acné
- Psoriasis
- Hongos
- Alergias
- Contacto con sustancias irritantes
- Genética
Seguro que en alguna ocasión has sentido ese molesto picor en el oído que no es fácil de aliviar. Esta dermatitis de la piel del oído externo provoca inflamación, enrojecimiento, sequedad cutánea, descamación de la piel e incluso, en ocasiones, sangrado.
Vamos a comentar las causas más frecuentes de picor de oído, entendiendo que las causas pueden ser muy variables, y siempre será importante acudir a un profesional para ayudarte.
Causas comunes de picor de oído:
- Fallo del mecanismo de expulsión del cerumen: Generalmente, el cerumen se expulsa del conducto auditivo externo de forma espontánea con ayuda del movimiento de la mandíbula. Este mecanismo puede fallar y provocar impactación, y picor de oídos.
- Queratosis obturante: Es una afección de origen desconocido, sobre todo se observa en pacientes jóvenes y de mediana edad, en los que hay un crecimiento excesivo de epitelio escamoso queratinizado, que se forma en la cara medial del canal auditivo externo.
- Otitis Externa Aguda: La otitis externa conocida coloquialmente como “oído del nadador” es una infección que afecta el conducto auditivo externo.
- Dermatitis Atópica: La dermatitis atópica es una enfermedad crónica común de la piel impulsada por una respuesta inmune mediada por células T, siendo la inflamación y el prurito sus principales manifestaciones clínicas.
- Otomicosis: Esta infección fúngica afecta con mayor frecuencia al epitelio escamoso del conducto auditivo externo y está caracterizado por prurito, otalgia ocasional (dolor de oídos) e hipoacusia (disminución auditiva).
- Otitis Externa Crónica: Las reacciones alérgicas pueden afectar el oído y producir otitis externa crónica, que se caracteriza por una dermatitis eritematosa, descamativa y pruriginosa.
- Cuerpos Extraños: Los cuerpos extraños en el oído externo son innumerables, ante la sensación repentina de picor, oído tapado o dolor de este, hay que acudir al otorrino para su extracción.
- Tumoraciones: El carcinoma primario de células escamosas de la membrana timpánica es excepcionalmente raro. Pero se puede presentar con una historia de otorrea intermitente (secreción de oído) y prurito del conducto auditivo externo.
Dermatitis del Canal Auditivo
La dermatitis del canal auditivo produce prurito, descamación e inflamación del canal auditivo y de la piel situada en su zona de entrada.
Existen 2 tipos de dermatitis del canal auditivo:
- Dermatitis de contacto
- Eccema (dermatitis eccematoide auditiva)
La dermatitis de contacto del canal auditivo es una reacción alérgica a factores desencadenantes tales como pendientes que contengan níquel y numerosos productos de belleza (por ejemplo lacas, lociones y tintes para el cabello). El hecho de introducir algunas sustancias en el oído (como agua o hisopos de algodón) puede empeorar la afección.
La dermatitis eccematoide del canal auditivo puede aparecer espontáneamente en algunas personas que sufren trastornos parecidos a la dermatitis, como seborrea y psoriasis.
La irritación y el agrietamiento de la piel causados por la dermatitis pueden permitir el desarrollo de una infección del conducto auditivo (otitis externa aguda) bacteriana o micótica.
Síntomas de la Dermatitis del Canal Auditivo
Tanto la dermatitis por contacto como la dermatitis eccematoide auricular causan prurito, eritema, secreción clara (serosa), descamación, hiperpigmentación y, a veces, fisuras. Ambos tipos de dermatitis causan prurito, enrojecimiento, secreción transparente o humedad en la zona y descamación, oscurecimiento y agrietamiento doloroso de la piel.
Por el contrario, el primer síntoma de una infección bacteriana suele ser un intenso dolor de oído. La infección micótica del conducto auditivo causa un prurito más intenso y no tanto dolor. Puede producirse una infección bacteriana secundaria (otitis externa aguda); esta infección tiende a causar más dolor que prurito. Los irritantes (p. ej., agua, hisopo) pueden exacerbar ambos tipos.
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Diagnóstico del Eccema Ótico
El diagnóstico suele ser evidente en función del examen físico. Los médicos suelen diagnosticar la dermatitis del canal auditivo basándose en los síntomas y en los resultados de la exploración clínica. La dermatitis de contacto y la dermatitis eccematoide auricular se distinguen solo por la presencia de un alérgeno de contacto conocido (p. ej., uso de aretes que contienen níquel en la dermatitis de contacto).
Tratamiento del Eccema Ótico
El intenso picor que produce el eccema ótico suele derivar en un rascado violento, lo que causa lesiones de diversa intensidad, posibles infecciones de la piel del conducto auditivo externo y sangrado. Mantener una higiene continua será nuestro mejor aliado.
Tratamiento de la Dermatitis del Canal Auditivo y Otitis Externa Crónica
- Evitar los desencadenantes y/o irritantes, incluido el agua y los hisopos
- En general, corticosteroides tópicos (y para casos graves, orales)
- Para la dermatitis de contacto, eliminación de los factores alérgicos desencadenantes
- Para la dermatitis eccematoide auditiva, solución de acetato de aluminio
Para el tratamiento de la dermatitis de contacto, deben eliminarse los desencadenantes alérgicos, en especial los pendientes que contienen níquel, lacas para el cabello y posiblemente incluso los audífonos insertados. Puede ser necesario ir probando y descartando para lograr identificar el desencadenante de la alergia.
Los médicos administran una crema que contiene un corticoesteroide, como hidrocortisona o betametasona, para disminuir la hinchazón y el prurito. En caso de que los oídos estén muy inflamados, pueden recetarse corticoesteroides por vía oral, como prednisona.
La dermatitis por contacto del oído exige evitar o suprimir los factores alérgicos desencadenantes, en especial los pendientes. Los corticosteroides tópicos (p. ej., crema con hidrocortisona al 1% o crema con betametasona al 0,1%, más potente) pueden disminuir la inflamación y el prurito. Los pacientes deben evitar el uso de hisopos de algodón, agua, y otros irritantes potenciales en el oído, porque estos agravarán el proceso inflamatorio. Casos que no responden al tratamiento pueden ser tratados con un curso corto de corticosteroides orales (p. ej., prednisona).
Para tratar la dermatitis eccematoide auricular, los médicos recetan gotas de una solución de acetato de aluminio diluido (solución de Burow) para poner en el oído tan a menudo como se requiera para sentirse bien. El prurito y la hinchazón pueden reducirse con una crema que contenga un corticoesteroide (como la betametasona). Una vez más, la evitación de todos los irritantes del canal auditivo, como hisopos de algodón y agua, es una parte importante del tratamiento de esta afección.
La dermatitis eccematoide auricular puede ser tratada con una solución diluida de acetato de aluminio (solución de Burow), que puede aplicarse con tanta frecuencia como sea necesario para lograr mayor bienestar. La terapia tópica con champú con disulfuro de selenio también puede ser eficaz. Si se produce una otitis externa aguda, puede ser necesario el desbridamiento cuidadoso del conducto auditivo y la terapia tópica (p. ej., ciprofloxacina al 0,3%/dexametasona al 0,1%).
¿Cómo Actuar Cuando Aparece el Eccema Ótico?
Evita el rascado y extrema la higiene de la zona afectada, ya que las lesiones que aparecen en la piel pueden infectarse. Asimismo, para prevenir su aparición te recomendamos poner en práctica una serie de medidas:
- Mantener una buena higiene: es muy importante ser constantes en los cuidados higiénicos y realizar una limpieza adecuada del conducto externo y del pabellón auricular.
- Evitar la humedad dentro del conducto auditivo, tanto en la ducha como en saunas o al nadar.
- Evitar productos agresivos como champús o jabones abrasivos, tintes, etc.
- Hidratar la piel de la zona sensible con aceites hidratantes como el aceite de oliva, romero o rosa mosqueta.
- Utilizar tratamientos tópicos antiinflamatorios como cremas y corticoides de baja potencia. Siempre con el control y seguimiento de personal médico.
- En el caso de eccemas óticos causados por hongos o bacterias, tratar el problema con antibacterianos o antifúngicos específicos.
- Si tienes tendencia a la retención de cerumen o a secreciones en el conducto auditivo, realiza revisiones periódicas con el especialista.
Para poner fin al eccema ótico hay que armarse de paciencia ya que es una lesión muy común y recurrente.
Artículo escrito por la Dra. Yolanda Medina, Otorrinolaringóloga adjunta del Hospital de Mataró (Barcelona)