El eccema es una afección cutánea común que se manifiesta con irritación, enrojecimiento, sequedad, bultos y picazón en la piel. Existen varios tipos de eccema, siendo la dermatitis atópica el más frecuente. Los "granos" de eccema es un término equivocado; el eccema adopta la forma de placas inflamatorias.
Además de las diferentes enfermedades de la piel, hay otras causas que pueden favorecer la aparición de las manchas blancas. Una mala alimentación, con déficit de calcio o vitaminas, puede ser un desencadenante de este trastorno.

¿Quién puede desarrollar eccema?
El eccema es bastante frecuente. Muchos niños y adolescentes con eccema tienen parientes con esta misma afección. Los expertos creen que el eccema se trasmite de padres a hijos a través de los genes. Las personas con eccema también pueden tener asma y algunos tipos de alergias, como la fiebre del heno (o rinitis alérgica estacional). El eccema, el asma y la fiebre del heno se conocen como afecciones "atópicas". Estas afecciones se dan en personas que son hipersensibles a los alérgenos (sustancias que provocan reacciones alérgicas) ambientales.
En algunas personas, las alergias alimentarias pueden desencadenar estas afecciones o empeorarlas. Múltiples mutaciones genéticas, sobre todo en el gen de una proteína cutánea llamada filagrina, están implicadas en la aparición de la sequedad cutánea en la dermatitis atópica.
Diagnóstico del Eczema
El diagnóstico del eczema se basa en las pruebas clínicas: los «granos» de eczema generalmente forman placas rojas, normalmente secas. En la superficie de las placas suelen aparecer ampollas finas (acumulaciones de líquido de menos de 1 cm de diámetro) que pueden romperse, lo que provoca supuración y formación de costras. Los picores intensos suelen acompañar a las placas de eczema y puede asociarse a lesiones por rascado (excoriaciones) que presentan riesgo de sobreinfección. Aparte de las manchas, la piel suele estar seca, áspera y a veces escamosa.
Con el paso del tiempo, la piel afectada por el eczema puede cambiar de color, volviéndose hipo o hiperpigmentada, y engrosarse, sobre todo en los adultos: esto se conoce como liquenificación. No hay ninguna prueba específica cuyo resultado permita hacer un diagnóstico de dermatitis atópica. El médico observará la erupción y hará preguntas sobre los síntomas, la salud del niño hasta la fecha y sus antecedentes médicos familiares.
Diagnóstico Diferencial
Es importante diferenciar el eczema de otras afecciones cutáneas con síntomas similares:
- Eczema y acné: Los granos de acné suelen aparecer como pápulas (pequeñas lesiones elevadas), vesículas o pústulas (lesiones elevadas que contienen pus) y pueden ir acompañadas de puntos negros o blancos (comedones), quistes o incluso nódulos (lesiones profundas que se extienden por la dermis). En comparación con el eczema, los granos de acné son lesiones más grasas, a menudo localizadas en el rostro, la espalda y el pecho.
- Eczema y psoriasis: La psoriasis se distingue del eczema por sus placas gruesas y bien definidas, cubiertas de escamas plateadas. Estas placas suelen aparecer en los codos, las rodillas y el cuero cabelludo. El eczema presenta lesiones más finas, con enrojecimiento e inflamación más pronunciadas, sequedad de la piel y supuración.
- Eczema y urticaria: Los síntomas de la urticaria aparecen como pápulas o rojeces en forma de placas hinchadas debidas a un edema local. Estas lesiones, que se parecen a las picaduras de ortiga, suelen durar poco y desaparecen en menos de 24 horas. El eczema, en cambio, presenta placas persistentes que pueden durar varios días o semanas.
- Eczema y sarna: La sarna es una enfermedad cutánea causada por un ácaro, que provoca picor intenso, especialmente por la noche. Las lesiones típicas incluyen surcos y pápulas, sobre todo entre los dedos, en las muñecas y alrededor de la cintura.
- Eczema e infecciones fúngicas: Las infecciones fúngicas (causadas por hongos) de la piel, como los dermatofitos, se manifiestan como placas y enrojecimiento que afectan preferentemente a los pliegues (ingles, espacios entre los dedos de los pies). Mas allá de los pliegues, pueden adoptar un aspecto característico en forma de aro.

Tratamiento del Eczema
El eccema no se puede curar. Pero su tratamiento puede ayudar a aliviar los síntomas. El médico recomendará distintos tipos de tratamientos en función de la gravedad de los síntomas, la edad del niño y la ubicación de la erupción. Algunos de sus tratamientos son "tópicos", o aplicados sobre la piel.
Tratamientos Tópicos
- Hidratantes tópicos: La piel se debe hidratar a menudo (idealmente dos o tres veces al día). El mejor momento para hidratar la piel es después de bañarse o ducharse, con la piel secada a toquecitos y con suavidad. Las pomadas (como la vaselina) y las cremas son lo mejor porque contienen mucho aceite.
- Corticosteroides tópicos: Estos también se llaman cortisona o cremas o pomadas de esteroides. Ayudan a aliviar la inflamación de la piel. (No se deben confundir con los esteroides anabolizantes que utilizan algunos atletas). Es importante no usar un corticosteroide tópico que le hayan recetado a otra persona.
En muchas ocasiones, el eczema puede curarse solo después de algunas semanas. El eczema dishidrótico puede curarse solo pero en la mayoría de los casos se trata con cremas de corticoides. Sin embargo, es importante saber que, aunque realicemos el tratamiento de una forma adecuada, el eczema puede tener tendencia a reaparecer. Muchas veces puede necesitarse usar el tratamiento de forma repetida o incluso usar un tratamiento de mantenimiento. El dermatólogo puede aconsejarte cómo hacerlo.
La dishidrosis es una afección de la piel que provoca la formación de pequeñas ampollas llenas de líquido en las palmas de las manos y los lados de los dedos. El tratamiento que se usa más frecuentemente para tratar la dishidrosis incluye cremas o ungüentos esteroides de venta bajo receta médica. El médico u otro proveedor de atención médica pueden recomendar un tratamiento diferente, como luminoterapia o medicamentos orales o inyectables.
Entre los mejores cuidados tópicos se encuentra la crema para la dishidrosis Lipikar Surgras para pieles secas y sensibles. Esta crema de ducha enriquecida con lípidos limpia suavemente la piel proporcionándole la nutrición que necesita para estar saludable. Para completar la rutina de cuidado de la piel para la dishidrosis, la crema Lipikar Lait Urea 10%, es una loción con triple acción de tratamiento ideal para aliviar la rugosidad, el picor y la descamación de la piel. Está testada dermatológicamente en pieles con tendencia a la queratosis pilaris, xerosis senil y psoriasis, y es apta para niños, adultos, y personas mayores.

Eccema dishidrótico, lesiones en manos y pies ¡no contagiosas!
¿Cómo pueden ayudar los padres?
Ayude a prevenir y a tratar el eccema de su hijo evitando que se le seque la piel o que le pique, así como haciendo que se mantenga alejado de los desencadenantes que les causen las crisis o reactivaciones del eccema. Los niños se deben dar baños breves o ducharse con agua tibia (no caliente). Use jabones no perfumados o geles que no contengan jabón y séquele la piel a su hijo con suavidad y a toquecitos antes de ponerle crema o pomada. Los niños se deben vestir con prendas de tejidos suaves y transpirables, como el algodón. Mantenga cortas las uñas de su hijo para evitar las lesiones que se podría hacer al rascarse.
Consejos Adicionales
- Evitar la exposición al sol: La exposición al sol, sin la protección adecuada, es muy nociva para la salud de la piel. Hay que usar protección solar todos los días en las zonas del cuerpo que queden al descubierto y limitar el tiempo de exposición para evitar las manchas solares.
- Mantener una dieta equilibrada: La falta de calcio o vitaminas D y E, puede ser el desencadenante de la aparición de pequeñas manchitas blancas en la piel. En estos casos, conviene cambiar la dieta, comer más frutas y verduras y añadir un aporte extra de calcio. Los lácteos no son los únicos alimentos ricos en este nutriente, también tiene presencia en los vegetales.
- Hidratación adecuada: Una mancha blanca en la piel puede deberse, en ocasiones, a una falta de hidratación. Por lo tanto, es importante utilizar productos que contengan agentes reparadores o regeneradores de la piel, combatan con efectividad los síntomas que provocan la aparición de estas lesiones y mejoren su aspecto.
Evolución y Pronóstico
En mi experiencia es realmente relevante que quien padece eczema dishidrótico tenga claro su carácter recurrente. Las ampollitas que pican y los granitos que aparecen en las manos y los pies suelen reaparecer periódicamente. También es habitual que ocurran brotes en épocas de mayor estrés o preocupaciones. Como suelo decir en mi consulta, no sabemos curar el eczema dishidrótico, pero sí sabemos torearlo. En consecuencia es altamente recomendable que quien padece esta condición tenga las herramientas necesarias para controlar los brotes y síntomas causados por el eczema dishidrótico, siempre con la orientación de su dermatólogo.