La dermatitis atópica es una condición de la piel caracterizada por sequedad e intenso picor, que afecta especialmente a los niños, aunque puede presentarse a cualquier edad. Si bien es cierto que las causas de su aparición pueden ser múltiples, la dermatitis por el cloro de la piscina es una de las causas que provoca una mayor irritación en la piel en verano, además de los cambios de temperatura.

Factores genéticos y cambios en el estilo de vida también se hallan entre las posibles causas de la aparición de dermatitis atópica. Estas causas van a propiciar que la piel se vuelva muy seca y se enrojezca. Además, aparecen eccemas atópicos y costras que causan un gran picor y se produce una descamación de la piel.
El Cloro de la Piscina: Un Detonante de la Dermatitis Atópica
La dermatitis atópica se produce por una reacción de la piel. Los especialistas no han determinado unas causas concretas de aparición, ya que pueden deberse a múltiples factores. La tendencia a una piel sensible y reseca es, por ejemplo, una de ellas. De ahí que sean los niños los que más la padecen.
Pero otros factores que pueden llevar a padecer este trastorno son la alergia al polen, el moho, los ácaros del polvo o los animales. Existen también factores genéticos que pueden inducir a la aparición de esta enfermedad de la piel, así como los trastornos y episodios frecuentes de estrés emocional.
También hay que prestar especial atención al tipo de jabones y geles de baño que se emplean. Aquellos que contienen perfumes o tintes agregados pueden desencadenar la aparición de este problema. Asimismo, la dermatitis por el cloro de la piscina o el contacto con otros elementos químicos pueden agravar este problema.
El cloro es un compuesto que resulta irritante para la piel y los ojos. Es por esto por lo que puede desencadenar reacciones alérgicas. Las personas que sufren de dermatitis atópica tienen un mayor riesgo de desarrollar dermatitis irritante debida a la exposición al cloro de la piscina.
Los niños son los más susceptibles de sufrir esta reacción alérgica. No en vano, tienen una piel más delicada y sensible. Si pasan mucho tiempo en la piscina, pueden sufrir problemas de dermatitis atópica por el cloro. Además, si ya presentan este trastorno, la piel se les irritará más y pasará a estar más seca.
El cloro es una sustancia que se utiliza para desinfectar el agua de determinados lugares, como las piscinas o en los suministros de agua potable, ya que tiene propiedades oxidativas y la capacidad de eliminar agentes patógenos que viven en ella. Se trata de un compuesto que resulta irritante y que actúa como desencadenante de reacciones alérgicas. Puede provocar efectos en las vías respiratorias y en la piel en la medida en que se ven incrementados una serie de factores: la cantidad de este, el tiempo de exposición a la sustancia y la sensibilidad de la piel. En general, los niños son siempre los más afectados, puesto que se pasan mucho rato en el agua y, además, tienen la piel más delicada y sensible que un adulto.
Tanto el cloro, como los contaminantes introducidos en el agua por los propios bañistas (sudor, restos de cremas, perfumes, saliva, piel muerta, etc.) pueden ejercer un efecto irritante. La principal reacción de esta irritación es el eccema. En concreto suele tratarse de un eccema flexural, es decir, aparece en las zonas de la piel que tiene pliegues. Estas zonas de pliegues suelen ser detrás de las rodillas, delante del codo, en la zona de la ingle, en las axilas, en los pliegues del cuello o de los párpados, y en las mujeres también debajo del pecho.
La reacción no es igual en todas las partes del cuerpo, hay determinadas zonas más sensibles y proclives a sufrir estas irritaciones. La córnea de los ojos es una de las zonas especialmente sensible a los reactivos, por eso cuando se enrojece es otro signo muy visible de la irritación debida al cloro.
En el caso de sufrir síntomas respiratorios asociados a la exposición al agua clorada, lo recomendable será seguir el tratamiento pautado por el pediatra alergólogo en niños con asma y rinitis alérgica. En caso de no tener diagnosticada ninguna enfermedad alérgica, y persistir los problemas respiratorios tras el baño en la piscina, será conveniente consultar con el pediatra para valorar cada caso.
En cuanto a los síntomas de conjuntivitis, debe hacerse forma inmediata para aliviar las molestias del pequeño. Si el niño tiene pautada una medicación de rescate por su pediatra alergólogo, que normalmente suelen ser antihistamínicos, por vía oral o colirio, se le administrará a la mayor brevedad posible. Además, puede ser útil el uso de compresas frías para aliviar el picor, así como los lavados con suero fisiológico.
Por último, en cuanto a las lesiones cutáneas ocasionadas por el cloro, como los eccemas, pueden ser los antihistamínicos por vía oral para el picor. El especialista valorará la necesidad de aplicar corticoides o inmunomoduladores en función de la lesión.
Factores del Agua de la Piscina que Afectan la Piel Atópica
Existen ciertos factores a tener en cuenta en relación con el baño en las piscinas y su implicación en la dermatitis atópica.
⏩ CUIDADOS PIEL ATÓPICA EN VERANO ☀
- Dureza del agua: Se sabe que el agua de mayor dureza tiene más probabilidades de ser dañino para la piel pues aumenta la sequedad y la irritación. Ambas prediosponen a brotes de dermatitis atópica. La dureza del agua se debe a la presencia de iones de compuestos naturales de calcio y magnesio. En las piscinas se usa cloruro de calcio para mantener la dureza del agua y proteger las superficies de la corrosión.
- pH: El pH refleja la acidez del agua. Al parecer los valores del pH del agua de la piscina idóneos para que esta no irrite los ojos son más altos que el pH cutáneo. El contacto con esta agua puede conllevar una alcalinización de la capa ácida de la epidermis (que ayuda a retener la humedad y conforma la barrera contra patógenos y alergenos) podría ser perjudicial para la piel, contribuyendo por tanto a los brotes de dermatitis. El agua de las piscinas debe cumplir unas estrictas normas de calidad para que los nadadores tengan una buena experiencia, incluyendo la protección contra el patógeno Cryptosporidium, resistente al cloro. El valor de pH ideal para que sea cómodo para los ojos y evitar condiciones corrosivas o de formación de incrustaciones está en un valor ligeramente alcalino, en el rango de pH 7,2-7,4, mientras que la piel de la mayoría de las partes del cuerpo tiene un nivel de pH ácido que normalmente oscila entre 4,1 y 5.8. La capa ácida de la piel es responsable de retener la humedad y los lípidos esenciales, así como de actuar como barrera contra patógenos, irritantes y alérgenos. Una alcalinización excesiva de la piel puede hacer que ésta se reseque e irrite, pudiendo empeorar la dermatitis atópica.
- Temperatura: Los niños con dermatitis suelen preferir las aguas frescas, pues si están muy calientes ocurre mayor pérdida transpediérmica de agua (la piel se seca) y aumenta el pH (la piel se alcaliniza). Para una persona con dermatitis atópica son preferibles temperaturas más bien bajas, ya que las aguas más cálidas pueden incrementar la TEWL y el pH de la piel.
- Antisépticos: Se han descrito dermatitis alérgicas o irritativas de contacto al cloro de las piscinas. Sin embargo el efecto antiséptico de este puede reducir la colonización de bacterias cutáneas, disminuyendo así la gravedad de la dermatitis atópica (de forma similar a lo que ocurre en los baños de lejía sobre los cuales puedes leer en este enlace). El cloro de la piscina tiene una actividad antiséptica, lo que puede reducir la colonización microbiana y la gravedad de la dermatitis atópica, pero también puede causar dermatitis de contacto irritante. El agua de las piscinas contiene múltiples agentes químicos que pueden contribuir a irritar o resecar la piel. El cloro se añade a las piscinas para que tenga actividad antiséptica, pero la exposición al cloro puede causar dermatitis de contacto irritativa o dermatitis de contacto alérgica. Sin embargo, la actividad antiséptica del cloro diluido puede reducir la colonización microbiana y la gravedad de la dermatitis atópica, como se ha descrito con los baños de lejía. Entre las opciones alternativas o adicionales para desinfectar piscinas incluyen la cloración con agua salada, el bromo (que tampoco está exento de problemas), el ozono, el polihexametileno biguanida, alguicidas y coadyuvantes de filtración, floculantes y clarificantes.
- Agua salada: La sensación general entre las personas con dermatitis es que el agua salada sienta mejor. Sin embargo, no existen estudios suficientes para confirmar esta evidencia a nivel científico. La mayoría de pacientes con dermatitis atópica experimentan una mejoría cuando nadan en el mar o en piscinas de agua salada (aunque en algunos casos pueden presentar irritación). Pese a todo, hay poca evidencia al respecto, sólo un estudio japonés que mostró beneficios de la balneoterapia. Por otra parte, algunas personas parecen mostrar una mejoría de la dermatitis al nadar en agua salada, si bien no hay evidencia científica clara sobre el beneficio de estos baños.
Medidas Preventivas y Cuidados para Pieles Atópicas en la Piscina
Si tienes piel atópica, no tienes que renunciar a disfrutar de la piscina. Lo primero es aplicar una crema hidratante o emoliente específica para dermatitis atópica en la piscina para el cloro. Esto creará una barrera protectora que ayudará a reducir el contacto directo del cloro con tu piel. En segundo lugar, utiliza un protector solar apto para pieles sensibles y atópicas. Antes de sumergirte en la piscina, dúchate con agua limpia para ayudar a reducir la absorción de cloro por tu piel. Además, limita el tiempo que pasas en la piscina para minimizar el contacto prolongado con el cloro.
Tras salir de la piscina, dúchate inmediatamente con agua tibia para eliminar cualquier residuo de cloro. También debes secar tu piel con una toalla suave, evitando frotar, simplemente dando pequeños toques para no irritar la piel. Finalmente, aplica una crema hidratante o emoliente para piel atópica justo después de la ducha.
Después de nadar, ducharse con agua limpia, secar la piel inmediatamente con una toalla de algodón o microfibra, y aplicar una crema hidratante o emoliente.
Al igual que para la piscina, hay que aplicarse un emoliente en forma de leche o crema antes de bañarse. A continuación, hay que secarse con una toalla limpia. Al volver a casa, la ducha y el uso de un gel limpiador sobregraso sin jabón ni perfume permite quitar la crema y la sal.
Los niños con atopia pueden exponerse al sol a condición de utilizar una crema solar con un índice de protección elevado (factor 50), de preferencia mineral, sin filtros químicos o, al menos, sin perfume. Para que la protección sea eficaz, debe aplicarse en capa gruesa (la piel debe quedar un poco blanca).
Si voy a bañarme en el exterior, no debo olvidar protegerme con una crema solar. El agua salada puede producir escozor en las grietas.
A continuación te comparto las recomendaciones de los autores del artículo tras revisarse toda la evidencia científica de la que disponemos actualmente en relación con la dermatitis atópica.
Recomendaciones para nadar con dermatitis atópica
- Consejos generales:
- Motivar a los niños a aprender a nadar.
- Evitemos que los niños con eczema sientan vergüenza de mostrar su piel.
- Optimizar el tratamiento para reducir la actividad y los brotes.
- Considerar interrumpir la natación durante los brotes o episodios con infección
- En la piscina o la playa:
- Usar bañadores con protección UV (ayudarán frente al sol pero también minimizarán potencialmente la irritación cutánea).
- Utilizar crema hidratante antes del baño. Si el baño es al aire libre, esta aplicación puede hacerse con fotoprotector FPS 50+, preferiblemente físico/inorgánico y libre de fragancias (productos específicos para atópicos).
- Repetir la aplicación de crema antes de cada baño.
- Tras el baño:
- Ducharse inmediatamente tras el baño para eliminar el agua de la piscina o el mar.
- Evitar duchas largas y calientes.
- Aplicar el tratamiento (si corresponde en ese momento) y más crema hidratante inmediatamente tras eliminar el agua.
Tabla: Resumen de factores y recomendaciones
| Factor | Impacto en la piel atópica | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Dureza del agua | Aumenta la sequedad e irritación | Considerar filtros o tratamientos de agua |
| pH del agua | Puede alcalinizar la piel | Mantener el pH entre 7.2 y 7.4 |
| Temperatura del agua | Aguas calientes resecan más | Preferir aguas más frescas |
| Cloro | Puede causar irritación y alergias | Ducha antes y después, emolientes |
| Agua salada | Puede ser beneficiosa para algunos | Aclarar con agua dulce después del baño |
Gel emoliente sin jabón: ayuda a regenerar la piel después de la dermatitis atópica en la piscina.
En definitiva hay productos que ayudan a reducir los signos y alivian la sensación de picor y la irritación.
Con los cuidados y productos adecuados, podrás disfrutar del verano y del agua sin preocupaciones.