El herpes genital es una enfermedad infecciosa de transmisión sexual (ITS) causada por los virus herpes simplex tipo 1 (VHS-1) y tipo 2 (VHS-2), pertenecientes a la familia herpesviridae. Es una enfermedad crónica de larga duración caracterizada clínicamente por la formación de pequeñas ampollas localizadas sobre una piel que, generalmente, se encuentra enrojecida.
Lesiones típicas del herpes genital.
Como responsable del área de Ginecología Dermatológica de Clínica Eguren, el objetivo es combatir el oscurantismo dominante con conocimiento, el pudor con naturalización y los falsos mitos que giran en torno a este tema, con evidencias científicas. Por lo general, el herpes genital resulta muy doloroso, aunque existen excepciones.
¿Qué es el Herpes Genital?
El herpes genital es una infección vírica de transmisión sexual causada por el virus del herpes simple (VHS). La vía fundamental de transmisión es el contacto sexual directo con una superficie infectada, sin necesidad de que haya penetración ni eyaculación.
Tipos de Virus del Herpes Simple
Existen dos tipos principales de virus herpes simple:
- Tipo 1 (VHS-1): Más frecuente en la boca, causando herpes labial o calenturas.
- Tipo 2 (VHS-2): Más frecuente en los genitales, aunque puede haber intercambios debido a prácticas sexuales oro-genitales.
Es importante destacar que el herpes genital no siempre es el tipo 2, debido a las prácticas sexuales oro-genitales que pueden estar intercambiados.
HERPES GENITAL 💥 Síntomas, Prevención y Tratamiento
Causas y Transmisión
El herpes genital se produce por la infección de las células de la piel o de las mucosas del área genital, causada por dos tipos de virus del herpes simple: mayoritariamente, el herpes simple tipo 2 (HSV-2), aunque también por el herpes simple tipo 1 (HSV-1). Como muchos virus resisten mucho las condiciones ambientales, transmitiéndose con facilidad sobre todo por contacto. Ninguno de los dos tipos de herpes simple sobrevive a temperatura ambiente, por lo que es poco probable que se contagie a través de superficies como la llave del grifo o una toalla.
Dado que la localización es genital, en la mayoría de los casos, su transmisión es por vía sexual. El riesgo de transmisión durante los periodos activos se puede disminuir evitando el contacto sexual y en periodos de inactividad mediante el uso de preservativos. Recuerda que un herpes inactivo es contagioso también y se puede tener un herpes sin tener relaciones con penetración si hay contacto con los fluidos o las ampollas y úlceras de la piel.
Síntomas del Herpes Genital
Los síntomas y manifestaciones clínicas del herpes genital varían en función del tipo de VHS, sexo, edad, estado inmunitario del paciente y exposición previa al virus. Los episodios en pacientes sin evidencia de infección previa por VHS (infección primaria) se pueden manifestar con una gravedad media mayor que en pacientes con infección previa (herpes genital inicial no primario). En contraposición, y más común, encontramos las infecciones primarias asintomáticas, por lo que la mayoría de las personas con herpes genital u oral desconocen su estado de infección.
Durante el primer brote, es probable que se experimenten síntomas similares a los de la gripe (fiebre, dolor de cabeza, dolores en el cuerpo…). Los síntomas iniciales suelen aparecer entre 2 y 20 días después de la primera exposición al virus y durar hasta un par de semanas. El síntoma más común del herpes genital masculino (herpes en el pene, herpes en el glande, herpes testicular, herpes en el escroto o herpes en el ano) es la aparición de un grupo de llagas con ampollas en la zona genital u anal.
Ampollas y úlceras características del herpes genital.
En mujeres inmunocompetentes las lesiones (ampollas que pueden progresar a úlceras) se manifiestan en áreas de infección (vulva, cuello uterino, vagina, periné y/o uretra), ocasionando uretritis y/o linfoadenopatía inguinal dolorosa. Las complicaciones más frecuentes derivan de las lesiones cutáneas extragenitales, de la afectación del sistema nervioso central y de las sobreinfecciones fúngicas.
En ocasiones pueden darse rebrotes de las mismas lesiones, aunque generalmente tienden a ser menores en número y también menos sintomáticas. Curiosamente, las recurrencias no siempre se dan en la zona inicial, pueden localizarse fuera de la región genital y aparecer lesiones vesiculosas en la región lumbar o en la región glútea.
Diagnóstico del Herpes Genital
El diagnóstico del herpes simple se realiza principalmente por la clínica. Cuando se trata de un brote típico de herpes genital, el examen visual de las lesiones y la recogida de muestras de estas lesiones para ser analizadas en el laboratorio pueden ser útiles para el diagnóstico de esta infección. También se puede hacer un análisis de sangre para ver si se han formado anticuerpos contra el VHS-1 o el VHS-2.
El diagnóstico clínico es suficiente para iniciar un tratamiento empírico precoz, que acorta y mejora la sintomatología, pero siempre debe confirmarse con pruebas de laboratorio para emitir el pronóstico y proceder a la elección óptima del tratamiento. En el caso de que estén presentes, se debe tomar una muestra del exudado de la lesión para identificar la presencia del virus. Se necesita el líquido que liberan al romperse las vesículas o que se libera de las erosiones, porque en dicho líquido se detecta fácilmente el virus, dada su elevada concentración.
Pruebas Diagnósticas
Las técnicas de diagnóstico más utilizadas son:
- Frotis de Tzanck: Herramienta barata y rápida de utilizar, pero requiere personal con experiencia y está limitada a este tipo de lesiones.
- Cultivo viral: Es un método sensible y específico, aunque tedioso.
- Técnicas de inmunofluorescencia directa/indirecta: Técnicas rápidas, baratas, muchas de ellas disponibles totalmente automatizadas o semiautomáticas, con una sensibilidad-especificidad entre el 85 y el 99%.
- Serología específica de tipo para anticuerpos IgG anti-VHS específicos: Relevante en pacientes con historia de lesión genital atípica no diagnosticada, sospecha de infección de pareja con paciente infectado y gestantes con riesgo de transmisión al recién nacido.
- PCR: Su uso en la práctica clínica está en auge gracias a las PCR múltiples que permiten la detección simultánea de los principales organismos presentes en úlceras infecciosas de origen sexual.
Tratamiento del Herpes Genital
Actualmente, no existe ningún tratamiento definitivo para curar para siempre el herpes genital y, aunque los síntomas suelen desaparecer por sí solos al cabo de dos semanas, el virus del herpes no se elimina de las células, sino que se queda dormido (estado latente). De todos modos, sí existen tratamientos para el herpes genital, tanto para hombres como para mujeres, que pueden ayudar a aliviar los síntomas, así como reducir el riesgo de contagiar la infección a otras personas.
La respuesta a cómo quitar el herpes genital son los fármacos antivirales orales (aciclovir, valaciclovir, Famciclovir o penciclovir). Para que sea efectivo, debe iniciarse muy pronto, idealmente en las primeras 24h-48h después de la aparición de los primeros síntomas. En caso de que haya episodios muy frecuentes (más de 6 episodios al año) se puede plantear realizar un tratamiento supresivo con antivíricos durante periodos de un año o más prolongados. Durante el brote también ayuda realizar baños de asiento desinfectantes o compresas húmedas con algún antiséptico.
| Fármaco | Dosis | Frecuencia |
|---|---|---|
| Aciclovir | 400 mg | Tres veces al día |
| Aciclovir | 200 mg | Cinco veces al día |
| Famciclovir | 250 mg | Tres veces al día |
| Valaciclovir | 500 mg | Dos veces al día |
Dosis recomendadas de antivirales orales.
Existen diferentes fármacos antivirales, cuyas dosis deben ser ajustadas, según las patologías previas del paciente y según la posología elegida. En el primer episodio de herpes genital los antivirales deben emplearse durante los 5primeros días del comienzo del episodio, o durante la formación de nuevas lesiones. Los tratamientos de tipo tópico no se recomiendan, ya que son menos efectivos que los orales y pueden generar resistencias.
Prevención del Herpes Genital
El herpes genital es una enfermedad infecciosa y se puede prevenir evitando el contacto directo con personas que estén infectadas. El riesgo de transmisión durante los periodos activos se puede disminuir evitando el contacto sexual y en periodos de inactividad mediante el uso de preservativos.
Debemos, nosotros como profesionales de la salud y los pacientes como parte interesada, hablar alto y claro sobre las infecciones de transmisión sexual. Lo que no se habla se hace invisible. Si estás afectado por el herpes genital, no sumes a tus molestias la vergüenza.
El Papel del Dermatólogo
Y recuerda que la Venereología es una subespecialidad de la especialidad de Dermatología. Es el dermatólogo quien se encarga del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual. Así que ahora que ya sabes a quién acudir, no lo dejes pasar. Un buen dermatólogo no solo diagnostica bien, también escucha, explica y pauta tratamientos ajustados a tu caso.