¿En Cuánto Tiempo Crece un Melanoma? Guía Completa Sobre el Melanoma

El melanoma es un tipo de cáncer cutáneo que altera los melanocitos, células de nuestra piel que producen melanina, el pigmento responsable del color de la piel y del cabello. Se considera el tumor cutáneo más peligroso y la principal causa de muerte por enfermedades de la piel. Si bien solo representa el 4% de todos los cánceres de piel, es el responsable del 80% de muertes.

Actualmente, se diagnostican alrededor de 3.200 melanomas anuales, y se prevé que esta cifra aumente a 6.000 en los próximos cuatro años. Es crucial entender cómo crece un melanoma para detectarlo a tiempo y mejorar las posibilidades de tratamiento.

Regla ABCDE para la detección temprana del melanoma. Fuente: CDC

¿Qué es un Melanoma?

Un melanoma es un cáncer de la piel causado por una proliferación anormal de melanocitos. Puede aparecer en adultos de cualquier edad y color de piel, aunque el 98% de los casos se produce en personas de raza blanca. Este tipo de tumor puede originarse en piel normal o como un cambio en un lunar preexistente. En raras ocasiones, aparece en otras áreas como la boca o el ojo (iris o retina).

Los melanocitos, no solamente se distribuyen en la epidermis y folículo pilosos, sino que también afecta a la mucosa, la cóclea y el iris entre otros tejidos. Estos derivan de la cresta neural y producen los pigmentos eumelanina (marrón oscuro y negro) y feomelanina (amarillo, rojo y marrón claro) en los melanosomas.

Crecimiento y Metástasis del Melanoma

El crecimiento del melanoma es inicialmente local, extendiéndose horizontalmente por la epidermis. A medida que aumenta de tamaño, invade en profundidad y puede producir metástasis a través de los sistemas linfático y hemático, diseminando la enfermedad.

Tras una fase de crecimiento radial, el melanoma comienza a penetrar hacia adentro de la piel (fase de crecimiento vertical) momento en el cual su curación es más difícil.

Tipos de Melanoma y su Evolución

El sistema de dermatoscopia digitalizada nos ayudará a reconocer el tipo de melanoma de la piel, que se divide en cuatro formas clínicas.

  • Melanoma de Extensión Superficial (MES): Es la forma más frecuente, con crecimiento horizontal intraepidérmico. Evoluciona de 1 a 5 años antes de invadir la dermis e hipodermis.
  • Melanoma Nodular (MN): Sigue en frecuencia al MES, pero con crecimiento en profundidad, invasivo y agresivo. Su evolución oscila entre 6 y 18 meses, manifestándose como un abultamiento de rápido crecimiento, rojo/rosa o negro/azul.
  • Lentigo Maligno Melanoma (LMM): Tiene un crecimiento lento, de 5 a 50 años. Se presenta como una mancha marrón oscuro o claro con bordes irregulares que se extiende superficialmente. La aparición de un bulto u oscurecimiento indica crecimiento en profundidad. Suele presentarse sobre piel expuesta al sol durante años.
  • Melanoma Lentiginoso Acral (MLA): Se localiza en la planta de los pies, aparato ungueal y palma de las manos. Similar al LMM en su crecimiento superficial, pero con una fase de crecimiento más corta. En el aparato ungueal, se manifiesta como una banda oscura longitudinal que se oscurece y amplía progresivamente.

Según ciertos autores, también se debe contemplar otro tipo de melanoma conocido como el melanoma desmoplásico.

Además de los tipos mencionados, existen melanomas de rápido crecimiento. Su mayor rapidez de crecimiento, que puede llegar a dos milímetros al mes, frente a otros tipos de melanoma que pueden evolucionar durante casi una década antes de detectarse, hace que tenga un peor pronóstico.

Factores de Riesgo del Melanoma

El desarrollo de un melanoma está relacionado con la exposición al sol o a la radiación ultravioleta, particularmente entre personas de piel blanca, ojos azules o verdes y cabello rojo o rubio. Los expertos alertan de que el riesgo de sufrir este tumor se incrementa en un 75 por ciento cuando se empiezan a utilizar las camas solares antes de los 30 años.

Las causas del melanoma son probablemente múltiples, algunas hereditarias y otras adquiridas:

  • Presencia de lunares: Cuantos más lunares tenga una persona, mayor es el riesgo.
  • Historia personal o familiar de melanoma: Los pacientes que han tenido un melanoma tienen un mayor riesgo de desarrollar otro.
  • Factores genéticos: Se ha detectado que el gen CDKN2A predispone a sufrir un melanoma. Asimismo, los especialistas han empezado a estudiar genes que no se expresan (recesivos) pero que determina el riesgo a sufrir un melanoma. Es el caso del gen (el MC1R) que se asocia con los pelirrojos.

Cualquier persona puede tener un melanoma, pero hay perfiles de mayor riesgo. Aunque la radiación UV es uno de los principales desencadenantes, los melanomas también pueden desarrollarse en áreas sin exposición solar directa, como el cuero cabelludo bajo el pelo, plantas de los pies, palmas de las manos, uñas o mucosas.

Prevención y Detección Temprana de Cáncer de Piel

Diagnóstico Precoz y Autoexploración

La clave para el tratamiento curativo del melanoma radica en reconocer pronto los síntomas. La aparición de dolor, hinchazón, sangrado o picazón en cualquier lesión previa de la piel.

La detección precoz es imprescindible para una recuperación adecuada. La autoexploración permite detectar cualquier cambio en la piel, tanto en niños como en adultos. Se deben buscar señales de advertencia, como el crecimiento de manchas en la piel y tener en cuenta su tamaño y aspecto (nacarado, traslúcido, bronceado, marrón, negro o multicolor).

Existe una regla de letras: “A, B, C, D, E”, para ayudar a recordar los datos de alarma de las lesiones cutáneas y así identificar lo antes posible este tumor:

  • A - Asimetría: Una mitad del lunar no coincide con la otra.
  • B - Bordes irregulares: Los bordes son desiguales, borrosos o dentados.
  • C - Cambio de color: El color no es uniforme y presenta diferentes tonalidades.
  • D - Diámetro: El lunar mide más de 6 milímetros.
  • E - Evolución: Cambios en el tamaño, forma, color o elevación del lunar, o la aparición de nuevos síntomas como sangrado, picazón o costras.

Antes de iniciar el autoexamen, se debe conservar un mapa corporal, es decir un dibujo del cuerpo humano por delante y por detrás en el que se deberá marcar con un punto y fecha cualquier peca, lunar, golpe, costras, escamas o mancha describiendo el color y el tamaño. Examina tu rostro especialmente nariz, boca y orejas tanto por delante como por detrás. Céntrate en el cuello, pecho y torso. Una vez sentado, inspecciona cada pierna, los muslos, tobillos, zona de los pies, dedos y uñas de los pies.

Técnicas de Diagnóstico

Además de la prevención, el diagnóstico precoz es una de las herramientas fundamentales en la lucha contra esta enfermedad. Por este motivo, se están intentando desarrollar técnicas diagnósticas más efectivas para poder detectar lo más precozmente posible, los cambios peligrosos que se producen en las lesiones cutáneas previas y poner así en marcha las medidas más adecuadas (seguimiento más estrecho y directo, biopsia, extirpación).

La dermatoscopia digital es una técnica que combina la visión de la lesión cutánea y de zonas concretas de la piel, con una imagen digitalizada que permite su ampliación (entre cinco y 40 aumentos) y el análisis detallado de sus características (bordes de la lesión, pigmentación y carga de melanina, asimetrías, irregularidades…). Estas imágenes se pueden grabar en un ordenador y van a ser utilizadas por el dermatólogo en el seguimiento de las lesiones cutáneas para valorar de forma comparativa cómo cambian sus características en el tiempo.

El Vectra360® es un robot de dermodiagnóstico digital que permite la mejor detección del cáncer de piel. Es un diapositivo que combina imágen 3D e imágenes de dermoscopia digital secuencial para el rastreo no invasivo de lesiones cutáneas. Está dotado de 98 cámaras y de un sistema de iluminación de polarización cruzada que permite capturar imágenes de toda la superficie de la piel del paciente.

La Microscopía confocal es una técnica de diagnóstico no invasivo de lesiones cutáneas con resolución celular, similar a la histología convencional, pero a tiempo real e indolora.

Tratamiento del Melanoma

En los casos en los que se detectara la existencia de un melanoma, el tratamiento quirúrgico suele consistir en una extirpación lo más amplia posible, pudiéndose programar un procedimiento complementario llamado biopsia de ganglio centinela para conocer si el cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos cercanos.

El tratamiento del cáncer de piel suele iniciar con su extirpación quirúrgica. La dificultad de la cirugía del cáncer cutáneo dependerá del tipo de tumor, el tamaño y su localización. En muchos casos, la intervención se podrá realizar de forma ambulatoria, sin necesidad de ingresar en el hospital. Sin embargo, en ocasiones hará falta localizar y biopsiar o intervenir los ganglios, en esos casos se necesitará realizar una cirugía con anestesia general.

En los estadios I y II se debe hacer una extirpación completa de la lesión. Se debe quitar una cantidad suficiente de piel normal de alrededor para evitar la recurrencia (reaparición) del melanoma. La extensión de piel normal de alrededor del melanoma que debe ser quitada depende del estadio del melanoma (fundamentalmente de su profundidad) y de la zona corporal donde se encuentre. En algunos pacientes es conveniente investigar si algún ganglio de la zona se encuentra afectado. Para ello puede inyectarse un contraste o un marcador radioactivo en la zona de la lesión y, posteriormente, ver hacia qué ganglio drena el colorante o el marcador radioactivo, procediendo a su extirpación.

Además de este tratamiento se debe utilizar como primera elección inmunoterapia y tratamientos frente a una proteína llamada MAPK. El escaso número de pacientes con una mutación denominada c-kit responde satisfactoriamente al tratamiento con una medicina llamada imatinib.

Otras opciones de tratamiento son:

  • Radioterapia: Mediante la aplicación de rayos X de alta energía se destruyen las células tumorales.
  • Crioterapia: Para tumores de la piel superficiales.
  • Terapia fotodinámica: Para tumores de la piel superficiales.
  • Inmunoterapia: En casos de cáncer de piel o melanoma avanzado, que presenta metástasis a distancia y no pueden ser intervenidos quirurgicamente.
  • Quimioterapia: Puede ser especialmente efectiva para el tratamiento de algunos tipos de tumores de la piel.

Prevención del Melanoma

No existe una forma cien por cien eficaz de prevenir el cáncer de piel, pero existen una serie de medidas que pueden reducir el riesgo de padecerlo.

Además de la visita regular al dermatólogo o comprender y aplicar la regla ABCDE de los lunares, se recomienda evitar la exposición solar sin fotoprotección, dado que es el principal factor de riesgo para padecer el cáncer de piel. Si esto no es posible, se debe potenciar el empleo de fotoprotección física en forma de sombrilla, sombrero o gafas de sol. Por otro lado, es recomendable la aplicación de fotoprotector solar de amplio espectro con un SPF de al menos 50 y con protección frente a los rayos UVA media hora antes de salir al aire libre. Además, se recomienda la aplicación de cantidades generosas de fotoprotector, así como replicarlo periódicamente cada dos horas o después del baño.

La fotoprotección es la herramienta más útil para prevenir esta enfermedad que afecta a jóvenes y mayores. Aplícate diariamente un protector solar, habitualmente suele ser suficiente un factor de protección solar de 30. Evita la exposición al sol, especialmente durante el verano, y particularmente entre las 10 de la mañana y las cinco de la tarde.

Medida Preventiva Descripción
Protección Solar Uso diario de protector solar de amplio espectro con SPF 30 o superior.
Evitar Exposición Solar Limitar la exposición al sol, especialmente entre las 10 a.m. y las 4 p.m.
Ropa Protectora Usar sombreros, gafas de sol y ropa que cubra la piel al estar al aire libre.
Autoexámenes Regulares Realizar autoexámenes de la piel mensualmente para detectar cambios en lunares o nuevas lesiones.
Visitas al Dermatólogo Consultar a un dermatólogo anualmente para un examen profesional de la piel, especialmente si tiene factores de riesgo.

tags: #en #cuanto #tiempo #crece #un #melanoma