El acné es una afección cutánea que se manifiesta con la aparición de distintos tipos de bultos, protuberancias o granos. Pueden ser puntos negros, puntos blancos, espinillas o quistes. Si piensas en la palabra acné, es probable que la relaciones directamente con la adolescencia. Pero la realidad es otra: muchas personas lidian con esta afección en etapas posteriores de la vida, ya sea de manera recurrente o con brotes puntuales.
Cuando cruzamos la barrera de los 25, encontrarnos con granos inesperados puede parecer todo un desafío. ¿Por qué aparece el acné cuando ya somos adultos? ¿Se debe a algo específico? Ya sean brotes puntuales o esos molestos granos que surgen sin previo aviso, lo importante es mantener la calma.
A continuación, exploraremos las causas subyacentes y los tratamientos disponibles para las espinillas persistentes, incluyendo las espinillas ciegas y otros tipos de acné que pueden afectar la piel.

¿Qué Causa el Acné Persistente?
Los adolescentes tienen acné debido a los cambios hormonales que vienen con la pubertad. Si tus padres tuvieron acné durante la adolescencia, tú tienes más probabilidades de desarrollarlo. El tipo de acné que tienen muchos adolescentes se llama acné vulgaris (“vulgaris” significa “del tipo más frecuente”).
Los folículos pilosos de la piel (o poros) contienen glándulas sebáceas. Estas glándulas fabrican sebo, que es la grasa que lubrica el pelo y la piel. La mayor parte del tiempo, las glándulas sebáceas fabrican la cantidad adecuada de sebo. Si hay un exceso de sebo y demasiadas células cutáneas muertas, los poros se tapan. Y las bacterias (sobre todo las de la especie Propionibacterium acnes) pueden quedar atrapadas dentro de los poros y multiplicarse. Si la pared del poro se abre, permitiendo que el sebo, las bacterias y las células de piel muerta se abran paso bajo la piel, se forman unos granos rojos conocidos como espinillas. Los poros obstruidos que se abren a un nivel muy profundo de la piel pueden dar lugar a nódulos. Estos bultos infectados, o quistes, son más grandes que las espinillas y pueden ser dolorosos.
Para Chiyoung, es clave entender que la vida adulta puede estar llena de factores nunca antes explorados: el estrés de las primeras responsabilidades, los cambios hormonales, una dieta que a menudo sacrificamos por falta de tiempo, o incluso el uso de cosméticos que no siempre son los más adecuados. Como ella nos cuenta: “A diferencia del acné adolescente, al acné en la edad adulta se le pueden sumar muchas cosas, y a veces, está relacionado con el estilo de vida.
La mayoría de las lesiones de acné en adultos tienen un origen hormonal. Así nos lo explica la Chiyoung: ‘’Durante la vida adulta, nuestras hormonas pueden experimentar fluctuaciones significativas que influyen directamente en la piel’’. Cuando los niveles de estas hormonas aumentan o fluctúan, se estimula la producción excesiva de sebo (grasa). Ahora ya sabes por qué en esos días del mes puedes notar la aparición de granos en zonas como la barbilla o el mentón.
Tipos de Acné Adulto
- Acné persistente: Cuando los granos que comenzaron en la adolescencia nunca desaparecieron del todo.
- Acné de aparición tardía: Brotes que surgen por primera vez, aunque nunca antes hayas tenido acné.
Como mencionamos antes, las causas del acné adulto son complejas y van mucho más allá de las hormonas. “A medida que nos hacemos mayores, es muy importante aprender sobre nuestra piel y las cosas que la afectan”, resalta Chiyoung.
- El estrés: Todo período de estrés activa la liberación de cortisol, una hormona que estimula las glándulas sebáceas, aumentando la producción de sebo.
- Una dieta desequilibrada: El consumo habitual de azúcares refinados y alimentos ultraprocesados puede causar inflamación sistémica, que se refleja en la piel debilitando su barrera cutánea.

Espinillas Ciegas: Un Problema Particular
Una espinilla ciega se refiere al acné que se ha desarrollado debajo de la superficie de la piel. Aunque una espinilla no se note a distancia, puedes sentir el bulto. Con frecuencia son ocasionadas por un quiste o nódulo.
Este tipo de acné se desarrolla por una combinación de sebo (aceite), bacterias y suciedad que queda atrapada en tu poro. El resultado final es un bulto doloroso debajo de tu piel que no tiene una “cabeza” como podrían tener las otras espinillas. Puedes notar un área blanca grande debajo de tu piel que causa dolor al tacto. El área también podría ser roja por la inflamación (hinchazón) de la piel alrededor.
Es posible que sea difícil deshacerte de las espinillas ciegas, pero se pueden tratar con paciencia y cuidado. Así es cómo se hace.
Tratamientos para Espinillas Ciegas
Aunque parezca tentador, nunca deberías tratar de apretar o explotar una espinilla ciega. Posiblemente has escuchado esta regla de oro relacionada con el acné en general, pero es crucial seguirla con las espinillas ciegas. Debido a que estas espinillas no están en la superficie de la piel, es más difícil, y algunas veces hasta imposible, explotarlas. El hecho de intentar exprimir la espinilla finalmente empeora la inflamación, y puede hacer que el área sea más sensible al tacto. Incluso se hacen más evidentes debido a que aumentan la irritación y las marcas en la piel. Intentar explotar las espinillas ciegas también puede ocasionar cicatrices.
El mejor procedimiento es tomar las medidas para tratar de formar una “cabeza” para que pueda salir de la piel mediante otros métodos de tratamiento.
Compresas Tibias
Las compresas tibias pueden ayudar con las espinillas ciegas de dos maneras. Primero, pueden ayudar a aliviar el dolor por el acné. Son especialmente útiles una vez que los puntos blancos empiezan a formarse. Aplica la compresa tibia durante 10 a 15 minutos, tres a cuatro veces al día. Esto puede permitir que la espinilla libere el pus y sane.
Aunque puedes comprar las compresas tibias para calentarlas en el horno de microondas, puedes hacer tus propias compresas fácilmente al empapar un paño limpio en agua caliente. Asegúrate de que el agua no esté demasiado caliente para evitar quemar tu piel. Aplica la toalla en el área afectada como se indicó anteriormente.
Parches para Acné
Un parche para acné es como un vendaje que colocas directamente sobre la espinilla ciega. En teoría, el parche ayuda a retirar las bacterias, el cebo y la suciedad. Los ingredientes pueden variar, pero la mayoría de parches para acné contiene un agente para combatir el acné, como el ácido salicílico.
Los parches para acné están disponibles usualmente en tu farmacia local y se pueden usar diariamente hasta que la espinilla ciega desaparezca. Puedes utilizarlos todo el día, pero asegúrate de cambiar el parche al menos una vez cada 24 horas.
Antibióticos Tópicos
Los antibióticos tópicos pueden ayudar a deshacerte de cualquier bacteria que propicie las espinillas ciegas. También reducen la inflamación. Si tus espinillas ciegas son recurrentes, dichos productos se pueden usar alrededor del área afectada como una medida de prevención.
Los antibióticos tópicos más comunes para el acné incluyen clindamicina y eritromicina. Estos vienen en una fórmula en gel que aplicas dos veces al día. Si generalmente tienes piel sensible, es posible que necesites aplicar una vez al día y ver cómo reacciona tu piel antes de incrementar a dos veces al día.
Sin embargo, los antibióticos tópicos no son efectivos por sí solos. Necesitarás utilizarlos junto con otro tipo de producto contra acné como el peróxido de benzoílo. El antibiótico elimina las bacterias e inflamación, mientras que el peróxido de benzoílo seca la espinilla ciega.
Aceite de Árbol de Té
El aceite de árbol de té puede servir como una alternativa leve para los antibióticos fuertes y químicos de venta libre. Puedes encontrar el aceite en una tienda de productos naturales, pero también existen productos con aceite de árbol de té disponibles en la farmacia.
Para una efectividad óptima, necesitarás usar un producto que tenga al menos 5% de aceite de árbol de té. Aplica dos veces al día hasta que la espinilla ciega sane completamente.
El aceite de árbol de té puro no se puede usar, debes diluirlo primero. Para esto, mezcla una parte de aceite de árbol de té en una parte de aceite caloportador. Los aceites caloportadores populares incluyen aceites de coco, jojoba y oliva.
Después de diluirlo, aplica al área afectada y deja durante la noche. Enjuaga el área en la mañana durante tu rutina usual para lavarte la cara. El aceite de árbol de té es suficientemente seguro para usarlo a diario. Solamente es dañino cuando se ingiere.
Miel Cruda
La miel cruda, sin refinar, es otra alternativa natural a los productos de venta libre. La miel tiene propiedades antimicrobianas naturales que ayudan a deshacerse de las bacterias.
Para utilizar este método, asegúrate de que sea miel cruda. Evita la miel regular que se compra en la tienda o supermercado. Aplica una pequeña cantidad en el área afectada y deja durante la noche. La miel cruda también se puede mezclar con agua como un limpiador.
COMO CURAR EL ACNÉ: Que usar, rutina de skincare, como sacar manchas y más
Consejos Adicionales para el Cuidado de la Piel
Con todas estas premisas en mente, parece lógico pensar que cuidar el acné adulto tiene mucho que ver con mantener a raya el estrés y llevar una buena alimentación. Aquí es donde entra el verdadero punto de inflexión: encontrar la rutina ideal para tu piel. Esa rutina que no solo te ayude a tratar los brotes, sino que también respete y entienda las necesidades únicas de tu piel. Para Berta, “toda piel, independientemente de su tipo, comparte tres pilares básicos: limpieza, hidratación y fotoprotección“. Estos pasos son fundamentales para mantener la salud de la piel y prevenir los granos e imperfecciones. Para ella, una de las formas más efectivas de cubrir estas necesidades es introducir un sérum antiimperfecciones en tu rutina diaria.
“Los sérums son el arma secreta de cualquier rutina de skincare”, afirma Berta. Con una fórmula ligera pero potente, están cargados de ingredientes activos que van directo al grano (nunca mejor dicho). Su recomendación para las personas que experimentan imperfecciones en la vida adulta es clara: Salicylic Renewal.
Rutina Básica para el Cuidado de la Piel
- Limpieza: Lávate la cara una o dos veces al día con jabón suave y agua tibia. No te frotes la cara con fuerza usando una toalla o manopla: el acné no puede quitarse de esta manera, y el hecho de frotarlo o restregarlo con fuerza lo empeoraría, al irritarte la piel y los poros.
- Productos No Comedogénicos: Si llevas maquillaje o crema de protección solar, asegúrate de que los productos que utilizas están catalogados como “no comedogénicos” o “no acnegénicos”.
- Exfoliación: Existen muchas lociones y cremas de venta sin receta médica que contienen ácido salicílico o peróxido de benzoilo, que ayudan a prevenir y a tratar el acné. Puedes experimentar con estos productos para ver si te ayudan.
- Alimentación: Algunas personas se dan cuenta de que sus brotes de acné se agravan cuando comen demasiada cantidad de ciertos alimentos. Evita el exceso de consumo de alimentos con altos contenidos de carbohidratos como los dulces y otros procesados pueden aumentar la gravedad de los granos.
Qué NO Hacer
- No tocar, apretar o reventar los granos: Puede suponer un esfuerzo, porque es una verdadera tentación intentar quitarse el grano. Pero, si te manipulas los granos, podrías aumentar la inflamación al hurgártelos y/o abrírtelos. Además, ¡la grasa de tus manos no ayudará en absoluto!
- No usar productos grasosos: Evite las cremas o cosméticos grasosos. No se deje el maquillaje en las noches.
- No restregar la piel: Evite restregar y lavar la piel en forma repetitiva.

Cuándo Consultar a un Dermatólogo
Las espinillas ciegas son una de las formas de acné más difíciles de tratar. Toma tiempo y perseverancia deshacerse de la espinilla sin dañar tu piel. Si una espinilla ciega no responde a los tratamientos caseros, considera consultar con tu dermatólogo. Él o ella también puede ofrecerte soluciones si necesitas una solución rápida, como inyecciones de cortisona para reducir rápidamente la hinchazón y agilizar la curación.
También deberías consultar a tu dermatólogo si te aparecen espinillas ciegas regularmente. Los médicos pueden tratar el acné con medicamentos de venta con receta. Dependiendo del tipo de acné que se tenga, esto puede suponer tener que usar cremas para prevenir la formación de granos, tomar antibióticos que matan las bacterias que contribuyen a la aparición de granos o, si se trata de un caso grave de acné, tomar medicamentos más fuertes, como la isotretinoína, o incluso tener que someterse a una operación de cirugía menor.
Recuerda, el acné no define quién eres, pero cómo decides enfrentarlo puede cambiarlo todo.
tags: #espinillas #que #nunca #desaparecen