Los exfoliantes faciales caseros te permiten cuidar tu piel como nunca antes, ofreciendo una alternativa natural y efectiva a los productos comerciales. Miel, avena, azúcar o café son solo algunos de los ingredientes que puedes emplear para limpiar tu rostro de forma sana y eficaz. A continuación, exploraremos qué es un exfoliante facial, cuándo y cómo exfoliar tu cara, y te proporcionaremos recetas sencillas para que puedas preparar tus propios exfoliantes en casa.
¿Qué es un Exfoliante Facial y Para Qué Sirve?
Para entender qué es un exfoliante facial, primero debes comprender en qué consiste la exfoliación. Básicamente, la exfoliación es la eliminación de las células muertas de la piel. Este proceso de limpieza es muy importante, sobre todo para las mujeres, debido a que son las mayores usuarias de cosmética industrial, tanto de maquillajes como de cremas.
La exfoliación sirve para retirar todas esas células muertas que se encuentran en la parte más superficial de la piel, la epidermis. Además, permite limpiar la piel en profundidad, eliminando las impurezas y poros. Este proceso te permitirá verte más bonita, más joven y con la piel más sana. También rejuvenecerá tu rostro y le dará mejor aspecto. Estos procesos de exfoliación pueden hacerse también en el resto del cuerpo, unas dos o tres veces por semanas. Controla tu piel y mira cómo responde a los diferentes tratamientos. No es recomendable abusar.
Si quieres saber cómo hacer un exfoliante facial casero, debes saber que sus efectos no tienen nada que ver con otros tratamientos más agresivos, como es el caso del peeling. Si no sabes qué es el peeling, debes conocer cuáles son todos sus efectos, para saber qué tratamiento es mejor para ti.
¿Cuándo se Debe Exfoliar la Cara?
Cada 25 o 28 días, la piel sufre un proceso de regeneración celular, por tanto, es ahí cuando debe realizarse la exfoliación. No es recomendable exfoliarse la piel a diario, ya que implicaría eliminar la capa superficial de la piel, cuya misión es proteger la piel de los rayos del sol, lo cual podría producir irritaciones y quemaduras, dolorosas y difíciles de curar.
Las pieles grasas y acnéicas son las que más se deben exfoliar, unas dos o tres veces por semana. De esta forma, con un exfoliante antigraso, podrás mantener a raya los niveles de grasa de la piel, evitando la aparición de granitos y brillos. Aún así, la exfoliación es recomendable para todo tipo de pieles, puesto que todas se regeneran.
Beneficios de los Exfoliantes
La dermatóloga Alejandra Reolid afirma que la exfoliación física consiste en realizar un suave masaje facial con un producto elaborado con partículas de pequeño tamaño con el objetivo de contribuir a una correcta renovación celular. El exfoliante sirve para mantener tu piel impecable y también para limpiar y eliminar las impurezas de todo tu cuerpo, además de que mejora su aspecto.
Tras una ducha y una buena exfoliación, tu piel estará lisa, hidratada, suave y radiante. Al ayudarnos a eliminar sebo, queratina, restos de Demodex y residuos acumulados en nuestra piel, desobstruimos el poro, y mejoramos textura de nuestra piel, dejando nuestra piel más suave, y luminosa, unificando el tono. Con una rutina de exfoliación continua, verás una mejora notable en el aspecto de tu piel.
Debemos analizar el grano del exfoliante antes de aplicárnoslo en la cara y probarlo en una pequeña zona del rostro para comprobar que no es demasiado grueso para la piel de nuestro rostro. No presiones demasiado, pues tendemos a pensar que cuanta más presión hagamos con el producto sobre el rostro, más células muertas retiraremos, y no es necesario. Si tienes la piel sensible presta especial atención a la selección del exfoliante. Recuerda siempre extender el exfoliante sobre la cara húmeda y después utilizar una buena crema hidratante para calmar la piel tras la exfoliación. Si nuestra piel está irritada, y nos exfoliamos podría resultar abrasivo.
Este punto depende un poco de tu tipo de piel ya que será esta la que te marcará sus necesidades. El exfoliante sirve para retirar toda la materia que se deposita en la piel y puede obstruir los poros. Por esto, en el caso de las pieles grasas en las que la producción de sebo es mayor, puede ser más necesaria que en una piel seca, donde el exfoliante debe ir seguido de una buena crema hidratante para que no reseque la dermis. La experta aconseja que en el caso de las pieles grasas o mixtas la exfoliación se haga casi diariamente, mientras que en el caso de las pieles secas, con una cada 15 días sería suficiente.
Ingredientes Comunes para Exfoliantes Caseros
- Azúcar: Morena, de panela, blanca... sea del tipo que sea, su textura es ideal para eliminar fácilmente las pieles muertas.
- Avena molida: Funciona muy bien en las pieles sensibles ya que su textura es más suave.
- Esencias: Puedes añadir unas gotas esencia (lavanda, menta, vainilla, etc.) o el zumo de medio limón/naranja le dará a tu exfoliante corporal natural un aroma agradable y propiedades astringentes a tu piel.
- Aceites: Ayudan a hidratar la piel y son estupendos para dar cuerpo al el exfoliante corporal. Los más usados son el oliva, coco y argán.
- Sal: Sus granos de sal ayudan a dejar la piel suave, aunque en este caso se puede jugar con diferentes granos y tipos de sal. Si tienes la piel muy sensible, evita usarla.
- Café: Molido, en el grado que prefieres, te ayuda a exfoliar tu piel y dejarla lisa.
Exfoliante Casero a Base de #Bicarbonato de Sodio | Sin Récipe
Recetas de Exfoliantes Faciales Caseros
Exfoliante Facial Casero de Azúcar y Aceite
Un sencillo y eficaz exfoliante casero para la piel. Con tan solo dos cucharadas de aceite de oliva, dos de azúcar y media cucharada de jugo de limón, podrás notar todos los beneficios en tu piel. Aplica la mezcla con movimientos circulares y déjalo actuar durante 10 minutos. Podrás retirar con agua tibia.
El azúcar es un exfoliante natural de lo más importante. Puedes emplearlo para el rostro o para cualquier parte del cuerpo. Es realmente eficaz en los labios, donde podrás retirar la piel muerta o las pequeñas pieles fruto del frío invierno, justo antes de aplicar un cacao labial adecuado para ti.
Peeling Casero con Miel y Avena
Si sientes que tu rostro está apagado y sin luz, además de poco suave, es el momento de usar un exfoliante que elimine la sequedad y la sustituya por una hidratación de lo más eficaz. El brillo en la piel existe. Para ello, la mezcla de miel con avena es perfecta para hidratar tu rostro. Solo debes mezclar dos cucharadas de avena con una cucharada de miel. Una vez integrados, aplica en tu cara con movimientos circulares. En 3 minutos, aclara. Notarás como todos los ingredientes, 100% naturales, hidratan tu rostro como nunca antes. Su contenido en avena ayuda a retirar las pieles muerta y forma una capa que evita la pérdida de humedad.
Exfoliante Facial Casero con Café
El exfoliante facial casero con café puedes hacerlo fácilmente en casa, con un poco de borra de café y yogur natural, crema o incluso leche. Para que tenga un mejor efecto, este exfoliante debes emplearlo siempre durante un baño, ya que el vapor de agua abrirá los poros para eliminar las capas más profundas de la piel. El exfoliante casero de café es ideal para el rostro, pero también para los talones, codos, rodillas y el resto del cuerpo.
Mascarilla Facial Anti-arrugas con Leche de Almendras
En los últimos años hemos podido observar como muchas personas han dejado de consumir leche de vaca para pasarse a las leches vegetales. Puede ser por un problema de intolerancia a la lactosa, por digestiones pesadas o por algún tipo de convicción moral. Sea cual sea el motivo, la verdad es que las leches vegetales, como la leche de soja, de almendra, de arroz o de avena, se han popularizado cada vez más.
De todas las anteriores, la preferida de los más golosos es -sin lugar a dudas- la leche de almendras. Y además de ser la más dulce, también es de las más nutritivas, porque incluye magnesio, hierro o vitamina E, entre otros. Entre sus muchas propiedades podemos destacar que ayuda a reducir el colesterol, ayuda a mantener un tránsito intestinal ligero y saludable (por su alto contenido en fibras) y además tienen propiedades antioxidantes que combaten los efectos de los radicales libres.
Aplicar leche de almendras en el rostro estimula la producción de colágeno, que es la proteína encargada de dar estructura, firmeza y elasticidad a la piel. Y además de eso, también es un buen aliado a la hora de limpiarla e hidratarla.
Ingredientes:
- Leche de almendras
- Cúrcuma (antiséptico y antibacteriano)
- Miel (antioxidantes, vitaminas y minerales)
- Clara de huevo (exfoliante natural)
Preparación:
- Separar la clara de dos huevos y batirlas hasta obtener una espuma.
- Añadir una cucharadita de cúrcuma y una cucharada sopera de miel y remover hasta que la mezcla quede uniforme.
- Compensa el potingue añadiendo leche de almendras hasta obtener una mezcla que se adhiera a la piel sin ser demasiado sólida.
- Lava tu rostro con agua tibia y jabón neutro antes de aplicar la mascarilla.
El Poder de la Leche en el Cuidado de la Piel
Desde tiempos de Cleopatra, quien se bañaba en leche de burra para mantener su legendaria belleza, la leche ha sido reconocida como una de las aliadas más poderosas y naturales del cuidado de la piel. El ácido láctico es el verdadero protagonista de los beneficios cosméticos de la leche. Consigue eliminar las células muertas, mientras que se encarga de nutrir de una manera muy intensa, ayudando a intensificar la producción de colágeno.
Si se quieren eliminar las manchas de la piel, el mejor remedio es combinar la leche con almendras naturales. Otro remedio casero que también ayuda a eliminar imperfecciones como manchas y cicatrices oscuras es la leche con limón. Si se busca un efecto exfoliante para unificar el tono de la piel, uno de los remedios más utilizados es la combinación de leche y avena.
En la actualidad, los principios activos de la leche los podemos encontrar en jabones, geles y cremas ya que ayuda a suavizar e hidratar la piel y estimula la producción de colágeno. Ácido láctico: un elemento básico para la hidratación de la piel ya que ayuda a retener la humedad de la piel y a suavizarla. También es un buen remedio para aplicar como desmaquillante, o sobre pieles quemadas o irritadas o para fortalecer las uñas metiendo las manos en un cuenco con leche y frotándolas luego con unas gotas de limón.
Las leches más ricas en estos elementos son las de vaca y las de cabra, asi que yo que tú no dudaría en beberme un vaso ahora mismo.
Recetas Adicionales con Leche
Aquí te presentamos algunas recetas sencillas para aprovechar los beneficios de la leche en tu rutina de belleza:
| Receta | Ingredientes | Preparación | Uso | Frecuencia |
|---|---|---|---|---|
| Desmaquillante | Leche entera tibia | Calentar ligeramente | Aplicar con algodón en rostro | Diario |
| Exfoliante | 2 cdas avena molida + 1 cda miel + 1 cda leche | Mezclar hasta uniforme | Masajear 2 min, dejar 20 min, aclarar | 2 veces/semana |
| Humectante | Leche fría | - | Empapar algodón, pasar por rostro seco | Según necesidad |
| Pies Suaves | 1 litro leche caliente | Calentar leche | Remojar pies 15-20 min, aclarar | 1-2 veces/semana |
Con estas recetas y consejos, podrás disfrutar de una piel más sana, luminosa y rejuvenecida utilizando ingredientes naturales y fáciles de encontrar en tu hogar.
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