Desde Cero Residuo siempre hemos insistido en la necesidad de cuidar tu rostro o cuerpo con productos adecuados para tu tipo de piel. Este es el primer filtro a la hora de seleccionar una crema, jabón o cualquier artículo de cosmética facial. No olvides que cada tipo de piel tiene unas necesidades diferentes, de modo que si, por ejemplo, tu cutis tiene tendencia a engrasarse, no es recomendable aplicar una loción para pieles secas. De hecho, esta condición puede agravarse si usas un producto inapropiado. Para que no yerres en la elección de cosmética facial o corporal, te ofrecemos algunos consejos.
Un exfoliante es un producto cosmético diseñado para eliminar las células muertas de la superficie de la piel, favoreciendo la renovación celular sana y mejorando la luminosidad general de la piel. Existen dos tipos principales: los exfoliantes químicos y los exfoliantes mecánicos.
El uso regular de un exfoliante ofrece varios beneficios significativos para la piel. En primer lugar, se vuelve más luminosa y suave, ya que la eliminación de las células muertas deja al descubierto una piel más fresca. En segundo lugar, ayuda a reducir la apariencia de los poros y las imperfecciones al evitar la acumulación de sebo y suciedad. En tercer lugar, permite que los productos de cuidado de la piel se absorban mejor, aumentando su eficacia.
Para elegir el exfoliante adecuado hay que conocer el tipo de piel.
Exfoliante corporal de avena (casero)
¿Cómo saber cuál es tu tipo de piel?
Las pieles normales, secas, mixtas, grasas y sensibles tienen unas características concretas que para un experto no pasan desapercibidas. Eso sí, es posible que tú todavía no sepas cómo identificar cuál es tu tipo de piel. A continuación, te damos unos trucos para conocer qué clase de cutis tienes y comenzar a cuidarlo como se merece.
Tu piel es normal si…
Es de aspecto suave, de tono ligeramente rosado, de textura elástica y apenas tienes granos. La piel normal no es ni muy seca ni muy grasa, lo que significa que es una piel equilibrada. Es, por tanto, la piel más deseada porque no da grandes problemas. Incluso si hay días en los que no puedes llevar a cabo una rutina de belleza completa, no tienes por qué preocuparte, pues es un tipo de piel bastante resistente. Eso sí, esto no quiere decir que no tenga necesidades porque las tiene.
Tu piel es seca si…
Es poco elástica, tirante, de textura áspera y presenta tendencia a la irritación. Las pieles secas retienen una menor humedad que las pieles normales, de ahí que tengan una necesidad constante de hidratación. Por su parte, segregan menos grasa, lo que se traduce en un mayor riesgo de sufrir descamación y rojeces. Este tipo de piel es muy vulnerable a los cambios de temperatura, como el frío o el viento, de manera que precisa de cuidados específicos para que no luzca siempre apagada.
Tu piel es mixta si…
Goza de una apariencia brillante, sobre todo en la zona T (barbilla, nariz y frente), y, además, tiende a presentar impurezas como puntos negros, granitos, etc. Sin embargo, la zona de los pómulos es más bien tirando a seca. Tu rostro, entonces, se encuentra a caballo entre graso y seco, lo que se conoce como mixto. La buena noticia es que hay productos específicos para esta condición también.
Tu piel es grasa si…
Brilla más de la cuenta y, además, con frecuencia padeces incómodos granos y espinillas. Si te pasas una gasa o el propio dedo por el área de la nariz y barbilla puedes notar una textura untuosa y grasienta. El cuidado de este tipo de piel precisa de una rutina de higiene muy concisa y algo más complicada que en el resto, pero también tiene alguna ventaja sobre las demás. Por ejemplo, las arrugas, líneas de expresión y otros signos del envejecimiento tardarán más en aparecer.
Tu piel es sensible si…
A menudo se muestra enrojecida, está tirante y sientes picor. La piel sensible, asimismo, es más vulnerable a condiciones externas y, por ejemplo, requiere de tratamientos específicos y, con frecuencia, libres de químicos porque puede irritarse. No pasa nada por tener la piel sensible, pues hoy en día hay un sinfín de productos cosméticos indicados expresamente para esta condición cutánea.
Cómo cuidar cada tipo de piel
Es posible que ya tengas una ligera idea de qué tipo de piel tienes. Entonces, es la hora de darle el cuidado que necesita cada una en función de sus características.
1. Cuidados para las pieles normales
Como mencionamos anteriormente, las pieles normales precisan menos cuidados que el resto, aunque esto no significa que no tengas que mimarlas. Toda rutina debería incluir la exfoliación facial al menos un par de veces por semana para eliminar las impurezas, la aplicación de una crema facial específica para pieles normales día y noche y la limpieza facial también dos veces al día.
Si buscas un jabón limpiador para pieles normales, te recomendamos apostar por productos naturales libres de sulfatos. Este jabón limpiador con forma de nube es, además, 100 % vegano, por lo que es apto para embarazadas. Contiene aceite de coco, extracto de gardenia y aceite de almendras dulces. Para la sesión de exfoliación, este exfoliante facial y corporal de oliva es perfecto para las pieles normales. Contiene azúcar integral de caña y granos de café ecológicos aparte de aceite de oliva. Para hidratar tu cutis, y tu cuerpo, esta manteca sólida con aceite de baobab enriquecida también con manteca de cacao es estupenda.
2. Rutina de cuidado diario para pieles secas
Si algo necesitan las pieles secas es hidratación. Por ello, es aconsejable no solo emplear cremas hidratantes, sino también beber por lo menos 2 litros de agua al día. Ya que las pieles secas son sensibles a las condiciones ambientales, es importante que la crema escogida incorpore factor de protección solar. Utiliza, asimismo, sérums que complementen la acción de la crema hidratante.
Para la limpieza del cutis, el jabón sólido de rosa mosqueta es el predilecto para las pieles secas y maduras, pues tiene propiedades regeneradoras y antienvejecimiento. Otra opción interesante es este jabón nutritivo para pieles secas hecho a mano y enriquecido con manteca de karité, aceite de almendras dulces y aceite de argán. Tras la limpieza facial, necesitarás una crema hidratante para pieles secas de efecto regenerador y nutritivo.
3. Necesidades y cuidados de las pieles mixtas
Las pieles mixtas, por un lado, tienen el problema de las pieles grasas, es decir, el exceso de sebo en la zona T y, por otro, pueden sufrir también descamación. Por eso, es indispensable echar mano de productos que se adapten a los requerimientos de estas pieles tan especiales. Si tienes el rostro mixto, es casi obligatorio que limpies tu piel en profundidad dos veces al día y que emplees agua tibia. Por supuesto, utiliza solo cosméticos indicados para este tipo de piel.
Este jabón limpiador facial para piel mixta es 100 % natural y vegano. Está libre de sulfatos y químicos y en su lugar contiene ingredientes como la arena volcánica, de propiedades exfoliantes; la lava marroquí, que acaba con las impurezas, o el aceite de coco. Tras la limpieza en profundidad, aplica una crema hidratante para pieles mixtas como esta de Matarrania, elaborada con aceite de rosa mosqueta, aceite de oliva o ylang-ylang, o esta de Karu, formulada con aceite de jojoba, de argán y de zanahoria.
4. Consejos para las pieles grasas
Si tienes la piel grasa, es muy importante que limpies y desmaquilles tu rostro cada noche antes de dormir. Igualmente, no olvides exfoliarlo al menos una vez a la semana para deshacerte de las impurezas de la piel. Elige siempre productos cosméticos con ingredientes antibacterianos.
El jabón sólido artesanal exfoliante de achiote es ideal para las pieles grasas, pues tiene propiedades antioxidantes, tonificantes y astringentes. No solo es apto para el rostro, sino también para el cuerpo y, además, sirve como desmaquillante, por lo que tendrás todo en uno. Y si prefieres un desmaquillante líquido, esta loción limpiadora bifásica ecológica de Matarrania es apropiada para todo tipo de pieles. Contiene rosa de Damasco, aceite de oliva y de girasol y extracto de tomillo. Para completar tu rutina de higiene facial, aplica una crema facial fluida para pieles grasas de pepita de uva y aloe vera de textura ligera.
5. Aprende a mimar las pieles sensibles
Hemos visto que las pieles sensibles se irritan con facilidad, por eso necesitas productos que las mimen y cuiden. Aléjate de limpiadores faciales fuertes con alcohol y fragancias artificiales y, en su lugar, opta por lociones suaves sin perfumes.
Desde Cero Residuo te proponemos este jabón limpiador facial para pieles sensibles con forma de nube de efecto calmante y en formato sólido. Está formulado con aceite de coco, harina de avena y aceite de lavanda. Es 100 % natural y vegano. Para las pieles más sensibles este tónico multiusos de rosas ecológico también puede ser adecuado, ya que es de acción calmante, relajante y refrescante gracias a ingredientes naturales como la rosa de Damasco. Por último, aplica una crema hidratante para pieles sensibles con ingredientes suaves y naturales como el aceite de oliva, la rosa mosqueta o la caléndula.
Exfoliantes Caseros: Avena y Bicarbonato
Muchas alternativas naturales pueden utilizarse como exfoliantes eficaces. El azúcar, por ejemplo, es un excelente exfoliante mecánico que se disuelve fácilmente en agua, lo que reduce el riesgo de sobreexfoliación. El bicarbonato de sodio tiene una textura fina que puede ser adecuada para la piel grasa. Para un enfoque más suave, la avena molida calma a la vez que exfolia la piel.
Avena
La avena es un excelente ingrediente para quienes tienen piel sensible o propensa a irritaciones. Actúa como un suave exfoliante, eliminando las células muertas sin causar molestias.
Bicarbonato de Sodio
El bicarbonato de sodio ha sido usado en el tratamiento de la caspa desde hace muchísmos años. A diferencia del shampoo, el bicarbonato de sodio puede ser usado para dejar el cabello reluciente, brillante y suave.
Riesgos de la Exfoliación
Aunque beneficiosa, la exfoliación conlleva ciertos riesgos si no se realiza correctamente. Utilizarla con demasiada frecuencia o aplicar productos demasiado abrasivos puede provocar irritaciones, rojeces e incluso lesiones cutáneas. La piel sensible se beneficiará de exfoliantes químicos suaves como el ácido láctico, mientras que la piel grasa puede preferir fórmulas con ácido salicílico para ayudar a controlar el exceso de sebo.
Para las pieles sensibles, es fundamental evitar ciertos ingredientes potencialmente irritantes. Los exfoliantes que contienen huesos de fruta triturados o cáscaras de nuez pueden resultar demasiado abrasivos. Los ácidos fuertes, como el glicólico, también pueden causar irritación. Prefiera exfoliantes que contengan ácido láctico o enzimas de frutas, que ofrecen una exfoliación más suave.
Una exfoliación excesiva puede dañar la piel, y a menudo se manifiesta con rojeces, sensación de quemazón o descamación excesiva. Si notas una irritación persistente o un aumento de la sensibilidad, puede ser señal de que necesitas reducir la frecuencia o la intensidad de tus sesiones de exfoliación. Escucha a tu piel: cualquier molestia persistente es señal de que debes parar.
Cómo Aplicar un Exfoliante Correctamente
Para aplicar un exfoliante de forma eficaz, es importante seguir unos pasos clave. Empiece por limpiar la piel para eliminar las impurezas y el maquillaje. A continuación, aplica una pequeña cantidad de exfoliante sobre el rostro, evitando el contorno de los ojos. Para un exfoliante mecánico, masajea suavemente la piel con movimientos circulares; para un exfoliante químico, deja actuar según las instrucciones sin frotar. Aclarar con agua tibia y secar.
Frecuencia de Exfoliación
La frecuencia ideal de exfoliación depende de varios factores, como el tipo de piel y la intensidad del exfoliante. Como norma general, recomendamos empezar con una o dos veces por semana, observando la reacción de la piel para ajustarla si es necesario.
Exfoliación Corporal
Por supuesto, la exfoliación no es sólo para la cara. Los exfoliantes corporales están específicamente formulados para tratar zonas más extensas y a menudo menos sensibles que el rostro. El uso de un exfoliante corporal puede ayudar a suavizar la piel y prevenir los vellos encarnados, especialmente útil en piernas, brazos y pies.
Alfa-Hidroxiácidos (AHA)
Los alfa-hidroxiácidos (AHA) son ácidos orgánicos hidrosolubles que se extraen de diversas fuentes naturales como plantas, frutas y alimentos. Químicamente, se caracterizan por tener un grupo hidroxilo (-OH) en posición alfa respecto al grupo carboxilo (-COOH), de ahí su nombre.
Lo verdaderamente revolucionario de los AHA es que no solo actúan en la superficie. Dependiendo de su concentración, tamaño molecular y pH de formulación, pueden penetrar en la epidermis e incluso alcanzar las capas superficiales de la dermis, estimulando procesos de renovación celular profunda, síntesis de colágeno y reorganización de la matriz extracelular.
Los beneficios de los alfa-hidroxiácidos han sido conocidos desde la antigüedad, aunque no se utilizaban ni se conocían como tales. Cleopatra, la legendaria reina de Egipto famosa por su belleza, se bañaba regularmente en leche de burra o leche agria por sus propiedades para la conservación de la piel.
Ideal para: Fotoenvejecimiento, arrugas, manchas, textura irregular, piel gruesa.
Mientras los AHA son hidrosolubles (solubles en agua), el ácido salicílico es liposoluble (soluble en grasa/aceite).
Beneficios de los AHA
- Eliminan células muertas acumuladas en capa córnea de manera uniforme, controlada y eficaz, sin traumatismo mecánico.
- Estimulan el «turnover» epidérmico, acelerando la migración de células nuevas desde las capas profundas.
- Suavizan asperezas, reducen descamación, refinan textura general.
- Al exfoliar y renovar, los poros se ven menos dilatados y más refinados.
Precauciones con los AHA
- Nunca empieces con concentraciones altas.
- No aplicar sobre piel seca.
- Usar protector solar riguroso.
Los AHA aumentan la fotosensibilidad de la piel hasta un 18% según estudios. Si no puedes comprometerte con protección solar rigurosa, NO uses AHA.
Remedios Naturales para la Piel Seca
Los remedios naturales para la piel seca forman parte de un enfoque holístico que no se limita a eliminar los síntomas, como hacen los medicamentos sin receta. Existen muchos productos y remedios naturales para la piel seca. Pueden aplicarse tanto en la cara como en el cuerpo.
En general, la elección del producto o tratamiento más adecuado para la piel seca depende de varios factores, como la gravedad de la sequedad, el estado de la piel y las preferencias personales.
El cuidado externo de la piel seca que acabamos de ver se centra en hidratarla y protegerla. Por otro lado, el cuidado interno de la piel seca se centra en llevar una dieta sana y nutritiva. Por último, recuerda beber mucha agua, al menos 2 litros al día.
Peeling Natural
En la búsqueda de una piel radiante, los peelings naturales se han convertido en una opción popular por sus múltiples beneficios y su menor agresividad en comparación con productos químicos.
Ejemplos de Peeling Natural
Azúcar y Aceite de Coco: Este peeling combina el azúcar, que actúa como un exfoliante físico, con el aceite de coco, que hidrata y nutre la piel. Es ideal para quienes buscan una opción suave y humectante al mismo tiempo.
Café: El café es conocido por sus propiedades antioxidantes y su capacidad para mejorar la circulación sanguínea. Al aplicarlo en forma de peeling, ayuda a eliminar impurezas y a dejar la piel más suave y tonificada.
Miel y Canela: La combinación de miel y canela no solo proporciona un aroma delicioso, sino que también ofrece beneficios antibacterianos y antiinflamatorios.
Yogur y Limón: El yogur contiene ácido láctico, que es un exfoliante natural, y se combina perfectamente con el limón, que ayuda a iluminar la piel.
Avena: La avena es un excelente ingrediente para quienes tienen piel sensible o propensa a irritaciones. Actúa como un suave exfoliante, eliminando las células muertas sin causar molestias.
Peelings Naturales vs. Químicos
Los peelings naturales suelen ser más suaves y menos invasivos, lo que los hace ideales para pieles sensibles. Sin embargo, sus resultados pueden ser más sutiles y requieren uso constante para notar cambios. Por otro lado, los peelings químicos ofrecen resultados más inmediatos y profundos, como la reducción de manchas y arrugas, pero pueden conllevar un mayor riesgo de irritación y efectos secundarios si no se utilizan correctamente.
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