Durante el verano, las largas jornadas en la playa y los baños en el mar son una práctica frecuente que, además de resultar relajante, pueden aportar numerosos beneficios siempre y cuando contemos con las medidas de protección adecuadas. Para muchos, estos son los últimos días para disfrutar del verano. Eso significa que muchos habrán dicho ya adiós a las vacaciones, a los largos días tomando el sol, disfrutando de la playa o de la piscina. Toca recuperar la rutina y volver a nuestra vida de siempre. Sin embargo, hay un aspecto de nuestra rutina habitual que debe cambiar después de las vacaciones.
El cuidado de la piel se debe ajustar un poco, ya que hemos pasado muchos días a los rayos del sol, al calor, al aire acondicionado, a la sal del agua de la playa o al cloro de la piscina.
La sal posee múltiples propiedades, entre ellas, destaca su efecto exfoliante y antiséptico. En el ámbito de la estética puede utilizarse como exfoliante, puesto que ayuda a eliminar restos de suciedad o células muertas de la piel y, debido a su efecto astringente, puede contribuir a la eliminación del exceso de grasa facial.
Beneficios de la Sal para la Piel
Si hablamos de la sal del agua marina, es importante destacar su riqueza en minerales esenciales que pueden aportar beneficios a las células cutáneas, así como incrementar la circulación de la sangre en toda la superficie de la piel. Asimismo, las propiedades antisépticas que posee pueden contribuir a la curación de pequeñas heridas, rozaduras o cortes y a la prevención y tratamiento de determinadas infecciones. También aporta buenos resultados en la limpieza de los poros obstruidos, de ahí su utilidad en el tratamiento del acné y otras patologías y su uso como exfoliante.
La sal marina está tomando cada vez más fuerza dentro del mundo de la cosmética, además, los beneficios que tiene para la piel son tan poderosos, que se puede ver cómo las cremas, jabones, exfoliantes y hasta spas la incluyen dentro de sus fórmulas. Pero ¿Por qué es positiva la sal marina en la piel? Porque el agua de mar tiene una composición diferente a la que se encuentra en lagos, lagunas o ríos de agua dulce. Posee zinc, yodo, potasio y oligoelementos que la convierten en una aliada de la piel y del cuerpo en general.
Actualmente se sabe que además el agua del mar tiene cuantiosos efectos positivos para la piel:
- Exfolia la piel: Debido a su alto contenido en minerales como magnesio, potasio y calcio, es excelente para limpiar la piel, porque absorbe las toxinas e impurezas presentes en ella, deshaciéndose de las células muertas. Esta exfoliación puede resultar en una piel más suave y luminosa. Además, la sal tiene propiedades antimicrobianas, lo que la hace útil para limpiar la piel y prevenir infecciones menores.
- Suaviza la piel: Gracias a sus propiedades, además de brindarle una limpieza profunda a la piel, también le permite tener una apariencia firme y libre de grasa.
- Posee beneficios curativos: Tiene propiedades antisépticas las cuales ayudan a limpiar y desinfectar heridas, mejorando y acelerando el proceso de cicatrización en la piel. Además, se encuentra su efecto antibiótico, ideal para avanzar en procesos de cicatrización de heridas.
- Adiós hinchazón: Uno de sus principales beneficios es la capacidad para reducir la hinchazón, el motivo es que sus propiedades curativas actúan sobre los vasos sanguíneos, que al ser absorbida por la piel mejora la circulación en la sangre y reduce la inflamación.
Riesgos y Consideraciones
Sin embargo, como advierte la especialista, “también puede irritar nuestro cutis debido a la hiperosmolaridad que produciría la pérdida de agua en la piel”. A pesar de los múltiples beneficios comentados, como advierten los especialistas es importante tener en cuenta que la sal también puede producir irritación en la piel y al contacto con mucosas, sequedad y deshidratación, por ello, aunque los baños en el mar son beneficiosos, la aplicación directa de la sal en tratamientos estéticos dermatológicos no resulta tan recomendable.
De hecho, no hay que olvidar que la sal es astringente y en consecuencia seca la piel y puede producir una repuesta paradójica estimulando la producción de grasa. Las personas con piel sensible o condiciones preexistentes como eczema pueden experimentar un empeoramiento de sus síntomas con el uso de productos a base de sal.
Tampoco hay que olvidar que la sal puede ser muy irritante, seca la piel y puede causar picor, por eso, lo ideal es que todo el mundo se duche para eliminar los restos de sal después del baño.
La sal del mar, combinada con la exposición solar, puede dejar la piel deshidratada, tirante o sensibilizada. La sal tiende a resecarla, alterando la hidratación natural y debilitando la barrera cutánea, lo que puede generar tirantez, irritación y una mayor sensibilidad.
Tipos de Sal y sus Propiedades
Al elegir este tipo de fórmulas busca que contenga sales de calidad, ricas en minerales como la marina, la de Epsom o la sal rosa del Himalaya. Y, aunque cada una de ellas presenta propiedades individuales, todas suelen estar repletas de magnesio, calcio y potasio, muy beneficiosos para la piel.
Navarro te explica las características de cada una de ellas:
- Sal marina: Los exfoliantes basados en ella poseen un alto contenido en minerales que no solo ayudan a eliminar células muertas, sino que también absorben las toxinas e impurezas, así como suavizan la piel, aportándole un aspecto vital inmediato y mejorando su tono. El calcio que contiene se encarga de limpiar los poros y oxigenar la dermis, ayudando a restaurar los tejidos y, como cualquier peeling, retrasando el envejecimiento. Tampoco hay que olvidar que mejora la circulación sanguínea y la sensación de bienestar. Además, la sal del mar Muerto, concretamente, alivia problemas dermatológicos e incrementa la capacidad de hidratación de la piel, mejorando su elasticidad y la renovación celular.
- Sal rosa del Himalaya: Aparte de la función exfoliante y regeneradora que comparte con el resto de sales, calma y constituye una fuente muy importante de electrolitos y oligoelementos, claves para las funciones vitales del cuerpo y que, además, favorecen el proceso de regeneración celular.
- Sal de Empson: Se obtiene en yacimientos subterráneos y su nombre químico es sulfato de magnesio. Proporcionan propiedades antisépticas y antiinflamatorias.
Beneficios de la sal para la belleza
¿Cómo Usar un Exfoliante de Sal en el Rostro?
Exfoliante para el rostro: Para hacer un exfoliante para el rostro es tan simple como coger una cucharadita de sal marina y tres gotas de aceite con esencia de lavanda. Hay que mezclarlos hasta formar una pasta y colocarla sobre el rostro masajeando circularmente.
Es cierto que la piel se renueva por sí sola cada 28 días; sin embargo, “realizarse una exfoliación suave, una vez por semana, mejora su apariencia y evita que se acumulen restos de células y cosméticos en los poros”, declara Helena Rodero, farmacéutica y especialista en cuidado facial.
Asegúrate de que aplicas el exfoliante sobre piel húmeda y limpia. Cierra la ducha. ¡Ya está! Esto es todo lo que necesitas saber sobre la exfoliación.
¿Qué Exfoliante es Mejor para Tu Piel?
Independientemente de cómo sea tu tipo de piel, tienes que asegurarte de que las partículas físicas sean finas, suaves y no demasiado abrasivas para evitar producir microheridas en la piel y que esta se inflame. “Los que contienen sal son ideales para pieles grasas porque ayudan a liberar los poros obstruidos y/o acneicas, ya que reducen las posibles infecciones”, explica Navarro. Pero hay que tener cuidado con ellos en caso de tener la piel sensible, ya que al estimular la circulación pueden provocar enrojecimiento y sus partículas también pueden agredirla.
En este caso, la experta recomienda optar por “exfoliantes enzimáticos, que son más suaves y, al no contener gránulos, eliminan las células muertas de la piel en la superficie de una manera menos agresiva y, además, ayudan a que la dermis recupere su aspecto radiante”.
Los exfoliantes a base de azúcar, en cambio, “no suelen tener contraindicaciones, pero si tienes la piel sensible es preferible que los utilices una vez a la semana, como máximo”, advierte Ursano.
A nivel corporal, los de sal son ideales para las pieles más secas (magia pura en talones agrietados) porque ayuda a mantener la hidratación y eliminan la sensación de tirantez y sequedad. Y si su fórmula incorpora vitamina E, mejor que mejor, ya que esta aporta protección extra a la piel, mejorando su textura.
Exfoliante Casero Corporal
“Los productos caseros tienen sus riesgos. La falta de control sobre la estabilidad del producto podría dar lugar a la formación de bacterias que, en contacto con la piel, podrían causar problemas. Así que asegúrate de consumirlo lo antes posible”, recomienda la formadora de SkinLabo. Si te apetece hacerte tu propio exfoliante, será mejor que optes por la versión corporal y mimes tu rostro con cosméticos profesionales.
“Aprovecha la hora del baño para reiniciar, estimular y activar la microcirculación con un scrub que te ayude a desprenderte de las células adheridas a la superficie y facilite su regeneración”, sugiere Navarro. Para prepararlo solo tienes que mezclar un poco de aceite de coco, almendras o jojoba con sal marina o con azúcar, y trabajar la mezcla, con movimientos circulares, haciendo hincapié en las zonas en las que se acumula la queratina como codos y rodillas.
De esta manera no solo eliminarás toxinas y células muertas, sino que también combatirás la piel de naranja y la retención de líquidos. Y si quieres un plus de exfoliación, usa un guante de crin o silicona. Finaliza siempre con una crema hidratante y nutritiva que renueve y equilibre tu piel.
Rutina Facial Después de la Exposición al Mar y al Sol
Después de un día de exposición al mar y al sol, la piel del rostro requiere una atención especial. Una rutina facial adecuada tras la exposición al agua salada y el sol es esencial para mantener la piel saludable y radiante.
Es fundamental limpiar el rostro con un producto suave que elimine eficazmente la sal, el sudor y los residuos de protector solar sin agredir la piel. Después de la limpieza, es recomendable aplicar un sérum ligero y complementar con una crema hidratante. Para calmar y regenerar la piel tras la exposición, una mascarilla específica puede potenciar la reparación y devolver confort al rostro. Aunque el día de playa haya terminado, es esencial mantener la protección solar diaria.
Siguiendo estos consejos, puedes disfrutar de los beneficios del mar y el sol sin comprometer la salud de tu piel.
| Tipo de Exfoliante | Ingredientes Principales | Beneficios | Recomendaciones |
|---|---|---|---|
| Sal Marina | Sal marina rica en minerales (magnesio, calcio, potasio) | Elimina células muertas, absorbe toxinas, suaviza la piel, mejora la circulación. | Ideal para pieles grasas, evitar en pieles sensibles. |
| Sal Rosa del Himalaya | Sal rosa rica en electrolitos y oligoelementos | Exfolia, regenera, calma, favorece la regeneración celular. | Apta para todo tipo de piel. |
| Sal de Epsom | Sulfato de magnesio | Propiedades antisépticas y antiinflamatorias. | Apta para todo tipo de piel, especialmente para aliviar inflamaciones. |
| Azúcar | Azúcar de caña, azúcar de coco | Exfoliación suave, hidrata, aporta brillo saludable. | Ideal para pieles sensibles, usar con moderación. |