Seguro que te ha pasado: te peinas las cejas a la perfección y, apenas una hora después, ya están despeinadas y fuera de control. Los geles comerciales suelen estar formulados con alcohol y polímeros sintéticos que dejan el vello rígido o lo resecan. Es una pena, teniendo en cuenta que las cejas son fundamentales para definir la expresión del rostro.
La buena noticia es que puedes crear fácilmente un gel profesional, libre de microplásticos y con ingredientes que realmente cuidan el vello. Además del placer de crear algo tú misma, elaborar cosmética te da el control total sobre lo que aplicas en tu piel. Tú decides qué ingredientes añadir según tus necesidades: si tienes las cejas quebradizas, puedes añadir aceites fortalecedores; si buscas un efecto de «cejas laminadas», solo tienes que aumentar la concentración del espesante natural.
El proceso es muy parecido a elaborar lociones, donde se aprende cómo interactúan las sustancias para lograr un producto estable. Para conseguir un gel que no tenga nada que envidiar a las marcas de lujo, utilizaremos materias primas específicas, seguras y eficaces. Como agente fijador utilizaremos goma xantana.
Este producto natural, derivado de la fermentación, convierte el agua en un gel firme que se seca de forma transparente y se mantiene flexible. Gracias a ella, tus cejas no se sentirán rígidas como el cemento. Para que el gel sea suave, la glicerina es fundamental. Si quieres saber más sobre este componente, puedes leer sobre la glicerina en el jabón y el cuidado de la piel, donde se explica su capacidad para atraer la humedad.
Para que tus cejas luzcan sanas y brillantes, el aceite de ricino (*castor oil*) es el aliado perfecto dentro de la gama de aceites y mantecas. Es famoso por sus propiedades nutritivas para los folículos pilosos. Como esta receta es de base acuosa, solo necesitaremos unas gotas. Si quisieras añadir una cantidad mayor de aceite, tendrías que incluir un emulsionante para cosmética para evitar que la mezcla se separe.
Para proteger los aceites y aportar un extra de cuidado, añadiremos Vitamina E, un potente antioxidante. Al contener agua, tu gel de cejas es propenso a desarrollar bacterias y moho. Por eso, es imprescindible usar un conservante de amplio espectro para evitar infecciones oculares. El fenoxietanol es una opción segura y muy común en productos para la zona de los ojos.
Hazlo tu misma: Gel fijador casero para cejas! Tendrás cejas y pestañas super largas
Ingredientes y Preparación
Con estas cantidades obtendrás unos 30 gramos de gel, suficiente para rellenar varios tubos. Empieza preparando una superficie de trabajo limpia y desinfecta todos los utensilios y envases. Pesa la glicerina en el vaso y añade la goma xantana. Remueve bien hasta obtener una pasta homogénea o *slurry*. Este paso es crucial: al dispersar la goma primero en la glicerina, evitarás que se formen grumos, algo que ocurriría si echaras el polvo directamente en el agua.
A continuación, vierte el agua destilada sobre la mezcla y remueve con energía. Deja reposar el gel unos 10 minutos para que la goma xantana se hidrate por completo y vuelve a remover. Ahora añade el conservante y, si lo deseas, el aceite de ricino y la vitamina E. Mezcla hasta que todo esté integrado. Para rellenar el tubo de máscara, puedes usar una pequeña bolsa de plástico a modo de manga pastelera (cortando una esquina) o una jeringuilla sin aguja.
¿Prefieres una cera o pomada que deje el vello con un aspecto más jugoso y brillante? En ese caso, puedes trabajar con ceras. Aunque ofrecen algo menos de fijación, aportan mucha estructura y nutrición. Para hacerla, funde un poco de cera de abejas o *Cera Bellina* con aceite de ricino y alguna manteca. En esta versión trabajas únicamente con grasas, sin agua. Por eso, el conservante no es estrictamente necesario, aunque la vitamina E ayudará a que los aceites no se enrancien.
Ten cuidado con la cantidad de goma xantana; un poco rinde muchísimo. Si te excedes, el gel podría dejar residuos blancos al secarse. Por otro lado, nunca subestimes la conservación. Una infección ocular por culpa de un aplicador contaminado es algo que debemos evitar a toda costa, así que no olvides nunca el conservante en fórmulas con agua.
Si te gusta el mundo de la cosmética casera, puedes profundizar más en nuestra guía sobre cuidado de la piel DIY o aprender específicamente a hacer máscara de pestañas, donde explicamos cómo trabajar con pigmentos.
Es posible que la exfoliación del rostro sea una parte normal de tu rutina para cuidar la piel, pero ¿alguna vez te has tomado el tiempo para exfoliarte las cejas? La piel muerta puede acumularse fácilmente debajo del vello, lo cual puede dejar el área seca y escamosa. Además, es importante exfoliarlas si quieres hacer que crezcan, ya que esto ayuda a estimular y a mejorar la circulación en los folículos pilosos.
Antes de exfoliarte, debes tener las cejas limpias, sin suciedad, maquillaje ni residuos. Mójate el rostro y usa tu limpiador facial favorito para limpiarlo con suavidad, incluyendo el área de las cejas. Después de limpiar el área, aplícate un poco de exfoliante facial. Algunas veces, los exfoliantes faciales son muy suaves para eliminar con eficacia las células muertas de la piel y estimular los folículos pilosos. Sin embargo, los exfoliantes corporales suelen ser muy abrasivos.
Si prefieres usar productos completamente naturales para cuidar tu piel, puedes preparar tu propio exfoliante. Mezcla 2 partes de aceite de oliva con 1 parte de sal marina en un tazón y aplícalo en las cejas.
Después de extender el exfoliante sobre las cejas, masajéalo sobre la piel con suavidad. Hazlo con movimientos circulares y aplica una presión moderada para hacer que el producto llegue hasta las raíces. Si empiezas a sentir sensibilidad en las cejas mientras las exfolias, detente de inmediato, aunque no haya pasado el minuto completo. Después de masajear el exfoliante por un minuto aproximadamente, enjuágalo con agua tibia.
Humecta tu piel después de exfoliarte. Es especialmente importante humectarte si tu piel que está debajo de las cejas se reseca. La piel absorberá la crema humectante con mayor facilidad, por lo que el área quedará bien hidratada.
Es buena idea reutilizar un cepillo, ya que el uso frecuente suaviza las cerdas para que no sean muy agresivas en la piel. Sin embargo, debes desinfectar el cepillo antes de usarlo en las cejas. Vierte un poco de alcohol para uso tópico en una taza o en un tazón y sumerge las cerdas por un momento.
Deberás lubricar un poco el área de las cejas para evitar que el cepillo rasguñe la piel. También puedes usar un aceite o una mezcla de aceite y sal en el cepillo para exfoliar el área de las cejas. Después de aplicar limpiador en las cerdas, pasa el cepillo con suavidad sobre las cejas de 30 segundos a 1 minuto.
Después de frotar el cepillo por un minuto aproximadamente, enjuaga con agua tibia los residuos del limpiador y de la piel muerta. Si las exfolias para hacerlas crecer, es importante que lo hagas con frecuencia. Usa un exfoliante o un cepillo todas las noches durante dos a cuatro semanas. Si sientes que tu piel es muy sensible para exfoliarla todos los días, trata de exfoliarte las cejas cada dos o tres noches.

Consejos Adicionales
Mantén tus cejas limpias y saludables para maximizar su crecimiento. La cosmetóloga Laura Martin comenta: "Las cejas crecen a un ritmo estable siempre que tengas buena salud. Justo después de exfoliarlas, masajéate con un suero que estimule el crecimiento del vello. Estos productos contienen péptidos y ayudan a estimular el crecimiento en los folículos pilosos. Es posible que tengas que esperar hasta seis semanas para ver los resultados.
Durante el proceso para hacer crecer las cejas, es probable que pases por una fase incómoda en la que tendrás algunos vellos dispersos o muy largos. Sin embargo, debes resistir la tentación de depilarte con una pinza. Puedes encontrar algunos geles transparentes o con color. Los geles transparentes son una buena opción si no tienes muchos espacios en las cejas. Cuando por fin empieces a ver que crecen, es posible que eches a perder todo el trabajo que has hecho si tomas unas pinzas y tratas de darles la forma por tu cuenta.
Si no te agrada la idea de tener que visitar a un especialista cada pocos meses para darles la forma a las cejas, no te preocupes. Aunque no trates de hacer crecer las cejas, sigue siendo buena idea exfoliarlas.
Recetas Adicionales de Exfoliantes Caseros
Puedes emplear ingredientes naturales que tenemos en casa para hacer tu propio exfoliante casero. A continuación, te damos algunas ideas:
- Exfoliante de Avena y Leche: Para realizar este exfoliante utilizaras leche en polvo y media taza de avena molida, agregarás agua y mezclarás hasta formar una pasta. Deja reposar la mezcla durante un minuto y luego aplica en el rostro y cuello con masajes circulares.
- Exfoliante de Granola: Para este exfoliante solo necesitarás media taza de granola con un poco de agua caliente y luego lo batirás. Humedecerás tu rostro y luego aplicarás haciendo masajes en tu rostro.
- Exfoliante de Miel: Este exfoliante tiene como principal objetivo suavizar y eliminar asperezas de los codos o rodillas solo necesitarás una taza de miel con medio vaso de agua tibia. Luego coloca la pasta en el refrigerador por tres horas.
- Exfoliante de Azúcar y Limón: Utilizarás dos cucharadas de azúcar y agregarás el juego de medio limón. Después de lavarte la cara con el rostro aun húmedo aplica la mezcla en tu rostro y deja actuar por solo 5 minutos, no dejes más tiempo ya que el limón puede irritar tu rostro si se aplica por mucho más tiempo.
- Exfoliante de Suero de Leche y Sal: Para este exfoliante necesitarás mezclar el suero de leche con sal hasta tener una pasta. Humedece el rostro y aplica con suaves masajes.
Como verás a continuación, hacer un exfoliante casero para la cara es muy sencillo. A continuación, te traemos X recetas para que puedas hacer el mejor exfoliante facial casero.

Beneficios de la Exfoliación
- Elimina células muertas: Ayuda a limpiar la piel en profundidad y consigue que los productos de belleza actúen mejor sobre una piel limpia y libre de impurezas.
- Renueva tu piel: Favorece el proceso natural de regeneración de la piel y estimula la liberación de toxinas a través de los poros.
- Aspecto luminoso: Una piel sin impurezas devuelve a la piel un aspecto más uniforme, luminoso y renovado.
- Mayor hidratación: Al retirar las células muertas, la piel está mas receptiva ante cualquier principio activo que apliquemos posteriormente, potenciando los resultados del tratamiento.
- Antienvejecimiento: Ayuda a prevenir la aparición de los signos de la edad como la arrugas, gracia a sus efectos estimulantes del síntesis de colágeno.
Exfoliar la piel del cuerpo permite eliminar la capa de piel más superficial, manteniéndola suave y aumentando la absorción de las cremas hidratantes y/o aceites. Estimula el natural proceso de renovación y regeneración de la piel, eliminando las células muertas y dejando la piel más luminosa. Además, ayuda a reducir los pelos enquistados.
No es necesario comprar un producto específico para exfoliar la piel; puedes hacer tu misma en casa con estas recetas de exfoliantes caseros. Preparar tu propio exfoliante casero puede convertir la hora del baño en un verdadero ritual: puedes personalizar la receta probando siempre nuevas versiones, utilizando aceites esenciales según tu estado de ánimo.
Tipos de Exfoliantes Caseros
- Azúcar: Este ingrediente es todo un clásico. Seguro que en algún momento te has preparado un exfoliante casero de azúcar con tus amigas. Puedes utilizar azúcar moreno, blanca, de panela… sea cual sea, su textura es ideal para eliminar células muertas.
- Avena molida: Es perfecta para las pieles más sensibles ya que su textura es más suave.
- Café: El café molido, del grano que más te guste, puede ser un ingrediente excelente para exfoliar la piel.
- Sal: Al igual que el azúcar, este ingrediente ayuda a eliminar células muertas superficiales y dejar la piel suave. Puedes utilizar diferentes tipos de sal, pero te recomendamos que no lo hagas si tienes la piel sensible.
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