A menudo ignorada, la exfoliación corporal es esencial para una piel aterciopelada. Así es, la exfoliación ayuda a la piel a deshacerse de las células muertas para mantener un aspecto saludable. La exfoliación es un paso esencial dentro del cuidado de la piel, tanto facial como corporal.
La piel es un órgano que se regenera constantemente. Las células rápidamente son sustituidas por otras. Por eso, la exfoliación corporal es una de las principales claves para tener una piel sana.
En este artículo te contamos todos los beneficios de exfoliar la piel del cuerpo y del rostro, y por qué deberías incluir este hábito en tu rutina.
¿Para qué Sirve Exfoliar la Piel?
La exfoliación tiene una función fundamental: renovar la superficie cutánea. Al retirar las células muertas, la piel respira mejor, se oxigena y luce más suave. Este proceso también estimula la regeneración celular y favorece la absorción de los productos cosméticos que apliques después, como cremas o aceites.
En definitiva, exfoliar la piel sirve para mantenerla más limpia, uniforme y con un aspecto radiante. Además, ayuda a prevenir puntos negros, poros obstruidos y zonas ásperas.
Beneficios de Utilizar un Exfoliante Corporal
Utilizar un exfoliante corporal es un gesto sencillo con numerosos beneficios. Si te lo preguntabas, sí, es bueno exfoliar el cuerpo de manera regular. ¿La razón? Ofrece una serie de beneficios que mejoran la salud y la apariencia de la piel. El uso de exfoliante corporal ofrece una amplia gama de beneficios para la piel.
Los beneficios de exfoliar el cuerpo incluyen:
- Elimina células muertas.
- Mejora la textura.
- Estimula la circulación.
- Mejora la absorción de productos para el cuidado de la piel.
- Piel más lisa y uniforme.
- Activación del drenaje linfático.
- Prevención de foliculitis y poros obstruidos.
- Mejor absorción de cremas hidratantes.
- Un bronceado más duradero y uniforme en verano.
La exfoliación corporal contribuye a una notable mejora en la microcirculación sanguínea. Además de regenerar nuestra piel, conseguiremos que sea mucho más flexible y esté suave durante todo el año.
Otro de los principales beneficios que nos aporta es que, tras la exfoliación, nuestra piel estará más receptiva. Por tanto, absorberá mejor los nutrientes que apliquemos después, penetrarán hasta las capas más profundas mejorando su aspecto notablemente.
Al eliminar las células muertas, la exfoliación corporal facilita la absorción de otros productos para el cuidado de la piel, como cremas hidratantes o aceites.
Además de los beneficios para la piel, la exfoliación corporal también tiene un efecto relajante puesto que el tratamiento consiste en masajear suavemente el producto en la piel reduciendo así el estrés.
Anti-aging: al realizar una limpieza profunda, previene el envejecimiento cutáneo y activa la circulación.
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Tipos de Exfoliantes Corporales
Existen varios tipos de exfoliantes según su composición y función. Los exfoliantes físicos contienen pequeñas partículas que retiran mecánicamente las células muertas, mientras que los exfoliantes químicos o enzimáticos actúan mediante ácidos suaves o enzimas naturales que disuelven las impurezas.
La exfoliación corporal puede realizarse de diferentes formas, según el tipo de piel y las preferencias personales. Existen dos métodos principales: la exfoliación en seco y la exfoliación en húmedo.
- Exfoliantes mecánicos o físicos: Estos exfoliantes contienen partículas abrasivas que ayudan a eliminar las células muertas de la piel mediante la fricción. Algunos ejemplos de partículas abrasivas incluyen azúcar, sal, cáscara de nuez, semillas de frutas, cáscaras de semillas de albaricoque y microperlas de plástico (aunque estas últimas son cada vez menos comunes debido a preocupaciones ambientales).
- Exfoliantes químicos: Estos exfoliantes contienen ácidos exfoliantes que disuelven las células muertas de la piel y estimulan la renovación celular. Algunos ácidos comunes utilizados en exfoliantes químicos incluyen ácido glicólico, ácido láctico, ácido salicílico y ácido cítrico. Son suaves y adecuados para la mayoría de los tipos de piel, incluidas las pieles sensibles.
- Exfoliantes enzimáticos: Estos exfoliantes contienen enzimas naturales, como la papaína (de la papaya) y la bromelina (de la piña), que ayudan a disolver y eliminar las células muertas de la piel. Son suaves y adecuados para pieles sensibles, ya que no implican fricción ni ácidos fuertes.
- Exfoliantes en gel: Estos exfoliantes tienen una textura en gel y contienen partículas exfoliantes suspendidas en una base transparente.
- Exfoliantes naturales caseros: Los exfoliantes naturales caseros pueden ser elaborados con ingredientes que se encuentran comúnmente en la cocina, como azúcar, sal, café molido, avena, yogurt, miel y aceites vegetales.
En Cero Residuo disponemos de una amplia variedad de exfoliantes físicos naturales, algunos envasados en vidrio, como el Exfoliante Facial y Corporal de Oliva de Matarrania, otros integrados en jabones, perfectos para limpiar y exfoliar a la vez. Uno de los más vendidos es el Jabón Sólido Artesanal Exfoliante de Achiote, una planta originaria de Sudamérica con propiedades antioxidantes, tonificantes y astringentes.
La exfoliación en seco se realiza antes de la ducha, utilizando cepillos de madera con cerdas vegetales, una manopla de luffa o guantes exfoliantes. Este método activa la circulación, estimula el drenaje linfático y deja la piel preparada para la limpieza posterior.
Por otro lado, la exfoliación en húmedo se hace durante la ducha o el baño, aplicando el producto exfoliante sobre la piel húmeda. Aquí puedes optar por jabones con propiedades exfoliantes, esponjas de luffa o mezclas naturales que combinen aceites vegetales y partículas exfoliantes. Este método resulta más suave y combina limpieza e hidratación al mismo tiempo.
3 exfoliantes caseros para el cuidado de la piel 🧼 | Annel Sánchez
Ambas opciones aportan los beneficios del exfoliante corporal y ayudan a mantener la piel sana, tonificada y libre de impurezas.
¿Cómo Utilizar un Exfoliante Corporal?
El exfoliante corporal elimina las células muertas y las impurezas. Al igual que un exfoliante facial, este tratamiento contiene granos que eliminan la película opaca que a veces puede cubrir la piel.
Los exfoliantes corporales deben aplicarse siempre sobre la piel húmeda. Ahora que ya tienes el cuerpo cubierto de exfoliante, aplica una ligera presión con movimientos circulares. Ten cuidado, exfoliar la piel nunca debe ser doloroso, así que adapta tus movimientos a cómo te sientas.
Vuelve a la ducha para eliminar los granos y las impurezas. El calor ayuda a dilatar los poros de la piel y la humedad la suaviza. Si puedes, date un baño antes de aplicarte el exfoliante corporal.
Para sacar el mayor partido posible a la exfoliación hay que seguir una serie de pasos.
- Exfoliar sobre la piel ligeramente húmeda ayuda a reducir la fricción y hace que el proceso sea más suave.
- Si te vas a exfoliar el cuerpo, es muy importante que el producto que utilices esté pensado para ello.
- Para exfoliar correctamente, toma una pequeña cantidad y masajea con movimientos circulares y suaves. No es necesario aplicar presión: deja que el producto actúe, no tus manos. No te olvides de ninguna zona del cuerpo. Codos, rodillas, espalda o pies pueden acumular más células muertas.
- Una vez hayas terminado de masajear tu piel con el producto, retíralo y elimínalo con abundante agua templada. No es necesario dejarlo actuar durante algunos minutos.
- Después de exfoliar, tu piel está más receptiva.
Consideraciones Adicionales
La piel tiene un ciclo natural de renovación de 21 días aproximadamente, aunque esto va cambiando con la edad, por lo que siempre es fundamental una ayuda externa.
La frecuencia ideal de exfoliación depende del tipo de piel que tengas. Para pieles normales, se recomienda exfoliarse una o dos veces por semana, mientras que las pieles secas o sensibles no tienen que hacerlo con tanta frecuencia, es suficiente con una vez a la semana o cada dos.
Por otro lado, las pieles grasas o mixtas sí que necesitan un ritmo de exfoliación más constante, llegando incluso a las dos o tres veces por semana. Es muy importante seguir estas recomendaciones de frecuencia, ya que una exfoliación excesiva puede debilitar la barrera cutánea, causar rojeces o incluso aumentar la producción de sebo.
Es importante destacar que la exfoliación corporal debe hacerse con moderación y cuidado. Ya hemos mencionado que la exfoliación debe hacerse con moderación.
Para disfrutar de todos los beneficios de la exfoliación sin dañar la piel, conviene seguir algunas recomendaciones:
- Frecuencia: Exfolia la piel dos o tres veces por semana como máximo, para evitar irritaciones o sensibilidad.
- Aplicación suave: Realiza movimientos circulares y delicados, sin ejercer demasiada presión. La constancia es más efectiva que la fuerza.
- Hidratación: Tras exfoliar, aplica una crema o aceite hidratante para ayudar a restaurar la barrera natural de la piel.
- Protección solar: Después de exfoliar, la piel puede volverse más sensible al sol. Utiliza protector solar durante el día para mantenerla protegida.
La exfoliación es una etapa clave en la aplicación de un autobronceador.
Tras una exfoliación, la piel ha eliminado células muertas y está más receptiva a absorber ingredientes activos.
Es importante hacerlo durante todo el año, pero sobre todo después del verano. Nuestra piel está sometida a multitud de factores que la dañan, como por ejemplo la contaminación, el sol o el sudor.
No debes usar exfoliantes corporales en el rostro.