Nos gusta tratar con delicadeza la piel de nuestro rostro: razón por la cual existen muchas rutinas de cuidado destinadas a cuidar el cutis. La exfoliación facial regular es esencial para mantener una piel sana, brillante y suave.
Al eliminar las células muertas de la piel y limpiar profundamente los poros, los exfoliantes promueven la renovación celular, refinan la textura de la piel y revelan una apariencia radiante.
Para entender qué hace la exfoliación para nuestra piel, primero debemos conocer sus orígenes. Es en las últimas capas del estrato córneo donde las células están sin agua y completamente desecadas. Son las llamadas células muertas.
De forma aislada éstas se despegan en forma de polvo o de escamas. Este proceso puede acelerarse por motivos externos, como es la edad, el estrés o la falta de cuidados en la piel, dejando una acumulación de células muertas que obstruyen los folículos, evitando la penetración de activos y desmejorando el aspecto de la dermis, dejándola más opaca, áspera y reseca.
Como ya te hemos avanzado en el punto anterior, las células muertas se multiplican, mueren y se renuevan. De estas células que mueren, hay un tanto por ciento que consiguen despegarse y llegar a la superficie.
La exfoliación nos es útil para eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel, impidiéndole respirar y apagando su aspecto. Si buscas una piel más suave y luminosa, el peeling exfoliante es la mejor opción.
Podemos distinguir 3 tipos de exfoliantes según su grado de actuación: superficial, medio o profundo.
Tipos de Exfoliantes Faciales
Existen diferentes tipos de exfoliantes faciales, cada uno con sus propias características y beneficios. Aquí te presentamos los principales:
- Exfoliantes Mecánicos: Son aquellos que contienen micropartículas exfoliantes que, con el contacto directo con la piel, eliminan de manera mecánica las impurezas y células muertas. Se realiza mediante fricción, con movimientos circulares y cuidados. Recomendamos realizarlo una vez a la semana.
- Exfoliantes Químicos: Los que solo deben realizarse bajo la supervisión médica profesional ya que trabajamos con ácidos de base química que requieren un conocimiento exhaustivo tanto del tiempo que deben estar expuestos como del tipo de piel y situaciones que lo requieren. Son más invasivos que los mecánicos y solemos emplearlos en caso de cicatrices causadas por acné, manchas, arrugas...
- Exfoliantes Enzimáticos: Es el peeling indicado para pieles sensibles u oscuras. (se trata también de un peeling con base química) pero son más adecuados para las pieles más sensibles. Son más suaves y sin partículas por lo que realizan una exfoliación suave. Se encargan de eliminar las células muertas de la piel en la superficie y nos ayudan a recuperar su aspecto radiante. Por acción enzimática realizan esa función exfoliativa. Trabajan eliminando las células muertas gracias al uso de enzimas que no alteran la epidermis. Descomponen las impurezas y liberan los poros. En este caso, debido a su alta concentración de activos como las Partículas de celulosa biodegradable o la Proteasa de Mucor Miehel, recomendamos realizarlo cada dos semanas.
Hoy en día los profesionales de la dermoestética se apoyan de forma mayoritaria en tratamientos basados en quimioexfoliantes (peelings químicos) para la renovación del tejido cutáneo. Para ello es imprescindible un diagnóstico previo que permita valorar cada caso y tomar en consideración diversos factores.
Puede que queramos integrar algún producto exfoliante como parte de nuestra rutina de cuidado de la piel para renovar la superficie cutánea y atenuar imperfecciones. O bien tal vez necesitemos reforzar algún tratamiento de exfoliación profesional con pautas de pre-peeling y post-peeling adaptadas a las especificidades de nuestra piel.
Sin embargo, no todos los peelings son iguales, y elegir el adecuado según tu tipo de piel y tus necesidades es clave para obtener los mejores resultados. El peeling facial es un tratamiento versátil y efectivo para mejorar la apariencia de la piel, pero es importante elegir el tipo adecuado para obtener los mejores resultados.
Si quieres adquirir una correcta rutina de belleza, hay determinados pasos que no puedes saltarte. Entre ellos, además de las obligatorias limpieza e hidratación, se encuentra la exfoliación. Un proceso fundamental para limpiar los poros, oxigenar y detoxificar tu piel y potenciar los efectos del resto de cosméticos que utilizas. Y, aunque no es obligatorio, sí te vas a beneficiar mucho si sufres manchas faciales, tienes la piel grasa o problemas de acné. E incluso las pieles secas y normales serán más tersas y radiantes.
Así que, si tú también quieres conseguir un rostro impoluto y luminoso, sigue leyendo, porque esto te va a interesar.
7 PASOS PARA HACER UNA LIMPIEZA FACIAL PROFUNDA EN CASA
Ácidos Alfa Hidroxi (AHA)
Por ese motivo, pensar en aplicarse ácidos para la cara podría causarte preocupación. Sin embargo, no debes dejar que el nombre te asuste. Los ácidos, como los muy conocidos alfa hidroxiácidos (AHA) , ofrecen excelentes beneficios para la piel.
Se los conoce por sus propiedades exfoliantes, ya que los AHA tienen la capacidad de romper el “pegamento” que sostiene a las células muertas de la piel. Al disolver esos enlaces, las células muertas se caen: permitiendo que la piel nueva quede en la superficie. Los exfoliantes AHA tienen la capacidad de destapar poros, tratar granos, reducir la hiperpigmentación y suavizar líneas de expresión todo a la vez.
Provenientes de diversas fuentes como la caña de azúcar o los cítricos, estos ácidos solubles en agua son especialmente versátiles. Según el que escojas, podrás beneficiarte de sus particulares características, como por ejemplo potenciar el colágeno o hidratar tu piel.
Aquí encontrarás las respuestas: hemos compilado todo lo que necesitas saber sobre los exfoliantes AHAs más comunes.
Tipos de AHA
- Ácido Glicólico: El ácido glicólico es el alfa hidroxiácido con las moléculas más pequeñas de todos, lo que le permite traspasar tejidos y penetrar en la piel, llegando más profundo. Cuánto más penetra, más resultados produce. No solo retira células muertas, sino que también actúa sobre el daño producidos por el sol, la hiperpigmentación, las arrugas y líneas de expresión.Además, este ácido derivado del azúcar de caña es humectante, por lo que atrae la humedad y mantiene la piel hidratada. Sin dudas, es el ácido más potente de todos los AHA. Pero hay que tener cuidado con su alta efectividad: este ácido es muy fuerte, y puede irritar la piel si no estás acostumbrado a usarlo. Empieza poco a poco, con un producto que contenga menos del 5% de este ácido y luego sube paulatinamente, recurriendo a preparados que tengan del 8 al 10%.
- Ácido Láctico: El ácido láctico es una excelente opción para iniciarte en el uso de los AHAs. Proviene de la leche agria y tiene moléculas más grandes que el ácido glicólico. El ácido láctico tiene múltiples funciones y cumple todas las que hace el ácido glicólico, pero de manera más suave, dado que las moléculas tardan más en penetrar la piel.Para aprovechar las propiedades hidratantes del ácido láctico, busca un producto con un 2% de concentración o más. Para una correcta exfoliación, necesitarás una concentración de entre el 5 y el 10%. Si quieres que tu epidermis gane en grosor y potenciar la producción de colágeno, opta por una concentración mayor (en torno al 12%).
- Ácido Mandélico: Entre la lista de los grandes componentes para la piel, está el ácido mandélico. Tiene moléculas más grandes, por lo que se trata de un excelente exfoliante AHA para “mantener” el buen estado de la piel. Trabaja de manera más lenta, siendo ideal para pieles extremadamente sensibles. No obstante, también es efectivo para combatir la hiperpigmentación, daños solares y líneas de expresion. El ácido mandélico se obtiene de las almendras amargas, tiene grandes propiedades antimicrobianas y protege a la piel del acné.
- Ácido Málico: El ácido málico es otro de los AHA de molécula grande. En este caso, proviene de las manzanas. Tiene características exfoliantes, pero no es lo suficientemente potente para actuar como ingrediente único. En concentraciones superiores al 2%, el ácido málico es un excelente compañero de trabajo del ácido glicólico y láctico. Combinados con el ácido málico, estos trabajan de manera más efectiva.
- Ácido Tartárico: El tamaño de las moléculas de ácido tartárico dobla las del ácido glicólico. Por tanto, penetra la piel demasiado lento como para ser efectivo por sí solo. Este AHA destaca por ser un buen regulador del PH. El ácido tartárico se encuentra en uvas, plátanos y tamarindos. Contiene propiedades antioxidantes y es un excelente complemento de ácidos más fuertes para obtener mejores resultados.
- Ácido Cítrico: Tal y como su nombre lo indica, este AHA proviene de frutas cítricas como las naranjas y los limones. Si bien este AHA sirve como exfoliante en concentraciones del 10% o más, su bajo pH de 2,2 contribuye a aumentar la sensibilidad de la piel. Entre las características más preciadas del ácido cítrico están sus propiedades antioxidantes y antibacterianas.Suele estar presente en productos para el acné y protectores solares, en bajas concentraciones.
Beneficios de Exfoliar la Piel
Al eliminar las células muertas, el exfoliante acaba también con los puntos negros, las impurezas y toda la suciedad que tiende a obstruir los poros.
Sus beneficios son múltiples: retirar las células muertas, eliminar impurezas, limpiar y reducir el tamaño del poro, luchar contra las manchas y pequeñas arrugas y combatir los efectos de la contaminación ambiental, estimular la microcirculación sanguínea que potencia el mejor funcionamiento de las células epidérmicas...
¿Cómo Utilizar el Exfoliante Facial?
Para que el producto penetre correctamente, es importante que la piel esté bien limpia, por lo que deberás eliminar el maquillaje y la suciedad a través de un desmaquillante o una leche limpiadora.
A continuación, humedece tu rostro y aplica una pequeña cantidad de exfoliante, realizando un ligero masaje a través de movimientos circulares por toda la cara.
Antes de comenzar a exfoliar, asegúrate de que tu rostro esté limpio y sin maquillaje. Toma una pequeña cantidad de exfoliante en la palma de tu mano y aplícala en tu rostro. En caso de ser un exfoliante mecánico, es decir, con gránulos, has de frotar suavemente la piel con ligeros movimientos circulares. No presiones demasiado, ya que una exfoliación demasiado agresiva puede irritar tu piel. Si el exfoliante es químico, es decir, no has de frotar, sigue las instrucciones de uso de cada producto.
Aplica una pequeña cantidad del exfoliante en tu rostro, evitando el contorno de ojos y labios. Si es un exfoliante mecánico, utiliza movimientos circulares suaves. Antes de exfoliar, asegúrate de que tu rostro esté limpio y sin maquillaje.
Frecuencia de Exfoliación
Sin embargo, los expertos recomiendan no aplicar el exfoliante cada día , ya que se trata de un producto más agresivo que el resto y puede terminar dañando tu piel.
Así, lo más recomendable es realizar una exfoliación una vez cada 7 o 15 días, en función de tu tipo de piel. Si tienes la piel grasa, seca o mixta, con una vez a la semana será suficiente; si tienes la piel sensible o especialmente fina, es mejor que no repitas el proceso hasta pasadas dos semanas e incluso cada 28 días, siguiendo el tiempo natural de renovación de la piel.
Ejemplos de Productos Exfoliantes
Aquí hay algunos ejemplos de productos exfoliantes que puedes encontrar en el mercado:
- Clinical AHA Complex 10% de COCUNAT: El exfoliante ideal para aquellas que buscan una piel más suave, libre de imperfecciones y con un tono uniforme. Su potente fórmula con 10% de AHA promete una renovación total de la piel sin causar irritaciones, incluso en las pieles más sensibles.
- Press & Glow de Medik8: La mejor opción para pieles sensibles o aquellas mujeres que quieren potenciar la luminosidad de su rostro.
- Wondermask de COCUNAT: Un tratamiento intensivo ideal para pieles grasas o con problemas de granitos y acné, que quieren conseguir una piel más lisa, suave y revitalizada.
- Comfort Scrub De Clarins: Un exfoliante muy agradable de usar para las pieles secas por su textura en aceite que limpia muy bien y minimiza la apariencia de los poros.
- Peeling Solution de The Ordinary: Un exfoliante muy asequible que te beneficiará especialmente si notas la piel apagada o sufres manchas faciales ya que conseguirá que se vea más suave, uniforme y luminosa.
- Paula's Choice Skin Perfect 2% BHA: Si te preocupan las imperfecciones o tienes los poros dilatados, este exfoliante te va a ayudar a eliminarlas y conseguir una piel más lisa, suave y de aspecto renovado y radiante.
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