Lograr un bronceado ideal no es cuestión de tiempo, sino de técnica y conocimiento. Y es que conseguir un bronceado sublime no es tarea fácil si no sabes por dónde empezar. Lo más importante es el cuidado y la salud de tu piel: cómo la hidratas, la protección que aplicas, las pausas y los tiempos, la exfoliación previa, etc. Sin una piel saludable es prácticamente imposible conseguir un buen bronceado luminoso y duradero.
Aplicación de protector solar para un bronceado seguro.
Preparación de la Piel para el Bronceado
Para lucir un moreno bonito y seguro, es preciso preparar la piel previamente a fin de conseguir un color agradable y evitar quemaduras.
Exfolia tu piel
Una de las acciones más recomendables para el cuidado de la piel es la exfoliación. Uno de los trucos más efectivos para acelerar el proceso de bronceado es exfoliar la piel unos días antes de su exposición a los rayos solares. Es importante realizar esta exfoliación con una antelación de al menos tres días, ya que si intentamos broncearnos el mismo día solamente conseguiremos quemarnos y exponer nuestra piel a los peligros derivados de la radiación solar.
¿Qué es exfoliar la piel? El proceso de exfoliar la piel consiste en la aplicación directa de productos que pueden eliminar el exceso de células muertas, que se acumulan en la epidermis y que el cuerpo de forma natural no es capaz de retirar.
Estas células muertas pueden ir tapando los poros, con lo que la piel no se oxigena adecuadamente ni tampoco absorbe bien nutrientes que pueden ser beneficiosos para ella. Además, esta exfoliación mejorará la apariencia de nuestra piel, su luminosidad, textura y suavidad.
¿Cada cuánto hay que exfoliar la piel?
La acción de exfoliar la piel no debe realizarse todos los días. En la mayoría de casos es suficiente con exfoliar una vez a la semana. No obstante, quienes tienen una piel más grasosa, pueden requerir el proceso de exfoliación dos veces por semana.
También podemos seguir exfoliando la piel una vez a la semana para prolongar el efecto del bronceado y poder lucirlo más tiempo. En cualquier caso, podrás comprobar en primera persona cómo reacciona tu piel a la exfoliación y si debes o no aumentar la frecuencia de este proceso.
¿Por qué y con qué frecuencia se debe exfoliar la piel?
Beneficios de exfoliar la piel
Además de cuidar y limpiar nuestra piel con la exfoliación periódica, también conseguimos que presente un tacto más suave, que recupere su brillo natural, que tenga mayor elasticidad e incluso podemos reducir la visibilidad de cicatrices y marcas. Exfoliar la piel también activa la circulación y el sistema linfático, consiguiendo con ello oxigenar mejor la epidermis.
Otro beneficio añadido es que estimula la síntesis de colágeno, por eso sirve también para frenar los signos de envejecimiento. Previene incluso el acné. Como elimina las impurezas sobre la piel, evita que se forme el acné y los granos que aparecen cuando se obstruyen los poros.
Aparte de los beneficios más conocidos, exfoliar la piel tiene otras ventajas adicionales, como prolongar el bronceado. Si lo aplicas antes de tomar el sol y luego obviamente usas un protector solar adecuado, el bronceado que obtengas se preservará por más tiempo y mantendrás un color más uniforme.
El proceso de exfoliación ayuda a retirar las células muertas.
¿Cómo exfoliar la piel del cuerpo?
Exfoliar la piel se realiza de la misma forma, independientemente de la parte del cuerpo sobre la que realices esta acción. No obstante, es importante elegir productos exfoliantes adaptados a cada zona del cuerpo, dado que para el cuidado facial puedes aprovechar otras propiedades adicionales.
Antes de aplicar exfoliante, limpia la piel con agua tibia o, si por ejemplo es en el rostro y te has maquillado, usa los productos necesarios para retirar el maquillaje y que el exfoliante actúe directamente sobre la piel. Extiende el producto utilizando movimientos circulares suaves. Puedes hacerlo tanto directamente con las manos, como con la ayuda de alguna esponja.
Cuando apliques el exfoliante, notarás que su textura granulada se extiende por la piel. Es importante no hacer excesiva fuerza con ella y no aplicarla sobre la piel recién afeitada, depilada o excesivamente sensible, por ejemplo si presenta alguna herida.
Una vez terminado este paso, vuelve a usar agua tibia para retirar el producto exfoliante. Cuando lo hayas quitado por completo, sigue con tu rutina de limpieza o aplica directamente un hidratante y protector solar, si vas a salir a la calle.
Errores más comunes al exfoliar la piel
Exfoliar la piel es un proceso desconocido para mucha gente, pues no se ha extendido en la rutina de limpieza corporal tanto como otros productos. Esto ha motivado también a que se cometan errores con frecuencia.
El más corriente es no respetar el tiempo recomendado entre una exfoliación y la siguiente, lo que puede acabar provocando irritaciones en la piel o incluso exponerla demasiado a factores externos como la exposición solar. También es algo común confundir un exfoliante con un limpiador, porque sus funciones son bastante similares.
Un exfoliante tiene como misión principal eliminar células muertas para ayudar a renovar la piel. Un limpiador se utiliza para retirar las impurezas que se hayan acumulado. El proceso de exfoliar la piel debe hacerse de forma suave. Si aprietas demasiado o lo aplicas sobre zonas como el contorno de los ojos, donde el pliegue es más fino, puedes provocar que los signos de envejecimiento se muestren de forma más notoria.
Por último, hay que usar el exfoliante adecuado para tu piel.
Hidratación: desde dentro hacia fuera
La hidratación es un paso obligatorio durante el proceso de bronceado, ya que sin ella es imposible obtenerlo. En primer lugar, hablamos de una hidratación interna de nuestro organismo que se verá reflejada en nuestra piel. Si quieres acelerar el bronceado y mantenerlo durante mucho más tiempo es muy importante que bebas entre 1,5 y 2 litros de agua al día y que ingieras frutas y verduras que te ayuden a estar hidratado.
En segundo lugar y de forma complementaria, debes hidratar tu piel de forma externa. Tanto si tienes la piel seca, como si tienes la piel grasa o mixta, es necesario que apliques una crema hidratante o aftersun después de exponerte a la radiación solar. Solo así conseguirás que el bronceado sea duradero y realmente efectivo.
La hidratación es fundamental para un bronceado uniforme.
Una alimentación consciente
No es un mito, tu piel refleja de manera directa los alimentos que ingieres. Una alimentación adecuada te ayudará a potenciar tu bronceado y lo mantendrá mucho más tiempo. Dentro de este grupo de alimentos encontramos frutas como las fresas, las naranjas y los kiwis y verduras como las espinacas, las zanahorias y los pimientos.
También es beneficioso para la piel ingerir alimentos ricos en betacaroteno y antioxidantes como las cerezas, los mangos o los tomates. Estos alimentos con carotenos nos ayudarán a proteger nuestra piel del sol (actúan contra los radicales libres) y a ralentizar su envejecimiento prematuro, ya que retardan la pérdida de colágeno y elastina.
Preparar la piel para el bronceado: cosméticos
En los últimos años ha crecido la popularidad de los aceleradores del bronceado y las cápsulas de protección solar. Estas últimas son píldoras antioxidantes que protegen la piel desde dentro como refuerzo del fotoprotector.
El doctor José Manuel Carrascosa, dermatólogo del Hospital Universitari Germans Trias y Pujol y miembro de la AEDV, expone que los suplementos orales ricos en betacaroteno, licopeno y vitamina E refuerzan los sistemas antioxidantes y defienden la piel de los efectos nocivos del sol, lo que se traduce en un bronceado sano y más duradero. "Además, al ser de origen vegetal, estas cápsulas no tienen efectos adversos", garantiza el dermatólogo. En función de las escogidas, deberán tomarse entre 15 y 30 días antes de la exposición solar.
En cuanto a la crema de protección, esta debe aplicarse minuciosamente en todo el cuerpo al menos 30 minutos antes de ponerse a la tarea de tomar el sol y ha de ser de SPF 30 como mínimo. Los dermatólogos desaconsejan encarecidamente el uso de aceites.
Protección Solar y Alternativas
Protégete y potencia tu bronceado
Todos hemos pensado alguna vez “si no me pongo crema me broncearé más rápido” y no podíamos estar más equivocados. Si lo que quieres es conseguir un bronceado natural aún más rápido, tus mejores aliados serán los protectores solares potenciadores del bronceado: proporcionan un bronceado impecable y duradero. Dentro de la gama Adaptasun encontrarás productos que protegerán tu piel y que, gracias a su función intensificadora del bronceado, conseguirán prolongarlo mucho más tiempo. ¿Un imprescindible? La Bruma Bronz Impulse.
El autobronceador, una alternativa muy eficaz
Debemos tener siempre en cuenta que no todas las pieles tienen la misma capacidad ni facilidad para broncearse (pieles sensibles, maduras, pieles claras, etc.). Algunas pieles no pueden producir tanta melanina como otras y es completamente normal. En estos casos, antes de exponer nuestra piel constantemente a los rayos solares y arriesgarnos a sufrir quemaduras, recomendamos el uso de autobronceadores.
Cómo usar correctamente un autobronceador
Para que un autobronceador funcione, es decir, para que realmente nos bronceen de la forma más natural posible es importante tener en cuenta dos cosas: una, saber usarlo correctamente, esto es, seguir bien todos los pasos; y dos, elegir de todas las opciones y marcas que existen la que más nos convenza: es importante consultar a un farmacéutico o profesional cosmético.
La gran mayoría de los autobronceadores que existen actualmente en el mercado logran un bronceado muy natural, atrás y lejos quedaron los bronceadores que obtenían un superficial color naranja.
Para usar correctamente los autobronceadores, es importante seguir los siguientes pasos, tal como explica García de la Fuente:
- Primero, debemos exfoliar bien la piel para eliminar las células muertas
- En segundo lugar, debemos aplicar el producto de manera uniforme y evitar las zonas con piel seca, ya que pueden absorber más producto y oscurecer más.
- Por último, es importante lavarse las manos después de la aplicación para evitar las manchas y esperar a que se seque completamente antes de vestirnos.
"Es importante recordar que los autobronceadores no protegen del sol, por lo que se debe continuar usando nuestro protector solar de siempre", añade la experta. Esto sería un complemento más para broncear nuestra piel, no para protegernos del sol.
Aplicación correcta de autobronceador para un bronceado uniforme y seguro.
Por otro lado, aparte de los autobronceadores, también podemos optar por "maquillaje bronceador, como polvos o cremas, para darle a su piel un aspecto bronceado. En este caso, igualmente debemos asegurarnos de elegir un producto que sea adecuado para nuestro tono de piel y aplicarlo de forma uniforme", expone.
Riesgos de la Exposición Solar
No, estar bronceado/a no es saludable ni tampoco existe un bronceado que sea saludable. Este el mensaje que cada año mandan los dermatólogos a toda la población. Y es que cuando la piel se broncea o se pone morena lo que está haciendo es poner en marcha un mecanismo de defensa (segregar melanina) para protegernos de una agresión: la radicación solar, directamente relacionada con el cáncer de piel y el fotoenvejecimiento.
Y sí, "es importante recordar a todos los lectores que proteger su piel es crucial, sobre todo en verano. El sol puede ser muy dañino si no se toman las precauciones adecuadas", asegura a la Sexta.com la Dra. Mª Reyes García de la Fuente, dermatóloga del Hospital Vithas Lleida. Es por ello fundamental:
- Evitar la exposición solar en las horas de mayor radiación
- Usar protector solar con un alto factor de protección (SPF)
- Cubrirse con sombreros o ropa ligera.
Y por supuesto, es imperativo que se abstengan de usar las cabinas de rayos UVA: aquí, el riesgo de cáncer de piel y melanoma es demasiado alto.
Por ello es importante que, en el caso de querer estar bronceados/as, porque así nos vemos mejor física o estéticamente, sepamos que existen opciones o formatos saludables que no son precisamente estar horas y horas tomando el sol y poniendo en riesgo nuestra piel. Ni mucho menos las cabinas de rayos UVA que nos exponen directamente a un aumento del riesgo de cáncer de piel.
Consejos Adicionales
Y recuerda: menos es más
Cuando tomamos el sol, debemos tener en cuenta las pausas, los horarios y el tiempo que pasamos expuestos a los rayos UVA y UVB. Para mantener nuestra piel fuera de cualquier tipo de riesgo debemos tomar el sol siempre antes de las 11 de la mañana o después de las 4 de la tarde.
También debes tener en cuenta el tiempo que pasas tomando el sol, ya que es muchísimo mejor tomarlo durante unos minutos cada día que no durante cuatro horas seguidas en un solo día. Lo más recomendable es exponerte a los rayos solares de 30 a 60 minutos diarios, de esta manera conseguirás un bronceado perfecto que podrás disfrutar por mucho más tiempo.
Peelings y Exfoliación
¿Sabías que la mejor época para hacerse un peeling es en la temporada de frío? Por eso es aconsejable aprovechar estos últimos días de invierno, ya que una vez vengan los días de buenas temperaturas, es más complicado evitar los rayos del sol, dañinos en nuestra piel.
«Hay que evitar el contacto con el sol las próximas semanas a la realización del peeling ya que tendremos más facilidad de quemarnos al haber alterado la barrera cutánea», cuenta la dermatóloga Ana Molina, y apunta que «también hay que tener en cuenta que a partir del segundo día de hacer el peeling, la piel comenzará a pelarse y estaremos incómodos.
La Dra. Molina aconseja hacerse los peelings en fin de semana: «generalmente recomendamos que sea durante los días de vacaciones, cuando se está más relajado y se tiene más tiempo para dedicar al cuidado de la piel.
Dice la Dra. Paloma Borregón, miembro de la Fundación Piel Sana de la AEDV (Academia Española de Dermatología y Venereología), que «hay que evitar los peelings que sean muy irritantes en pieles sensibles y pieles con rosácea, porque el paciente se puede poner muy rojo». Asímismo, a la hora de hacerse uno, también hay que tener en cuenta que es preferible tener la piel preparada, «habiendo utilizado meses antes algún tipo de ácido como retinol o ácido glicólico, de forma que la piel estará más preparada y aguantará más», desvela la experta.
Además, existe un tercer punto a tener en cuenta: después del peeling, la piel se cae. ¿Qué hay que hacer? No tires de la piel que se te está cayendo.
| Consejo | Descripción |
|---|---|
| Exfoliación | Realizarla unos días antes de la exposición solar para eliminar células muertas. |
| Hidratación | Beber agua y aplicar crema hidratante para mantener la piel flexible. |
| Alimentación | Consumir alimentos ricos en betacarotenos y antioxidantes. |
| Protección Solar | Usar protector solar de amplio espectro y evitar horas de máxima radiación. |
| Alternativas | Considerar autobronceadores para evitar la exposición dañina al sol. |