VPH y Verrugas Genitales en Hombres: Causas, Síntomas y Tratamiento

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es una infección de transmisión sexual muy común. De hecho, el VPH es tan común que más del 80% de todas las personas sexualmente activas que no han sido vacunadas se infectan con el virus en algún momento de su vida.

Esta infección es causada por ciertos tipos de virus del papiloma humano y puede provocar cambios en las células que pueden causar verrugas genitales y cáncer de cuello uterino, vagina, vulva, ano o garganta.

En Estados Unidos se infectan por el VPH alrededor de 13 millones de personas cada año. A medida que cada vez más personas están siendo vacunadas contra el VPH, el porcentaje de personas con infección por este virus ha ido disminuyendo.

Se conocen más de 100 clases de VPH. Algunos tipos producen verrugas cutáneas comunes, mientras que otros causan diferentes verrugas genitales o anales o ciertos cánceres.

La infección por el VPH en el hombre suele ser transitoria y se cura de forma espontánea. No obstante, algunos hombres pueden ser portadores de ciertos tipos de VPH que pueden transmitirse por contacto sexual y favorecer el desarrollo de verrugas o cáncer de útero en la mujer.

Más del 80% de las personas sexualmente activas se contagian con el Virus del Papiloma Humano (VPH) en algún momento de su vida.

¿Cómo evitar el VPH? Te damos las claves

¿Cómo se Propaga el VPH?

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) se propaga más comúnmente a través del sexo vaginal o anal, pero también puede propagarse a través de otros tipos de contacto sexual y de piel con piel.

Los tipos del VPH que afectan a las áreas genitales y rectales se suelen propagar durante el coito vaginal o anal, pero también pueden contagiarse a través de otros tipos de contacto sexual, como el sexo oral, produciendo infecciones en la boca y aumentando el riesgo de cáncer de garganta. El VPH también puede propagarse por contacto de piel con piel.

Es típico en nuestras consultas que un hombre acuda porque a su pareja se le ha diagnosticado de HPV en las revisiones ginecológicas y se produce en algunas ocasiones la sospecha totalmente infundada de una relación extraconyugal.

En general, la transmisión más común es por vía sexual. La mayoría de las personas han estado infectadas en cuanto hayan tenido varias parejas sexuales.

Hay enfermedades que tienen períodos "cortos" de propagación de la infección como pueden ser la gonorrea, la sífilis o el chancro blando mientras que las infecciones causadas por virus como el herpes o el HPV (virus del papiloma humano) pueden persistir durante largos períodos de tiempo y ser transmisibles incluso durante meses o años; este hecho significa que una baja tasa de parejas pueden incluso mantener la transmisión.

El VPH en boca-garganta se transmite a través del sexo oral y de los besos profundos con lengua. El riesgo de transmisión aumenta conforme más parejas sexuales se tienen.

Los preservativos o condones reducen mucho la probabilidad de transmitir el VPH pero deben utilizarse desde el inicio de las relaciones sexuales y el VPH puede infectar zonas de la piel que no cubre el preservativo.

El contagio por VPH es más frecuente en personas con:

  • Inicio precoz de la relaciones sexuales
  • Relaciones con múltiples parejas
  • Relación con personas portadoras de VPH
  • Tabaquismo
  • Deficiencia del sistema inmune

La mayoría de las infecciones por VPH desaparecen por sí solas en 1 o 2 años, pero algunas no lo hacen. La infección persistente causada por algunos tipos de VPH puede causar ciertos tipos de cáncer.

Algunos tipos de VPH pueden causar cáncer de cuello uterino, vulva, vagina, ano, pene o garganta.

Tipos de VPH

Existen más de 40 tipos de VPH que pueden infectar las áreas genitales de los hombres como la piel del pene y del ano, así como las membranas del recto. Hay aproximadamente más de 100 tipos de infección por el HPV y se han identificado, al menos, 40 tipos de virus HPV que pueden infectar el área genital.

Los serotipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66 se consideran de alto riesgo para favorecer el desarrollo de cáncer. En mujeres, los serotipos 16 y 18 son responsables del 70% de los cánceres de cuello de útero.

Los tipos 6 y 11 son los responsables de las verrugas genitales por lo que estas verrugas no tienen, por lo general, relación con el desarrollo de cáncer. No obstante, es poco probable que los tipos 6 y 11 del virus causen cáncer.

Los serotipos 6 y 11 pueden producir verrugas genitales que son benignas.

En el laboratorio mediante pruebas de PCR podemos detectar si existe por infección del VPH y que serotipos provocan esta infección.

Síntomas de la Infección por VPH

En general, la mayoría de las infecciones de transmisión sexual no provocan signos ni síntomas. La mayoría de las personas no presentan ningún síntoma por la infección por VPH. Por su parte, el VPH de riesgo alto tampoco causa síntomas.

En muchos casos, las verrugas no causan ningún síntoma, pero en algunas personas producen dolor urente, prurito o malestar ocasionales.

Las verrugas genitales son fácilmente visibles y a menudo son detectadas por la propia persona que las tiene. Las verrugas suelen aparecer de 1 a 6 meses después del contagio con el VPH. Al principio, consisten en crecimientos pequeños y blandos.

Crecen con rapidez y se convierten en un bulto áspero e irregular, que, en algunos casos, crece hacia el exterior de la piel con un tallo estrecho. Su superficie rugosa les da el aspecto de una pequeña coliflor. Pueden ser del color de la piel o la superficie elevada puede estar blanquecina.

En las mujeres, las verrugas genitales pueden aparecer en la vulva (el área alrededor de la abertura de la vagina), la vagina, el cuello uterino y/o la piel en el área de la ingle.

En los hombres, las verrugas suelen aparecer en el pene, especialmente bajo el prepucio en los hombres no circuncidados, o en la uretra (el tubo que atraviesa el pene y drena la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo).

En todas las personas, también pueden aparecer en el área que rodea el ano y en su interior, sobre todo en personas que practican sexo anal. Las verrugas genitales suelen estar causadas por tipos de VPH que es poco probable que causen cáncer.

El cáncer avanzado puede causar otros síntomas (véase también Síntomas del cáncer de cuello uterino, Cáncer de boca, nariz y garganta y Cáncer anal).

La mayoría de los hombres que se infectan por VPH no presentan síntomas y la infección es transitoria. Debido a que el VPH, generalmente no produce síntomas, la mayoría de los hombres y mujeres pueden infectarse y transmitir el virus sin saberlo. Más del 90% de las infecciones por VPH en hombres son transitorias y se resuelven en el transcurso de los dos años posteriores a la infección, gracias a una respuesta del sistema inmunitario que elimina el virus.

Pero el VPH puede permanecer en estado latente y es capaz de reactivarse unos años después. La mujer y el hombre puede ser portadores asintomáticos y transmisores de la infección por contacto sexual.

Las verrugas genitales (producidas por los tipos 6 y 11) pueden aparecer en el pene, la piel que recubre los testículos (escroto), la ingle, los muslos o en el ano y sus alrededores. Pueden ser únicas o múltiples y generalmente no duelen. Estas verrugas son benignas y pueden ser planas, elevadas, o en forma de coliflor (condilomas acuminados). Pueden aparecer semanas o meses después de la relación sexual con una persona infectada.

En los hombres, las verrugas genitales suelen aparecer en el pene, sobre todo en la base del prepucio y la uretra. La mayoría de personas infectadas por VPH no presentan síntoma alguno, ya que el sistema inmunitario suele acabar con el virus antes de que se generen las verrugas ya descritas. Si estas aparecen casi siempre son indoloras, aunque a veces se acompañan de síntomas como escozor, ardor, picor y malestar general ocasional.

Diagnóstico de la Infección por VPH

Para verrugas genitales, una evaluación médica es suficiente para el diagnóstico. Si las verrugas tienen un aspecto inusual, sangran, se convierten en llagas abiertas (se ulceran) o no desaparecen después del tratamiento, el médico debe tomar una muestra (biopsia) y examinarla al microscopio para detectar un posible precáncer o cáncer.

Las verrugas genitales generalmente se pueden diagnosticar en función de su apariencia.

Para el cribado del cáncer de cuello uterino, se realiza una prueba de Papanicolaou y/o una prueba de VPH. Los médicos suelen utilizar la primera prueba de VPH para detectar cualquier tipo de un conjunto de tipos de VPH que presentan un alto riesgo de causar cáncer de cuello uterino. El resultado es positivo o negativo, pero no se especifica el tipo de VPH. A menudo, los médicos hacen una prueba de seguimiento para detectar los tipos específicos de VPH que tienen más probabilidades de causar cáncer (16 y 18), un proceso llamado genotipado. El genotipado se realiza mediante pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT por sus siglas en inglés).

Si una prueba de Papanicolaou cervical o una prueba de VPH es anormal (positiva), el médico puede hacer una colposcopia (uso de una lente de aumento para examinar el cuello uterino) para detectar un precáncer o un cáncer de cuello uterino.

La anoscopia (uso de un tubo de visión para examinar el interior del ano) se hace para detectar la posible presencia de precáncer o cáncer en el ano.

Si los médicos sospechan que una persona tiene verrugas o un cáncer relacionado con el VPH en su garganta, realizan un examen físico de la garganta y a veces una laringoscopia. La laringoscopia es el examen de la laringe con un tubo de visualización delgado y flexible.

En hombres no hay una prueba, universalmente aprobada, para detectar el virus del papiloma humano. Las nuevas técnicas de detección del VPH por técnicas de PCR son bastante fiables.

Actualmente en varones que presenten lesiones o que quieran saber si son portadores del VPH podemos realizar un hisopado de uretra, glande, piel del pene y de las zonas genitales. Esta muestra debe obtenerla un experto en I.T.S. y debe ser remitida a un laboratorio que realice técnicas de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) para detectar la presencia del virus del papiloma humano de forma fiable y conocer de que serotipos de VPH es portador.

En hombres que inicien una nueva relación sexual podemos realizar un chequeo del virus del VPH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS). Es una práctica cada vez más extendida que nos informa de cómo estamos antes de iniciar una nueva relación. En hombres que son negativos para el VPH y su nueva pareja es portadora del HPV puede plantearse la vacunación.

Tratamiento de la Infección por VPH

Si el sistema inmunitario está sano, suele conseguir finalmente controlar y eliminar el virus en un plazo de 1 a 2 años. A veces las verrugas genitales desaparecen, incluso sin tratamiento. Si las personas con verrugas genitales tienen el sistema inmunitario debilitado, necesitan tratamiento. Las verrugas a menudo regresan.

No existe ningún tratamiento que cure el VPH. No obstante, es muy frecuente que la propia inmunidad pueda eliminar el virus. En más del 90% de los hombres, el VPH desaparece en menos de 2 años.

Para las verrugas genitales, los medicamentos tópicos aplicados directamente a las verrugas son toxina de podofilina, imiquimod, ácido tricloroacético o sinecatequinas (una pomada compuesta de extractos de té verde). Estos medicamentos suelen requerir muchas aplicaciones durante semanas o meses, pueden quemar la piel circundante y son menos eficaces que un láser. Las verrugas pueden reaparecer después de administrar un tratamiento aparentemente eficaz.

Si los medicamentos tópicos no son eficaces, la verrugas se pueden eliminar con láser, mediante la utilización de una corriente eléctrica (electrocauterización), por congelación (crioterapia) o mediante cirugía. Se utiliza un anestésico local o general, dependiendo del número y tamaño de las verrugas que se van a eliminar.

Para las verrugas de la uretra, se usa un tubo de visualización (endoscopio) con accesorios quirúrgicos, que es la forma más eficaz de eliminarlas, pero este procedimiento requiere anestesia general. Fármacos tales como la tiotepa introducida en la uretra o el medicamento antineoplásico 5-fluorouracilo inyectado en la verruga suelen ser eficaces.

Se ha descubierto que las inyecciones de interferón alfa en la verruga o en un músculo son algo eficaces para las verrugas en la piel y los genitales.

Las lesiones precancerosas del cuello uterino (neoplasia intraepitelial cervical o NIC) se tratan en función de la gravedad de las alteraciones, ya sea con pruebas de Papanicolaou más frecuentes, a menudo con pruebas de detección del VPH, o con una biopsia cervical de gran tamaño (llamada biopsia de cono o procedimiento por escisión mediante electrocauterio de asa, LEEP por sus siglas en inglés).

Se debe examinar a todas las parejas sexuales para detectar verrugas genitales y otras infecciones de transmisión sexual y administrar tratamiento, si fuese necesario. Las parejas sexuales deben someterse a exámenes periódicos para detectar una posible infección por el VPH.

Prevención de la Infección por VPH

Para disminuir el riesgo de contagio, se recomienda lo siguiente:

  • Usar preservativos o condones (si se utilizan siempre que se tienen relaciones sexuales, desde el comienzo hasta el final) reducen mucho la probabilidad de contraer o transmitir el VPH. Pero el VPH puede infectar las zonas de la piel que no cubre el preservativo. No obstante, el preservativo ejerce un papel preventivo muy importante.
  • Vacunarse. La vacuna para el VPH es eficaz y segura. Puede proteger a hombres y a mujeres cuando se administra a las edades recomendadas. Es mucho más eficaz cuando se vacuna antes del inicio de las relaciones sexuales ya que la vacuna protege contra nuevas infecciones por VPH pero no cura las infecciones previas a la vacunación.
  • Dejar de Fumar. El consumo de tabaco disminuye la capacidad del sistema inmune para eliminar la infección por VPH.
  • Mejorar el sistema inmune. Podemos mejorar nuestras defensas mediante una alimentación saludable, tomando vitaminas y minerales, realizando ejercicio de forma regular reduciendo el estrés, etc.

La vacuna contra el VPH es una vacunación sistemática de la infancia. Existen 3 vacunas contra el VPH:

  • Vacuna 9-valente contra el virus del papiloma humano: protege contra 9 tipos de VPH
  • Cuadrivalente: protege contra cuatro tipos de VPH
  • Bivalente: protege contra dos tipos de VPH

En Estados Unidos solo se dispone de la vacuna 9-valente.

La vacuna 9-valente protege contra los 2 tipos de VPH que causan aproximadamente el 70% de los cánceres de cuello uterino (tipos 16 y 18) y los 2 tipos que causan más del 90% de las verrugas genitales visibles (tipos 6 y 11). También protege contra otros 5 tipos de VPH que causan aproximadamente del 10 al 20% de los cánceres de cuello uterino (tipos 31, 33, 45, 52 y 58).

La vacuna cuadrivalente incluye protección contra los tipos 6, 11, 16 y 18.

La vacuna bivalente protege contra los tipos 16 y 18.

La vacuna contra el VPH se administra en forma de inyección en un músculo, normalmente en el brazo. La vacuna se administra a la edad de 11 o 12 años a todos los varones y mujeres, pero se puede iniciar a partir de los 9 años de edad. También se puede administrar a personas no vacunadas previamente o que no han sido vacunadas adecuadamente hasta los 26 años de edad. Algunos adultos de 27 a 45 años pueden recibir la vacuna contra el VPH después de valorar con su médico el riesgo de nuevas infecciones por VPH y los posibles beneficios de la vacunación. (Véase también Administración de la vacuna contra el VPH.)

El uso habitual y correcto de los condones masculinos puede reducir el riesgo de infección por VPH y de trastornos relacionados con el VPH, como las verrugas genitales y el cáncer de cuello uterino. El VPH se puede transmitir por contacto de piel a piel, por lo que los condones no protegen completamente contra la infección.

La circuncisión puede reducir el riesgo de infección por VPH en los hombres y en sus parejas sexuales femeninas.

Las personas pueden hacer lo siguiente para ayudar a reducir el riesgo de infección por VPH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS):

  • Practique sexo seguro, incluyendo usar un condón cada vez que mantenga sexo oral, anal o genital.
  • Reducir el número de parejas sexuales y no tener parejas sexuales de alto riesgo (personas con muchas parejas sexuales o que no practican relaciones sexuales seguras).
  • Practicar la monogamia o la abstinencia mutuas.
  • Vacunar (disponible para algunas infecciones de transmisión sexual).
  • Circuncidar (lo que también puede reducir la propagación de la infección por VIH, así como del herpes genital y del VPH a los hombres a través del coito vaginal).
  • Busque un diagnóstico y tratamiento rápidos para evitar contagiar a otras personas.
  • Identificar los contactos sexuales si se está infectado con una infección de transmisión sexual para los fines de asesoramiento y tratamiento.

Es difícil prevenir las infecciones por el virus del papiloma humano que causan verrugas comunes.

Gardasil 9 es una vacuna contra el virus del papiloma humano aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos y se puede utilizar tanto para hombres como para mujeres para proteger contra el cáncer del cuello del útero y las verrugas genitales.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan la vacunación de rutina contra el virus del papiloma humano para niñas y niños de 11 y 12 años, aunque puede comenzar a administrarse a los 9 años. Es ideal que las niñas y los niños reciban la vacuna antes de que tengan contacto sexual y estén expuestos al virus del papiloma humano. Según las investigaciones, no hay ningún vínculo entre recibir la vacuna a una edad temprana y un inicio precoz de la actividad sexual.

Una vez que alguien se infecta con el virus del papiloma humano, la vacuna podría no ser tan eficaz o podría no funcionar en absoluto. Además, la respuesta a la vacuna es mejor en edades más tempranas que en edades más avanzadas. Pero, si se administra antes de que alguien se infecte, la vacuna puede prevenir la mayoría de los casos de cáncer del cuello del útero.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que todos los niños y niñas de 11 y 12 años reciban dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano con al menos seis meses de diferencia. Las niñas y los niños de 9 y 10 años y los adolescentes de 13 y 14 años también pueden recibir la vacuna según el esquema actualizado de dos dosis. Las investigaciones han demostrado que el esquema de dos dosis es eficaz para los niños y las niñas menores de 15 años.

Los adolescentes y adultos jóvenes que comienzan la serie de vacunas más tarde, entre los 15 y los 26 años, deben recibir tres dosis de la vacuna.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan ponerse al día con las vacunas contra virus del papiloma humano para todas las personas hasta los 26 años que no estén vacunadas adecuadamente.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos aprobó recientemente el uso de Gardasil 9 para hombres y mujeres de 9 a 45 años.

¿Qué más debería saber?

Saber que el virus del papiloma humano se puede contagiar a las personas con quienes se mantienen relaciones sexuales, incluso aunque se haya dejado de tener verrugas.

Informar a cualquier compañero sexual sobre las verrugas genitales antes de mantener relaciones sexuales con él o ella.

Saber usar un condón (o preservativo) todas las veces que mantenga relaciones sexuales (vaginales, orales o anales).

Someterse a pruebas para saber si padece alguna enfermedad de transmisión sexual según las recomendaciones del profesional de la salud que lo lleva.

Ponerse todas las dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) si no se las ha puesto antes.

Si ha tenido relaciones con una pareja portadora de VPH es probable que ya tenga el VPH.

En el Instituto Urología y Medicina Sexual de Zaragoza, si su pareja es portadora del VPH aconsejamos realizar un hisopado del pene para determinar mediante técnicas de PCR si esta infectado por VPH y en concreto de que serotipos es portador. Tenemos mucha experiencia en buscar el VPH en las zonas sospechosas donde suele permanecer acantonado.

Su pareja debe realizarse las pruebas y controles que su especialista le indique. Los serotipos 16 y 18 son muy preocupantes porque pueden producir cáncer del cuello uterino en mujeres.

Mientras uno de los miembros de la pareja sea portador de un serotipo de alto riesgo deberían no mantener relaciones sexuales o utilizar preservativo de manera adecuada (la protección no es completa).

En ocasiones acuden a mi consulta hombres, a cuya pareja se le ha diagnosticado displasia severa del cuello de útero. En estos casos, aconsejamos realizar un hisopado de uretra y glande para determinar si el hombre es portador de VPH de alto riesgo.

Algunos hombres acuden culpabilizados de ser portadores del VPH y ser responsables de la infección de la mujer. Les explico que el contagio por VPH es bidireccional (hombre-mujer, mujer-hombre) y que el VPH que tiene su pareja se lo ha podido transmitir él o cualquiera de las parejas que ha tenido previamente.

Ser portador de VPH no significa que el hombre o la mujer estén teniendo relaciones con otras personas. Tanto el hombre como la mujer se han podido contagiar de VPH muchos años antes con otras parejas.

Las parejas sexuales por lo general se transmiten el VPH entre sí. Existen varias causas que pueden explicar porqué en una pareja, solo uno de los dos tiene el VPH:

  • Uno de ellos había sido vacunado.
  • Se contagio por VPH pero su sistema inmune lo eliminó.

Las verrugas genitales son benignas y están producidas por los serotipos 6 y 11. Tener verrugas genitales puede ser una situación difícil, pero no son una amenaza para la salud del varón.

Las verrugas genitales se pueden transmitir fácilmente a la pareja con las relaciones sexuales. Debería evitar las relaciones hasta que las verrugas hayan sido eliminadas e informar a las parejas con las que haya mantenido relaciones sexuales.

En el Instituto Urología y Medicina Sexual de Zaragoza, aconsejamos eliminar las verrugas y realizar un hisopado de uretra y grande para determinar si es portador de algún serotipo que pueda favorecer el desarrollo de cáncer de cuello de útero.

En el Instituto Urología y Medicina Sexual de Zaragoza somos especialistas en extirpar estas verrugas con anestesia local y un micro-electrodo especial, sin dejar ninguna cicatriz y con un excelente resultado estético.

Los preservativos o condones (si se utilizan siempre que se tienen relaciones sexuales) pueden reducir la probabilidad de transmitir las verrugas genitales a su pareja. Pero el VPH puede afectar a zonas de la piel que no están cubiertas por el preservativo, por lo que la protección no es completa.

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