BOTOX: Tratamiento para el Infarto Cerebral y Otras Aplicaciones

BOTOX es un relajante muscular que se utiliza para tratar diversas patologías en el cuerpo. Contiene la sustancia activa toxina botulínica tipo A y se inyecta en los músculos, la pared de la vejiga o dentro de la piel. Actúa bloqueando parcialmente los impulsos nerviosos de los músculos inyectados y reduce las contracciones excesivas de estos músculos.

Cuando se inyecta en la piel, BOTOX actúa sobre las glándulas sudoríparas para reducir la cantidad de sudor producido. Cuando se inyecta en la pared de la vejiga, BOTOX actúa en el músculo de la vejiga para reducir las pérdidas de orina (incontinencia urinaria). En niños con dos años de edad o mayores con parálisis cerebral, que pueden andar, BOTOX se utiliza para controlar la deformidad del pie producida por espasmos musculares persistentes en las piernas.

BOTOX y la Migraña Crónica

La migraña crónica es una enfermedad que afecta al sistema nervioso. Por lo general, los pacientes padecen dolor de cabeza, que muchas veces se acompaña de una sensibilidad excesiva a la luz, o los ruidos u olores intensos, así como náuseas, vómitos o ambos. Estas cefaleas se producen durante 15 o más días de cada mes.

En caso de migraña crónica, se cree que BOTOX puede bloquear las señales de dolor, bloqueando indirectamente la aparición de una migraña. Sin embargo, no se ha establecido completamente cuál es la forma en que BOTOX actúa en la migraña crónica.

Lo que diferencia a la migraña de un dolor de cabeza habitual es que duele en media cara, que es pulsátil, duele el latido de las arterias de la cabeza y que se acompaña de náuseas, vómitos y gran molestia por el ruido y la luz. Lo que hace que la persona busque la habitación oscura y silenciosa. Y su duración de 40 a 72 h, no se las quita nadie. Algunas veces, antes del dolor sienten algunas sensaciones especiales.

El botox sirve porque bloquea la liberación de factores inflamatorios. Se inyecta una vez cada 12 semanas. Algunos estudios determinaron que un 49 % de los pacientes presentaban una reducción del 50 % de las migrañas al mes tras la primera infiltración de toxina botulínica, un 60 % tras dos ciclos y un 71 % tras tres ciclos. Es decir, esta toxina paraliza las terminaciones nerviosas sensitivas situadas alrededor del cráneo, reduciendo las posibilidades de que sucedan. No podrás acabar con ellas y en algún momento se presentarán, pero lo harán mucho menos que sin este tratamiento.

Además, debes saber que hay algunos alimentos que pueden producir migraña como los alimentos ricos en sal (sopas enlatadas, vegetales y carnes procesadas, salmón ahumado, salami o embutidos), los estimulantes químicos como la tiramina (que se encuentra en el queso curado) o la feniletilamina (chocolate, colas, té o el café) y los alimentos que contienen aspartamo (en la mayoría de los productos dietéticos).

El doctor también explica que "es excepcional que la migraña presente complicaciones" y el caso de "infarto cerebral", cuando se trata de una "migraña con aura prolongada", "es excepcional". Pero tampoco tiene "tratamiento curativo": "La persona que padece una migraña es una persona migrañosa durante toda su vida". De hecho, "aproximadamente el 70% de los pacientes tienen historia de migraña en familiares de primer grado y cerca de un 50% de estos está ligado al cromosoma 19", así que lo normal es que te venga por herencia. Pero sí hay una manera de que su efecto sea menos intenso.

Riesgos y Advertencias sobre el Uso de BOTOX

La toxina botulínica, conocida como botox, que paraliza temporalmente los músculos, puede causar "reacciones adversas graves" y "algunos casos tuvieron un desenlace mortal" por la diseminación del fármaco a zonas distantes del lugar de administración. Así lo informó la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en una comunicación dirigida a los profesionales sanitarios sobre los riesgos de esta toxina, utilizada para mejorar desórdenes neurológicos así como en la cirugía plástica, con el objetivo de mejorar las arrugas faciales.

Entre los años 2000 y 2005, precisaron fuentes del Ministerio de Sanidad, el Sistema Español de Farmacovigilancia recibió doce notificaciones de "casos graves" relacionados con medicamentos que contienen toxina botulínica -Botox, Dysport, NeuroBloc y Vistabel-, los cuatro compuestos de esta sustancia autorizados en este país. Ocho de estos pacientes tuvieron uno o varios de los siguientes síntomas relacionados con la diseminación de la toxina: disfagia (5), debilidad muscular (6) y neumonía (2). Del total de casos graves, según puntualiza la Agencia, seis ocurrieron en niños menores de 13 años y uno de ellos tuvo un desenlace mortal.

Ante los nuevos datos de seguridad en relación con este fármaco, la AEMPS alerta de que las personas con trastornos neurológicos subyacentes o con dificultades para deglutir presentan un mayor riesgo de sufrir reacciones adversas, por lo que sólo se les debería administrar después de "una cuidadosa valoración del balance beneficio/riesgo en cada caso individual". El organismo resalta que se debe prestar "especial atención" a la vigilancia de estos pacientes tras la administración así como "extremar las precauciones" en aquellos que tienen antecedentes de disfagia o aspiración. En el supuesto de utilizarse para mejorar la estética, agrega la Agencia, "no se recomienda su administración en pacientes con estos antecedentes".

La AEMPS, de forma coordinada con otras agencias reguladoras europeas, aconseja a los profesionales sanitarios que los medicamentos a base de toxina botulínica sean administrados por especialistas "con la experiencia suficiente, incluyendo el uso del equipo necesario". "Debe informarse a los pacientes o a sus cuidadores sobre el riesgo de diseminación de la toxina y advertirles que soliciten asistencia médica de inmediato si aparecen trastornos respiratorios, del habla o de la deglución", señala.

Insiste en la necesidad de seguir las técnicas de administración recomendadas y las instrucciones posológicas específicas de cada medicamento, incluida la recomendación de "usar la dosis mínima eficaz y la de ajustarla teniendo en cuenta las necesidades individuales". Finalmente, recuerda la importancia de notificar "todas las sospechas" de reacciones adversas al Centro Autonómico de Farmacovigilancia correspondiente.

Es bastante grave, a nosotros como clínica la toxina botulínica nos la suministran con un control muy estricto por las autoridades sanitarias. Nos la asigna una farmacia que va a controlar la temperatura cada X tiempo, es una toxina que mal usada puede llegar a ser mortal", añade. Explica además que el producto tiene que mantenerse en unas condiciones de temperatura adecuadas porque puede dejar de tener efectividad. "Los frigoríficos tienen que estar super controlados", añade.

Tal y como mantiene la abogada penalista Beatriz de Vicente, las personas que cometen este tipo de infracciones se enfrentan a delitos contra la salud pública, lesiones o intrusismo profesional. "No hay una regulación, hay un campo de ilegalidad aprovechado por muchos caraduras. "Es una barbaridad que esto se haga en casa", señala.

Usos Aprobados de BOTOX

NeuroBloc sólo está indicado para el tratamiento de la distonía cervical (tortícolis) y Vistabel para su uso en estética, concretamente para el tratamiento de las arrugas del entrecejo.

Dysport y Botox se diagnostican a adultos para el tratamiento de espasmo hemifacial, tortícolis espasmódica, en pacientes que han sufrido un accidente vascular cerebral (ictus), para la espasticidad -comportamiento motor desordenado- de las extremidades y para niños con parálisis cerebral. El Botox está autorizado además para ser utilizado en el tratamiento de la hiperhidrosis o sudoración primaria severa y persistente de la axila.

Asimismo, «es una práctica común tratar la espasticidad localizada que se produce después de un ictus [infarto cerebral] con inyecciones» de este tóxico, si bien los estudios realizados en este sentido no habían aclarado si la toxina podía mejorar la incapacidad ocasionada por ese problema, que se manifiesta por espasmos musculares.

Para constatar su eficacia, un equipo de neurólogos estadounidenses ha seguido a 122 pacientes que, tras un accidente cerebrovascular, sufrían espasticidad en la muñeca y los dedos. Inicialmente, los participantes fueron divididos en dos grupos: 64 recibían una inyección de la toxina botulínica tipo A en los músculos afectados y, los demás, dosis de un placebo (sustancia inactiva).

A lo largo del seguimiento —que duró 12 semanas—, los autores observaron que los resultados del primer colectivo eran superiores en todos los factores evaluados. De acuerdo con una escala que consideraba la discapacidad funcional, «seis semanas después de que se administrasen las inyecciones, 53 de los 64 sujetos tratados con la toxina (83%) presentaban al menos cierta mejoría en una o más de las áreas consideradas por la escala [habilidad para vestirse, higiene, posiciones de los miembros y dolor], en comparación con 33 de los 62 sujetos (53%) que recibían el placebo», escriben los autores.

Estos expertos agregan: «Una semana después de que se administrasen las inyecciones, se observaron mejorías clínicamente relevantes y estadísticamente significativas» en el tono muscular y «una respuesta total al tratamiento», evaluada tanto por el médico como por los cuidadores o por el propio paciente. «Estos cambios se mantuvieron a lo largo de las 12 semanas de seguimiento», precisan.

Condición Tratamiento con BOTOX
Migraña Crónica Bloquea señales de dolor
Parálisis Cerebral Control de deformidad del pie
Incontinencia Urinaria Reduce pérdidas de orina
Sudoración Excesiva Reduce la cantidad de sudor
Distonía Cervical Alivio de la tortícolis

Toxina botulínica contra la migraña crónica

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