A menudo, los síntomas visibles en la piel son tratados de forma aislada, sin tener en cuenta la conexión que tienen piel e intestino. Sin embargo, la piel es el reflejo del intestino, y mantenerlo regulado y limpio es fundamental para tener una piel sana y bonita.
El intestino y la piel poseen características comunes y albergan un gran número de especies de microorganismos esenciales para la función metabólica e inmunitaria del organismo. Las alteraciones en la microbiota intestinal pueden influir en la salud de la piel. De hecho, el término "eje intestino-piel" pone de manifiesto la existencia de una relación bidireccional regulada por componentes inmunológicos entre el intestino y la piel.
¿Qué es el Intestino?
El intestino es un órgano clave en nuestra salud. Para comprender mejor su relación con la piel, es importante conocer sus componentes principales:
- La Mucosa: Forma una serie innumerable de pliegues que se llaman vellosidades, para aumentar la superficie de absorción y tener una mejor absorción de los nutrientes que le llegan con los alimentos. Cada célula intestinal se dispone pegada a la siguiente por una especie de “pegamento”, con la finalidad que los nutrientes no se “cuelen” por las rendijas sino que atraviesen la célula de arriba hasta abajo. Cuando el “pegamento” está estropeado, los nutrientes no procesados se “cuelan” en la circulación, ocasionando problemas a distancia: dolores articulares, dolores de cabeza, problemas cutáneos. Es lo que se llama “síndrome del intestino poroso”.
- La Microbiota: Se llaman así a las bacterias, hongos y levaduras, el conjunto de microorganismos vivos que viven en el intestino, que establecen una relación simbiótica con nuestro organismo y que cumplen diversas funciones para nuestra salud. Tenemos 10 veces más bacterias que células, y de hecho pueden suponer hasta 2 kg del peso total de un adulto y constituyen el 50% de las heces. Cuando la proporción de bacterias intestinales se altera y desequilibra aparece una disbiosis, que produce muchas molestias digestivas e intestinales: hinchazón, gases, estreñimiento o diarrea.
- Sistema Inmunitario Intestinal: El intestino es responsable del 60 al 70% de nuestras células inmunitarias. Allí, forma distintas estructuras especializadas con la única misión de proteger al cuerpo ya que a través del tubo digestivo penetran muchas sustancias y el sistema inmune debe “vigilar” constantemente. Cuando está desequilibrado, pueden aparecer muchas enfermedades: alergias, infecciones a repetición por defensas bajas, enfermedades autoinmunes.
El Intestino como Segundo Cerebro
El intestino también funciona como un segundo cerebro, conocido como Sistema Nervioso Entérico, que tiene millones de neuronas y neurotransmisores - sustancias que actúan como mensajeros capaces de influir en el estado de ánimo y la salud. Entre los neurotransmisores encontramos la dopamina, la serotonina y la histamina. Muchos estados depresivos, ansiedad e irritación pueden estar relacionados con el déficit o exceso de estos neurotransmisores.
¿Cómo Afecta el Intestino a la Piel?
Las alteraciones en el intestino pueden manifestarse en la piel de diversas maneras:
- Alteraciones de la Mucosa: Como el síndrome del intestino poroso, se pueden asociar con cuadros como el acné, la rosácea, la psoriasis o la dermatitis atópica.
- Alteraciones de la Flora: Pueden originar disbiosis por bacterias proteolíticas, que tienen el potencial de fabricar aminas biógenas, como la histamina, que en cantidades elevadas puede producir picores y erupciones o agravar cuadros como la dermatitis atópica, la psoriasis y la rosácea.
- Alteraciones del Sistema Inmunitario Intestinal: Pueden agravar o inducir estados alérgicos, dermatitis atópica y enfermedades autoinmunes.
- Alteraciones del Segundo Cerebro: Explican muchos estados anímicos que pueden acompañar a algunas enfermedades de la piel: estados depresivos, irritabilidad, ansiedad.
Por lo tanto, corregir los trastornos intestinales puede mejorar algunas enfermedades cutáneas y ciertos estados anímicos que las acompañan.
Enfermedades de la Piel y su Relación con el Intestino
Diversas enfermedades de la piel están estrechamente relacionadas con el estado del intestino:
- Dermatitis Atópica: La alteración de la composición de la microbiota no puede dar lugar a la dermatitis atópica por sí sola, pero la falta de diversidad contribuye a la patogénesis de la enfermedad.
- Psoriasis: Es una enfermedad inflamatoria de la piel estrechamente relacionada con los cambios en la composición y diversidad de la microbiota intestinal.
- Rosácea: También muestra un vínculo con la disbiosis intestinal, la bacteria helicobacter pylori y el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO), donde el tratamiento de este último ha dado como resultado la mejora de las lesiones cutáneas.
Modulación de la Microbiota Intestinal como Tratamiento
Los probióticos orales y tópicos, los prebióticos y los antibióticos tienen un elevado potencial para modular la microbiota intestinal y producir efectos sistémicos que afecten a la piel. Se ha demostrado que los probióticos y prebióticos mejoran el curso de la psoriasis y pueden ser eficaces en pacientes con dermatitis atópica.
Un estudio reciente en la revista JAMA Dermatology acerca de la eficacia de una mezcla de probióticos (Bifidobacterium lactis CECT 8145, Bifidobacterium longum CECT 7347 y Lactobacillus casei CECT 9104) demostró la mejora del índice SCORAD (Scoring Atopic Dermatitis) y en la reducción de los días de utilización de corticoides tópicos en pacientes con dermatitis atópica moderada.
Esta investigación estudia cómo las modificaciones en la microbiota intestinal, mediante el uso de probióticos, provocan:
- Reducción de brotes de dermatitis atópica en intensidad y duración
- Reducción del uso de corticoides tópicos
- Reducción de la extensión e intensidad del eczema
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Estrategias para Mejorar la Salud Intestinal y Cutánea
Para mejorar la salud intestinal y, por ende, la salud de la piel, se pueden seguir las siguientes estrategias:
- Alimentación Antiinflamatoria Rica en Fibras Prebióticas: Promueve un equilibrio saludable en nuestra microbiota intestinal.
- Evitar Alimentos Procesados y Carbohidratos Refinados: Esencial para mantener una microbiota intestinal equilibrada y una barrera intestinal saludable.
- Uso de Probióticos: Suplementos con Lactobacillus y Bifidobacterium pueden ser una herramienta eficaz para reducir la inflamación y fortalecer la barrera intestinal.
- Reducción del Estrés: El estrés constante puede alterar la composición de la microbiota intestinal y favorecer la permeabilidad intestinal aumentada.
- Ejercicio Físico: El ejercicio moderado y regular puede incrementar la diversidad bacteriana, favoreciendo el equilibrio microbiano.
El Papel de los Probióticos y Prebióticos
Los probióticos y prebióticos son aliados importantes para mantener una microbiota intestinal saludable:
- Probióticos: Microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped.
- Lactobacillus: Reduce la inflamación y modula el microbioma cutáneo.
- Bifidobacterium: Reduce la pérdida de agua transcutánea (TEWL) y mejora la integridad de las uniones estrechas y las membranas basales.
- Bacterias Nitrosomonas: Producen nitratos que mejoran la circulación y protegen la piel de infecciones.
- Prebióticos: Fibras no digeribles que actúan como nutrientes específicos para las bacterias beneficiosas en el intestino.
- Inulina: Mejora la diversidad del microbioma intestinal, contribuyendo a reducir procesos inflamatorios sistémicos.
- Fructooligosacáridos (FOS): Fortalecen la barrera intestinal y reducen la permeabilidad intestinal.
- Galactooligosacáridos (GOS): Favorecen el crecimiento de bacterias como Bifidobacterium.
Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) y Manifestaciones Cutáneas
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) incluye la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Ambas pueden acompañarse de manifestaciones no digestivas, siendo las cutáneas las más frecuentes junto con las osteoarticulares. Las manifestaciones cutáneas pueden aparecer durante el curso de la enfermedad intestinal o precederla.
Manifestaciones Cutáneas Frecuentes en la EII
- Pioderma Gangrenoso: Dermatosis neutrofílica no infecciosa asociada con mayor frecuencia a la enfermedad inflamatoria del intestino.
- Eritema Nudoso: Paniculitis septal sin vasculitis que ocurre en pacientes con colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn.
- Aftas Recurrentes: Lesiones aftoides durante el curso de la enfermedad digestiva.
- Lesiones Anales y Perineales: Manifestaciones cutáneas más frecuentes halladas en la enfermedad de Crohn.
- Fístulas Enterocutáneas: Aparecen si un segmento intestinal se adhiere primero a la pared abdominal y después fistuliza hacia la piel.
- Acropaquia o Dedos Hipocráticos: Uñas «en vidrio de reloj» asociadas a la enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
En conclusión, la conexión entre la salud intestinal y la piel es innegable. Un enfoque integrativo que combine la nutrición y la modulación de la microbiota intestinal permite tratar las causas raíz de las afecciones cutáneas, restaurando el equilibrio y promoviendo una piel saludable.